lunes, diciembre 27, 2010

Scott Fitzgerald: El crack-up, fragmento...


Febrero de 1936


Claro, toda vida es un proceso de demolición, pero los golpes que llevan a cabo la parte dramática de la tarea—los grandes golpes repentinos que vienen, o parecen venir, de fuera—, los que uno recuerda y le hacen culpar a las cosas, y de los que, en momentos de debilidad, habla a los amigos, no hacen patentes sus efectos de inmediato. Hay otro tipo de golpes que vienen de dentro, que uno no nota hasta que es demasiado tarde para hacer algo con respecto a ellos, hasta que se da cuenta de modo definitivo de que en cierto sentido ya no volverá a ser un hombre tan sano. El primer tipo de demolición parece producirse con rapidez, el segundo tipo se produce casi sin que uno lo advierta, pero de hecho se percibe de repente.

Antes de seguir con este relato, permítaseme hacer una observación general: la prueba de una inteligencia de primera clase es la capacidad para retener dos ideas opuestas en la mente al mismo tiempo, y seguir conservando la capacidad de funcionar. Uno debería, por ejemplo, ser capaz de ver que las cosas son irremediables y, sin embargo, estar decidido a hacer que sean de otro modo. Esta filosofía se adecuaba con los comienzos de mi edad adulta, cuando vi a lo improbable, lo no plausible, a menudo lo «imposible», hacerse realidad. La vida era algo que uno dominaba si tenía algo bueno. La vida se rendía fácilmente ante la inteligencia y el esfuerzo, o ante el porcentaje que se pudiera reunir de ambas cosas. Parecía una cuestión romántica ser un literato de éxito, uno nunca iba a ser tan famoso como una estrella de cine, pero la notoriedad que lograra probablemente seria más duradera, uno nunca iba a tener el poder de un hombre de firmes convicciones políticas o religiosas, pero indudablemente sería más independiente. Desde luego, en la práctica de su profesión, uno estaría permanentemente insatisfecho... pero, por mi parte, yo no habría elegido ninguna otra.

Mientras transcurrían los años veinte, con mis propios veintes marchando un poco por delante de ellos, mis dos pesares juveniles —no ser lo bastante alto (o lo bastante bueno) para jugar al fútbol en la universidad, y no haber sido enviado a ultramar durante la guerra—, se resolvieron en ensueños infantiles de heroísmos imaginarios que al menos servían para hacerme dormir en las noches de inquietud. Los grandes problemas de la vida parecían solucionarse por sí mismos, y si el asunto de solucionarlos era difícil, le dejaba a uno demasiado cansado para pensar en problemas más generales.

La vida, diez años atrás, en gran medida era una cuestión personal. Me veía obligado a mantener en equilibrio el sentido de la inutilidad del esfuerzo y el sentido de la necesidad de luchar; la convicción de la inevitabilidad del fracaso y la decisión de «triunfar», y, más que estas cosas, la contradicción entre la opresiva influencia del pasado y las elevadas intenciones del futuro. Si lo lograba en medio de los males corrientes —domésticos, profesionales y personales—, entonces el ego continuaría como una flecha disparada desde la nada a la nada con tal fuerza que sólo la gravedad podría a la postre traer la a tierra.

Durante diecisiete años, con uno en el medio de deliberado no hacer nada y descanso, las cosas siguieron así, con la única perspectiva agradable de una nueva tarea para el día siguiente. Estaba viviendo con ahínco, también, pero:

—Hasta los cuarenta y nueve años todo irá perfectamente —decía—. Puedo contar con eso. Pues un hombre que ha vivido como yo es lo más que puede pedir....

Y entonces, diez años antes de los cuarenta y nueve, de repente me di cuenta de que me había desmoronado prematuramente.
II
Ahora bien, un hombre puede derrumbarse de muchas maneras —puede derrumbarse mentalmente—, en cuyo caso los otros le despojan de la capacidad de decisión; o corporalmente, cuando uno no puede sino resignarse al blanco mundo del hospital; o a causa de los nervios. William Seabrook en un libro nada simpático cuenta, con cierto orgullo y un final de película, cómo se convirtió en una carga pública. Lo que le llevó al alcoholismo o tuvo relación con él, fue un colapso de su sistema nervioso. Aunque quien esto escribe no estaba tan atrapado —en esa época llevaba seis meses sin probar ni siquiera un vaso de cerveza—, estaba perdiendo sus reflejos nerviosos... demasiada rabia y demasiadas lágrimas.
Por otra parte, para volver a mi tesis de que la vida mantiene una ofensiva variable, la conciencia de haberse derrumbado no coincidió con un golpe sino con un período de tranquilidad.
No mucho antes había estado en la consulta de un gran médico y escuchado una grave sentencia. Con lo que, mirando hacia atrás, parece cierta ecuanimidad, yo había seguido con mis cosas en la ciudad en la que entonces vivía, sin que me importara mucho, sin pensar en lo mucho que había dejado por hacer, o en lo que pasaría con esta y aquella responsabilidad, como hace la gente en los libros; estaba bien cubierto y en cualquier caso sólo había sido un mediocre celador de la mayoría de las cosas dejadas en mis manos, incluidos mi talento.
Pero sentí un fuerte impulso súbito de que debía estar solo. No quería ver a nadie en absoluto. Había visto a demasiada gente durante toda mi vida —yo era medianamente sociable—, pero tenia una tendencia más que mediana a identificarme a mí mismo, mis ideas, mi destino, con todos aquellos con quienes entraba en contacto. Siempre estaba salvando o siendo salvado, en una sola mañana podía pasar por todas las emociones atribuibles a Wellington en Waterloo. Vivía en un mundo de enemigos inescrutables y de inalienables amigos y partidarios.
Pero ahora quería estar absolutamente solo, conque me las arreglé para aislarme parcialmente de las obligaciones habituales.
No fue una época desgraciada. Me marché y había menos personas. Descubrí que estaba más que cansado. Podía estar tumbado, y me alegraba hacerlo, durmiendo o dormitando en ocasiones hasta veinte horas diarias y en los intervalos trataba resueltamente de no pensar —en cambio hacía listas—, hacia listas y las rompía, cientos de listas: de jefes de caballería y de jugadores de fútbol y de ciudades, de canciones populares y pitchers de béisbol, y de épocas felices y aficiones y casas donde viví, y de cuántos trajes había tenido desde que dejé el ejército y de los pares de zapatos (no contaba el traje que compré en Sorrento y que encogió, ni los zapatos y la camisa de vestir y el cuello duro que llevé de un sitio a otro durante años y que no me puse nunca, porque los zapatos se humedecieron y cuartearon y la camisa y el cuello se pusieron amarillos y apestaban a almidón). Y listas de mujeres que me gustaron, y de las veces que había dejado que me desairaran personas que no eran mejores que yo ni en carácter ni en capacidad.
... Y entonces, de repente, por sorpresa, me encontré mejor.
... Y me rompí como un plato viejo en cuanto oí las noticias.
Ese es el auténtico final de este relato. Lo que había que hacer tendría que apoyarse en lo que se suele llamar el «abismo del tiempo». Baste decir que al cabo de una media hora de solitario abrazarme a la almohada, empecé a darme cuenta de que durante dos años mi vida había sido un despilfarro de recursos que de hecho no poseía, que había estado hipotecándome física y espiritualmente hasta el cuello. ¿Qué era el pequeño don de vida que se me devolvía en comparación con eso…?, cuando una vez había sido orgullo de orientación y confianza en una independencia permanente...
Me di cuenta de que en esos dos años, con el objeto de preservar algo —tal vez un sosiego interior, tal vez no—, me había apartado de todas las cosas que acostumbraba amar, que cada acto de la vida, desde lavarse los dientes por la mañana hasta la cena con un amigo, se había convertido en un esfuerzo. Comprendí que durante largo tiempo no me habían gustado personas ni cosas, sino que sólo seguía con la vacilante y vieja pretensión de que me agradaban. Incluso comprendí que mi amor hacia los que me eran más cercanos se había convertido sólo en un intento de amar, que mis relaciones informales —con un editor, un vendedor de tabaco, el hijo de un amigo— eran solamente lo que yo recordaba que debían ser, de otros días. En el mismo mes llegaron a molestarme cosas tales como el sonido de la radio, los anuncios de las revistas, el chirrido de las vías férreas, el muerto silencio del campo —sentia desprecio ante la blandura humana, y de inmediato (si bien secretamente) hostilidad hacia el esfuerzo—, odiando la noche en la que no podía dormir y odiando el día porque se encaminaba hacia la noche. Ahora dormía sobre el lado del corazón porque sabía que cuanto más pronto lo cansara, aunque fuera un poco, más pronto llegaría esa bendita hora de la pesadilla que, como una catarsis, me permitiría encarar mejor el nuevo día.
Había ciertos sitios, ciertas caras a las que podía mirar. Como la mayoría de los del Medio Oeste, nunca había tenido más que prejuicios raciales muy vagos, siempre había sentido una inclinación secreta hacia las encantadoras rubias escandinavas que se sentaban en los porches de Saint Paul, pero no habían ascendido económicamente lo necesario para formar parte de lo que entonces era la buena sociedad. Eran demasiado guapas para ser «pollitas» y habían dejado demasiado pronto la dehesa para ocupar un lugar bajo el sol, pero me recuerdo caminando ante manzanas de casas sólo para echar una ojeada a sus brillantes cabellos; el resplandeciente mechón de una chica a la que nunca conocería. Esto son chismorreos urbanos, desagradables.
Se apartan del hecho de que en aquellos últimos días no podía soportar la visión de celtas, ingleses, políticos, extranjeros, virginianos, negros (claros ni oscuros), cazadores, empleados de comercio y clase media en general, todo tipo de escritores (evitaba con muchísimo cuidado a los escritores porque son capaces de perpetuar los problemas como nadie puede hacerlo), y de todas las clases en cuanto clases y de la mayoría de las personas en cuanto miembros de su clase...
Tratando de aferrarme a algo, me gustaban los médicos y las niñas de hasta aproximadamente los trece años y los niños bien educados de unos ocho años. Tenía paz y felicidad con estas pocas categorías de personas. Olvidaba añadir que me gustaban los viejos, hombres de más de setenta años, a veces de más de sesenta, si sus rostros parecían trabajados por el tiempo. Me gustaba la cara de Katharine Hepburn en la pantalla, sin importarme lo que se decía de su pretenciosidad, y la cara de Miriam Hopkin, y los viejos amigos si los veía sólo una vez al año y podía recordar sus fantasmas.
Todo más bien inhumano e insuficiente, ¿verdad? Bueno, hijos míos, ése es el auténtico síntoma del desmoronamiento.
No es un cuadro agradable. Fue inevitablemente llevado de acá para allá dentro de su marco y expuesto ante diversos críticos. Uno de ellos sólo puede ser descrito como una persona cuya vida hace que las vidas de los demás parezcan muertas, incluso esta vez en que interpretaba el papel usualmente poco atrayente de consoladora de Job. A pesar del hecho de que este relato haya terminado, permítaseme añadir nuestra conversación como una especie de posdata:
—En vez de compadecerte tanto, escucha —dijo. (Siempre dice «escucha» porque mientras habla piensa, piensa de verdad.) Conque dijo—: Escucha. Supongamos que no fuera una grieta que hay en ti..., supongamos que fuera una grieta del Gran Cañón.—¡La grieta está en mí! —dije yo heroicamente.
—¡Escucha! El mundo sólo existe a tus ojos... La idea que tienes de él. Puedes hacer que sea tan grande o tan pequeño como quieras. Y estás tratando de ser un individuo pequeño e insignificante, ¡por Dios, si alguna vez me derrumbara yo, trataría de conseguir que el mundo se viniera abajo conmigol ¡Escucha! El mundo sólo existe a través de tu aprehensión de él, de modo que es mucho mejor decir que no eres tú quien tiene la grieta, sino el Gran Cañón.
—¿Ya se ha tomado la niñita a todo su Spinoza?
—No sé nada de Spinoza. Lo que sé es...—Habló, entonces, de viejas heridas suyas que parecían, al contarlas, que habían sido más dolorosas que la mía, y de cómo les había hecho frente, superándolas, derrotándolas.
Reaccioné un poco ante lo que me decía, pero soy un hombre que piensa despacio, y se me ocurrió simultáneamente que de todas las fuerzas naturales, la vitalidad es la única incomunicable. En días en que la savia vital le llegaba a uno como un articulo libre de impuestos, uno trataba de distribuirlo —pero siempre sin éxito—; para seguir mezclando metáforas, la vitalidad nunca «prende». Se la tiene o no se la tiene, igual que la salud u ojos pardos u honor o voz de barítono. Podría haberle pedido un poco de la que ella tenía, pulcramente envuelta y lista para cocinar y digerir, pero no la habría obtenido jamás ni aunque me quedara allí mil horas con el cuenco de hojalata de la autocompasión. Sólo podía alejarme de su puerta, caminando con mucho cuidado como si fuera de loza cuarteada, y penetrar en el mundo de la amargura en el que me estaba construyendo una casa con los materiales que allí se encuentran, y recordarme, una vez que me he alejado de su puerta, que:«Sois la sal de la tierra. Pero si la sal ha perdido su sabor, ¿con qué se la salará?» Mateo: 5-13.
*Escritor norteamericano, autor, entre otras obras, de El gran Gatsby.

Roberto Arizmendi nos saluda con una hermosa carta

El poeta mejicano Roberto Arizmendi nos ha enviado esta hermosa carta que queremos compartir con todos los lectores de este blog:
"Pareciera que el tiempo se acorta para poder construir un mundo digno para los hijos y las generaciones venideras. Serán ellos, entonces, los artífices de un mundo nuevo; pero nuestra razón, el pensamiento, la reflexión o la palabra que podamos ofrecerles, será la culminación de la experiencia acumulada, la observación atenta de los años o el acucioso indagar sobre lo esencial para encontrar las nuevas luces, la esperanza, el faro guía que conduzca a otro horizonte diferente.

No hay duda que el futuro es algo que se construye, sin remedio, con el actuar constante de los días. Esa es la historia: una acumulación de actos que abonan o una construcción a base de aportes significativos para que el tiempo tome su ruta y perfile nuevos rumbos. No es la historia el recuento del pasado, sino la reflexión del pretérito vivido, algo que se construye a diario y construye también el porvenir aún sin nombre.

Habremos de aprender a caminar, a amar, a hacer de lo cotidiano un ciclo de esperanza, a recorrer el sendero de otra forma, porque el medio ambiente, el clima, la relación entre seres humanos, la esencia del ser, los valores y destinos, pareciera que están en el momento de ser de nuevo definidos y descritos para un nuevo tiempo que se anuncia.

Aportemos todos a ese destino de construir el nuevo mundo que aguarda a ser definido y perfilado por las generaciones que emergen en la vida.

Digamos a tiempo nuestro tiempo, afirmemos con convicción nuestros valores, hablemos sin recelos de lo que a partir de la experiencia creemos es la esencia de la vida, del ser, de la existencia, como aporte para el mundo que apunta ya, con otras formas. Qué mejor oportunidad de reflexión cuando ya se anuncia el inicio de la segunda década del siglo XXI, cuando nos aprestamos a celebrar las fiestas de fin de año y la llegada, siempre esperada, de un año nuevo pleno de ilusiones y esperanzas. Un abrazo por el gozo de celebrar un tiempo nuevo."
Coyoacán, diciembre de 2010 - enero de 2011.
http://www.robertoarizmendi.com

miércoles, diciembre 22, 2010

Joaquín Gianuzzi: Poética


La poesía no nace.
Está allí, al alcance
de toda boca
para ser doblada, repetida, citada
total y textualmente.
Usted, al despertar esta mañana,
vio cosas, aquí y allá,
objetos, por ejemplo.
Sobre su mesa de luz
digamos que vio una lámpara,
una radio portátil, una taza azul.
Vio cada cosa solitaria
y vio su conjunto.
Todo eso ya tenía nombre.
Lo hubiera escrito así.
¿Necesitaba otro lenguaje,
otra mano, otro par de ojos, otra flauta?
No agregue. No distorsione.
No cambie
la música de lugar.
Poesía es lo que está viendo.

*De Señales de una causa personal, 1977.

lunes, diciembre 20, 2010

Sei Shônagon: Cosas sórdidas


El revés de un bordado.

El interior de la oreja de un gato.

Crías de ratón, todavía sin pelo, que salen retorciéndose de su guarida.

Las junturas de un abrigo de piel que no han sido todavía cosidas.

La oscuridad de un lugar que da la sensación de no estar demasiado limpio.

Una mujer poco atractiva que cuida a muchos niños.

Una mujer que se enferma y permanece doliente durante un largo tiempo. En el recuerdo de su amante, no especialmente devoto de ella, debe de parecer casi sórdida.

*De El libro de la almohada, Adriana Hidalgo Editora, 2006.

Cintio Vitier: Niños...


Noche mía estrellada
girando cristalina:
nunca me has sido tú impasible (esa calumnia),
no fuiste indiferente nunca a mi dolor.

Bañado en lágrimas
o sudando espanto te he buscado, y siempre
comprendiste como nadie mi dolor.

Nos hablamos
con un lenguaje que no existe todavía:
estas palabras son su prehistoria.
Tú relatas tu gloria, yo mi nada,
tú relatas tu nada, yo mi gloria.

Los dos somos los niños del dolor.

*Cintio Vitier (Cayo hueso, Cuba, 1921). Ensayista, narrador y crítico, doctor en Leyes. Formó parte de la revista Orígenes (1944-1956). Publicó, entre otros, los siguientes libros de poemas: La voz arrasadora, Examen del maniqueo, Compromiso, Torre de marfil.Obtuvo el Premio Nacional de Literatura 1988, el Premio Juan Rulfo 2002, el título de Oficial de Artes y Letras de Francia y la medalla de la Academia de Ciencias de Cuba.

miércoles, diciembre 15, 2010

Poetas con Cristina

Poetas con Cristina

Agrupación fundada el 20 de noviembre de 2010: Apoyamos un proyecto de país nacional y popular. Construimos con poesía.
Nuestra página busca reunir a todas y todos los poetas que apoyen al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, para convertirse en un espacio de información, debate, reflexión y construcción política.
¡Ya somos más de 1.800!
http://www.facebook.com/profile.php?id=100001920223810&ref=ts



Poetas con Cristina nos vamos a ver y conocer, el viernes 17 de diciembre a las 19, (puntualmente), en Comunarte de Almagro: Castro Barros 236 (a dos cuadras de Rivadavia y Medrano). Todos invitados: solamente necesitamos que traigan algo de comer, y vino, cerveza o gaseosa.
Sabemos que no todos los amigos/as de Poetas con Cristina son escritores, por lo tanto queremos invitar especialmente a aquellos adherentes "no poetas", no será una reunión de poetas sino una reunión de Poetas como agrupación, serán bienvenidos absolutamente todos.

El arte desarma tu cabeza: arte en vivo + muestra

Para este domingo 19 de diciembre, a las 15, en el Patio del Aljibe del Centro Cultural Recoleta, Junín 1930, la editorial Pequeño Editor (www.pequeñoeditor.com; http://www.pequenoeditor.blogspot.com/) ha organizado una jornada durante la cual escritores, pintores, poetas, niños y adultos armarán un puzzle gigante.
Se trata de la creación de una obra plástica y literaria en vivo. Artistas, narradores y poetas pintarán y escribirán para dar forma a un gran rompecabezas que el público podrá armar y desarmar.
Participan:
Imagen: Leo Arias, Bianki, Augusto Costhanzo, Delines, Jorge Doneiger, Cecilia Gandolfo, Isol, Sergio Kern, Sergio Langer, Silvia Lenardón, Liniers, Lucas Nine, Daniel Roldán, Pablo Sapia, Cristian Turdera.
Palabra: María del Carmen Colombo, Rodolfo Edwards, Raquel Franco, Ruth Kaufman, Cecilia Pisos, Franco Vaccarini, Daniel Wapner.
Música: Dañel Mirkin Frois y sus Soundchiches

Héctor Viel Témperley: Tus pezones


Porque tus pezones son
del color de tus párpados,
van pesadas las horas
por la calle.

Hacia su último mar
de zoológico ardiendo
van pesadas las horas,
las mentiras, el sueño.

Y he encogido las piernas
hasta el alba al sentir
como naves
saliendo por el aire.

Y ha quedado mi brazo
duro
de alzar un ancla.
Y ha quedado mi mano
hinchada y escondida,
hueca como la almohada,
porque son tus pezones
del color de tus párpados
y del color que tienen
los pezones
de la ternera muerta
apenas nace.

Héctor Viel Temperley (Buenos Aires,1933-1987). Publicó: Poemas con caballos (1956), El nadador (1967), Humanae vitae mia (1969), Plaza Batallón 40 (1971), Febrero 72-Febrero 73 (1973), Carta de marear (1976), Legión extranjera (1978), Crawl (1982) y Hospital Británico (1986).

martes, diciembre 14, 2010

Macedonianos 2010: entrega de premios del Concurso Nacional Macedonio Fernández

El próximo sábado 18 de diciembre se realizará la entrega de premios y diplomas del VII Concurso Nacional Macedonio Fernández, que tuvo como jurado a los escritores Silvia Camerotto, Roberto Ferro y Carlos Pereiro en narrativa, y María del Carmen Colombo, Jorge Boccanera y Javier Adúriz en poesía.
Este concurso cuenta con el apoyo instituional y económico de la Fundación Médica de Lomas de Zamora. Idea y coordinación general de Roxana Palacios.
El premio único para cada género consiste es la edición de 500 libros más la suma de 3.000 pesos, que serán entregados a los escritores: Gonzalo Martínez Methol por su libro La intemperie (el frío de la especie), narrativa, y Fredy Yzzed, por su libro La sal de la locura, poesía.
La Fundación Médica de Lomas de Zamora se reserva el derecho a la cantidad de 100 libros para su circulación gratuita en bibliotecas, centros culturales y encuentros literarios.
Finalistas de poesía: La hija desierta, María del Carmen Sánchez. El abandono, Paula Inés Aramburu. No hay zapatos en Babilonia, Fabián Vique. De dónde traigo tanta sed, Mariana Riera. Mapas, mapas, María de la Paz Garberoglio. Revelaciones de otras criaturas, Jorge Daniel Santkovsky. Sitiados de ánimo, Alicia Márquez. Epitafios sin garantías, Gustavo José Rodríguez.
Finalistas de narrativa: Emir, Un poco más lejos, Marcelo Brignole. Fulano Zutano, Oficios, Patricio Hernán Agüed Pedro Luna, La intemperie, Gonzalo Javier Martínez Methol Iribarren, El subsuelo y otros cuentos, Nicolás Barrasa Elzevir, La foto en la tercera página, Néstor Sebastián Chilano.
Al finalizar serviremos un vino de honor. Fundación médica de Lomas de Zamora, Colombres 420, Lomas de Zamora.

lunes, diciembre 13, 2010

Antifichus, presentación del álbum-libro


En el marco del relanzamiento de Variables gráficas, la editorial Pequeño Editor presenta Antifichus: la presentación se realizará el 15 de diciembre, a las 19, en el CCEBA, Paraná 1159.
Participan: Juan Carlos Romero, Langer, Enrique Longinotti, Ral Veroni y los hermanos Rapa, Sole y Andrea Carballo desde Madrid.
Charla, proyecciones, intercambio de fichus y brindis final.
Compilación: Andrea, Sole y Rapa Carballo. Textos: GAN y Andrea Carballo. Prólogos: Juan Sasturain Enrique Longinotti Rodrigo Fresán.
Una tarde, Andrea, Sole y Rapa Carballo encontraron en un altillo una colección de viejas figuritas escolares de episodios históricos. Las ordenaron, las mimaron, las clasificaron… Finalmente notaron que había demasiados huecos y se propusieron llenarlos y crear un antimanual de imágenes nuevas, que contara con nuevos ojos los episodios clave de la historia argentina. Más de 100 artistas de todo el mundo respondieron a la convocatoria con más de 500 imágenes, que se exponen en este álbum-libro.

Casa de la Lectura: Bajando del blog

Nos llega esta invitación para todos aquellos que quieran leer sus poesías y mostrar su blog.
Esta actividad se desarrollará el día miércoles 15 de diciembre, a las 20, en Casa de la Lectura, Lavalleja 924, de esta ciudad de Buenos Aires.

Los interesados pueden presentar su blog narrando una pequeña autobiografía para que su participación no quede en una lectura estática (obviamente se aceptan otras propuestas).
La idea es fusionar lectura con imágenes, si tienen fotos o algún video en el blog (habrá cañón para proyectar). Además, pueden combinar poemas con música en vivo.

La duración estipulada para cada participante será de 5 a 7 minutos. En el caso de que sobre tiempo quienes quieran repetirán la lectura, de esta manera se respetan los tiempos, porque el horario del encuentro es de 20 a 21.30.

Coordina esta edición de Bajando del blog: Sergio Fombona.
www.sergiofombona.blogspot.com

sábado, diciembre 11, 2010

H. A. Murena: Canción cantada por lo bajo...


Glicinas

El gran poeta
Li Po
nunca escribió
ningún poema

Miraba ramos
de glicinas

Reía siempre
a veces
lloraba
también

Espejo
de lo creado

Eso fue todo

24 de enero de 1975


El fermento del bronce

Desde
la explanada
contemplando
las hortensias
de la vejez.

¡Durar!
canción
cantada
por lo bajo.

Pero
salvaje
es aquel
que sabe
estar solo.

Plenitud
de la uva
cuando
contra
el paladar
la lengua
aprieta.

Azares nocturnos

¿qué sería
la circunferencia
sin centro?
En este cuarto
lunar
acaso
hable
a solas.
Pero
no hablo
a solas.

La palabra
única
realidad
que poseo
y la realidad
real
arroyo púrpura
que corre
bajo
la palabra.

*H.A. Murena (Argentina, Buenos Aires, 1923-1975).

viernes, diciembre 10, 2010

Susana Arévalo: Retrato oval

En la ciudad de Córdoba, tuve el privilegio de encontrarme con Susana Arévalo, una de las poetas más destacadas de la poesía argentina actual. A continuación, va un hermoso texto de Susana.

Retrato oval

Oh, de asombro
O de rostro, de hálito, de ensueño

Él
precedido por el remordimiento
Con su narguile

Ella
su basilisco
su belladona

Él:
Hueles a almizcle hueles
a mandrágora
a serrallo
a cinabrio
a abencerrajes

Coro:
O de rostro, de velo, de desvelo
Leemos los Stupra
O de candor

Ella: faro
él bruma, sesgo
del deseo

Él, hasta qué punto
piel, ungüento
hasta qué punto, ansia

Él: faro
ella piel, piel
ungüento

Ella hasta qué punto
bruma, sesgo
hasta qué punto

Ella, él
de toda embriaguez viuda
Viuda de toda viudez
de toda viudez ebrio
Ebrio de toda embriaguez

*Susana Arévalo (Córdoba, Argentina, 1952). Poeta y arquitecta (Universidad Nacional de Córdoba). Formó parte del grupo Raíz y Palabra, publicó Cenotafio (1987), Libro de anémona (Alción, 1997), Macrocosmo (1998), Dédalo (1999), El texto es el tatuaje (Alción, 2001) y Poemas / Poèmes (publicación conjunta y CD en castellano y francés, Abrapampa, París, 2003). Obtuvo el Primer Premio Municipal Luis de Tejeda por su libro Dédalo.

lunes, diciembre 06, 2010

Pen Press, plaquettes de poesía

Si andás por Nueva York este miércoles 8 de diciembre y tenés ganas de escuchar poesía, podés darte una vuelta por la New York Public Library Mulberry Branch, 10 Jersey St, Soho, a las 18.15 pm (en punto!)para participar en la siguente actividad que organizan Pen Press Plaquettes de Poesía & Pen Press Reading Series 2010-2011 en colaboración con la NYPL Mulberry Branch:

Se trata de la presentación del libro de Eduardo Mitre, Pasos y voces. Nueve poetas contemporáneos de Bolivia. Ensayo y antología (La Paz, Plural Editores, 2010)


Eduardo Mitre y Alina Chocano leerán poemas de cuatro de los poetas antologados: EDUARDO NOGALES GUZMÁN (1959), RUBÉN VARGAS PORTUGAL (1959), MÓNICA VELÁSQUEZ GUZMÁN (1972) y MÓNICA FREUDENTHAL (1978).


Referencias
Eduardo Mitres (Oruro, 1943): Se doctoró en literatura latinoamericana por la Universidad de Pittsburgh con una tesis sobre la poesía de Vicente Huidobro. Entre su obra poética, figuran: Morada (1975), Ferviente humo (1976), Líneas de otoño (1993), Camino de cualquier parte (1998), El paraguas de Manhattan (2004), Vitrales de la memoria (2007) y Al paso del instante (2009), estos tres últimos publicados por Pre-Textos de Valencia. Su obra crítica más reciente es Pasos y voces. 9 poetas contemporáneos de Bolivia (2010). La editorial Le Cormier, de Bruselas, ha publicado dos antologías bilingües de su poesía: Mirabilia (1983) y Chronique d’un retour (1997). Actualmente enseña en Saint John’s University, de Nueva York. Es Miembro de Número de la Academia Boliviana de la Lengua. Ha sido colaborador de la revista Vuelta y actualmente lo es de Letras Libres.

EDUARDO NOGALES GUZMÁN (Oruro, 1959) Entre sus libros de poesía figuran La nave iluminada (1990), Los deseantes del arca (1999), El jardín de las lentitudes (2003) y El último cabaret (2004). Recibió, entre otros, el premio Franz Tamayo de poesía. Ejerce el periodismo y trabaja en la implementación de desarrollo rural educativo.

RUBÉN VARGAS PORTUGAL (La Paz, 1959). Poeta y ensayista. Fue por varios años colaborador de la revista mexicana Vuelta. Tiene publicados dos libros de poesía: Señal del cuerpo (1986) y La torre abolida (2003). Es director de la revista de literatura Alejandría, una de las más importantes de Bolivia.

MÓNICA VELÁSQUEZ GUZMÁN (La Paz, 1972). Entre sus obras figuran Tres nombres para un lugar (1995), El viento de los náufragos (2005) e Hija de Medea (2007), que obtuvo el premio nacional de poesía Yolanda Bedregal. Ha elaborado la antología de poesía boliviana Ordenar la danza (2004). Es docente de la carrera de Literatura en la Universidad Mayor de San Andrés.

MÓNICA FREUDENTHAL (Madrid, 1978). Ha colaborado en diversas revistas literarias. Actualmente trabaja en el Centro Cultural Simón I. Patiño, de La Paz. Ha publicado los libros Hardware (2004) y El filo de de las hojas (2007). Forma parte del consejo editorial de la revista La mariposa mundial.


www.edicionespenpress.com

sábado, diciembre 04, 2010

Club Atlético Nueva Chicago: Las batallas de los gigantes


El jueves 9 de diciembre, a las 20.30, se presentará el libro Las batallas de los gigantes, de Emiliano Lentini. La cita es en el Polideportivo del Club.

Depto. de Cultura y Educación
Club Atlético Nueva Chicago
República de Mataderos

miércoles, diciembre 01, 2010

Poetas con Cristina

Poetas con Cristina

Ya somos 1.324!
Y tenemos ya, también, como todo proyecto
exitoso, nuestros primeros detractores: se
trata de escritores muy cool, fieles representantes
de la estética de los años noventa.


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Brindis y tres presentaciones tres

. Viernes 3 de diciembre, entre las 20 y 22. La Casa de la Lectura invita a un brindis. Habrá performances por las artistas plásticas: Guadalupe Neves y Las muñecas clínicas. Lavalleja 924. Libre y gratuito.
. Martes 7 de diciembre, a las 19.30, se presentará el libro La isla (Editorial Bajo La Luna), de la poeta Mercedes Araujo. La cita es en el Bar Rodney, Rodney 400, esquina Jorge Newbery, de esta capital.


. Martes 7 de diciembre, a las 19.30, en Café Monserrat, San José 524. Macedonia Ediciones presentará el libro de poemas Donde la sed, del poeta Carlos Dariel (Primer Premio de Poesía 2009 del Fondo Nacional de las Artes). Hablará: Leopoldo Castilla. La lectura de poemas estará a cargo del autor.
. Martes 7 de diciembre, a las 19.30, en la ciudad de La Plata. Presentación del libro Desocupez, del poeta Emiliano Cruz Luna. Hablrá: Martín de Souza.
La cita es en Pasaje Dardo Rocha, Sala Vicepresidencia.

martes, noviembre 30, 2010

Lispector: silencio

Agradecemos al poeta Carlos Dariel por este fragmento que publicó en su sitio de facebook:

"Te voy a contar ahora cómo entré en lo inexpresivo que siempre fue mi búsqueda ciega y secreta. De cómo entré en aquello que existe entre el número uno y el número dos, de cómo vi la línea de misterio y fuego, y que esa es una línea subrepticia. Entre dos notas de música existe una nota, entre dos hechos existe un hecho, entre dos granos de arena, por más juntos que estén, existe un intervalo de espacio, existe un sentir que es entre el sentir -en los misterios de la materia primordial está la línea de misterio y fuego que es la respiración del mundo, y la respiración continua del mundo es aquello que escuchamos y llamamos silencio."

De La pasión según G.H., de Clarice Lispector.

domingo, noviembre 28, 2010

Poetas con Cristina


Poetas con Cristina
agrupación fundada el 20 de noviembre
Buscanos en Facebook
¡ya somos más de 1.ooo!

viernes, noviembre 26, 2010

Michel Foucault: Retórica


(…) puede decirse que la retórica, tal y como se la definía y practicaba en la Antigüedad, es en el fondo una técnica que incumbe a la manera de decir las cosas, pero no determina en modo alguno las relaciones entre quien habla y lo que dice. La retórica es un arte, una técnica, un conjunto de procedimientos que permiten al hablante decir algo que tal vez no sea en absoluto lo que piensa, pero que va a tener por efecto producir en aquel a quien se dirige una serie de convicciones, que va a inducir una serie de conductas, que va a establecer una serie de creencias. En otras palabras, la retórica no implica ningún lazo del orden de la creencia entre quien habla y lo que éste enuncia. El buen retórico, el buen rétor, es el hombre que puede perfectamente y es capaz de decir muy otra cosa que lo que piensa, pero de decirlo de tal manera que, en resumidas cuentas, lo que diga –que no es ni que lo que cree, ni lo que piensa ni lo que sabe- será, llegará a ser lo que creen y creen saber aquellos a quienes él se ha dirigido. En la retórica se deshace el lazo entre el que habla y lo que dice, pero su efecto consiste en establecer una relación vinculante entre la cosa dicha y aquel o aquellos a quienes este se dirige.

*Michel Foucault. El coraje de la verdad. Fondo de Cultura, Buenos Aires, 2010

Basilia Papastamatíu: Poemas y presentación

Hoy, viernes 26 de noviembre tendrá lugar la presentación del libro Interpretación de la Historia, poesía reunida, de la poeta argentina Basilia Papastamatíu, publicado por la Editorial Letras Cubanas. Se realizará en la Biblioteca Nacional, Agüero 2502, a las 19, en la sala “Augusto Cortazár”. Hablarán sobre la obra: Liliana Heer, Luis Chitarroni, Eduardo Costa y María Victoria Suárez.


1
Me reconozco, de pronto,
sin haberme arriesgado todavía
con oídos sordos
y decidido a caer
huyendo del mundo atroz?

2
En alerta ante las apenas perceptibles vibraciones que
vienen del caos
para irradiar en el espacio una larga estela
un círculo de adormecidas estrellas (nuestra confusa
frontera)
sobre el ensombrecido paisaje
bendita geografía que nos aleja y nos pierde

3
Tanta furia y tanto gesto olvidado, tanto vacío y miedo
alrededor

Y nosotros, que persistimos y sobrevivimos
más allá de las cosas

4
Ahora somos, solamente, pensamiento
Expuestos a cavernosos sueños, arrancamos del muro
la imagen propia de nuestra habitual naturaleza:
esa oscura adhesión al destino

Cuánta vida empeñada y todavía sin comprender

5
Y tú andando solo y célibe por el resto de la tierra
atravesando todos los puentes
y empecinado en la salvación

6
Qué es lo que más duele:
el ser lo que somos sin querer serlo
en nuestra descabellada aventura humana?

7
Luz que lentamente declina
de conformidad con nuestra esencia, ahogados de
conformidad, con la amargura de los cuerpos conformes
y atragantados de placer

8
Tal vez no sea verdaderamente esto el abandono
Tampoco el desmoronamiento de las ideas
Ni la pérdida de lo terrestre

Pero nada le es comparable.


. Basilia Papastamatíu nació en Buenos Aires y reside en La Habana desde 1969. Es poeta, traductora y crítica literaria. Fundó la revista literaria Airón y es subdirectora de la revista La Letra del Escriba. Coordina el Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar. Publicó los libros de poesía El pensamiento común, Qué ensueños los envuelven, Paisaje habitual, Allí donde, Dónde estábamos entonces, Espectáculo privado, Interpretación de la Historia , poesía reunida. El más reciente, Cuando ya el paisaje es otro, mereció el Premio Nacional de la Crítica en Cuba.

*Los poemas que se transcriben están incluidos en el libro Espectáculo privado.

miércoles, noviembre 24, 2010

Patricio Emilio Torne: Alma mater


Además de poeta y dramaturgo, artista plástico y melómano exquisito, Patricio Torne es el inspirador, motivador y generador de la movida cultural que tiene lugar en la ciudad de Villa Mercedes, provincia de San Luis. Este viernes 26 de noviembre, a las 19, en MU, Hipólito Irigoyen 1440, de esta Capital, presentará su nuevo libro de poemas, Perros, reelaboración en clave poética de sus experiencias como militante y preso político en la década del ‘70.


Han pasado veinticinco años desde aquel mayo de 1985, año de la llegada de Patricio Emilio Torne (Helvecia, prov. de San Fe, 1956) a la ciudad de Villa Mercedes, año además en el que se incorporó a las actividades artísticas y culturales de la Secretaría de Extensión Universitaria de la FICES (Facultad de Ingeniería y Ciencias Económico-Sociales. Veinticinco años de sostenida e intensa actividad, durante los cuales Torne ha organizado y llevado adelante con gran éxito, entre otras iniciativas: talleres literarios y de dramaturgia, muestras plásticas, conferencias de figuras destacadas del mundo de la cultura, charlas, debates, ciclos de lectura, recitales musicales, y representaciones teatrales. Hitos en la vasta trayectoria de Torne han sido la realización, en 1986, apenas salido el país de "los años de plomo", del Primer Encuentro Nacional de Poesía, del que participaron, durante varios días poetas de todo el país. También, la creación y dirección en 2001 y durante quince años, de La Zona, radio dependiente de la Universidad, uno de cuyos intentos fue subvertir el tradicional modo de conducir las radios universitarias de todo el país, y que llegó a ser parte fundacional, en la ciudad de Neuquén, de la Red de Medios Alternativos. Y el más reciente "Pretexto, ciclo de lectura mensual", que convocó, durante todo este año 2010, y bajo la consigna "un lugar para encontrarse desde distintas experiencias creativas", a artistas de la Provincia y de todos los rincones de la Argentina.
Fueron también estos veinticinco años de fructíferos resultados en lo que hace a la tarea creativa de Torne, quien cuenta con una obra de teatro escrita -Circus- ya representada; cinco libros de poemas editados -Órbitra de Endriago,1988; Helvecia y otros tópicos, 1988 -Premio de Cultura de a Nación-; Donde muere la lógica, 1992 -mención honorífica Fondo Nacional de las Artes-; Anacrónica, 2000, y Perros, 2010); y diversas muestras realizadas de su obra como artista plástico.
Mañana, jueves 25 de noviembre, a las 20, en Fedro Poesía, Carlos Calvo 578, y como parte de las actividades que llevará a cabo en la ciudad de Buenos Aires, Patricio Torne participará de una mesa de lectura. Al día siguiente, viernes 26, a las 19, en "Mu. Punto de Encuentro", Hipólito Yrirgoyen 1440, presentará su libro Perros (Ed. Revistas Callejeras), reelaboración, en clave poética, de sus experiencias como militante y preso político en la década del 70. Quienes asistan podrán comprobar cómo con un lenguaje despojado, preciso y riguroso, el poeta construye un texto donde conviven retazos de una memoria que, lejos de confinarse al pasado, intenta denodadamente pensar -y problematizar- este presente.

Peces del desierto

Presentación del Séptimo Número de la plaqueta Peces del desierto

El sábado 27 de noviembre, a las 17.30, en la Asociación Portuguesa, sita en la calle Belgrano 756, de la ciudad de Comodoro Rivadavia, se presentará el séptimo número de la plaqueta literaria Peces del desierto, plaqueta de poesía, de distribución gratuita, que reúne a una treintena de escritores y artistas visuales de la región patagónica.
En esta oportunidad, en la que el proyecto cumple dos años de ininterrumpida presencia en la ciudad y la región, se contará con la presencia de tres poetas editados en este número: Graciela Cros, de Bariloche; Jorge Curinao, de Río Gallegos; y Martín Colivoro, de Comodoro Rivadavia. Asimismo, Mauricio Sarmiento presentará el cuadro de danza “Camelo” y se presentarán cortos audiovisuales realizados por Florencia Nieto, Leonardo López y Maira Flores. También se contará con el acompañamiento musical de Chop Suey. Ilustran el número: César Barrientos (tapa), Romina Santos, Nuria Bolzán, Julieta Lastra, y Marisa Eylenstein.

martes, noviembre 23, 2010

Analecta Literaria: Francisco Madariaga

La revista "ANALECTA LITERARIA", en su sección de dossiers, un espacio de homenaje a poetas y escritores argentinos, latinoamericanos y españoles,ha publicado una selección de textos del poeta argentino FRANCISCO MADARIAGA. El dossier reúne material de gran interés, que Analecta irá publicando de manera continua, ya que se trata de una sección en permanente construcción.

PARA VER EL DOSSIER HAGA CLICK EN EL SIGUIENTE LINK:
http://dossierstematicos.blogspot.com/2010/11/francisco-madariaga.html

lunes, noviembre 22, 2010

Club Nueva Chicago: Departamento de Cultura y Educación



El Departamento de Cultura y Educación del Club Nueva Chicago -asociación civil fundada el 1 de julio de 1911- comenzó a funcionar con el armado de la Biblioteca Ofelio Vecchio, inaugurada en noviembre de 2000. A nueve años de su inicio, cuenta con un gran número de actividades.


Muy poco difundida es la importante tarea social y cultural que realiza el Departamento de Cultura y Educación del Club Nueva Chicago y que incluye la puesta en marcha de diversos cursos y talleres, el funcionamiento de la Biblioteca Ofelio Vecchio y la implementación de tareas educacionales, a través de diferentes convenios con instituciones educativas, como el Ministerio de Educación de CABA, la Universidad Nacional de Buenos Aires y de la Matanza, entre otras.

Detallamos a continuación el programa de actividades:

. Cursos y talleres

Yoga: martes y jueves de 14 a 15 y de 15 a 16.
Computación (Certificado oficial GBA, mayores de 18 años):
Miércoles y jueves de 18 a 19.30 y miércoles y jueves de 19-30 a 21.
Tango: Jueves de 18 a 20.
Teatro comunitario: Sábado de 15 a 19.
Danza árabe: Sábado de 15 a 19.
Adultos 2000-Secundario a distancia, título oficial
Lunes y viernes de 15 a 18.
Primaria para adultos y adolescentes, título oficial:
Lunes a viernes de 14.30 a 16.30.

. Biblioteca Ofelio Vecchio

Funciona de lunes a viernes de 16 a 20 en el Polideportivo. Cuenta con más de 4.000 libros. Está abierta a toda la comunidad. Préstamo domiciliario para socios. Allí puede consultarse el material bibliográfico y dispone además de acceso a Internet.

. Convenio con Ministerio de Educación de CABA

-Jardín Integral de Infantes Nº 7, D.E. 20.
-Supervisión de nivel inicial, D.E. 20.
-Centro de Formación Profesional Nº4 (gas, plomería, electricidad, computación, etc.).
-Programas de Adultos 2000.
-Proyecto de aceleración (para alumnos de escuela primaria).

. Otros convenios

-Facultad de Filosofía y Letras UBA.
-Facultad de Psicología UBA.
-Conabip (Comisión Nacional de Bibliotecas Populares).
-Universidad Nacional de La Matanza.

. Integración con otras instituciones

-Red "De los pies a la cabeza" (Fundación El Futbolista -perteneciente a Futbolistas Agremiados).
-Encuentro de Departamentos de Cultura de Clubes afiliados a la AFA.
-Socios de Apaer y padrinos de la escuela 855 del Paraje Olla Quebrada y sus dos anexos, El Simbolar y Víboras Blancas, del norte de Castelli, provincia del Chaco.

Informes e inscripción
Lisandro de la Torre 2288, Capital Federal, de 18 a 20.
O por mail a: chicagonuevacultura@yahoo.com.ar

Basilia Papastamatíu en la Biblioteca Nacional



El próximo viernes 26 de noviembre tendrá lugar la presentación del libro Interpretación de la Historia, poesía reunida, de Basilia Papastamatíu, publicado por la Editorial Letras Cubanas. Se realizará en la Biblioteca Nacional, Agüero 2502, a las 19 hs, en la sala “Augusto Cortazár”.
Hablarán sobre la obra: Liliana Heer, Luis Chitarroni, Eduardo Costa y María Victoria Suárez.

*Basilia Papastamatíu nació en Buenos Aires y reside en La Habana desde 1969. Es poeta, traductora y crítica literaria. Fundó la revista literaria Airón y es subdirectora de la revista La Letra del escriba. Coordina el Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar. Publicó los libros de poesía El pensamiento común, Qué ensueños los envuelven, Paisaje habitual, Allí donde, Dónde estábamos entonces, Espectáculo privado, Interpretación de la Historia , poesía reunida. El más reciente, Cuando ya el paisaje es otro, mereció el Premio Nacional de la Crítica en Cuba.

Libros: recomendaciones


A continuación, preparamos para ustedes una lista de libros de poesía recomendados por este blog. Vale la pena que los leas!


El naturalista, Alberto Muñoz
Ediciones en Danza (88 páginas)
Estas "piezas breves" -como las llama su autor- resultan de la invención de un ojo embaucador, engañoso como todo ocular que mira por su cámara aséptica: "un ojo que no encuentra la visión adecuada, un ojo que desea ver lo que desea ser, un ojo que busca en la infancia un objeto (un juguete de la memoria) guardador de la patria familiar". Alberto Muñoz (Buenos Aires, 1960) es, además de poeta, músico, dramaturgo y guionista.

Nada escrito, María Julia de Ruschi
Hilos Editora (109 páginas)
Poeta, ensayista y traductora, María Julia de Ruschi publicó, además, Polvo que une, Et amava, Artemis cantando, artemis, La mujer vacilante y Salir de Egipto. Recibió diversos premios y escribió numerosos ensayos sobre poesía.

Trilogía, Patricia Guzmán
Hilos Editora (61 páginas)
La crítica internacional ha distinguido en la voz de esta poeta venezolana (Caracas, 1960), tanto en sus poemas breves como en los extensos, resonancias de la literatura mística de Occidente. Trilogías es su séptimo libro editado.

Un brillo del no y otros poemas, Concha García
El sello Ediciones en Danza ha publicado Un brillo del no y otros poemas: se trata de una selección personal de los nueve libros de poemas editados por la reconocida autora española Concha García, radicada en Barcelona. Un centenar de textos (que además incluyen varios inéditos), prologados por la poeta argentina Diana Bellessi.

Robert Desnos: Tanto soñé contigo

Tanto soñé contigo que pierdes tu realidad.
¿Es tiempo aún de alcanzar ese cuerpo viviente y de besar en
esa boca el nacimiento de la voz que quiero?
Tanto soñé contigo que mis brazos, habituados a cruzarse sobre
mi pecho al estrechar tu sombra, no se plegarían al
contorno de tu cuerpo, quizá.
Y que, ante la apariencia real de lo que me acosa y me gobierna
desde hace días y años, me volvería una sombra seguramente.
Oh balances sentimentales.
Tanto soñé contigo que ya no es tiempo acaso de despertarme.
Duermo de pie, expuesto el cuerpo a todas las apariencias
de la vida y del amor y tú, la única que cuenta ahora
para mí, menos podría tocar tu frente y tus labios que los
primeros labios y la primera frente venidos.
Tanto soñé contigo, tanto anduve, y hablé y me acosté con tu
fantasma que no me resta quizá, y pese a todo, más que ser
un fantasma entre los fantasmas y cien veces más sombra
que la sombra que siempre se pasea alegremente
sobre el cuadrante solar de tu vida.

*Robert Desnos (París, 1900-Terezín, 1945). Autor, entre otros, de los siguientes libros: La libertad o el amor (1927) y Fortunas (1942), Los tres solitarios (1947), Dominio público (1953). Murió en un campo de concentración checo.

domingo, noviembre 21, 2010

Camilo Blajaquis: Otra cicatriz inesperada

Caprichosa la muerte
siempre temprano se lleva a los necesarios
y acostumbrados los luchadores
a recibir golpes inoportunos,
salieron a la calle y los injustos temblaron

en esta maldita historia argentina
siempre lo popular es sorprendido
por dolores inesperados

tanto llanto no fue en vano
llegó como descarga eléctrica hasta el cielo
quien se puso a llorar también con el pueblo
que inundó las calles de lágrimas sinceras

porque aquí no se va ni un héroe
ni tampoco una futura estatua
con Néstor se fue la primera puerta
que nos llevó a otro escenario

merece que lo recordemos.
merece que lo sigamos valorando
merece que no lo hagamos solo un poster

ahora luchemos que quedó la llave
con la que seguiremos
destrabando los candados

Ni paso atrás señora presidenta
¡los poetas la defenderemos a pura poesía!

*Seudónimo de César González, poeta y director de la revista ¿Todo Piola? El poema que se transcribe fue extractado del diario Miradas al sur, del día de hoy, pág. 6.

sábado, noviembre 20, 2010

Néstor vive...

Esta hermosa foto fue sacada por la poeta rosarina Gabriela De Cicco, cuando estuvo en Buenos Aires.


Dylan Thomas: dos poemas

No entres dócilmente en esa noche quieta

No entres dócilmente en esa noche quieta.
La vejez debería delirar y arder cuando se cierra el día;
rabia, rabia, contra la agonía de la luz.

Aunque los sabios al morir entiendan que la tiniebla es justa,
porque sus palabras no ensartaron relámpagos
no entran dócilmente en esa noche quieta.

Los buenos, que tras la última inquietud lloran por ese brillo
con que sus actos frágiles pudieron danzar en una bahía verde
rabian, rabian contra la agonía de la luz.

Los locos que atraparon y cantaron al sol en su carrera
y aprenden, ya muy tarde, que llenaron de pena su camino
no entran dócilmente en esa noche quieta.

Los solemnes, cercanos a la muerte, que ven con mirada deslumbrante
cuánto los ojos ciegos pudieron alegrarse y arder como meteoros
rabian, rabian contra la agonía de la luz.

Y tú mi padre, allí, en tu triste apogeo
maldice, bendice, que yo ahora imploro con la vehemencia de tus lágrimas.
No entres dócilmente en esa noche quieta.
Rabia, rabia contra la agonía de la luz.

En mi oficio o arte sombrío

ejercido en la noche silenciosa
cuando sólo la luna se enfurece
y los amantes yacen en el lecho
con todas sus tristezas en los brazos,
junto a la luz que canta yo trabajo
no por ambición ni por el pan
ni por ostentación ni por el tráfico de encantos
en escenarios de marfil,
sino por ese mínimo salario
de sus más escondidos corazones.

No para el hombre altivo
que se aparta de la luna colérica
escribo yo estas páginas de efímeras espumas,
ni para los muertos encumbrados
entre sus salmos y ruiseñores,
sino para los amantes, para sus brazos
que rodean las penas de los siglos,
que no pagan con salarios ni elogios
y no hacen caso alguno de mi oficio o mi arte.

Dylan Thomas (Swansea, Reino Unido, 1914-Nueva York, E.E.U.U., 1953)

(Traducción de Elizabeth Azcona Cranwell)

Parando la oreja...


Radio Nacional, FM Rock

Trabajo sucio, el único remedio contra la resaca con un fuerte compromiso con el delirio, la esquizofrenia musical que va del jazz al punk y mucha variedad. Tiene secciones de libros, discos, cine, series, humor con el agregado de bandas y solistas que se presentan en vivo. Conduccion y Producción: Nicolas Cobasky, Chapa y Hernán Muleiro.

Fuentes

La fuente, de San Juan de la Cruz
¡Oh cristalina fuente,
sí en esos tus semblantes plateados
formases de repente
los ojos deseados
que tengo en mis entrañas dibujados!
...
La fuente de sangre, de Baudelaire

Creo sentir, a veces que mi sangre en torrente
se me escapa en sollozos lo mismo que una fuente.
Oigo perfectamente su queja dolorida,
pero me palpo en vano para encontrar la herida.

Corre como si fuera regando un descampado,
y en curiosos islotes convierte el empedrado,
apagando la sed que hay en toda criatura
y tiñiendo doquiera de rojo la Natura.

A menudo también del vino he demandado
que aplaque por un día mi terror. ¡Pero el vino
torna el mirar más claro y el oido más fino.

Tampoco en el amor el olvido he encontrado:
ha sido para mí un lecho de alfileres,
hecho para saciar la sed de las mujeres.


La fuente, de Rubén Darío

Joven, te ofrezco el don de esta copa de plata
para que un día puedas calmar la sed ardiente,
la sed que con su fuego más que la muerte mata.

Mas debes abrevarte tan sólo en una fuente,
otra agua que la suya tendrá que serte ingrata,
busca su oculto origen en la gruta viviente
donde la interna música de su cristal desata,
junto al árbol que llora y la roca que siente.

Guíete el misterioso eco de su murmullo,
asciende por los riscos ásperos del orgullo,
baja por la constancia y desciende al abismo
cuya estrada sombría guardan siete panteras:

son los Siete Pecados las siete bestias fieras.
Llena la copa y bebe: la fuente está en ti mismo.

La fuente, de Antonio Machado

Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que una fontana fluía
dentro de mi corazón.
Di, ¿por qué acequia escondida,
agua, vienes a mí,
manantial de nueva vida
de donde nunca bebí?

Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que una colmena tenía
dentro de mi corazón;
y las doradas abejas
iban fabricando en él,
con las amarguras viejas,
blanca cera y dulce miel.

Anoche cuando dormía,
soñé, ¡bendita ilusión!,
que un ardiente sol lucía
dentro de mi corazón.
Era ardiente porque daba
calores de rojo hogar,
y era sol porque alumbraba
y porque hacía llorar.

Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que era Dios lo que tenía
dentro de mi corazón.

Fuente, de Octavio Paz

El mediodía alza en vilo al mundo.
Y las piedras donde el viento borra lo que a ciegas escribe el tiempo,
las torres que al caer la tarde inclinan la frente,
la nave que hace siglos encalló en la roca, la iglesia de oro que
...tiembla al peso de una cruz de palo,
las plazas donde si un ejército acampa se siente desamparado y
...sin defensa,
el Fuerte que hinca la rodilla ante la luz que irrumpe por la loma,
los parques y el corro cuchicheante de los olmos y los álamos,
las columnas y los arcos a la medida exacta de la gloria,
la muralla que abierta al sol dormita, echada sobre sí misma, sobre
...su propia hosquedad desplomada,
el rincón visitado sólo por los misántropos que rondan las afueras:
...el pino y el sauce,los mercados bajo el fuego graneado de los gritos,
el muro a media calle, que nadie sabe quién edificó ni con qué
...fin, el desollado, el muro en piedra viva,
todo lo atado al suelo por amor de materia enamorada, rompe
...amarras
y asciende radiante entre las manos intangibles de esta hora.


El viejo mundo de las piedras se levanta y vuela.
Es un pueblo de ballenas y delfines que retozan en pleno cielo,
...arrojándose grandes chorros de gloria;
y los cuerpos de piedras, arrastrados por el lento huracán de calor,
escurren luz y entre las nubes relucen, gozosos.
La ciudad lanza sus cadenas al río y vacía de sí misma,
de su carga de sangre, de su carga de tiempo, reposa
hecha un ascua, hecha un sol en el centro del torbellino.
El presente la mece.


Todo es presencia, todos los siglos son este Presente.
¡Ojo feliz que ya no mira porque todo es presencia y su propia
...visión fuera de sí lo mira!
¡Hunde la mano, coge el fulgor, el pez solar, la llama entre lo azul,
el canto que se mece en el fuego del día!
Y la gran ola vuelve y me derriba, echa a volar la mesa y los papeles
...y en lo alto de su cresta me suspende,
música detenida en su más, luz que no pestañea, ni cede, ni avanza.
Todo es presente, espejo sin revés: no hay sombra, no hay lado opaco,
...todo es ojo,
todo es presencia, estoy presente en todas partes y para ver mejor,
...para mejor arder, me apago
y caigo en mí y salgo de mí y subo hasta el cohete y bajo hasta el
...hachazo
porque la gran esfera, la gran bola de tiempo incandescente,
el fruto que acumula todos los jugos de la historia, la presencia,
...el presente, estalla
como un espejo roto al mediodía, como un mediodía roto contra
...el mar y la sal.


Toco la piedra y no contesta, cojo la llama y no me quema, ¿qué
...esconde esta presencia?
No hay nada atrás, las raíces están quemadas, podridos los cimientos,
basta un manotazo para echar abajo esta grandeza.
¿Y quién asume la grandeza si nadie asume el desamparo?
Penetro en mi oquedad: yo no respondo, no me doy la cara,
perdí el rostro después de haber perdido cuerpo y alma.
Y mi vida desfila ante mis ojos sin que uno solo de mis actos
...lo reconozca mío:
¿y el delirio de hacer saltar la muerte con el apenas golpe de alas
...de una imagen
y la larga noche pasada en esculpir el instantáneo cuerpo del
...relámpago
y la noche de amor puente colgante entre esta vida y la otra?


No duele la antigua herida, no arde la vieja quemadura, es una
cicatriz casi borrada
el sitio de la separación, el lugar del desarraigo, la boca por
...donde hablan en sueños la muerte y la vida
es una cicatriz invisible.
Yo no daría la vida por mi vida: es otra mi verdadera historia.


La ciudad sigue en pie.
Tiembla en la luz, hermosa.
Se posa el sol en su diestra pacífica.
Son más altos, más blancos, los chorros de las fuentes.
Todo se pone en pie para caer mejor.
Y el caído bajo el hacha de su propio delirio se levanta.
Malherido, de su frente hendida brota un último pájaro.
Es el doble de sí mismo,
el joven que cada cien años vuelve a decir unas palabras, siempre
...las mismas,
la columna transparente que un instante se obscurece y otro
...centellea,
según avanza la veloz escritura del destino.
En el centro de la plaza la rota cabeza del poeta es una fuente.
...
Vasija y fuente, de Claribel Alegría
De pronto río abajo
acompañada
¿era el Nilo
el Mississippi
el Orinoco?Todos los ríos
mi Río
y yo vasija henchida
vasijera
barco que no hace ruido
no se agita
va esculpiendo un destino
en su interior.
Silencio
oscuridad
preguntas sueltas:
¿cómo será su pelo
sus manitas?Asombrada me siento
ante el milagro
ante el vientre que crece
y le da forma
y todo sin esfuerzo
quedamente
mi vasija creciendo
ya soy nido
donadora de vida
cáliz
puente
¿será hombre
mujer?
¿Tendrá la piel morena
el cabello cobrizo?
Saboreo el momento
voy creando futuro
encadeno el pasado
y el presente
es un codo del Río insospechado
me gusta el mundo
visto desde allí
desde ese puerto espejo.
Amo a los hombres
a las bestias
a las aves
converso por las noches
con la luna
yo misma soy la luna
luna llena
inviolable
donadora de vida
vasijera.
Me recibí de madre
con dolor
empezaron mis pechos
a crecer
eran fuentes mis pechos
se henchían
se vaciaban
mi hija los vaciaba
mientras yo la acunaba
y me acunaba a mí la Madre Grande
no hay espacio
no hay tiempo
sencillamente somos
me concentro en su oreja
en las circondulaciones
de su oreja
¿cómo es posible?
me pregunto
¿cómo fui capaz
de modelar la perfección?
Me siento diosa omnipotente
sólo mi hijay yo
e necesita ella
la necesito yo
somos parte de un plan
que no comprendo
ni necesito comprender.

viernes, noviembre 19, 2010

Anna Ajmátova: Tres cosas


Tres cosas le encantaban

Tres cosas le encantaban a él:
las oraciones vespertinas, los pavos reales blancos,
y los mapas desteñidos de América.
No soportaba los mocosos chillones,
ni su té con mermelada de frambuesa,
ni la histeria femenina…
y yo era su esposa.
(1910)
(Traducciones: Natalia Litvinova)

Anna Ajmátova (Bolshoj, 1889 - Komarovo, 1966). Entre sus libros se cuentan: Belaia staia (1917), Podorozhnik (1921), Anno Domini MCMXXI (1921), Iz shesti knig (1940), Requiem (1935-1940),

jueves, noviembre 18, 2010

Francisco Madariaga III

Una acuarela móvil
a Roberto Borja

Campaña subtropical y acuática del norte de Corrientes,
con primitivo gauchillaje, hombres de a caballo o de
canoas, poetas anónimos y en estado natural, bárbaros
de la belleza de la intemperie y de las más ardiente
bondad, que son los primeros que influyeron en mí.

Llanura gateada, celeste, colorada, verde y amarilla,
que se vive probando en sangre contra las condiciones
de la nada, entre un reverberar de ondas solares ylunares,
con sangrías flotantes de degollaciones, en esterales,
de antiguos guerreros criollos o de bandidajes.

Una región aislada, recargada de lagunas con arenas
de oro anaranjado y de grandes ríos-esteros, circulares
o alargados como frutos tropicales, que se estrangulan
de su propia belleza autonómica, y duermen –detenidos
o movilmente- una lujosa anacronía de todos los
olores y colores; planos bajos de antiquísimos mares
retirados, con las orillas cargadas de palmeras celestes,
coloradas, verdes, penetrando o saliendo de las aguas.

Tierras morenas-claritas o rojas-rubias como las dos
clases de lechos, de cabellos y de piel de las primitivas
hadas contrabandistas de tesoros para el amor, que
por allí peinaban sus cabellos.

Francisco Madariaga II

Mediodía en un remate de hacienda
Luicho Merlo, gaucho de la gracia afro-criolla
desparramada por la Cuenca del Plata!

Elegancia natural, fortaleza, alegría más intensa,
no encontraré nunca desde Buenos Aires hasta
los Ranchos Grandes del México indo-criollo.

Yo era un niño, ¿recuerdas? y en un enorme corral
de palo a pique tú volteaste, por las guampas, aquel
toro hosco yaguané, y te quedaste, de un salto, parado
sobre su ardiente cabeza, profiriendo un formidable
sapukai que mi padre te abarajó desde el caballo,
pasándote un chifle ardiendo de caña blanca.

La polvareda del rodeo salvaje me ahogaba, y tú me
envolvías con tu poncho colorado, y te reías a carcajadas,
y prometías amansarme para montado un bagualito
color de llamarada: "para ir a visitar a las
guainas-muchachas-cachorritas", como decías, y hacer
fiesta y baile, que más tarde hicimos, Luicho.

Después nos perdimos de vista largos años, y volvimos
a toparnos en un gran Remate de Hacienda, donde
estabas tú, girando entre el vaquerío, rey entre el
gauchillaje, junto al circular y sagrado estero
Trapiche-Cué.

Una agüita delicada corría para purificar las espuelas
ensangrentadas en un desbande de novillos, en los arreos.

¡Y le pegamos al porrón una resbalada de ginebra
galopante para adentro!

Era una mañana luminosa, una mañana Ley-País
del Día Puro.
...
Viaje estival con Lucio
-Aquí ya empiezan a haber caballos-
... me decía.
Y el viento del nordeste comenzaba a ser verde
... entre los colores del agua de la infancia.
Estábamos ya muy lejos de los bronces, los
... mármoles y los floreros pintados "al gusto de
... la familia" en los cementerios municipales.
Todo aquello quedaba atrás, y el sueño del viejo
... tren casi fluvial nos envolvía.
Mi pequeño hijo de siete años y yo teníamos en
... las manos las ramas de las estrellas y
... el resplandor lentísimo de los ríos rosados,
... donde sangraba el sol de los caballos, las
... vaquerías y las antiguas guerras.
Era el primer viaje solos en el tren marrón que
... no quiera morir.
...

Francisco Madariaga


El tren casi fluvial

En la primavera del año mil novecientos veintisiete,
contando sólo quince días de vida, viajaba yo por el norte
de la Mesopotamia Argentina, en un tren antiguo,
marrón, casi fluvial, del que descendí después de treinta
y dos horas de viaje, entre las arenas de una estación
de vaquerías y puñales, de troperos y criaturales
hambrientos vendedores de naranjas y de tortas de harina
de maíz amarillo o de almidón de mandioca; de caudillos
políticos y sus gentes, con ponchos y pañuelos de cuello
llameantes: celestes los liberales, de valiente pero
sereno trato, muy cantores de su viejo y épico partido,
envueltos en sus delicados ponchillos celestes; colorados
los autonomistas, de aspecto un tanto endemoniado,
fantástico y bravío, venidos desde lo hondo de los
esteros; verdes los radicales, en actitud de defensa del
voto libre y de reconciliación entre el gauchillaje de hijos
y de nietos de los que fueron lanceados entre sí en
anteriores y terribles contiendas políticas correntinas.

Se paseaban solos estos paisanos por el costado de los
trenes parados en las estaciones, o acompañaban a sus
legítimos Jefes Naturales en la violenta y mágica
Tradición... Jefes moderadores de los rápidos instintos
bélicos de sus acompañantes, los pobladores de esos
antiguos pagos perdidos. Esos terribles y a la vez
delicados Jefes Criollos, cuyas imágenes han quedado
para siempre grabadas en la conciencia de mi sangre,
conteniendo o dejando proferir un yurú peté o un
sapukai (palmeteo de boca, o alando, para guerra,
fiesta o rodeo) a alguno de sus hombres, un poco
bandeado por la caña y desbandado en medio de este
peligroso señorío de caudillos, domadores, troperos,
cuatreros, y mariscadores-cazadores de las aguas con
el rictus de los ojos, de la boca y del corazón igual al
de sus antepasados gauchos guerreros de las famosas
caballerías correntinas del pasado siglo en nuestras
guerras civiles.

Descendí del tren arrullado por el tintineo de las espuelas
sangrantes y mojadas por el rocío de un largo viaje de
algún habitante gaucho —¿Teolindo Frutos?— de esa
región sepultada entre los palmerales y las aguas
de líquido celeste y amarillo... De esas tierras con
habitantes de llanurales (incluidos los de las antiguas
guerras civiles) cuyas ánimas perviven, hurañas y
brillantes. Todos, vivos y muertos, cabalgando, llenos
de lagunas de oro y sangre depositados en su corazón
y en la conciencia de su memoria, siempre fulgurante,
sangral y móvilmente.

Después de todo esto sobrevino para mí una larga
ausencia cosmopolita, para, posteriormente, sentir de
nuevo el llamado del relincho del caballo del subtrópico
acuático del País Correntino, y volver a entregarme,
condenado, a la eclosión de mi "delito natal", reo de
muerte de ese amor, que he tratado de ir expulsando
de mí en forma sangral, endemoniado por la
herramienta de la imagen moderna, en el esteral vivo
de todos los colores, alimentado por las hadas del
palmeral que, hasta ahora, me tienen reservado un
potrillo parejero de oro sanguíneo, para que pueda
recorrer siempre un poquito por el Ras de la Naturaleza
correntina.

Fue inútil por tanto que a la edad de catorce años
me llevaran a estudiar a Buenos Aires. Era ya muy tarde,
porque siempre he vuelto y volveré a esa República Natural
y Joyante, para recorrerla: en trenes, en balsas,
en vapores, en carretas, en canoas, en burritos, en
caballos, y si fuera necesario hasta montado en arañitas.
Todos ellos transportes a tracción de sangre de oro
fino y encantado en el sueño natal-universal del Cosmos
Correntino.

Pago Largo, Caá Guazú, Laguna Brava, Vences Rincón,
y otras... Batallas ganadas y perdidas en la defensa
de una personalidad y de una autonomía irreductibles.

A veces veo en los sueños, desde un verde ventanal,
un chasqui de guerra celeste y otro colorado, que se
cruzan al pie del viento: ¡eso es Corrientes!

Francisco Madariaga (Corrientes, 1927- Buenos Aires, 2000. Publicó, entre otros, los siguientes libros: El pequeño patíbulo (1954), Las jaulas del sol (1960), El delito natal (1963), Los terrores de la suerte (1967), El asaltante veraniego (1967), Tembladerales de oro (1973), Aguatrino (1976), Llegada de una jaguar a la tranquera (1980), Una acuarela móvil (1985), Resplandor de mis bárbaras (1985), País garza real (1997), En la tierra de nadie (1998) y Aroma de apariciones (1998).

Carlos Dariel, Donde la sed...

Macedonia Ediciones es la editorial que ha publicado el libro Donde la sed, del poeta Carlos Dariel (Primer Premio de Poesía 2009 del Fondo Nacional de las Artes).
El libro será presentado el martes 7 de diciembre, a las 19, en el Café Monserrat, San José 524, de esta ciudad.
En la oportunidad, hablarán el editor y el poeta Leopoldo Castilla. La lectura de poemas estará a cargo del autor. Habrá además música y canciones.


miércoles, noviembre 17, 2010

Konstantínos Kavafis: Ítaca



Cuando emprendas el regreso a Ítaca,
ruega que el camino sea largo,
lleno de aventuras, de conocimiento.
A los Lestrigones y los Cíclopes,
al irritado Poseidón, no les temas;
no hallarás tales cosas en tu camino
si tu pensamiento es elevado, si una sublime
emoción embarga tu espíritu y tu cuerpo.
A los Lestrigones y los Cíclopes,
al feroz Poseidón, no los encontrarás
si no los llevas en tu alma,
si tu alma no los pone ante ti.

Ruega que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que lleno de placer y alegría
entres a puertos vistos por primera vez;
detente en los mercados fenicios
y adquiere hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano,
y toda clase de perfumes voluptuosos,
todos los perfumes voluptuosos que puedas;
visita muchas ciudades egipcias
para aprender más y más de los sabios.


Ten siempre en tu mente a Ítaca.
Tu meta es llegar allí.
Pero no apresures de ninguna manera el viaje.
Mejor que dure muchos años,
y viejo ya ancles en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que Ítaca te dé riquezas.


Ítaca te dio el hermoso viaje.
Sin ella no hubieras salido al camino.
Pero ya no tiene nada para darte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Tan sabio como has llegado a ser, con tanta experiencia,
ya habrás comprendido qué significan las Itacas.

K. Kavafis Grecia, Alejandría, 1863 - 1933)
(Traducción de Horacio Castillo)

martes, noviembre 16, 2010

Patricio Torne en Buenos Aires


Citas de honor:
1) Ciclo de Poesía en Fedro, Carlos Calvo 578.

El jueves 25/11, a las 20, va a leer nuestro querido amigo Patricio Torne, junto a los poetas Ana Arzoumanian, Daniela Camozzi, Cristian De Nápoli, Juan Fernando García y Claudia Schvartz. En Ciclo de Poesía Fedro, Carlos Calvo 578.
Coordinan: Ana Lafferranderie y Florencia Walfisch: poesia@fedrosantelmo.com.ar
...
2) El viernes 26 de noviembre, a las 19, en MU, Hipólito Yrigoyen 1440, de esta Capital, se presentará el libro Perros, del poeta y amigo Patricio Torne. Equipo coordinador: Editorial Revistas Callejeras.
Allí estaremos!