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lunes, diciembre 09, 2019

Maria Julia de Ruschi Ordalía del agua (plaquette)




                                               parece que vuesa merced debe ir adelante por el ahora,
                                           en cuanto tenemos la flor del verano en la mano
                                                                           Andrés de San Martín




La muerte fuera del tiempo 

madre,
el tiempo ha lavado a la muerte de toda manchacorrí desde las naves hacia las estrellascorrí desde las naves sobre el agua limpia,
purísima, iluminadahasta el horizontegusto a sangre en mi garganta,
los ojos cegados por el resplandorcorrí la lanza en ristre, belicoso,
la música del solestallando bajo el yelmomadre, la luz se convirtió en serpientesque se anudaron a mis piernas, a mi cinturamadre, la muertelavada de toda mancha me miróy yo miré hacia los barcosy vi a un niño que iba a cazar pájarosla sangre se escurrió entre mis dedosy vi a mi perro esperándome, jadeantey salí corriendo al huertomientras maduraba la muerteentre las hojasmadre,
la gloria, el saltoel relámpago en el pechola paz


Los marineros

 ―Soy Pedro, los dientes rotosun solo ojoel otro se lo llevó la gaviota en el picomi  madre a los doce nos expulsabacomo animalesdormía a la sombra de los barcosapoyada la cabeza sobre un rollo de cuerdas                   y arropado en el manto de las estrellas ―Y yo soy Juan, flacos los dientes
el ojo turbio y la lengua torpeajmaríla risa grande hueca amarga malade no haber sido acunadoajmaría nosotros los marinerosnos necesitan los capitanespara ignorarnos no hay manta¡no tengas frío!
no hay pan¡no tengas hambre!y si dicen“perdióse más de la mitad de la tripulación”esos somos nosotrosajmarí:
las estrellas de tu manto  

        La partida

                                       li capitani sui lo odiavano molto
                                                   Antonio Pigafetta  
Magalhais siempre extranjero
hacer crecer el tiempo
a razón de mil inexactitudes por segundo
telarañas
que soñaron astrónomos,
comerciantes y locos
ambiciosos, traidores
y navegantes por vocación o por la fuerza
Magalhais siempre extranjero
abre los portulanos sobre las rodillas del mar
y su voluntad desesperada
vuela ya, ya ha llegado, ya pisó cielo
el astrologus sensible de otra manera
a los ultrajes monárquicos
le calienta la cabeza
y el capitán está harto
del artero don Faleiro
su noche de sabiduría quedará en el muelle
y el sol le devorará en silencio el mapa de los ojos
horóscopos, cartas astrales,
naufragios y susceptibilidad de cuartos húmedos
en el barrio del puerto
ambos comerán de la mano de los monarcas
y morderán las manos de los monarcas
y las manos de los monarcas jugarán con ellos
así en la tierra como en el mar
mientras aquel a quien el sueño levanta
por encima de todos los desaires
y agrias certidumbres robadas en noches
de cacería delirante
ese, el señor de los señores,
el que no llegará pero hará llegar a todos
Moisés de suntuosas quimeras
engaña sutilmente a reyes, constelaciones y
parte suavemente de las orillas del mundo,
se aleja poco a poco
poco a poco
a la locura que le da sus laureles, que lo pierde
                     così voleva la sua infelice sorte


* * María Julia De Ruschi nació en Buenos Aires. Poeta, traductora, ensayista. Publicó los siguientes libros de poesía: Polvo que une (1975), Et amava (1982), Artemis cantando, Artemis (1982) traducido, La mujer vacilante (2003), Salir de Egipto (2007) y Nada escrito (hilos, 2010). Codirigió la colección de poesía “el imaginero” e integró el Consejo Asesor de hilos editora. 




martes, mayo 09, 2017

María Julia De Ruschi: Elegía (fragmento)

A quienes en los Centros para la Mujer
me ayudaron a salir de Egipto


I

el lobo tiene hambre


daré al lobo

                    lo que es del lobo




las paredes sin cuadros
amenazas
babas
aullidos de lobos
la indignación de las paredes


a causa de la mano que toma y saca
toma y saca
y se va con un prolijo paquete bajo el brazo
hecho con calma
atado con el silencio
de una alegría
asesinada


¿cómo es posible
que el amor y la ternura
se cubran de nudos y de pústulas
como un árbol enfermo?



*María Julia De Ruschi (Buenos Aires, 1951).. Poeta y traductora. Tiene diversos libros publicados y ha recibido varios premios.

** El poema que se transcribe está incluido en su libro Salir de Egipto (Bajo La Luna, 2007).

miércoles, febrero 27, 2013

Gloria Pampillo

La conocí hace muchos años. Pero fue durante 1999-2000, época en la que me incorporé al grupo Sudestada -el mismo que organizara junto con la Comisión de Patrimonio de la Ciudad, el Encuentro Nacional de Escritoras- cuando tuve el privilegio de recibir su amistad. 
Hoy que se fue, atesoro su alegría, su belleza, su generosidad, sus libros todos, su palabra. Y acompaño, junto a  sus amigos y amigas, a sus familiares en este momento de tanta tristeza.
 
 
 
*Gloria Pampillo, escritora y profesora universitaria. Publicó varias novelas y libros de relatos. Entre las novelas se cuentan Las invenciones inglesas, Costanera Sur, y Pegamento. Entre los libros de relatos, Cinco viajes y un prostíbulo. Su nueva novela, El héroe que vino a buscarme, mereció el Premio de Novela de Biblioteca Nacional de Buenos Aires. Ha publicado ensayos críticos. Como profesora titular e investigadora de la Universidad de Buenos Aires se especializó en teoría y enseñanza de la escritura y de la narración. Coordinó numerosos talleres y dio cursos en Madrid y en la Argentina. Ha recibido varios premios por su obra de ficción. Fue traducida a otros idiomas.

miércoles, febrero 13, 2013

María Julia De Ruschi: Despierten a la niña...



1
QUISE volver a despedirme
darme vuelta y decir adiós
verte una vez más
pero el único pan que se multiplica
es tu ausencia
me alimenta aún hoy
alimenta mi deseo
de hacer caer los días del lado de la muerte
y dije que estaba enamorada de la belleza del mundo
¿he vuelto a ver la belleza del mundo?
despierten a la niña
a la niña asesinada
el tiempo
ese espejo de aguas que enloquecen
como un animal salvaje
merodea los últimos fracasos

2
CUANDO llueve, ya no es amor
cuando medita el álamo, ya no es amor
escucho, escucho
las sombras cuchichean entre sí, ya no es amor
¿qué es entonces
esa frontera, esa nieve, ese terror?
la montaña, el despeñadero
la luna en el abismo
de brazos abiertos

3
VENCIDA por el vuelo de un pájaro
digna de alabanza la inteligencia de la nube que se deshace
herida por la noche digna de alabanza la sabiduría
de la estatua que permite que su silencio sea ridículo
a fuerza de meditar en él
nada de lo que soy
puedes robarme de mi ignorancia

* María Julia De Ruschi nació en Buenos Aires. Poeta, traductora, ensayista. Publicó los siguientes libros de poesía: Polvo que une (1975), Et amava (1982), Artemis cantando, Artemis (1982) traducido, La mujer vacilante (2003), Salir de Egipto (2007) y Nada escrito (hilos, 2010). Codirigió la colección de poesía “el imaginero” e integró el Consejo Asesor de hilos editora.

viernes, julio 06, 2012

María Julia De Ruschi: A una sonata de Scarlatti que interpreta mi hija

ahora queda poco
queda el hueso
ésa
es la riqueza
del final
casi nada
oro verdadero
me juzga
su inocencia
la transparencia
de este cielo despojado
amanece y amanece.


*Poeta argentina (Buenos Aires, 1951). Tiene varios libros publicados. Forma parte de Hilos Editora.

sábado, mayo 28, 2011

María Julia de Ruschi: resiste, pero no te resistas...

La letra escarlata

La cocina, la comida, las calles cada vez más inhumanas y confusas, las multitudes cada vez más vertiginosas, una especie de ceguera para continuar, de ceguera áspera, tosca, desafinada, todo va a acabar mal. La mesa, adiós.

Me duelen la soledad y ciertos desdenes, ciertas desatenciones que no llegaría a llamar desprecio, pero que tal vez lo sean. A las que sin duda yo misma me expongo, porque siempre quiero un viaje de amor, un día de amor, una tarde tranquila y afectuosa.
Espero luces de pequeños consuelos, unos labios que me sonrían, pequeños rebaños de nubes en el amanecer. Un paisaje de amor.
Estoy sentada sola, en el fondo de la noche, no conozco a nadie, nadie me conoce, y me digo, qué me queda por perder? Y me digo: no seas cobarde, no pidas perderlo todo.
Aferrándote a lo poco que te queda, resiste.
No ves que el agua fluye y te lleva? Entonces resiste, pero no te resistas.
No te importe que se grabe hondo en tu corazón la bella letra escarlata de todo lo que te falta.
Aunque no sea fácil llevarla, no sabría yo, ni los que me miran, si representa un baldón o un privilegio.

*María Julia de Ruschi, Nada escrito, hilos editora, buenos aires, 2010.