miércoles, agosto 08, 2007

Es infinita esta riqueza abandonada

Autor: Edgar Bayley

esta mano no es la mano ni la piel de tu alegría
al fondo de las calles encuentras siempre otro
cielo
tras el cielo hay siempre otra hierba playas
distintas
nunca terminará es infinita esta riqueza
abandonada
nunca supongas que la espuma del alba se ha
extinguido
después del rostro hay otro rostro
tras la marcha de tu amante hay otra marcha
tras el canto un nuevo roce se prolonga
y las madrugadas esconden abecedarios inauditos
islas remotas
siempre será así
algunas veces tu sueño cree haberlo dicho todo
pero otro sueño se levanta y no es el mismo
entonces tú vuelves a las manos al corazón de
todos de cualquiera
no eres el mismo no son los mismos
otros saben la palabra tú la ignoras
otros saben olvidar los hechos innecesarios
y levantan su pulgar han olvidado
tú has de volver no importa tu fracaso
nunca terminará es infinita esta riqueza
abandonada
y cada gesto cada forma de amor o de reproche
entre las últimas risas el dolor y los comienzos
encontrará el agrio viento y las estrellas
vencidas
una máscara de abedul presagia la visión
has querido ver
en el fondo del día lo has conseguido algunas
veces
el río llega a los dioses
sube murmullos lejanos a la claridad del sol
amenazas
resplandor en frío
no esperas nada
sino la ruta del sol y de la pena
nunca terminará es infinita esta riqueza
abandonada

Diadema: territorio libre de la palabra

Durante los días 23 al 30 de noviembre, en la ciudad de Diadema, Brasil, tendrá lugar la Segunda Muestra Internacional de Literatura-Poesía & Prosa, bajo el lema: “Diadema: territorio libre de la palabra”. El evento, uno de cuyos objetivos es "crear canales de intercambio literario-culturales", contará con la presencia de un gran número de participantes de diversos países. Artistas y académicos interesados en sumarse a esta muestra pueden solicitar informes escribiendo a: jgneres@uol.com.br; o bien entrar a las siguientes páginas: www.palavreiros.org y www.palavreiros.org/mostradeliteratura.htm

martes, agosto 07, 2007

Clínica de Poesía

Informamos por este medio a los poetas seleccionados, que la Clínica de Poesía organizada por la Secretaría de Cultura de la Nación, y coordinada por la poeta María del Carmen Colombo, comenzará a dictarse a partir del próximo miércoles 15 de agosto, en el horario de 19 a 21, en la sede de la Conabip, Ayacucho 1578.

Al abrigo de Edgar y de Paco

Fue una noche en el bar "Los galgos" que el maestro Edgar Bayley* me dijo, refiriéndose a Urondo*: "Es el verdadero poeta de su generación. Uno de nuestros más grandes". Sabía Edgar que me gustaba el tango y, acaso, por eso, me recomendó que leyera especialmente "Abrigo", un poema del santafesino. Lo hice mucho, mucho tiempo después, cuando, cosas del destino, en pago de una deuda incobrable, alguien me cedió una desvencijada antología de textos de Urondo. Leí ese poema y todos los otros textos incluidos en el ejemplar, comprobando que, una vez más, Edgar tenía toda la razón. Pero era demasiado tarde para decírselo: él ya se había ido de este mundo.


Abrigo

Aquel tapado de armiño,
esta situación que vivimos, mi amiga,
estos recuerdos que siempre tendremos
y esta vida que juntos vamos haciendo.

Algún día, y digo por decirlo, tendremos
ese tapado de armiño;
será un tiempo más justo, forrado en lamé,
como el tapado del tango. Un tiempo sin olvido.

Ese tapado de lo que fue,
nos hará siempre felices, viejos golpeados;
y tendremos tiempo para el ocio, o para la melancolía
y nunca llegaremos a aburrirnos.

Esta noche espero contento y hacerlo
es como ganar la revolución; estaba escrito
que tu llegada sería como una caricia después de la pelea,
la alfombra de la victoria, el puño que consume la derrota.

Pronto será la hora de las brujas y de los secretos
y después veremos la luz y escucharemos juntos ese disco del tapado;
y comerás con apetito, con juventud y seguramente haremos el amor,
y estarás conmigo y no tendrás miedo a nada.

*Poeta argentino (1919-1990).
*Poeta argentino (1930-1976).

jueves, agosto 02, 2007

LA YO VACA*

Acerca de La muda encarnación de María del Carmen Colombo

Por Diana Bellessi

Con un ideal de tersura barroca en la representación y apropiándose de una sofis-ticada tradición literaria, Colombo abre paso a los “salvajes nacionales”: Discépolo, el sainete, Artl, la parodia a la gauchesca desde Estanislao del Campo hasta Lamborghini. Al borde de la desintegración sintáctica y montado en un ritmo arrasador, este libro atraviesa la tradición antedicha con la mirada de una mujer que sustenta un feminismo “bárbaro” –no programático, ni siquiera del todo auto consciente--, donde la luz del escenario abandona el relincho del caballo del héroe para enfocar el rumiar metafísico de –al decir de Colombo— la yo-vaca.



*El Cronista Cultural, viernes 24 de diciembre, 1993

lunes, julio 30, 2007

Susana Chevasco, in memoriam


Había nacido en 1941 en Buenos Aires. Y tuve el privilegio de conocerla y de ser su amiga, allá por los años setenta. Compartimos, junto con Roberto Cignoni, Silvia Sabo y Beatriz Ventura, el taller de poesía que dictaba por ese entonces el escritor Juan Carlos Martini Real. Además de llevarla siempre en mi corazón, conservo un ejemplar de su primer libro Versión de mambrú, que alcanzó a publicar en 1983. De este libro, reproduzco a continuación, y en forma de homenaje, además de uno de sus poemas, las palabras que Martini Real escribió en la contratapa.

"La poesía de Susana Chevasco insinúa una dolorosa lucha contra lo siniestro. Da cuenta del mismo: lo desplaza, lo impugna, actúa como catalizador. En Versión de mambrú se articula y desarticula una mecánica del fragmentismo, en donde sentir, pensar, obrar y expresarse procuran anudar una inquietante identidad de la producción poética. Un sitio en donde el lenguaje resalta su explosiva libertad de tajear la vida establecida, por un mundo mejor, siempre perfectible, aun a costa de llevar hasta la marginalidad la asfixia de sobreponer una determinada poesía (de creer en ella, de consumir y revolucionar sus despojos), primero como automatismo vivencial, luego como lucidez de una experiencia estrictamente escritural."

MALLARME

peligro de los signos
acrisolados monzones
la hoja en blanco
sonidos antagónicos del asesino
poeta recurrente al mar
recurrente
la zarza consume los ojos
y así crece la sombra
cristalizada del mundo

esos rencores
tan parecidos
a la duda
podrida en un cajón
¿y tus versos puros?
corazón visitado por pasiones
como corrupción furtiva
gladiador espectral de soles
y la nave única
que hace
brechas en otra galaxia dormida

VERSIÓN DE MAMBRÚ

en qué quedó calesita
mil vueltas
papá chupetín
infancia invisible
de inagotable muselina
sobreviven crujidos de diluvios
espantada nena fotografía sepia
espejo para trás
1941 nacimiento
gestos de guerra
siglos duran
sin saber
la nena comiendo piedad piojosa
de humanidad violentada
acaso sollozos de continentes lejanos
escenario de escombros
pero sí bicicleta y chocolate
oh ciudades carcomidas
donde un vaho
traga gestos de fango
memoria de helado y vainilla
siestas dispersas
nena canela
en documentos de certeza
rincón ignorante por
imperceptibles horrores
ante gorriones de barrio
ruedan
arcas de lamentos
maleficios de lluvias
por desenfrenado aliento
toro derrumbado
en nubes vencidas
matanza en el saqueo de los huesos
ambigua vida nena
hechizos la muerte
por antiguos esqueletos
no conocen jaulas
desnudas de luna
sino delantal almidón
comiendo
fervorosamente
ángeles implacables
a pesar
de llantos mortales
mamá caricia de pájaro sopa

Fuegos de Edipo, de Walter Lezcano

Igual que el ojo ciego de una cámara, la mirada de Walter Lezcano se proyecta sobre ciertos temas y motivos, lugares "comunes" en el imaginario construido por una literatura, sobre todo la popular, que ha hecho de la ciudad su paisaje habitual. Los poemas incluidos en Fuegos de Edipo evocan la escena del hombre que está solo y espera, hombre demorado, como un personaje de Roberto Artl, en un bar, en una pieza de hotel. Sobre esta escenografía familiar va desplegándose algo así como un telón de niebla, memoria/ insomne/de un sonámbulo que/ en vigilia calla, tejida con la sutil materia de las cavilaciones, sueños y deseos de un yo que hace sombras en la pared, que en sus propios pensamientos se extravía. Fumar, calentar té, pensar (te pienso/ y el resultado es esta luz) son algunos de los rituales que alcanzan a iluminar con sus pequeños fuegos las sucesivas vueltas de un yo que --dice-- siempre retorna. Este continuo y a veces exasperado perderse/ para encontrarse, irse/ para volver, cuyos giros y saltos, cambios de punto de vista, parecen responder al vertiginoso movimiento de un zapping, reproducen fielmente el afiebrado orbitar de la mirada del autor, la misma que nos conduce por esta desasosegante travesía.

Libro recomendado

Cosas de allá, de más allá. Jacques Canut*, Alicia Gallegos Editora
Por María del Carmen Colombo


Mirada que transforma el bucólico paisaje, lo cubre con el velo de una temperatura íntima, sombra inquietante que el poeta extiende sobre la escenografía campesina, familiar. Ingresan así al espacio de la página una fuente perdida, ovejas que cierran los ojos para olvidar y un pastor aferrado en lo sombrío de su existencia a la luz tenaz del verano.
Así comienza este bello libro, con la voz de la sombra en la mirada, como dice Jacques Canut aludiendo a ese sentimiento de vulnerabilidad que el poeta se niega a dejar de lado, precisamente el mismo frente al cual el hombre contemporáneo retrocede temeroso. No hay concesiones, entonces, para quien ha decidido recorrer el camino que lo lleva a reconocerse como un ser limitado, un ser atravesado por la misteriosa lengua de la muerte, es decir, por el amor y por el tiempo.
"Necio y generoso/ el grillo lo alumbra todo/ noche, jaula;/ a sí mismo./ Esclavo anclado a la huida del tiempo/ que celebra la vuelta perpetua/ del alba": afirmación de la vida y afirmación de la muerte se revelan así en el claroscuro de la imagen como una continuidad, imposible pensar una sin la otra parece decirnos Jacques Canut, acaso porque nuestra existencia se apoya en esos dos reinos ilimitados y se alimenta inagotablemente de los dos.
No hay ofensa frente al extraño idioma de lo inconmensurable, entonces, ni tampoco la búsqueda de salvación en religiones cuya promesa de trascendencia nos recluiría, como al Cristo, en una cumbre de altanera soledad. La palabra del poeta, abierta en su inmanencia, sólo intenta atraer ese dolor, traducir esa tristeza que produce la conciencia de saberse una vida prometida a desaparecer: "lo difícil es dejarlo todo, la Tierra", nos dice Jacques Canut.
Sostenido en esa fragilidad, en esa persistencia de lo que parece más destinado a perecer, el poeta despoja la materia verbal de toda gravedad, otorgando a los versos esa levedad viajera para anticipar, quizá su vuelo final: a través de la luz dorada de su memoria emergen los recuerdos, esas cosas de allá: el rico y extraño castellano de los ancestros, perdidos amores, el vértigo de un pasado evanescente. Exactitud y precisión en la artesanía del poema permiten captar las sensaciones más sutiles, esas voces perdidas como el eco, voz del monte; un poder hechicero que Canut aplica a la definición minuciosa de los detalles, a la composición de las imágenes a la iluminación de la atmósfera. También, a veces, sugerencia e ironía disuelven lo concreto de la experiencia tangible.
"El pasado se borra/ Qué camino elegir después?// La llovizna esconde/ el recorrido/ Tropezar con el lucero/ de una casita:/ ¿alma gemela?" Sólo quien escucha tan intensamente la destemplanza del tiempo puede transformar la tristeza en sabiduría, traductor que no es traidor sino alguien que en un gesto de aproximación, de acercamiento, busca en sus lectores, quizá el lucero de un alma gemela.
Preguntas suspendidas, abiertas, y blancos, respirados profundamente, que escanden la travesía del largo y único poema en busca de su propio límite. Preguntas y blancos donde se refugia sólo lo incierto. Intimidad que respira, silenciosa como un puro consumirse, como si hablar fuese un pasaje hacia un más allá que es sólo ocaso.
Admirable infortunio que nos entrega este corazón en despedida, que puede, aun en su caída, celebrar: "poema/regalo de inagotable juventud... En mis ojos queda/ hija mía/ la luz de tu semblante/ que se negará a cambiar". Celebración en el ocaso, así termina este nuevo libro de Jacques Canut Cosas de allá, de más allá, con la voz de una luz en la mirada. Canto heredero de los místicos, entrañable certeza que durará en nosotros, en nuestra lejana cercanía, casi como un bello semblante.
Jacques Canut nació en Francia, en 1930. Profesor de Letras e Historia. Ha publicado unos noventa poemarios, once de ellos escritos en español. En Argentina publicó: Siembras, 1998; El espejo infiel, 2000 y Sur de cruz, 2003.


jueves, julio 26, 2007

Sobre La Muda encarnación, de María del Carmen Colombo


Por Horacio Zabaljáuregui*

En el principio, es la hipnótica lámpara de la hoja en blanco, esa pampa espectral donde un signo, una sola cosa enciende, llama. Allí una voz encarna en la luz, allí una sola cosa forma fondo, va cavando. En el principio un torrente, el desierto murmullo incesante que va a dar a luz, que va a dar rienda suelta al eterno caballo del fluir. Sí. En el principio, fundar y fundir, y sobre todo, una manera de montar, de poner en escena, de recortar en el gran gerundio universal, la forma. Solapado caballo de Moebius que al verre deviene vaca, origami del signo, pliegue o bisagra del yo; metamorfosis de la lengua por la que el caballo nos da a la vaca. Así, por su propio peso, el del envase o en su defecto el del origen, por esa tara caída del árbol va cavando esta vaca aparecida, va llenando desde el abierto cielo de su herida al desierto suelo de su dolor. Es el duelo del sentido, un vacío difícil de llenar y también, un combate entre dos que se han desafiado. Alta en el cielo, la mirada. El afuera de la mirada, el eterno cristal la transparencia, el sueño, el zoom. El cielo. La gran cuenca vacía del cielo, los ojos el ciego, la noche de los ojos del ciego, el ciego de Baudelaire que levantaba los ojos hacia el cielo, hasta la deslumbrante ausencia, hasta el eclipse del padre. Cosas por el estilo. Un gesto. Una espiral como la de Pessoa, una serpiente sin serpiente enroscada verticalmente en ninguna cosa, la estola de tul de la Virgen, una víbora de rezos que se enrosca a los pies. Yo la vi como en un libro de estampas, como un retablo de la memoria. Es canción la madre “vaite a lavar, porcona, vaite a lavar”, yo la vi calle de los dibujos, los cromos del barrio. Imágenes-escenas Bosch y Brueghel, fogatas, iluminaciones, figuritas, boca de buraco el cincel. En el principio la Ponedora purísima del casto huevo celestial. En el principio, ni el huevo, ni la gallina, tan solo el vacío, por donde se vuela el alma, hálito o logos neumático que va a dar a luz la podredumbre del cuerpo, pura pérdida, el claustro donde se exhala, donde se muere un día de nacer. En esa zanja oscura una muda encarna y va mutando otras voces, fuentes donde abrevar: vallejo, Gelman, fuentes donde meter las patas, trazo, hilván de las costureras del reino de los cielos, que a pura pérdida hacen el sudario, la lengua al vacío donde volver a ver al verbo. Aliento de mí en la frase, entrañas huecas, tripas del reloj. A golpes de estilo acuna arrulla incuba en el alba blanca, en la pura luz llena luna hasta el colmo. Creo con ella que un cuchillo nos une. Creo en la muda encarnación, esa línea desafinada para un oído absoluto. Creo en la eficacia del vacío, creo en el desgarramiento, en la dispersión del cuerpo, aluvión y metamorfosis. Creo en el bestiario doméstico que va cavando un estilo, una poética, sin contrabando de jergas, sin impostar teorías, sin trucos de ventrílocuo. Cuando así alumbra una voz, sólo nos resta celebrar y sobre todo arder cuando llama.

*Revista Último Reino, julio 1993, pp.25 a 29.

domingo, julio 22, 2007

La tradición es un delirio, antiguo

Por María del Carmen Colombo

al Grupo El Ladrillo
La herencia se impone, la tradición se elige, se fabula entre mate y mate, ante la mirada absorta --ausente-- de tatitas juidos al misterio del desierto por cuestiones de la ley.
Pocas pero ineludibles las huellas que dejaron esos caballos fantasmles en la llanura lisa de papel, nos han servido, sin embargo, para que en la soledad huérfana pudiéramos ensayar nuestra elección, intentarla por lo menos.
Metiéndonos por los intersticios de esas ausencias, nuestros ojos neblinosos, casi ciegos por la orfandad, por la falta de alimento, escucharon el susurro, la mudez de sus huellas, de sus textos.
En el presente de la llanura, en la orfandad pelada de la pampa de papel, robamos para comer, digerimos estrategias de supervivencia, ahondamos las huellas dejadas como al boleo ---bebimos de ellas-- hasta borrarlas, hasta olvidar, hasta escribirlas. Y en esos menesteres nos dimos cuenta de que --sin querer-- repetíamos los gestos de aquellos padres, también abandonados por los suyos. Casi atontados por la bebida, brebaje de huellas, en el pasado de la huida creímos ver un baile de borrachos, de mareados pañuelos que al compás de un pericón nos saludaban: eran los padres nuestros rezados de rodillas, el porqué, el porqué me has abandonado. Herencia de orfandad, de abandono en la pampa, como un desamparar que se hizo tango de nuestra propia suerte. Como un destino la herencia que se imporne: la condena de hablar en una lengua falta, falta de todo padre. Hambre, hambre voraz había de inventarnos alguno.
Qué tarde era la hoja cuando lo descubrimos, una tarde casi crepuscular, esas que se asemejan al futuro cuando cae en picada, cuando el futuro cae como un descubrimiento fugaz. Otros más avispados tenían sus familias constituidas, como ecos repetían a los vientos: "a no llorar, la falta es lo que sobra", y tapaban los huecos de los platos, la boca de los mates las cerraban --horror vacui--, se enyenaban el buche y rellenaban colchones con los verdes vocablos de una herencia, y había que dormir para escucharlos recitar.
Cuando nos dimos cuenta --distraídos--, nos encontramos adentro de un espejismo de cristal, nuestro laboratorio refulgía, éramos alquimistas haciendo los conjuros contra la musa de la mala malaria. El movimiento del futuro anterior, como alguien dijo, "nos hacía comer de nuestra propia carne y vomitar otra distinta", trasmutar, trasmudábamos, mudábamos de forma: de la nada de fierro a la transformación en oro, oro aurora del nuevo día. Tradición de inventores de medias transparentes, argentinos, poetas: hacer nuevo lo viejo, como el sol, hacerlo cada día, pero siempre después, en el pasado de un presente futuro. Es decir: como perlas parir antepasados.
Notas halladas al pie de las estrofas de un pericón (antiguo)
A) Cuando los bailarines comienzan a girar, para atrás y adelante, debe leerse --léase-- en esta figura de la coreografía el régimen cronológico de nuestra tradición: el futuro anterior. En el sentido de que sólo instalados en el cuerpo de baile acontecido pueden recrearse las condiciones de producción de este acontecimiento, el baile, y entre ellas la así llamada tradición.
B) Cuando los bailarines se desplazan y ocupan el lugar de otro debe leerse, léase, a la tradición, a través de esta figura mínima. Acuérdese, lector, como dice la rima, la tradición es construcción política, en el sentido literario, claro. Porque todo texto ocupa su lugar por el desplazamiento de otros (textos), y por lo tanto la tradición permitirá la mejor producción de este desplazamiento.
C) Cuando los bailarines sacan los pañuelos debe leerse --léase--: la tradición es una apropiación, que se da bajo la forma o modalidad de cierta convocatoria a fantasmas emblemáticos, a ciertas voces que hablarán en los intersticios de la voz propia. En fin, ¿un inocente padrinazgo?

Otoños de antología Suplemento Ñ (24-4-04)

Por Vicente Muleiro*

Se ha hecho esperar como una amante calculadora que sabe cuándo y cómo hay que asestar el golpe, pero al final llegó con repiques de lluvia e imprevistas amenazas de volver a partir para mantenernos cautivos en torno de su esquiva permanencia. Se ha hecho esperar pero al fin llegó el otoño, la estación de mayor prestigio literario.
El mes de abril se hubiera disuelto en el aire si el otoño no venía a evocar, entre tantos, los versos de Keats: "Golfos calmos/ tiene el alma en otoño, cuando se encierra/plegando sus alas, conforme con mirar/la niebla ocioso: con dejar que la belleza/pase sin ser notada como un arroyo naciente".
Era hora de sacar siquiera una campera liviana y cumplir con la orden poética dictada por J.L. Ortiz: "Es otoño, muchachos. Salid a caminar./ Otoño en su momento inicial, más hermoso (...). Ya está el viento, muchachos, el viento del otoño. del otoño/ violento o suave casi como un suspiro".
Es hora por esta ciudad que tiene todo para dar cobijo a una estación que amarillea la realidad. Vivir o aún morir como quiso Vallejo: "Me moriré en París con aguacero,/ un día del cual tengo ya el recuerdo./ Me moriré en París -y no me corro- tal vez sea un jueves como es hoy, de otoño".
El poeta platense Roberto Themis Speroni también clamó para sí el mismo privilegio de Vallejo para despedirse del mundo: "Debe ser en abril. De otra manera./ yo no podría ver a los labriegos,/ni a mis hijos en torno, ni a mi rostro,/ni a tanta cosa ue en abril fue mía".
Abril de intensidad o de deseos de atrapar la intensidad, como en el poema de María del Carmen Colombo: "Abril es hoy y toso en el viejo vestido amatorio de las estaciones/como una hembra en desuso. Y caigo a veces de este cuerpo/ porque me pesa en sangre el hervor de lo que deseo".
Abril. Una mujer con un piloto azul vence a la opacidad por Talcahuano. Se despeinan los árboles en la Plaza Lavalle. Hay que llegar a un sitio. En otoño hay que salir, muchachos, como pide Juanele, pero también hay que tener una ventana adónde llegar.

sábado, julio 21, 2007

Poesía Gallega: Xohana Torres

Voz central de la poesía gallega de la segunda mitad del siglo XX, Xohana Torres, nació en Santiago de Compostela en 1931. Es autora teatral (A otra banda do Iberr (1965), Un hotel de primeira sobre o rio (1969); novelista (Adiós, María, 1971); y poeta (Do sulco (1957), Estacións au mar (1980), Tempo de Ría (1992). En 2004 publicó su Poesía reunida (1957-2001).


Sibila en Ribadavia

Protégeme, crepúsculo,
lugar de mis ex votos,
humilde acudo al sol en rogativa.
A vueltas con el pasado
buscar en la infancia
el tesoro del mapa oculto bajo las piedras.
En mí siempre levita Lola ingrávida,
con un acompañamiento sonoro de gorriones,
su perfil en realce por los lindes.
Sibila en Ribadavia, blusa negra,
bendita sea la que pisaba los racimos
para hacer el vino como si fuera la luz,
¡cuánto amor aún mueve!
En esta hora, amparada o poniente
peregrino hasta el mundo amatista de las viñas:
es que nada se entenderá de todo
si antes no regreso al punto de partida.
No me permite la muerte
alcanzar el rincón por el que Lola asoma
como un dulce dibujo de Chagall.

Traducción: Luciano Rodríguez

Agradecemos a la poeta Chus Pato por habernos
cedido el ejemplar del libro de Torres Olas atlánticas
(Puerta del Mar, 2005), de donde extractamos el poema.

miércoles, julio 18, 2007

DODÓ: Vida de artistas


Ya está a la venta en los kioscos de la Ciudad de Buenos Aires y del Gran Buenos Aires, el segundo número de la revista Dodó, que, como bien señala su director, el escritor César Bandin Ron, se propone "registrar el testimonio de nuestros artistas -de las más variadas formas de expresión y tendencias". Ahora con más páginas, mejor encuadernación que el primer número, y con un diseño siempre exquisito, esta publicación logra cumplir con ese objetivo "sin intermediaciones y en absoluta libertad". Imperdible, en esta nueva entrega, es el dossier dedicado a la poesía visual en Cataluña, con la cual se intenta, a través del testimonio de algunos poetas catalanes actuales, "presentar al lector no iniciado una de las tendencias más experimentales del siglo XX".

martes, julio 17, 2007

Libro recomendado

Mas claro todo es el libro de poemas de Noelia Rivero, editado en el 2006 bajo el sello Zorra Poesía. A continuación, y para que lo disfruten, transcribimos el poema II, incluido en "Textos dejados en la piedra", tercera sección de este poemario.

II
No puedo tocarte

las palabras no son tan precisas

están fuera del mundo
que se puede tocar.

Iluminan, sí
oscurecen, sí

pero no se las ve
"riendo por la calle"

"apurándose por el frío".

Si fuera música
si al menos yo fuera música
¡bailaríamos!

lunes, julio 16, 2007

Un poema de Alfonsina de Diario de viaje

Orden

Conato de tormenta. El mar se alza contra el buque; caballo encabritado quiere voltear a su jinete.
Sopapeado por las olas, aquél brama rencorosamente con sus fibras, cuerdas vocales.
La proa brinca el mar.
La hélice, cola enloquecida de vacío, quiere desprenderse y saltar hacia el espacio.
Un orden superior, una armonía de subordinación mantiene tabla sobre tabla, hierro sobre hierro.
Ejército de "pioneers" cada clavo, cada cuña, cada remache, se mantiene en su puesto celando su pequeño radio.
Un grito solo de deserción, un comienzo de desbande, y los perros azules del mar se lanzarían a la caza humana.
Pero hay una palabra colectiva del humilde guardián: -¡Presente!
Así, el buque cabecea a su antojo, se deja gustar, coquetea gallardamente.
¡Ah, la libertad, el impulso absoluto, la explosión del yo!
Cabello tembloroso sobre una fauce ávida, penetro el sentido íntimo del orden.
(La Nación, 1930)
(Extractado de Alfonsina Storni, Losada, 1999)

Alfonsina Storni: Un viaje hacia la tierra del danzón

Por María del Carmen Colombo


"Cuando cambian los vientos/ el alma femenina se trastorna y varía"

A partir de su libro Ocre, publicado en 1925, Alfonsina cambia de aires; abandona las grandes masas ardientes del Zonda e ingresa, lentamente, en el territorio de la sudestada. El desprendimiento supone, entre otras cosas, la despedida de su amante-padre literario, Rubén Darío, ante quien reconoce: "otras formas me atraen, otros nuevos colores". La dona e´ móbile pero no una pluma, porque la sostiene el peso de sus condiciones materiales, monedas que cuenta como las primaveras, sus ideas: "otra ha de ser mi poesía de mañana", decía ya en 1920, en su libro Languidez. Nunca mejor traducido ese mañana que por la travesía poética que emprende, cinco años después.
Atenta siempre a los cambios de estación, a la intemperie del tiempo personal e histórico, su voz avanza hacia la tierra del danzón: zona del desencanto, hasta el oro de unas rimas se descubre, falso, ante el cansado soplo de la muerte. Esa caída en la cuenta del tiempo, esa conciencia de la finitud genera en quien habla en los textos de Ocre un estado de alerta que sorprende a sus lectoras del 2000, no sólo por la precocidad del suceso (“en mi año treinta y uno”, lo fecha Alfonsina).
Brisas humedecidas del sudeste desarman la escenografía tradicionalmente asignada a una mujer en edad madura. En la escena de representación, la humana cabeza se enfría, toma distancia y contempla el propio drama como desde afuera: la tristeza se aligera y muda en melancolía, la pesadez de lo cómico se transforma en humor, ironía, la antigua furia en inteligente desafío de payadora: tonos, matices de la voz otoñal que hablan de una apuesta de Alfonsina por el rodeo, la visión indirecta necesaria para vencer al monstruo del desengaño, rey devorante que impide al lobezno corazón alzar el vuelo.
Si en Ocre predominan los tonos y los matices de la voz, en Mundo de siete pozos (1924) el trabajo es con el ritmo y el espacio. Versos emparentados con la prosa o ritmos liberados de la rima dan entrada a la materia espacial, los poemas van dibujando sus delgadas siluetas, a veces en su arrastrado andar las palabras sacan lustre al piso de la página, cortes y encabalgamientos escanden una respiración jadeada. Otras veces es el decir caminado de la conversación, giros y acentos del habla popular, sutileza de la picardía propia de las voces colectivas, ecos y reverberaciones del Río de la Plata: "No era muy grande mi amor,/ no era muy alto/ nunca lo vi en traje de baño", dice en la "Balada arrítimica para un viajero". Los recursos de la vanguardia sirvieron a Alfonsina para alumbrar, entre otras cosas, una musicalidad compleja y de variada estructuración, más afín con la movilidad creativa, con el baile de su inteligencia. Sin embargo, su autora, una mujer acostumbrada a poner el cuerpo, caracterizó a este libro como "demasiado difuminado".
Si bailando habla el ser humano, y si el baile, como dicen, es la corporalidad del canto, puedo suponer que acaso la voz que habla en Mascarilla y trébol (1938) haya imitado la gravedad sin peso de los cuerpos que obedecen el orden y la aventura de un baile: Alfonsina lo llamó danzón, nosotras lo llamamos tango: Una tarde, borracha de tus uvas/ amarillas de muerte, Buenos Aires/que alzas en sol de otoño en las laderas/ enfriadas del oeste, en los tramontos// vi plegarse tu negro Puente Alsina/ como un gran bandoneón y a sus compases/ danzar tu tango entre haraposas luces/ a las barcazas rotas del Riachuelo:// sus venenosas aguas, viboreando/ hilos de sangre; y la hacinada cueva; y los bloques de fábricas mohosas,// echando alientos, por las chimeneas,/ de pechos devorados, machacaban/ contorsionados su obsedido llanto.
Nota: Entre las justicias que Borges nunca administró se encuentra su actitud de continuo silenciamiento y desprecio ante la voz poética de Alfonsina, que ya cargaba sobre sí, yugo al cuello, la indiferencia de Lugones, el admirador de "Mi noche Triste", de Pascual Contursi, considerada por él como el mejor tratado sobre la ausencia. Borges, el escritor genial, el lector sutilísimo, el hombre que abrió sus oídos a Carriego, el mismo que afirmó "el tango está en el tiempo, en los desaires del tiempo", renegó del decir poético de Alfonsina, emparentado de muchas formas con la música y el imaginario del territorio que él gobernó con bastón de patriarca y ojo de patrón. Inclasificable, incorregible en términos borgeanos, resultó la voz de esta mujer que desde el margen acercaba asociaciones complejas e inesperadas para un escritor anclado quizás en otro siglo. Alfonsina fue más allá, volaba hacia el futuro, y en el 2000, también, la esperaban sus lectoras.

Aurelia Rivera Libros-Grupo Editorial Buenos Aires

LO QUE NO SE DICE

"La reedición de La muda encarnación de María del Carmen Colombo
recupera un libro clave de la poesía argentina contemporánea..."

El artículo completo: http://www.aurelialibros.com.ar/colombo_mdc.htm

jueves, julio 12, 2007

La muda encarnación- Ed. Aurelia Rivera 2006


Versión completa de la reseña sobre el libro La muda encarnación
de María del Carmen Colombo, aparecida en la Revista Eñe, diario Clarín,
del sábado 7/7/07
Por Leonor Silvestri
Sin lugar a dudas, María del Carmen Colombo es una de las voces más originales y mejor constituidas de la poesía argentina, y al mismo tiempo, formadora de poetas emergentes a través de su influencia y conocimiento. Sin embargo, con un perfil, en muchos casos, tan bajo, su obra no ha sido, hasta ahora, apreciada como se lo merece. Felizmente, esta parece ser la víspera del esperado reconocimiento de Colombo quien, a través de la editorial de poesía Aurelia Rivera, lanza, nuevamente, La muda encarnación, libro clave en la poesía contemporánea argentina, agotado luego de su anterior publicación en 1993.
Este demoledor poemario expresa la mudez de la mujer que habla, valga la paradoja, con un silencio contundente. Y sale a la palestra con los tapones de punta, con la sutileza del cristal que siendo tan frágil no puede ser cortado sino con sí mismo. De este modo, esta voz se disputa con los grandes y renueva la diatriba Gelman vs. Pizarnik a través de la cita de Nietzsche (“La mujer sigue siendo gata y pájaro. O, en el mejor de los casos, vaca”) para debatirle, en la cara, su status quo y disputarle todas las tradiciones habidas y por haber, desde la pampa (“un caballo/en la pampa/ de papel”) hasta la ideología, sin que sus poemas se conviertan en burdos panfletos (“un modo de montar/cuando fundo la palabra/confundo caballo con/jinete: una sola cosa”).
Estos poemas están enojados con su condición (“tengo un vano /problema con todo” o por ejemplo, en “triste yovaca/ gimes tu condición/ de alverre:dar//vueltas y vueltas), pero no por añorar otra sino para discutir el estado de las cosas e interpelar el presente con sonidos rioplatenses, porque Colombo para enseñarnos que la tradición también es nuestra (“desde afuera de dónde”, de hecho dice) y venerar a todas las mujeres, incluso a las trabajadoras sexuales, no desde la piedad de la poesía confesional ni desde la sexualidad del tango, de cuya sensualidad sonora es heredera, sino de la más absoluta lírica (pero la virgen/se mira al espejo/vamos a casa papi/ la eternidad/ suelta su pelo/despreocupado/sobre el mundo”).
Asimismo los juegos de palabras absurdos, tristes y descarnados (“infinitas agujas/alzan/las costureras/para coser el ruedo/del reino /de los cielos”) que, como en Beckett, dejan al descubierto lo terrible, y a su vez hermoso de la vida humana, condición objetiva necesaria, como en Virgina Wolf, para que la poeta escriba: la soledad (“entre tantas Una/alcanzo a distinguir/su pregunta: cuál es/tu gracia/ desde el otro lado/ de la línea/le digo/por el tubo que no tengo/”arder/cuando llamas””). Y no ociosamente este libro está dedicado a su hija, de nombre homónimo, como un recordatorio para todos los que con sus actos cuestionan algo, incluso Alejandra Pizarnik y su poesía que no necesita de ninguna piedad.
Para más información, entrar en: http://www.aurelialibros.com.ar/

jueves, julio 05, 2007

Concierto Barroco

Acerca del libro La familia china, de María del Carmen Colombo

Por Pablo Ananía
Extraños y fantásticos estos textos de Colombo, extraño estilo barroco-humorístico-oriental-porteño. Son poemas en prosa encantatorios y conmovedores, eróticos, deslumbrantes. Hay sobre todo uno ("El Mar de la China") que debe leerse varias veces. Es como un magnífico, mínimo concierto barroco.
Quien esto escribe tiene el explícito permiso de Alejo Carpentier, al cual lo ata una fluida y permanente conversación, ya que es precisamente ese libro suyo uno de los dos (el otro es Bartleby) de los cuales el comentador nunca podrá desapegarse ni aunque Alberto Girri resucite para abominar de sus lecturas. ¿Demasiada mescolanza? Es posible. Pero no es sencillo a cierta edad encontrar a alguien que ha logrado con arte y artesanía ponerle el cascabel a esa noción abstracta de Belleza con la que los poetas navegamos sin brújula y sin sentido (sin significados).
No hay otra alternativa después de la lectura de este libro de Colombo que entrar en estado de confusión, y si aparece Girri en la ensalada es (por dicha) porque he encontrado también en estos textos que es posible (ahora ya no me caben dudas) reflexionar con la música y con las substancias polícromas del arte de la pintura, sobre todo si se la intenta "con el fino pincel de las pestañas". Y de esa extraña armonía tan lograda procede el deleite especial que produce la lectura de La familia china. La Música, creo saberlo aunque me resulte muy duro demostrarlo con la escritura, es un signo absoluto: a tal sonido o conjunto de sonidos corresponde esencialmente tal estado de la naturaleza o tal ser, tal pensamiento o tal afecto amoroso... ¿Habrá encontrado Colombo un camino para acercarnos al misterio de la Música, del Poema? ¿Cómo hizo para cantar en esa lengua?

lunes, julio 02, 2007

Libros Recomendados:

Sonámbulas, de Agustina Roca. Editorial Viena, 2007.

Se trata del tercer libro de poesía de la autora --que publicó, además,otros libros de ensayo--, poeta y periodista argentina radicada hace años en la ciudad de Madrid, España, y que ha recibido el XXXI Premio de Poesía Vila de Mantorell, 2006. Las siete partes en las que está dividido muestran el profundo trabajo que Roca ha realizado con el decir, el sentir y el pensar de mujeres tales como Jane Bowles, Clarice Lispector, Sylvia Plath, Virginia Wolf, Djuna Barnes, Catherine Mansfield y Janis Joplin. Como muy bien ha expresado Ma. Ángeles Maeso, la de Roca es una "poesía que vivifica el decir inacabado de esas autoras, las mismas que apostaron con mayor fuerza para que su lenguaje fuera audible". www.agustinaroca.com es la dirección de la página web donde, quien así lo desee, puede encontrar, entre otras cosas, los poemas de esta verdadera joya que es Sonámbulas.

lunes, abril 16, 2007

TALLER DE POESÍA 2007


Lectura y análisis
Práctica intensiva de la escritura
La palabra del otro como generadora de textos
Voces y resonancias. Propuestas estéticas
--------------------------------------------------
Individual o en grupos
--------------------------------------------------
Coordina
María del Carmen Colombo
Solicitar entrevista al 4856-6407
o escribir a:
colombomc@fibertel.com.ar

viernes, marzo 23, 2007

Siempre en mi recuerdo


Goldsman, Hugo Alberto
Muerto a fines de 1976 a la edad de 30 añosFecha de nacimiento: 31 de Agosto de 1946.


Mastrogiácomo, Marta Zelmira
Secuestrada y desaparecida el 20 de Octubre de 1976 en la Ciudad de La Plata a la edad de 32 años. No hay testimonio de su paso por un centro de detención clandestino.


A treinta y un años del golpe militar , están siempre en mi memoria.

lunes, noviembre 13, 2006

"Bluesul amestecului" - "Încarnarea mută“ - Versiunea românească : ALINA SAVIN


GARDEL ŞI EU

Niciodată
Nu a ţipat din cauza pistruilor
Nu aveam
Nici un păcat
Erai atît de drăguţ
Nu aveai
Imaginaţie
A spus în faţa camerei de filmat
Te iubesc marylin
Se întîmpla
Ca în vremea aceea
Numele meu să fie Maria
Maria pur şi simplu

TO SEE I

La vîrful compasului acestui blues
Femeia se dezbracă
Îi iese din voce o veche
Hermină înnorată
Dezosată
Soarele vreunui pantof
Străluceşte
Ca pieptul unei lave
Noaptea se va întoarce cu un pubis violaceu
În faţa sfîrcului opac al oglinzii

TO SEE II

Dinspre oglindă
Către corpul ei
Ochii cad ca nişte fructe
Adormite
În leagănul lor de sînge nu vor mai vedea
Unde e aruncată piatra
În ce timp le este pătrunsă imaginea
Sau cine
(vă rog, cine)
o strigă din fîntînă


SALLY LUNGANCA

o felină de cenuşă în leagăn
pielea de pe buzele răsfrînte
(îi oftează
fesele
sub machiaj)
sînii dulci-acrişori
durerea dezordonată
mii de cioburi
în faţa oglinzii
roşcata va dansa roc ăn rol
în vreo rochie de hîrtie glacé
şi şuviţele sexului păros
această femeie pe punctul de a-şi lua zborul

María del Carmen Colombo
- din volumul „Bluesul amestecului“ -


I
un cal
pe pampa
de hîrtie
nervos neliniştit
mişcarea sunetului
nu opreşte noaptea
în deşert fîntînă întunecată
eternul

II
pe locul imens al pampei
un cal
de lumină o iluzie
curge
fără să se oprească
flacăra vocilor puternice
acest torent
acest sunet
chemînd
calul

III
un fel de-a urca
de cînd am găsit cuvîntul
confund calul cu
călăreţul: un singur lucru
cînd doar lucrul
este unul: felul
modalitatea de a urca
pe un cal întunecat
cînd sînt singură şi muritoare
confund
şaua şi sînt turnată
în forma eternă
a unui cal întunecat
cînd doar un lucru

V
animal trist
care îşi urlă condiţia
de rătăcitor: a se roti
fără oprire
ce nu a fost
în jurul casei
pampa întunecată
care nu a putut
fi animalul inexistent
vaca rătăcitoare

María del Carmen Colombo
din volumul „Încarnarea mută“

domingo, noviembre 12, 2006

DIÁLOGO ENTRE DOS ORILLAS

La poeta María del Carmen Colombo participará, junto a otras poetas españolas y argentinas, del ciclo "Diálogo entre dos orillas: en el revés del cielo".
El evento --auspiciado por la AECI (Agencia de Cooperación Internacional) y la Librería del Centro, y organizado por las poetas Concepción García y Noni Benegas-- tendrá lugar en Casa de América, Plaza de la Cibeles, ciudad de Madrid, los días 20 y 21 de noviembre, a las 19.30.

sábado, noviembre 11, 2006

DOS POEMAS DEL LIBRO "LA FAMILIA CHINA" CON TRADUCCIÓN AL PORTUGUÉS*


Sao chinesas as três meninas, pintadas pelo fino pincel de um copista oriental.Olhos como gretas fitam a cena da mae lavando o quimono no tanque do pátio.Os loares finitos raiam as olheriras da mae, imitaçao da sombra de uma árvoreexótica. Desenham-lhe persianas fechadas para protegê-la de um sol de sesta,insuportável.
A alma chinesa da familia se enche como uma bacia portenha ao compasso dosditados maternais da agua. E as três meninas se lembran, em uníssono, dos buracosdeixados pelas balas. Os buracos da recordaçao, multiplicados por três, manchamcom o sangue do pai o quimono que a mae lava, infinitamente, dentro do tanquede suas próprias olheiras.
Recordar, abrir o ilhós de uma ferida chamada olho, provoca uma dor de sol,insuportável, entre sobrancelha e sobrancelha. Por isso, à sombra de uma árvoreexótica, as três meninas pintam a alma de un dragao subindo ao céu, com o finopincel de suas pestanas.
------------------------------------------------------------------------------
Son chinas las tres chicas, pintadas por el fino pincel de un copista oriental. Ojos como rendijas miran la escena de la madre, lavando el kimono en el piletón del patio. Las miradas finitas rayan las ojeras de la madre, imitación de la sombra de un árbol exótico. Le dibujan persianas cerradas para protegerla de un sol de siesta, insoportable.
El alma china de la familia se llena como una palangana porteña al compás de los dichos maternales del agua. Y las tres chicas recuerdan, al unísono, los agujeros dejados por las balas. Los agujeros del recuerdo, multiplicados por tres, ensucian con la sangre del padre el kimono que la madre lava, infinitamente, adentro del piletón de sus propias ojeras.
Recordar, abrir el ojal de una herida llamada ojo, provoca un dolor de sol, insoportable, entre ceja y ceja. Por eso, a la sombra de un árbol exótico, las tres chicas pintan el alma de un dragón subiendo al cielo, con el fino pincel de sus pestañas.
------------------------------------------------------------------------------
Todas as noites, a mae chinesa poe sua mente dentro de um cálicequieto. Enche-o com seus diminutos pensamentos de alfinete. É de jade,o cálice, e parece uma pálpebra esvaziada pela ponta de uma vara debambu. Também pode ser um pássaro mudo que se sustém bum sópé de galo.
A mente maternal imita o salto dos equilibristas, desees que atiram aalma pelo ar, e cai, enrolada em si mesma, nas águas secas do vazio.
De manha, a mente chinesa sai lívida da pálpebra, como um peixe ou umaânima que vagou pelos despenhadeiros do limbo.
------------------------------------------------------------------------------
Todas las noches, la madre china pone su mente adentro de una copitaquieta. La llena con sus diminutos pensamientos de alfiler. Es de jade,la copita, y parece un párpado vaciado por la punta de una vara debambú. Puede ser también un pájaro mudo que se sostiene en una solapata de gallo.
La mente maternal imita el salto de los equilibristas, esos que tiran elalma por el aire y cae, hecho un bollito, en las aguas secas del vacío.
A la mañana, la mente china sale lívida del párpado, como un pez o unánima que ha vagado por los vericuetos del limbo.

María del Carmen Colombo
*(Véase Antología bilingüe Puentes/Pontes (Poesía argentina y brasileña contemporánea).Fondo de Cultura Económica de Argentina SA, 2003).

UNA CANCIÓN PARA PAUL CELÁN - CON TRADUCCIÓN AL CATALÁN Y COMENTARIO DEL POETA PERE BESSÓ


CANÇÓ

A Paul Celan

agònic pèl de cendra
brillant de l’ham
pendola un peix
el teu llenguatge
a l’ombra del sena
d’altres aigües suspén
tota respiració fa un silenci

fi el fil del cos
un peix un pèl
penja les seues escates el teu llenguatge
a l’ham de l’aire
aqueix silenci tota respiració

------------------------------------------------------------

CANCIÓN

A Paul Celan

agónico pelo de ceniza
brillante del anzuelo
pende un pez
tu lenguaje
a la sombra del sena
de otras aguas suspende
toda respiración hace un silencio

fino el hilo del cuerpo
un pez un pelo
cuelga sus escamas tu lenguaje
en el anzuelo del aire
ese silencio toda respiración

(María del Carmen Colombo, del libro Blues del amasijo)

-----------------------------------------------------------------
Es ésta una canción, un tanto peculiar. Y no es porque no posea alguna de las características de la canción dentro de la tradición más lírica: recursividad de aliteraciones, repeticiones líricas, estructuras -incluso fónicas- que se hacen/rehacen/deshacen en una fusión más allá de los límites del lenguaje, a la manera de Celan -o Musil- sin duda, aunque también se halla la referencia al exilio agónico de París, el tratamiento de la Seine, y el juego de paralelismos léxico-sintácticos junto a los ritornellos de rigor... Todo un trabajo de orfebrería manifiesta en la depuración del lenguaje de los símbolos, y es que quedamos atrapados en el poema radiante como el pez en el anzuelo que acaba siendo el hilo del que pende nuestro cuerpo, o el símil prístino del cabello, en este caso reducido al pelo finísimo del cual pendemos, colgamos, suspendemos... en una estructura que se va cerrando hasta la enésima lectura.
Un poema que da en su brevedad capacidad de análisis concienzudo y labrado, lleno de complicidad y aparente vaciamiento -sólo, ojo, aparente- de la anécdota. Uno más de los rasgos de homenaje a la aniquilación de la identidad a la manera de Celan...
Sin duda, un referente inexcusable de la poesía en plena productividad más interesante del panorama actual argentino. Y no sólo de mujeres.
Pere Bessó

martes, noviembre 07, 2006

CANTOS DEL PURGATORIO/ CANTS DEL PURGATORI


Cants del Purgatori

Iinfinites agulles
alcen las cosidores
per a cosir el rotgle
del regnedels cels

crec en la gran
gallina
vídua de tota mare

crec en la Ponedora
puríssima del cast
ou celestial

teranyines de tela del
pes de la culpa
cauen
en la sintaxi

i l'ànima se m'envola
per la boca
i el cos
se'm podreix

hi ha una buidor al buit és
la pèrdua intacta
dels qui udolen com jo
perquè mai no arribaren a covar-se

alcen les cosidores
infinites agulles
per a cosir el rotgle
del regne
dels cels

María del Carmen Colombo

(d'Anuari de poetes argentins, selecció 1989)

-----------------------------------------------------

Cantos del Purgatorio

Iinfinitas agujas
alzan las costureras
para coser el ruedo
del reinode los cielos

creo en la gran
gallina
viuda de toda madre

creo en la Ponedora
purísima del casto
huevo celestial

telarañas de tela del
peso de la culpa
caen
en la sintaxis

y el alma se me vuela
por la bocay el cuerpo
se me pudre

hay hueco en el vacío es
la pérdida intacta
de los que aúllan como yo
porque nunca llegaron a incubarse

alzan las costureras
infinitas agujas
para coser el ruedo
del reinode los cielos

María del Carmen Colombo

Traducción del poeta catalán Pere Bessó
Del libro "La muda encarnación".

POEMAS DE "LA MUDA ENCARNACIÓN" TRADUCIDOS AL PORTUGUÉS


I
um cavalo
pelo pampa
de papel

nervoso inquieto
movimento
desse som
sem parar pela noite

no deserto poço escuro
o eterno

II
no inmenso sitio pampa
un cavalo

de luz uma miragem
fluindo
sem parar

chama de coices vozes

esse torrencial
esse sonoroso
chamado
cavalo

III
un modo de montar
quando fundo a palavra
confundo cabalo com
ginete: una coisa só

quando a coisa só
é uma: o modo
a maneira de montar
um cavalo escuro

quando só e mortal
confundo
a montaria e fundo
o eterno
cavalo do fluir

quando uma só coisa

IV
pobre mortal montaria
que ao eterno cavalo
do fluir enamora

e adormece com a luz
areia diamantina
de sua ingênua escureza

María del Carmen Colombo

------------------------------------------

I

un caballo
en la pampa
de papel

nervioso inquieto
movimiento
del sonido
sin parar en la noche

en el desierto pozo oscuro
el eterno


II

en el inmenso sitio pampa
un caballo

de luz un espejismo
fluyendo
sin parar

llama de coces voces

ese torrente
ese sonoro
llamado
caballo


III

un modo de montar
cuando fundo la palabra
confundo caballo con
jinete: una sola cosa

cuando la cosa sólo
es una: el modo
la manera de montar
un oscuro caballo

cuando sola y mortal
confundo
la montura y fundo
el eterno
caballo del fluir

cuando una sola cosa


IV


pobre mortal montura
que al eterno caballo
del fluir enamora

y se adormila con la luz
arena diamantina
de su ingenua oscuridad


María del Carmen Colombo

(Fuente: Antología bilingüe Puentes/Pontes. Fondo de Cultura Económica, 2003)

jueves, noviembre 02, 2006

REEDICIÓN DE "LA MUDA ENCARNACIÓN"



Informamos que el libro La Muda Encarnación ha sido reeditado en este mes de octubre por la Editorial Aurelia Rivera. Ejemplares disponibles en las mejores librerías de todo el país.

miércoles, noviembre 01, 2006

REEDICIÓN DE "LA FAMILIA CHINA"



Informamos que el libro La familia china ha sido reeditado en este mes de octubre por la Editorial Tierra Firme. Ejemplares disponibles en las mejores librerías de todo el país.

miércoles, septiembre 13, 2006

LO QUE SE SOSTIENE EN EL BORDE - "BLUES DEL AMASIJO Y OTROS POEMAS" Por Beatriz Vignoli


Somos un caos irisado. Con estas palabras definía Paul Cézanne, a principios de siglo, su relación con un cuadro en el momento de pintarlo. Y leer un poema de María del Carmen Colombo -Buenos Aires, 1950- hace pensar en aquella poética del caos organizado (el caosmos) que imprimió su vitalidad al arte moderno. Ya desde el título, su libro Blues del amasijo y otros poemas evoca un género musical tan rigurosamente pautado como rico en pasión. En él Colombo logra mantener, verso a verso, grados extremos de tensión narrativa y de tensión lírica que amenazan todo el tiempo con desorganizar y hasta desintegrar no sólo el mundo representado, sino también la racionalidad y la sintaxis. Este naufragio está siempre a punto de suceder, pero nunca sucede del todo. El poema se sostiene así en el borde, en lo que parece un umbral de lo inteligible y de lo soportable, en una especie de tempestuosa zapada, donde fragmentos de imágenes emergen como golpes de swing. Enseguida surge el recuerdo de Juan Gelman en los años sesenta, y sus Poemas de Sydney West, donde la palabra extranjera irrumpía como un puro color sonoro en la trama de una lengua materna exiliada de sí mediante ficticios efectos de traducción. O el de César Vallejo vanguardista en Trilce; o del Indio Solari, de Los Redonditos de Ricota, para el caso. Blues del amasijo fue publicado por primera vez en 1985 y, desde entonces, ha obtenido un logro poco común para un libro de poesía: una segunda edición en 1992, y una tercera que acaba de salir en la Colección Boulevard Octavo de Alicia Gallegos Editora. La primera parte del libro se abre con tres poemas que llevan un título en inglés: "To see I", II y III. La segunda, Bailanta, desarrolla ideas musicales. To see, que significa "ver", alude a la imagen recurrente del espejo, pero también a la relación entre exhibicionista y voyeur en el rito del strip-tease. Los poemas sugieren más de lo que muestran: es posible leer en ellos la escena del camarín de la diva (decadente o no, marginal o no; ¿acaso importa?), y leerla en la clave de una estética queer, donde coinciden ciertas fantasías femeninas con las de cierta región más o menos infernal del imaginario transgénero. Allí -suponiendo la improbable existencia de un aparato de representación queer--, la protagonista es casi siempre "ella", un desdoblamiento del "yo" que está puesto en escena y extrañado de sí, para que ese otro en el que el yo se ha convertido mientras tanto se dedique a mirarla desde el otro lado del espejo. "En cámara" ella puede decir de sí "yo", pero en pasado, y siempre desplazándose a través de sus nombres con minúscula: maría-márilin..., pero el que la nombre es él, y el sí es otro. En Blues del amasijo la metonimia es constitutiva de la anécdota misma del poema. El complejo juego de espejos descripto, más una exquisita dislocación temporal, fusionan el yo y el mundo, el relato y el acontecimiento, lo real y la fantasía. "To see II : del espejo/ a su cuerpo/ los ojos caen como frutos/ dormidos/ en su cuna de sangre no verán/ dónde arroja la piedra/ en qué tiempo penetra su imagen/ o quién/ (por favor quién)/ la llama desde un pozo". Colombo gusta de puntuar la intensa musicalidad de estos poemas con imágenes de gran síntesis que tienen la belleza de lo feo, el encanto nostálgico de lo triste; la vida, en suma, de los pobres: " La voladora Hotel: paisajes/ hay que ver/ como la virgen pudre/ naranjas/ en el techo pintado/ de trapo japonés/ el ojo donde/ dios se desvirgue/ frente al reino/ animal/ a horas un querubín/ / empapelado té por/ margaritas de plástico/ resbale y no/ la orgía de zapatos o/ tules que nunca/ detendrán amarillos/ bajando en/ escalera/ alguna/ luz escasa para gitano/ tornasol que toque/ chamamé se emborrache/ de miedo/ llame a vieja/ medalla con rodete/ peinarse mientras pasan/ serpientes de orín/ por su pelambre".

* Comentario publicado originalmente en Rosario/12, domingo 26 de julio, 1998.

viernes, septiembre 08, 2006

"LA MONTAÑA" Y "ESPERGESÍA", DOS POEMAS CON TRADUCCIÓN AL CATALÁN DE PERE BESSÓ



I- La Muntanya

Si fos segura
com una muntanya --les coses
clares, la paraula
precisa--. Si fos calma, una
pedra de quietud, la meua tresquera
culminaria --segurament--
al cimall de seny
i així omplerta miraria
des d´enllà
un ull de vertigen, l´altre
abís.

María del Carmen Colombo


II- Aspergèsia

vull l´aigua
del paradís, diu, alba
blanca, pura llum mirant el
reflector diu plena
lluna sense culpes
el poal de la meua ànima
fins el curull
com qui beu del gallet
celestial actriu fingeix
la gota terrenal quan
eixuga amb la punta
del mantell una set de rosada: ella
creu en l´eficàcia
del buit i representa
l´escena pensada per déu
per a salvar-nos.

María del Carmen Colombo

_________________

I- La Montaña

Si fuera segura
como una montaña --las cosas
claras, la palabra
precisa--. Si fuera calma, una
piedra de quietud, mi derrotero
culminaría --seguramente--
en la cima de cordura
y así colmada miraría
desde allí
un ojo de vértigo, el otro
abismo.

María del Carmen Colombo


II- Espergesia

quiero el agua
del paraíso, dice, alba
blanca, pura luz mirando el
reflector dice llena
luna sin culpas
el balde de mi alma
hasta el colmo
como quien toma del gollete
celestial actriz finge
la gota terrenal cuando
enjuga con la punta
del manto una sed de rocío: ella
cree en la eficacia
del vacío y representa
la escena pensada por dios
para salvarnos.

María del Carmen Colombo

"CARTA A PAPÁ" : POEMA CON TRADUCCIÓN AL CATALÁN Y COMENTARIO DE PERE BESSÓ


LLETRA A PAPÀ
miserable estratagema
para tindre't: assemblar-me
a tu

ser en emmirallada llunyania
allò que lluu per absència
una estrella

Ho sabies? Absència és aqueix quelcom
de no-res que fa falta
al mar

com els morts
en cor sensible

no em crides il·lusa, no em mires
amb cara de víctima
nerviosa, estic a dalt
regna del no-res
ardent en les meues ferides

sóc el teu petit miratge
quin pitjor lligam
ah, si volguesses arribar fins acíi
entrasses en aquesta llum buida
en tot cas, si així fos, estimat meu
la llum fereix, la llum és realitat.

María del Carmen Colombo
_______________________

CARTA A PAPÁ
miserable estratagema
para tenerte: parecerme
a vos

ser en espejada lejanía
lo que brilla por ausencia
una estrella

¿sabías? ausencia es ese algo
de nada que hace falta
en el mar

como los muertos
en corazón sensible

no me llames ilusa, no me mires
con cara de víctima
nerviosa, estoy arriba
reina de la nada
ardiendo en mis heridas

soy tu pequeño espejismo
qué peor atadura
ah, si quisieras llegar hasta aquí
y entraras en esta luz vacía
en todo caso, si así fuera, querido mío
la luz hiere, la luz es realidad

María del Carmen Colombo
________________________

Comentario :

La literatura clásica nos enseña que las cartas a los parientes, singularmente a la madre, mostraban el lado sensible, sentimental, afectivo de la cuestión. Sin perder ese referente, la literatura contemporánea, desde las vanguardias (acudamos al expresionismo germánico y piénsese en Kafka; Trakl, empero, es otra cosa, pues la madre se continuó en la hermana: pero no los únicos [Van Gogh se resarciría del padre en el hermano omnipresente, Théo]. Nos queda, a la otra orilla, Robert Musil...) coincide en tono con la época de crisis y descreimiento en un ajuste de cuentas, en donde las heridas son de otro tenor, pero no menos sangrantes. En vuestro caso, amiga, el deseo de permanencia del padre, aunque sólo sea como atadura, no es excepción a las diversas muestras de amor/odio literarias, en todo su contexto de paradojas que psicólogos y antisiquiatras han pretendido desvelar incluso con los famosos knots de Jill & Jack (R.D.Laing). Me recordáis aquellos versos que en sus Last Poems escribió David Herbert Lawrence en el breve poema Rainbow (Arco iris): aquél en donde el maestro nos enseñaba que, aunque la lluvia está hecha de relucientes átomos, no, nosotros no podemos posar en él nuestra mano, mucho menos el pensamiento. Vos lo decís, a vuestro modo: ser en espejada lejanía/ lo que brilla por ausencia/una estrella... Y si osáramos hablar de querencia(s), también el mecanismo de des/posesión [la entrada en la forma vacía], el aserto poético está servido: soy tu pequeño espejismo/qué peor atadura...

Pere Bessó

"LA FAMILIA CHINA" DOS POEMAS CON TRADUCCIÓN AL CATALÁN Y COMENTARIO DE PERE BESSÓ


De "La família xinesa"

Totes les nits, la mare xinesa posa la seua ment adins d´una copeta quieta. L´ompli amb els seus menuts pensaments d´agulla de cap. És de jade, la copeta, i sembla una parpella buidada per la punta d´una vara de bambú. Pot ser també un ocell mut que se sosté en una sola pota de gall. La ment maternal imita el salt dels equilibristes, aqueixos que tiren l´ànima per l´aire i cau, feta un bollet, a les aigües seques del buit.Al dematí, la ment xinesa ix lívida de la parpella, com un peix o un ànima que ha vagat pels viaranys de la llimba.

María del Carmen Colombo

___________________

De "La familia China"

Todas las noches, la madre china pone su mente adentro de una copita quieta. La llena con sus diminutos pensamientos de alfiler. Es de jade, la copita, y parece un párpado vaciado por la punta de una vara de bambú. Puede ser también un pájaro mudo que se sostiene en una sola pata de gallo. La mente maternal imita el salto de los equilibristas, esos que tiran el alma por el aire y cae, hecha un bollito, en las aguas secas del vacío.A la mañana, la mente china sale lívida del párpado, como un pez o un ánima que ha vagado por los vericuetos del limbo.

María del Carmen Colombo

_____________________

De "La familia China"

V

Quan les tres noies s´acosten, el pare plega el ventall dels seus sentimients, tot d´una. Té por el pare xinés que la calor de les seues filles desplanxe les ratlletes de la seua ànima, prisades amb suma paciència pels seus avantpassats.
La por el fa xiular d´un broquet allongat fins al límit. Xucla del xiulet l´home, i de la seua boca evaporada pel fum es desprenen pensaments finits com el perfil d´una rajada.
És l´opi dels pobles amb què carrega el seu broquet que el fa desxifrar els seus pensaments en veu alta. "Aqueixes tintoreres –diu de les seues filles— calfen la paona i en acabant després jo isc fet una planície. Què saben elles, tan minyones, del treball que costà als meus avantpassats imitar el fosc ventall de les ones, escata rere escata, durant mil·lenaris, fins fer de la meua ànima aquest paravent musical que només els hòmens xinesos saben desplegar amb dignitat."
En escoltar-lo, la més xinesa de les tres noies desenrotlla el caragol de la seua capçana en senyal de rebel·lió. Cau ondulat el bandonió del seu monyo, i el pare recorda el colp, sec, de una ombrel·la en tancar-se.

María del Carmen Colombo

______________________

De "La Familia China"

V

Cuando las tres chicas se acercan, el padre cierra el abanico de sus sentimientos, de golpe. Tiene miedo el padre chino de que el calor de sus hijas desplanche las rayitas de su alma, plisadas con suma paciencia por sus antepasados.
El miedo le hace pitar de una boquilla elongada hasta el límite. Chupa del pico el hombre, y de su boca evaporada por el humo se desprenden pensamientos finitos como el perfil de un pez raya.
Es el opio de los pueblos con que carga su boquilla el que lo hace descifrar sus pensamientos en voz alta. "Esas tintoreras --dice de sus hijas-- calientan la pava y después yo salgo hecho una planicie. Qué saben ellas, tan chiquitas, del trabajo que costó a mis antepasados imitar el oscuro abanico de las olas, escama por escama, durante milenios, hasta hacer de mi alma este biombo musical que sólo los hombres chinos saben desplegar con dignidad."
Al escucharlo, la más china de las tres chicas desenrolla el caracol de su rodete en señal de rebelión. Cae ondulado el bandoneón de su pelo, y el padre recuerda el golpe, seco, de una sombrilla al cerrarse.

María del Carmen Colombo

_____________________

Comentario :

Qué maravilla la revisión oriental del tema de la poesía del amor cortés de las tres hermanas -les tres sorors- cantado por los trovadores hasta la saciedad y que el mismísimo Marqués de Santillana tuvo a bien imitar. Y, más aún, cómo del paradigma tradicional del sometimiento de la mujer china al varón, primero, padre o hermano; más tarde, esposo; finalmente, primogénito... se pasa, desde el propio poema, a la percepción lectora guiada por vuestra maestría a la rebelión. A la toma de conciencia de género a través de la relectura los símbolos, tales que el abanico, el mandoleón del cabello desafiando como trasposición metafórica del oleaje... Y es así que la autoridad paterna y los pre-juicios androcéntricos [ellas son tintoreras*] se enfrentan a la caída del cabello largo, al desmelenamiento, ondulamiento, furia, desbordamiento y marea de quien se suelta definitivamente el pelo. Exactamente la más china de las tres chinas, que en la estrategia poética de les canzons coincide siempre con la hermana mayor, la que ya tiene experiencia de amigo, aquella que no sólo ha pelado ya la pava -en este caso convendría decir el pavo- y lo ha festejado, sino que tras la fiesta del bosc o ramage lo sigue conservando solícito e inflamado de amores...
Finalmente, una razón de peso: la actitud paternal hacia las hijas que considera tintoreras es, en clave ideológica, la revisión del opio de los pueblos...Sin duda, acabo, es éste un poema que merecería estudio comparativo con lo mejor de dos tradiciones que se cruzan en vuestro hermoso, delicado y sugerente texto. Y que las féminas/femeninas/feministas argentinas deberían de conocer, leer, estimar.
_______________
*Independientemente de que en la mal llamada canción española, y por extensión, incluso un toro pueda salir tintorero o tinturero, o el hecho objetivo de que a la esposa de quien tiene por oficio tintar o teñir telas, paños y ropas se le llame tintorera, acá, cerca de Valencia, en la comarca de Liria, y en el pueblo de mi abuela paterna, Pedralba, la que se conocía como la tía Concha la Molinera, hay una variedad de cepa de uva que da una alta graduación, más de 13 grados, y se utiliza para tintar o dar color a otros vinos de mejor textura y paladar exigente.

Pere Bessó

jueves, julio 20, 2006

THREE POEMS

Gardel and I

never
did he shout freckle-faced because
I didn’t have
not even
one
freckle

kind
and with that
lack of imagination
he said to the camera
“I love you marylin”

but
in those days
my name was maría
just maría



To See II

from the mirror
to her body
the eyes fall like sleeping
fruit
in her cradle of blood they will not see
where she throws the stone
or when it will penetrate her image
or who
(please –who)
calls her from the depth of a hole



Long Tall Sally

ash feline
in the swaying skin
of disheveled lips
her buttocks
moan
in the makeup
bittersweet breasts
she messes up her sorrow
a thousand pieces
in front of the mirror
liz
the redhead will rock and roll
some dress of glazed paper
and her eyelashes of hairy sex
that woman about
to fly

María del Carmen Colombo


(translated from the Spanish by Esteban Moore)

lunes, junio 19, 2006

SOBRE LA MUDA ENCARNACIÓN
















por Alfredo Rosenbaum

En la dedicatoria de La muda encarnación, de María del Carmen Colombo, se marca una doble direccionalidad: biográfica y literaria. Doble estirpe en un texto (la dedicatoria) que entendemos como voz cercana a quien firma. En las dos estirpes, mujeres. "Para mi hija Soledad" establece el legado, la construcción de un sujeto mujer (voz-de-mujer) que se lega, de una posición de lucha en el género que pasará a la próxima generación, como herencia. La otra ("a Diana Bellessi") se dispara hacia otra poeta argentina contemporánea -cuya escritura hace centro en la defensa del género y su diferencia-: el gesto es una solidaridad de posiciones en la escritura de las mujeres.
Otro tanto sucede con el epígrafe de Nietszche: condensa un campo ideológico dominante (y poco sutil) con respecto a la definición de mujer, ubicándola en el terreno de la animalidad (como metáfora). Campo -o específicamente pampa- en la que el texto construirá, desde esa misma nominación despectiva (vaca), su voz propia (su voz-de-mujer). Revirtiendo el signo, retorciéndolo. Ese campo: esa pampa, ese enorme sitio donde la vaca (mujer) es objeto ganado (por otro), objeto de uso, no-sujeto.
El caballo es quien cabalga en esa pampa de papel: sonoro, en movimiento, eterno. Es el dueño del sonido, del lenguaje, sólo parece haber lugar para él en los papeles. El otro sujeto no tiene espacio propio, no tiene sonido, está fuera de las relaciones de lenguaje y fuera de la pampa -el lugar donde el lenguaje nacional constituyó su patria.

en el inmenso sitio pampa
un caballo de luz un espejismo

La imagen potente del caballo comienza a corroerse por efecto del lenguaje. Espejismo, realidad falsa, imagen construida que se deshace. Y así es que ese torrente, ese sonoro, ahora es llamado (por otros) caballo: alguien designa, da el nombre (y por lo tanto el género y el espacio que ocupa). El espejismo comienza a deshacerse: aquello que parecía una verdad/realidad inapelable se delata ahora -el poema lo delata- como construcción cultural. En esa fisura, en el mismo espacio construido por el lenguaje del poder cultural, el otro (que acá es siempre la otra) puede comenzar a luchar.
Comienza a desembozarse el sujeto, des-enmudece. El lenguaje del sujeto es el de la reversibilidad: allí se constituye, allí funda la palabra:

un modo de montar
cuando fundo la palabra
confundo caballo con jinete: una sola cosa

Cuando el sujeto monta, lleva las riendas del lenguaje, su primera acción es confundir el referente consigo. Porque el universo del sujeto es el de lo reversible, pero el del doble sentido: apropiada de este recurso -tan utilizado por la gauchesca- como del caballo, el sujeto lo utiliza para sus propios fines. Fundo la palabra: la inauguro, la a/ex-propio. Fundo la palabra: la amalgamo, la rehago, vuelvo a decirla con otra voz. Un modo de montar, de hacer un montaje diferente (de las palabras, pero fundamentalmente de las relaciones de poder en el eje del género).
Fundir la palabra, ser el (la) jinete en esa pampa de papel es imprimir sobre el referente supuesto (el caballo/espejismo) las propias marcas. Ya no el caballo de luz sino lo contrario: apropiado por el sujeto femenino, por esta voz-de-mujer, convertido en su objeto, pierde las características que lo centraban en el espacio adjudicado por la cultura. Así otros valores se invaden de nuevos atributos de subjetividad, que deconstruyen aquella primera imagen poderosa.

pobre mortal montura
que al eterno caballo del fluir enamora
y se adormila con la luz
arena diamantina
de su ingenua oscuridad

Se funda entonces un nuevo espacio para esta voz-de-mujer, que ocupa, como un valor, el espacio asignado desde el epígrafe (como un desprecio): del caballo, de su apropiación y reversibilidad surge el yovaca, el nuevo referente. El texto despliega un espacio que politiza los sujetos. Es el espacio del lenguaje (el espacio en el papel), el de la tradición literaria gauchesca: el sitio pampa es el sitio de la patria, el lugar por excelencia de la constitución de lo nacional. Yo/vaca: inclusión y proyección del sujeto en el referente (que con-funde yovaca con jinete), en principio definida por la negación, sin espacio propio (dar//vueltas y vueltas/alrededor de la casa/de la pampa oscura), sin poder (la que no pudo/ser la que no), gime su condición. La que no fue: la que quedó tapada, ocluida en la pampa de papel (de la literatura nacional): en el borde, en el hueco, en el vacío.
Que el poema "Caída" se encargará de llenar: desde el "va cayendo" despectivo de Martín Fierro hacia la mujer (la negra, la oscura), y en su mismo juego de dobles sentidos, esta voz-de-mujer revierte la herida y llena el hueco (valle nando). Desde el dolor, desde la herida surge el sentido que ocupará el espacio.(Funde/funda un nuevo espacio para el sujeto femenino, en donde desplegar una voz-de-mujer, borrada u ocultada hasta ahora del espacio literario de la patria.) Y en la Muerte de la vaca ancestral, el sujeto femenino se asume en una nueva estirpe, una nueva mitología que parodia y desplaza la anterior (caballo por vaca): la muerte, el ocultamiento en el desierto por el que el caballo, eterno, se movía al principio de los poemas es ahora un rescate ideológico, donde el sujeto escucha el mugido final, la matanza de su género, de la voz-de-mujer en los papeles, en la tradición literaria nacional como campo de lucha y exclusiones.
Un sujeto que se ligaba a lo mudo, al no decir (propio): frente a los sonidos permanentes del otro, frente al lenguaje permanente de la literatura, el sujeto ocupa su lugar de mudez, de sin sonido. Esta serie de poemas construye un nuevo ancestro, o revierte el valor adjudicado desde el poder cultural, construye una nueva estirpe (como en Mónica Tracey). Voz con estirpe femenina que se intenta rescatar o re-construir a partir del enmudecimiento al que la cultura la relegó. Del mismo lugar del enmudecimiento y el des-precio los poemas re-organizan una voz-de-mujer para en-carnarse como positividad.
-----------------------------------------------------------------------------------
Texto extraído de "Por una voz-de-mujer: notas sobre la construcción de la voz en tres poetas argentinas". En Poéticas Argentinas del siglo XX. Buenos Aires, Editorial de Belgrano, 1998.
-----------------------------------------------------------------------------------
Boletín El Astillero Nº 13

jueves, junio 01, 2006

PUENTES/PONTES. POESÍA RAGENTINA Y BRASILEÑA CONTEMPORÁNEA. Antología bilingüe


Monteleone, Jorge y Heloisa Buarque de Hollanda (Compiladores)
Fondo de Cultura Económica



  • El antologador podría figurar entre los héroes culturales de estos tiempos: trata de pensar con criterios amplios pero, a la vez, no puede dejar a un lado sus gustos personales ni satisfacer a todos los lectores. Es generoso, porque difunde textos de otros, aunque esa generosidad viene acompañada de la sensación de actuar interesadamente. 'Estrella de la vida entera', selección de la poesía de Manuel Bandeira realizada por Rodolfo Alonso, y 'Puentes/Pontes', que presenta poesía argentina y brasileña contemporánea seleccionada por Jorge Monteleone y Heloisa Buarque de Hollanda, son dos ambiciosas antologías. [...]'Puentes Pontes' (Poesía argentina y brasileña contemporánea), [...] Reúne a cuarenta escritores de ambos países traducidos por poetas. Entre otros argentinos están Diana Bellessi, Amelia Biagioni, María del Carmen Colombo, César Fernández Moreno, Joaquín Gianuzzi, Alberto Girri, Roberto Juarroz, Leónidas Lamborghini, Hugo Padeletti, Néstor Perlongher, Alejandra Pizarnik y Susana Thénon. Entre los brasileños, se destacan Adélia Prado, Affonso Avila, Ana Cristina César, Cacaso, Ferreira Gullar, Haroldo de Campos, José Paulo Paes, Mário Faustino (un verdadero acierto de la antologadora) y Paulo Leminski. El criterio de selección es tan sencillo como arbitrario: todos deben ser nacidos entre 1920 y 1950. Monteleone, quien se ocupa de la orilla argentina, establece una suerte de canon de la segunda mitad del siglo XX, mientras Heloisa Buarque coloca como rasgo unitario el hecho de que los poetas escriben después de las vanguardias y el alto modernismo. En vez de quebrar la idea de nacionalidad y proponer cruces, 'Puentes Pontes' optó dejar que cada antologador estableciera sus propios criterios, afectando la articulación del conjunto. Por eso es necesario presentar mínimamente la trayectoria de ambos. Monteleone, periodista cultural y codirector de la revista Abyssinia, es uno de los investigadores más sólidos de la poesía argentina contemporánea. Su mirada, no involucrada directamente con ningún grupo, le permite una selección en la que predomina la ecuanimidad, sin excluir el arrojo. La brasileña Buarque de Hollanda es una de las críticas más prestigiosas de Brasil y tuvo una participación destacada en lo que se conoció como "poesía marginal" a principios de los 70. Heloisa parece la antologadora ideal, aunque tal vez su mirada sesgada y partidaria la lleva a ciertas operaciones discutibles, como la exclusión de la poesía visual (tan importante en la segunda mitad del siglo), de los poetas ligados a la música popular (el único incluido es Waly Salomao), o de un autor fundamental como Augusto de Campos (no sólo referente de las nuevas generaciones sino de varios nombres incluidos en la antología, como Paulo Leminski o José Paulo Paes). El interrogante que surge después de recorrer toda la antología se centra en la decisión de que ambos críticos hayan trabajado en direcciones totalmente diferentes: mientras Buarque opta por seleccionar poemas escritos en los últimos treinta años y no en décadas anteriores, Monteleone busca momentos representativos de cada poeta a lo largo de medio siglo. A esto, hay que sumarle las dificultades que implica el principio cronológico elegido: ¿por qué los años de nacimiento y no algún otro tipo de recorte más fiable, según criterios culturales o estéticos? La insuficiencia del criterio cronológico se torna evidente desde el momento en que los propios antologadores deben transgredirlo más de una vez: Monteleone incluye a cuatro poetas nacidos antes de 1920 (Edgar Bayley, Amelia Biagioni, César Fernández Moreno y Alberto Girri) y Heloisa Buarque a uno nacido después de 1950 (Paulo Henriques Britto). Lo más curioso es, sin embargo, la ausencia de Joao Cabral de Melo Neto (1920-1999), el poeta más extraordinario y riguroso que ha dado Brasil en el siglo XX y, sin duda, el más influyente. En cierto sentido, esta omisión se justifica porque responde más al criterio de la antologadora (poetas posteriores al modernismo) que al del criterio general de la edición (poetas nacidos entre 1920 y 1950). Al correr la fecha de nacimiento de los poetas hacia 1930 (todos los brasileños incluidos nacieron después de esa fecha), Buarque consigue dejar de lado, aunque esto signifique sacrificar a Cabral, a la pálida y convencional generación del 45.Estos inconvenientes, de todos modos, no suprimen los logros de la obra: una selección de poemas intensos, exactos y bellos, y de autores esenciales en ambas literaturas. Además, muchos de ellos son por primera vez traducidos a la lengua del país vecino. Las versiones son en general acertadas, destacándose las de Arturo Carrera que presentan, por primera vez en castellano a dos poetas excepcionales: Roberto Piva (una suerte de Perlongher brasileño) y el "atonal" Sebastiao Uchoa Leite. Otros aciertos son los contactos entre poetisas de ambas orillas, una corriente alterna que justifica por sí sola la antología: Hilda Hilst y Adélia Prado por Bellessi, Ana Cristina César por Teresa Arijón y Sandra Almeida, Angela Melim por Arijón y Bárbara Belloc. Y también las versiones o transcreaciones de Juan Gelman que hizo Haroldo de Campos.

Amalia Sato y Gonzalo Aguilar (Clarín)

martes, mayo 16, 2006

NUEVA ANTOLOGÍA CON POEMAS DE 31 AUTORAS NACIDAS ENTRE 1940 Y 1960


Compilada por Irene Gruss acaba de aparecer una antología de poetas argentinas nacidas entre 1940 y 1960. La selección de esta franja permite ofrecer un panorama de escritoras con poéticas muy desarrolladas. Sus 332 páginas despliegan largos textos de las 31 elegidas, tres de los cuales los recoje el matutino Clarín del 15 de mayo de 2006, en una muy completa nota realizada por Gabriela Cabezón Cámara y pueden leerse acá.

LOS PINGUINOS NUNCA SE EQUIVOCAN!





Seguí el consejo del pinguino,click acá y hacele caso!

lunes, mayo 08, 2006

TALLER DE ESCRITURA DE LA CASA DE LA POESÍA


Casa de la Poesía de Buenos Aires convoca a poetas de la ciudad a formar un grupo de taller, a cargo de la poeta María del Carmen Colombo.

El taller es gratuito, tendrá una frecuencia semanal y una duración de tres meses, y se va a desarrollar en la Casa de la Poesía durante los meses de junio, julio y agosto de 2006, los días miércoles, de 19 a 21.

Los interesados deben presentar una muestra de su material inédito (aprox. seis poemas) y sus datos personales completos: nombre y apellido, lugar y fecha de nacimiento, domicilio, teléfono y dirección de correo electrónico.
La poeta tallerista considerará los materiales recibidos de los postulantes, y en base a su criterio seleccionará a 20 para integrar su grupo.


Los interesados tienen que enviar el material por correo electrónico o postal (no certificado) a Casa de la Poesía, Honduras 3784 (CP 1180), Buenos Aires, o acercarlo personalmente a la misma dirección los días hábiles de 18 a 21. En el exterior del sobre deben especificar “Taller de María del Carmen Colombo”. Quienes se presenten por mail, deben hacerlo a: casadelapoesia@buenosaires.gov.ar (teléfono: 4963-2194).

La recepción cierra el lunes 5 de junio a las 20; los que hagan el envío por correo tengan la precaución de hacerlo con la debida anticipación, de manera de poder contar con todas las carpetas el lunes 5.

Los veinte seleccionados serán contactados por correo electrónico o por teléfono.


PLAN DE TRABAJO
Metodología
. Lectura y análisis de los textos de los participantes.
. La palabra del otro como generadora de textos: práctica intensiva de la escritura.
. Voces y resonancias. Propuestas estéticas: lectura de la obra de otros autores:
Baudelaire - Rimbaud - Mallarmé - Valery - Eliot - Lezama Lima –
Discépolo - Pizarnik Bayley - Orozco - Ortiz - Lamborghini - Bellessi
Objetivos
. Perfeccionar la artesanía propia del oficio.
. Ahondar en aquellos temas y motivos que se manifiesten en la producción grupal e individual.
. Reconocer en los textos filiaciones y parentescos literarios.
. Adquirir una mayor conciencia del proceso creativo.

Actividad complementaria: Evaluación grupal del conjunto de los textos presentados por cada uno de los integrantes, como cierre de los tres meses de trabajo.


María del Carmen Colombo nació en 1950 en Buenos Aires. Ha publicado: La edad necesaria (1979); Blues del amasijo (1985); Blues del amasijo y otros poemas (1992, reedit. 1998); La muda encarnación (1993) y La familia china (1999); además publicó Santo y Seña (publicación conjunta, 1984) y Folletín (Plaquetas del Herrero, 1998). Tiene un libro inédito: Bestiario sentimental. Ha recibido, en otros, el Primer Gran Premio de Poesía V Centenario (1992) y Mención Especial del Premio Nacional de Poesía, Producción 1996-1999 (2005). Integra antologías de poetas argentinos editadas en el país y en el extranjero -la más reciente Puentes/Pontes (Fondo de Cultura Económica, 2003)-. Colabora en diarios y revistas. Desde 1980 coordina talleres literarios.

Casa de la Poesía
Biblioteca Evaristo Carriego
Dirección General del Libro y Promoción de la Lectura
Secretaría de Cultura

Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires