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martes, mayo 01, 2018

Mercedes Roffé: Presentación de Glosa Continua. Ensayos de poética

Este jueves a las 19:00 se presentará Glosa continua. Ensayos de poética en la Casa de la Lectura, Lavalleja 924. Con la presencia de  Mercedes Álvarez. ¡Y habrá un brindis! 


jueves, septiembre 01, 2016

Mercedes Roffé*: De su libro Diario ínfimo**

1º. de diciembre

INDAGACIONES

Pero
¿qué es el pasado? ¿qué el presente?
¿acaso es posible distinguir
la cortina de hierro y nube
que los separa y los une?

¿no acuden las memorias al presente
y jalonan los días
tanto o más que el espanto
nuestras noches?

memoria y percepción
¿no son coetáneos?

si la mente es perpetuo movimiento
y el tiempo es movimiento
y el ayer y el hoy se buscan
en una danza que es, a un tiempo,
repetición y réplica y
contrapunto

¿no es así que llamamos pasado
a ciertas escenas —postales—
más inmediatas aun —como instantáneas—
momentos de hoy y antaño
dándose sentido mutuo
confluyendo
en ese diario de viaje
que es la vida?

¿qué modifica qué? ¿que incide
en qué? ¿el pasado
en el presente? ¿la infancia
en la vida toda? ¿o quizás el presente
en ese ayer
revisitado siempre
soñado y reescrito y desvirtuado
siempre
desde el saber
o la agonía de hoy?



           * MERCEDES ROFFÉ es una de las voces de la poesía argentina actual
de mayor reconocimiento internacional.
Sus libros han sido publicados en España y distintos países
de Latinoamérica y, en traducción, en Italia, Quebec, Rumanía
e Inglaterra. Desde 1998 dirige el sello Ediciones Pen Press. Entre
otras distinciones, obtuvo las becas John Simon Guggenheim
(2001) y Civitella Ranieri (2012). Desde 1995 vive en Nueva York.

**Ediciones de la Isla de Siltolá, Sevilla 2016, Colección TIERRA.
Este libro ya está en Argentina y se puede adquirir, por ejemplo, en Librería Norte

miércoles, febrero 24, 2016

Mercedes Roffé: Situación para romper un hechizo

Gracias María Cristina Santiago



Acuéstate
-boca arriba
como si fueras a morir
o a darte a luz.

Remonta
la cuesta de los años
en lo oscuro.

Llega al umbral
traspásalo / sumérgete
en la honda, estrecha, escala del olvido.

Dime qué ves.
Enfréntalo / enfréntate
a quien eras antes aun de la memoria.

¿Te reconoces?
Continúa.
Sí, reconoces ahora el camino
que te ha traído hasta aquí.
Su nitidez lo delata
-un sueño azul que se proyecta en la pantalla azul del tiempo
y va cobrando sentido.

¿Te ves?
Pregúntale por qué y acéptala
-cualquiera sea la respuesta

-He venido a decirte adiós- responde.
No digas más que eso
sin saña
sin violencia
sin rencor alguno.

Intentará retenerte
volver a responder lo que ya sabes
lo que ya le has oído
quizás de otra manera.

Baja los ojos y crea
-con la mirada sólo-
un reguero en el suelo
-un surco de tierra húmeda y cenizas.

Verás alzarse un fuego
una pared de fuego
-un fuego frío-
entre tú y tu fracaso.
Despídete.
Dale la espalda.
Vuelve a tomar el camino
-el mismo:
el sueño azul sobre el azul del tiempo.

Remonta los peldaños de la escala honda, estrecha.
Llega al umbral
traspásalo y desciende
la pendiente oscura de los años

Vuelve a tu cuerpo
¿sientes?- un dolor en el vientre o en el pecho
como si algo de ti te hubiese sido arrancado
te anuncia que has vencido.

El dolor se irá
tu quedarás contigo.

(La memoria del hueco

te seguirá adonde vayas.)

* Poeta argentina, residente en Nueva York.

lunes, enero 28, 2013

Eduardo Mileo: La pesca en el hielo y Veneno...



Comencé a pescar en el hielo
cuando murió mi madre.
Todas las mañanas
iba en el trineo
a inventar de nuevo el mundo.
Los peces me daban el calor
de su movimiento.

Creo que sé lo que hago:
cavo un hueco y busco
vida en el útero helado.

Veneno

Como cada mañana se abre
con el olor del pan
se abrió mi corazón con el dolor
de tu partida.

Ubre de silencio me amamanta.
Túnica de harina me amortaja.
El trigo que se mueve con el viento
me mueve sin propósito.

No hay bendición que me contenga
ni consuelo que me llegue repartido.
El pan que me alimenta
es el pan que me envenena.

*Poemas extractados del blog del autor:


bloglaprida

bloglaprida.blogspot.com/

sábado, mayo 12, 2012

Mercedes Roffé en las librerías españolas...

La bellísima edición del  libro La ópera fantasma, de la poeta argentina Mercedes Roffé que acaba de publicar Vaso Roto, ya está en las librerías de España.

viernes, marzo 23, 2012

Mercedes Roffé: The Blue Line...

Si andás por la ciudad de Madrid  a fines del mes de abril, no te pierdas  la inauguración de la primera muestra de fotos de la poeta argentina Mercedes Roffé, "La línea azul" / "The Blue Line"

Viernes 27 de abril, en el Centro De Arte Moderno, Galileo 52, MADRID.

jueves, febrero 02, 2012

Lezama Lima: Rapsodia para el mulo...



 

Con qué seguro paso el mulo en el abismo.

Lento es el mulo. Su misión no siente.
su destino frente a la piedra, piedra que sangra
creando la abierta risa en las granadas.
Su piel rajada, pequeñísimo triunfo ya en lo oscuro,
pequeñísimo fango de alas ciegas.
La ceguera, el vidrio y el agua de tus ojos
tienen la fuerza de un tendón oculto,
y así los inmutables ojos recorriendo
lo oscuro progresivo y fugitivo.
El espacio de agua comprendido
entre sus ojos y el abierto túnel,
fija su centro que le faja
como la carga de plomo necesaria
que viene a caer como el sonido
de mulo cayendo en el abismo.

Las salvadas alas en el mundo inexistentes,
más apuntala su cuerpo en el abismo
la faja que le impide la dispersión
de la carga de plomo que en la entraña
del mulo pesa cayendo en la tierra húmeda
de piedras pisadas con un nombre.
Seguro, fajado por Dios,
entra el poderoso mulo en el abismo.

Las sucesivas coronas del desfiladero
-van creciendo corona tras corona-
y allí en lo alto la carroña
de las ancianas aves que en el cuello
muestran corona tras corona.
Seguir con su paso en el abismo.
Él no puede, no crea ni persigue,
ni brincan sus ojos
ni sus ojos buscan el secuestrado asilo
al borde preñado de la tierra.
No crea, eso es tal vez decir:
¿No siente, no ama ni pregunta?
El amor traído a la traición de alas sonrosadas,
Infantil en su obscura caracola.
Su amor a los cuatro signos
del desfiladero, a las sucesivas coronas
en que asciende vidrioso, cegato,
como un oscuro cuerpo hinchado
por el agua de los orígenes,
no la de la redención y los perfumes.
Paso es el paso del mulo en el abismo.

Su don ya no es estéril: su creación
la segura marcha en el abismo.
Amigo del desfiladero, la profunda
hinchazón del plomo dilata sus carrillos.
Sus ojos soportan cajas de agua
y el jugo de sus ojos
-sus sucias lágrimas-
son en la redención ofrenda altiva.
Entonando el ojo del mulo en el abismo
y sigue en lo oscuro con sus cuatro signos.
Peldaños de agua soportan sus ojos,
pero ya frente al mar
la ola retrocede como el cuerpo volteando 
en el instante de la muerte súbita.
Hinchado está el mulo, valerosa hinchazón
que le lleva a caer hinchado en el abismo.
Sentado en el ojo del mulo,
vidrioso, cegato, el abismo
lentamente repasa su invisible.
En el sentado abismo,
paso a paso, sólo se oyen,
las preguntas que el mulo
va dejando caer sobre la piedra al fuego.

Son ya los cuatro signos
con que se asienta su fajado cuerpo
sobre el serpentín de calcinadas piedras.
Cuando se adentra más en el abismo
la piel le tiembla cual si fuesen clavos
las rápidas preguntas que rebotan.
En el abismo sólo el paso del mulo.
Sus cuatro ojos de húmeda yesca
sobre la piedra envuelven rápidas miradas.
Los cuatro pies, los cuatro signos
maniatados revierten en las piedras.
El remolino de chispas sólo impide
seguir la misma aventura en la costumbre.
Ya se acostumbra, colcha del mulo,
a estar clavado en lo oscuro sucesivo;
a caer sobre la tierra hinchado 
de aguas nocturnas y pacientes lunas.
En los ojos del mulo, cajas de agua.
Aprieta Dios la faja del mulo
y lo hincha de plomo como premio.
Cuando el gamo bailarín pellizca el fuego
en el desfiladero prosigue el mulo
avanzando como las aguas impulsadas
por los ojos de los maniatados.
Paso es el paso del mulo en el abismo.

El sudor manando sobre  el casco
ablanda la piedra entresacada
del fuego no en las vasijas educado,
sino al centro del tragaluz, oscuro miente.
Su paso en la piedra nueva carne
formada de un despertar brillante
en la cerrada sierra que oscurece.

Ya despertado, mágica soga
cierra el desfiladero comenzando
por hundir sus rodillas vaporosas.
Ese seguro paso del mulo en el abismo
suele confundirse con los pintados guantes de lo
estéril.
Suele confundirse con los comienzos
de la oscura cabeza negadora.
Por ti suele confundirse, descastado vidrioso.
Por ti, cadera con lazos charolados
que parece decirnos yo no soy y yo no soy,
pero que penetra también en las casonas
donde la araña hogareña ya no alumbra
y la portátil lámpara traslada
de un horror a otro horror.
Por ti suele confundirse, tú, vidrio descastado,
que paso es el paso del mulo en el abismo.

La faja de Dios sigue sirviendo.
Así cuando sólo no es chispas, la caída
sino una piedra que volteando
arroja el sentido como pelado fuego
que en la piedra deja sus mordidas intocables.
Así contraída la faja, Dios lo quiere,
la entraña no revierte sobre el cuerpo,
aprieta el gesto posterior a toda muerte.
Cuerpo pesado, tu plomada entraña,
inencontrada ha sido en el abismo,
ya que cayendo, terrible vertical
trenzada de luminosos  puntos ciegos,
aspa volteando incesante oscuro,
has puesto en cruz los dos abismos.

Tu final no siempre es la vertical de dos abismos.
Los ojos del mulo parecen entregar 
a la entraña del abismo, húmedo árbol.
Árbol que no se extiende en acanalados verdes
sino cerrado como la única voz de los comienzos.
Entontado, Dios lo quiere,
el mulo sigue transportado en sus ojos
árboles visibles y en sus músculos
los árboles que la música han rehusado.
Árbol de sombra y árbol de figura
han llegado también a la última corona desfilada.
La soga hinchada transporta la marea
y en el cuello del mulo nadan voces
necesarias al pasar del vacío al haz del abismo.

Paso es el paso, cajas de aguas, fajado por Dios
el poderoso mulo duerme temblando.
Con sus ojos sentados y acuosos,
al fin el mulo árboles encaja en todo abismo.


*Poeta cubano.

miércoles, febrero 01, 2012

Mercedes Roffé, nueva edición

No te pierdas esta nueva edición de Ed. Amargord que  incluye dos libros ya editados, Canto errante seguido de Memorial de agravios, de la poeta argentina Mercedes Roffé, con prólogo de Raúl Zurita. Recomendadísimo.

lunes, enero 23, 2012

Mercedes Roffé: Como un mantra...

II.

Hay maldad
Residamos al borde de la noche
Hay corrupción y mentira
Residamos al borde de la noche
Hay mezquindad, malicia, engaño, alevosía
Residamos a la vera del día
Hay pobreza y dolor
Residamos a la vera del día




Residamos la noche a la vera de la noche
Residamos la noche en el seno urgente del día




Hay mal, hay fraude, hay sombra
Moremos
en el estallido del día
Moremos
en el seno de la noche
en el fétido seno del mal contra el mal



III.


No hay distancia
la distancia es fuego
No hay distancia
la distancia es humo y cenizas
la distancia es espejo
es la tierra que pisas
la distancia es mi rostro en el espejo
tus pasos sobre tus pasos
sus cenizas sobre tus cenizas




No hay distancia
Soy ella
soy la insomne
la reeencontrada maltratada en el desierto
soy sus ojos
soy su espejo
soy su distancia de mí y de sí misma




No hay distancia, hay ceguera
No hay distancia, hay reencuentro
No hay distancia, hay distintos colores de desiertos
mares de distintos colores
hierba cielo noche
del color distante del tiempo




No hay distancia, hay colores
hay desiertos




Hay casas y hay escombros
hay casas allanadas y casas demolidas
hay tiendas, hay iglús, hay tepes
hay lofts hay búnkers hay palacios
hay ranchos hay taperas hay ramallah hay veneno hay títeres hay soplones
hay las siete ciudades de oro y el oro de los incas
oro en polvo oro negro oro
por aquellos que somos y no somos
oremos
digamos la oración, la palabra que falta
la cifra el número la clave
residamos la noche en la pura presencia


porque sentir es más que ver y más aun es fundirse




hay que volver
hay que volver atrás
hay que volver atrás hacia delante
hay de desovillar la madeja del tiempo
hay que volver al futuro
hay que volver a la masa azul noche estrellada
donde éramos luz
minúsculas partículas de luz dispersa
en el seno de la noche hay que volver
hay que desovillar la trama de esta noche
Disolvamos la noche
Respiremos
Un soplo
Insuflemos de luz la noche de aire
Insuflemos la noche de noche verdadera




No pasarán
No pasará esta noche
No pasará esta noche por el ojo de la aguja
No pasarán
los títeres los embalsamadores los escupidores
escupitajos esquirlas
de podredumbre
No pasarán
roña y sudor
armado
hasta los dientes


fauces
ratas
despojos portadores de despojo
infección portadora de infección




Cuzco Tibet Bagdad




Y esto caducará también.
No el mal. No el mal.
Sólo los nombres.





*Poeta argentina.

lunes, noviembre 02, 2009

Mercedes Roffé: Linternas flotantes

Bajo la luna editorial y Fedro San Telmo invitan a la presentación del libro Las linternas flotantes, de la poeta Mercedes Roffé, a cargo de Osvaldo Bossi y Yaki Setton.
La cita es este miércoles 4 de noviembre a las 19.30, en Fedro San Telmo, Carlos Calvo 578.