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sábado, diciembre 22, 2012

Wallace Stevens, Siempre puede haber un tiempo de inocencia.

  
Ángel olvidadizo, Paul Klee
Felicidades para todos y todas!
Un gran abrazo!
  
VIII
Siempre puede haber un tiempo de inocencia.
Nunca existe un lugar. O si no existe un tiempo,
Si no es cosa de tiempo, ni de espacio,

Existiendo, a solas, en su idea,
En el sentido contra la calamidad, no es por ello
Menos real. Para el filósofo más frío y más anciano

Hay o debe de haber un tiempo de inocencia
Como puro principio. Su naturaleza es su fin,
Que debería ser y no ser a un tiempo, una cosa

Que estimula la piedad de un hombre piadoso,
Como un libro al atardecer, hermoso pero falso.
Como un libro al alba, hermoso y verdadero.

Es como una cosa de éter que existe
Casi como predicado. Pero existe,
Existe, y es visible, existe, es.

Así, entonces, estas luces, no son un hechizo de luz,
Un refrán caído de una nube, sino inocencia.
Inocencia de la tierra y no un signo falso

O un símbolo de malicia. Que participamos
De eso mismo, yacemos como niños en esta santidad,
Como si, despiertos, yaciésemos en la quietud del sueño,

Como si la madre inocente cantase en la oscuridad
De la habitación y en un acordeón apenas oído,
Crease el tiempo y el espacio en el que respirábamos..


VIII

There may be always a time of innocence.
There is never a place. Or if there is no time,
If it is not a thing of time, nor of place,

Existing in the idea of it, alone,
In the sense against calamity, it is not
Less real. For the oldest and coldest philosopher,

There is or may be a time of innocence
As pure principle. Its nature is its end,
That it should be, and yet not be, a thing

That pinches the pity of the pitiful man,
Like a book at evening beautiful but untrue,
Like a book on rising beautiful and true.


It is like a thing of ether that exists
Almost as predicate. But it exists,
It exists, it is visible, it is, it is.

So, then, these lights are not a spell of light,
A saying out of a cloud, but innocence.
An innocence of the earth and no false sign

Or symbol of malice. That we partake thereof,
Lie down like children in this holiness,
As if, awake, we lay in the quiet of sleep,

As if the innocent mother sang in the dark
Of the room and on an accordion, half-heard,
Created the time and place in which we breathed . .

martes, diciembre 18, 2012

Wallace Stevens III: Siempre puede haber un tiempo de inocencia...



Les dejo este bello poema de Wallace Stevens junto con mis mejores deseos para estas fiestas. ¡Un gran abrazo!




 VIII

Siempre puede haber un tiempo de inocencia.
Nunca existe un lugar. O si no existe un tiempo,
Si no es cosa de tiempo, ni de espacio,

Existiendo, a solas, en su idea,
En el sentido contra la calamidad, no es por ello
Menos real. Para el filósofo más frío y más anciano

Hay o debe de haber un tiempo de inocencia
Como puro principio. Su naturaleza es su fin,
Que debería ser y no ser a un tiempo, una cosa

Que estimula la piedad de un hombre piadoso,
Como un libro al atardecer, hermoso pero falso.
Como un libro al alba, hermoso y verdadero.

Es como una cosa de éter que existe
Casi como predicado. Pero existe,
Existe, y es visible, existe, es.

Así, entonces, estas luces, no son un hechizo de luz,
Un refrán caído de una nube, sino inocencia.
Inocencia de la tierra y no un signo falso

O un símbolo de malicia. Que participamos
De eso mismo, yacemos como niños en esta santidad,
Como si, despiertos, yaciésemos en la quietud del sueño,

Como si la madre inocente cantase en la oscuridad
De la habitación y en un acordeón apenas oído,
Crease el tiempo y el espacio en el que respirábamos..


VIII

There may be always a time of innocence.
There is never a place. Or if there is no time,
If it is not a thing of time, nor of place,

Existing in the idea of it, alone,
In the sense against calamity, it is not
Less real. For the oldest and coldest philosopher,

There is or may be a time of innocence
As pure principle. Its nature is its end,
That it should be, and yet not be, a thing

That pinches the pity of the pitiful man,
Like a book at evening beautiful but untrue,
Like a book on rising beautiful and true.


It is like a thing of ether that exists
Almost as predicate. But it exists,
It exists, it is visible, it is, it is.

So, then, these lights are not a spell of light,
A saying out of a cloud, but innocence.
An innocence of the earth and no false sign

Or symbol of malice. That we partake thereof,
Lie down like children in this holiness,
As if, awake, we lay in the quiet of sleep,

As if the innocent mother sang in the dark
Of the room and on an accordion, half-heard,
Created the time and place in which we breathed . .

Wallace Stevens II: Soliloquio final del amante interior




Enciende la primera luz del atardecer, como en un cuarto
en el que descansamos, y, por nada, pensamos
que el mundo imaginado es el bien esencial.

Es este, por lo tanto, el más intenso encuentro.
Esta es la idea en que nos recogemos,
lejos de las indiferencias, en una sola cosa:

Una única cosa, un solo manto
que nos envuelve bien, pues somos pobres, un calor,
una luz, un poder, el milagroso influjo.

Ahora, aquí, nos olvidamos el uno al otro y de nosotros mismos.
Sentimos la oscuridad de un orden, una totalidad,
un conocer, el que arregló el encuentro,

dentro de sus fronteras vitales, en la mente.
Decimos: Dios y la imaginación son uno...
qué alto alumbra lo oscuro esa vela tan alta.

Y de esta misma luz, de esta mente central,
hacemos nuestra casa en el aire nocturno,
donde estar allí juntos los dos es suficiente.


*Traducción de autor desconocido.

********

Final soliloquy of the interior paramour


Light the first light of evening, as in a room
In which we rest and, for small reason, think
The world imagined is the ultimate good.

This is, therefore, the intensest rendezvous.
It is in that thought that we collect ourselves,
Out of all the indifferences, into one thing:

Within a single thing, a single shawl
Wrapped tightly round us, since we are poor, a warmth,
A light, a power, the miraculous influence.

Here, now, we forget each other and ourselves.
We feel the obscurity of an order, a whole,
A knowledge, that which arranged the rendezvous.

Within its vital boundary, in the mind.
We say God and the imagination are one...
How high that highest candle lights the dark.

Out of this same light, out of the central mind,
We make a dwelling in the evening air,
In which being there together is enough.


Wallace Stevens I: La soledad de las cataratas




Nunca sintió lo mismo ante el río moteado,
que siguió corriendo y nunca fue dos veces el mismo, corrió

a través de muchos lugares,  como si se mantuviera en calma en uno,
fijo como un lago sobre el cual  revolotearan los patos,

erizando sus comunes reflexiones, golpes de mónadas
                                                             /parecidas al pensamiento,
un apóstrofe que no fuese hablado.

Había tanto de lo real que no era real en absoluto.
Quiso sentir lo mismo una y otra vez.

Quiso que el río siguiera corriendo del mismo modo,
que siguiera corriendo. Quiso caminar al costado,

bajo los botones del bosque, bajo una luna clavada fijo.
Quiso que su corazón dejara de latir y que su muerte descansara

en una comprensión permanente, sin patos salvajes
o montañas que no eran montañas, justo para saber cómo sería,

justo para saber cómo sentiría, desligado de la destrucción,
un hombre de bronce respirando bajo lapis arcaico,

sin las oscilaciones de la fluctuación planetaria,
respirando su respiro de bronce en el azulino centro del tiempo.


 * En Las auroras del otoño, Ed. Huesos de Jibia. Traduc. Roberto Echavarren.


This solitude of cataracts
He never felt twice the same about the flecked river,
Which kept flowing and never the same way twice, flowing

Through many places, as if it stood still in one,
Fixed like a lake on which the wild ducks fluttered,

Ruffling its common reflections, thought-like Monadnocks.
There seemed to be an apostrophe that was not spoken.

There was so much that was real that was not real at all.
He wanted to feel the same way over and over.

He wanted the river to go on flowing the same way,
To keep on flowing. He wanted to walk beside it,

Under the buttonwoods, beneath a moon nailed fast.
He wanted his heart to stop beating and his mind to rest

In a permanent realization, without any wild ducks
Or mountains that were not mountains, just to know how it would be,

Just to know how it would feel, released from destruction,
To be a bronze man breathing under archaic lapis,

Without the oscillations of planetary pass-pass,
Breathing his bronzen breath at the azury center of time.

jueves, septiembre 27, 2012

Wallace Stevens: El hombre de la guitarra azul, fragmentos



I
El hombre inclinado sobre su guitarra,
un sastre de mala muerte. El día era verde.

Le dijeron: «Tienes una guitarra azul;
tú no ejecutas las cosas como son».

El hombre replicó: «Las cosas como son
en la guitarra sufren un cambio".

Y entonces le dijeron: «Pero toca, debes hacerlo,
un aire que nos trascienda y que a la vez sea nosotros,

un aire en la guitarra azul
de las cosas exactamente como son».

*La expresión A shearsman of sorts --aclara Stevens-- describe la postura del que habla 
en el poema, inclinado sobre sí como un sastre trabajando en una prenda.

V
No nos hables de la grandeza de la poesía,
De las antorchas humeando en el subterráneo,
De la estructura de bóvedas sobre un punto de luz,
No hay sombras en nuestro sol,
El día es deseo y la noche es sueño,
No hay sombras en ninguna parte,
La tierra, para nosotros, es chata y desnuda,
No hay sombras. La poesía,
Superando a la música debe ocupar el sitio
Del cielo vacío y sus himnos,
Nosotros mismos en la poesía debemos ocupar su sitio,
Incluso en el parloteo de tu guitarra.

XV*
¿Es este un cuadro de Picasso, este “montón
De destrucciones”, una representación de nosotros,
Ahora, una imagen de nuestra sociedad?
¿Estoy sentado, deforme, un huevo pelado,

Tratando de atrapar el Adiós, luna de cosecha,
Sin ver la cosecha ni la luna?

Las cosas como son han sido destruidas,
¿Y yo? ¿Soy un hombre que está muerto

Sobre una mesa en que la comida está fría?
¿Es mi pensamiento un recuerdo, le falta vida?

La mancha que hay en el piso, ahí, ¿es vino o sangre?
Y sea lo que sea, ¿es mía?

*"No tenía en mente --comenta Stevens en una carta-- ninguna pintura de Picasso en particular, ni pensé que reproducir una de sus pinturas en la cubierta del libro contribuiría a la venta de éste. (...) La intención general de El hombre de la guitarra azul fue la de expresar algunas cosas que me sentía impulsado a decir: 1) sobre la realidad; 2) sobre la imaginación; 3) sus interrelaciones; 4) sobre todo mi actitud hacia cada una de esas cosas. Tal es el alcance general del poema, que está limitado al área de la poesía y no tiene ninguna pretensión de ir más allá."

XX
¿Qué hay en la vida, salvo las ideas que uno tiene?
Buen aire, buen amigo, ¿qué hay en la vida?

¿Es en ideas en lo que creo?
Buen aire, mi único amigo, creer,

Creer sería un hermano lleno
De amor, creer sería un amigo,

Más amigo que mi único amigo,
Buen aire. Pobre y pálida, pobre guitarra pálida…


XXII
La poesía es el tema del poema,
De esto sale el poema y

A esto vuelve. Entre las dos,
Entre ida y vuelta, hay

Una ausencia en realidad
Las cosas como son. O esto es lo que decimos.

Pero, ¿están ellas separadas? ¿Es
Una ausencia para el poema, el que adquiere

Sus verdaderas apariencias allí, verde de sol,
Rojo de nube, sentimiento de tierra, firmamento que piensa?

De estos toma. Acaso da,
En el intercambio universal.

Traducción de  Alberto Girri. 
*Wallace Stevens (EE.UU., 1879-1955).