Mostrando las entradas con la etiqueta Poetas norteamericanos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Poetas norteamericanos. Mostrar todas las entradas

sábado, julio 13, 2013

Hilda Doolittle: Ve, lustra el crisol...



Pintor Ernest Descals.

8

Ve, lustra el crisol

y en el cuenco destila



una palabra bien amarga, marah,

otra más amarga aún, mar,



aguas saladas, divisorias, seductoras,

fuente de vida, fuente de lágrimas;



ve, lustra el crisol

y enciende la mecha



debajo, hasta que marah-mar

se mezclen y confundan



y cambien y se alteren:

mere, mere, mère, mater; Maia, María,



Estrella del Mar,

Madre.


*Del libro Trilogía.

jueves, julio 04, 2013

Hilda Doolittle: ¿quién este padre-madre...?

9

Joya amarga, joya amarga
en el corazón del cuenco,

¿ cuál es tu color?
¿qué nos ofreces

a quienes nos rebelamos?
¿qué sería de nosotros si a otros amaras?

¿quién es este padre-madre
que nuestra entraña desgarra?

¿cuál es esta dualidad insatisfecha
que no puedes deshacer?

* Del libro Trilogía, Sección: "Tributo a los ángeles". Traduc: Natalia Carbajosa.

jueves, junio 27, 2013

Hilda Doolittle: Nosotros, compañeros en la llama...

13

La Presencia era un espectro azul,
un rayo azul extremo,

extraño como el radio, como la sanación;
mi antiguo yo, envuelto en torno a mí,

era un sudario (solo de mí hablo,
aunque mis compañeros me rodeasen

en este misterio);
¿os sorprende que seamos orgullosos

y distantes,
impasibles a vuestro bien y mal?

por sorpresa encontrado y por sorpresa afrontado,
el peligro nos señala;

a través de símbolos secretos
nos reconocemos,

a pesar de que, distantes y en silencio,
nos crucemos por la acera

o en el rellano de la  escalera;
a pesar de no cruzar una palabra,

nos mostramos sigiloso aprecio;
incluso en un saludo fugaz

o sin mediar sonido alguno entre nosotros,
conocemos nuestro Nombre,

nosotros, los iniciados sin nombre,
nacidos de una misma madre,

compañeros
en la llama

* Del libro Trilogía, traduc. Natalia Carbajosa.

miércoles, junio 26, 2013

Hilda Doolittle, El Espíritu Santo es el Sueño

20

Ahora entiendo claramente
que el Espíritu Santo,

enigma misterioso de la infancia,
es el Sueño;

esa vía de inspiración
está siempre abierta,

y abierta a todos;
hace de mediador, de intérprete,

del pasado los símbolos explica
con imágenes de hoy,

fusiona el futuro lejano
con la más remota antigüedad,

explica sin rodeos
en la sencilla ecuación del sueño

la más profunda filosofía,
revela el secreto del alquimista

y sigue al Mago
en el desierto.

*Del libro Trilogía, traducción: Natalia Carbajosa.

jueves, junio 13, 2013

Hilda y Sigmund: Escrito en una pared...



“No me doy cuenta qué era específicamente lo que quería, pero sabía que, como mucha gente que conocía, en Inglaterra, en América, en el continente europeo, andaba sin rumbo. Por lo menos, sabía eso; (...) hacer inventario de mis modestas pertenencias de alma y cuerpo, y pedir al viejo Ermitaño que vivía en el límite de este vasto dominio que me hablara, que me dijera, si quería, cómo dirigir mi curso.”
 
("Advenimiento": págs. 142/143).
... 
“... sentí que encontrarlo a los cuarenta y siete años, y ser aceptada
por él como paciente o estudiante, parecía coronar todos mis otros vínculos y relaciones personales, justificar todas las espiraladas tortuosidades de mi mente y de mi cuerpo".
---
"No sabía lo que lo había enojado súbitamente. Me volví y salí del diván, los pies en el suelo. No sé exactamente qué había dicho... Me volví, sentada de un modo poco ortodoxo, bien derecha, con los pies en el suelo. El mismo Profesor es bastante poco ortodoxo; está golpeando con la mano, con el puño en la cabecera del antiguo sofá de crin, que ha oído más secretos que el confesionario de cualquier padre confesor católico romano en sus días de apogeo... Conscientemente, no advertí haber dicho nada que pudiera explicar la explosión del Profesor. Incluso cuando me volví, de frente a él, mi mente estaba lo bastante alejada como para preguntarme si no había sido alguna idea de él para acelerar el contenido analítico o para dirigir el flujo de las imágenes asociadas. El Profesor dijo, "El problema es -yo soy un hombre viejo- que Ud. no cree que valga la pena amarme".

El impacto de estas palabras fue demasiado terrible, simplemente no sentí nada. No dije nada. ¿Qué esperaba él que yo dijera? Era exactamente como si el Ser Supremo hubiera golpeado con el puño sobre el respaldo del diván donde yo yacía. ¿Por qué hizo eso? Debía saberlo todo o no sabía nada. Debía saber lo que yo sentía. Tal vez lo sabía, quizás se trataba de eso. Tal vez, después de todo, era un recurso, algo para impresionarme, para romper en mí algo que yo advertía parcialmente, algo que rehusaba romperse, que no debía entregarse... Por el momento estoy reclinada en el diván. Acabo de acomodar la manta que había caído al suelo. He metido las manos bajo ella. Me pregunto si el Profesor se dio cuenta de que miré el reloj. Realmente estoy quebrantada. Pero no hay posibilidad de una contestación."

*Hilda Doolittle, Escrito sobre la pared . Extractado de http://www.campolacaniano.com.ar/historia.htm
... 
"... la madre es la Musa, la Creadora, y especialmente en mi caso, pues el nombre de mi madre era Helena. (…) Obviamente, es mi herencia. Mis facultades imaginativas derivan de mi madre, artista-música. (...) El ambiente que rodea al Profesor, y sus intereses, parecen derivar de mi madre, más bien que de mi padre, pero decir que la “transferencia” se realiza sobre Freud como madre no me satisface del todo. El había dicho: “Y –debo decírselo (usted fue franca conmigo y yo lo seré con usted)- no me agrada ser la madre transferencial; siempre me sorprende y me molesta un poco. Me siento muy masculino.

(Advenimiento, 9 de marzo de 1933)
---

“Había hablado de mi desengaño de Havelock Ellis (...). En mis sueños echo sal a mi máquina de escribir. De modo que presumo que querría salar mi escritura insípida con la sal de la tierra, la menor afirmación de Sigmund Freud. (...) Me fastidié con el Profesor al leer uno de sus libros. Decía (según lo recuerdo) que las mujeres no llegan a nada o no llegan a mucho, en la actividad creadora, a menos que tengan una contraparte masculina o un compañero masculino de quien extraer su inspiración. Tal vez tenga razón, y mi sueño de salar la máquina de escribir con el símbolo delator de la transferencia sea una prueba más de su infalibilidad.”

*(Advenimiento, pág.198, 199.)- Extractado de http://www.descartes.org.ar/etexts-gez.htm
...“Recuerdo que el Profesor dijo que nunca se sabe, hasta que termina el análisis, qué es lo importante y qué no lo es.”


*HD, “Advenimiento”, 10 de marzo 1933.
... 
“Las palabras vuelven con singular frescura e intensidad, ahora que, luego de esta larga espera, puedo recordar aquellas sesiones de Viena sin un terror insoportable y sin un desfallecimiento aterrador. La guerra se cernía sobre nosotros, antes de que yo tuviera tiempo de clasificar, de revivir, y de reunir la serie singular de acontecimientos y de sueños que pertenecían según el tiempo histórico, al período 1914/1919. … y atrapé la ocasión inesperada de trabajar con el Profesor mismo.”

Hilda Doolittle (HD): Oh Corazón...

28

Oh Corazón, pequeña urna
de pórfido, cornalina o ágata,

cuán imperceptiblemente la semilla
cayó entre un latido de placer

y un latido de dolor;
no sé cómo sucedió

ni cuánto tiempo llevaba ahí,
tampoco sabría decir

cómo evitó la tempestad
de ira y resentimiento,

ni por qué no fue arrastrada
por la marea del dolor

ni se marchitó en aridez cruda
del amargo pensamiento.

* Del libro Trilogía, Primera parte "No caen las murallas". Traduc. Natalia Carbajosa.

jueves, junio 06, 2013

Hilda Doolittle: El Maestro*: tú eres el señor vuelto mujer

La gran selva de lo desconocido, de lo supernormal o sobrenatural, nos rodeaba por todas partes. Con la corriente que se tornaba cada vez más impetuosa, yo podía, por lo menos, arrimarme a los bajíos antes de que fuera demasiado tarde, hacer inventario de mis modestas pertenencias de alma y de cuerpo, y pedir al viejo Ermitaño que me dijera, si quería, cómo dirigir mi curso.” H.D.

I

Era muy bello
el viejo,
y yo conocí la sabiduría,
hallé la verdad sin medida
en sus palabras,
su autoridad
era decisiva

(cómo era que comprendía?)

cuando viajé a Mileto
a buscar sabiduría
dejé todo atrás,
ayuné,
trabajé hasta tarde,
me levanté temprano;
usara ropas simples
o intrincadas,
nada se perdía,
cada vestido tenía significado,
"cada gesto es sabiduría",
me enseñaba;
"nada se pierde",
decía;
me acostara tarde
o temprano,
atrapaba el sueño
y me levantaba soñando,
y forjábamos filosofía con el contenido del sueño
y yo estaba contenida;

nada se perdía
pues Dios es todo
y el sueño es Dios
sólo para nosotros,
para nosotros
es pequeña la sabiduría
pero suficientemente grande
para conocer a Dios en todas partes;

Oh era justo,
aun cuando yo le arrojara sus palabras a la boca
me decía
"pronto estaré muerto,
debo aprender de los jóvenes";

su tiranía era absoluta,
pues yo tenía que amarlo entonces,
debía reconocer que él estaba más allá de cualquier hombre,
más cerca de Dios
(era tan viejo),
tenía que clamar
su perdón,
que él me concedía
con su vieja cabeza
tan sabia,
tan bello
con su boca tan joven
y sus ojos;

Oh dios,
deja que haya alguna sorpresa en el cielo para él,
pues nadie sino tú podría idear
algo adecuado
para él
tan bello.

II

No sé qué sugerir,
difícilmente puedo sugerirle algo a Dios,
quien con un gesto
dice, "álcese el Olimpo,
húndase el mar,
Oh Pelión,
Ossa,
sean inmóviles";

no sé qué decirle a Dios,
pues las montañas
responden a su gesto
y el mar,
cuando le dice a su hija,
blanca Madre
de verdes
hojas
y riachuelos verdes
y plata,
que aquiete
la tempestad
o mande paz
y cese el peligro
cuando una montaña escupe fuego;

yo no sabía cómo diferenciar
entre el deseo volcánico,
anémonas como ascuas
y llama púrpura
de violetas
como fuego al rojo,
y la plata
fría
de sus pies:

tenía dos amores separados;
Dios que ama a todas las montañas,
el único que sabía por qué‚
y comprendía,
le dijo al viejo
que explicara

lo imposible,

y él lo hizo.

III

¿Qué puede darle Dios al viejo
que hizo esto posible?

pues una mujer
respira fuego
y está fría,
una mujer vierte nieve de los tobillos
y está tibia;
el blanco calor
se funde en copo de nieve
y las violetas
se vuelven amatistas puras,
claras como el agua:
no,
no vacilé‚
vi todo el milagro,
supe que el viejo lo hacía sostenible,
¿pero como podía él haber previsto
lo imposible?

¿cómo podíamos saber
que cada gesto de esta danza
sería hierático?
las palabras estaban inscriptas sobre papiros
las palabras estaban escritas cuidadosamente,
cada palabra estaba sola
aunque cada una llevaba a otra,
y el todo hacía un ritmo
en el aire,
hasta ahora inconcebible,
desconocido.

IV

Estaba furiosa con el viejo,
quería una respuesta,
una respuesta nítida,
cuando discutí y dije, "bien, dímelo,
pronto estarás muerto,
el secreto está en ti",
me dijo,
"eres poeta";

no quiero ser tratada como niña, como débil,
así que dije
(estaba furiosa)
"no durarás para siempre,
el fuego de la sabiduría muere contigo,
he venido a Mileto desde lejos,
ya no estarás mucho entre nosotros,
vine a buscar una respuesta";

estaba furiosa con el viejo,
con su charla sobre la fuerza viril,
estaba furiosa con su misterio, sus misterios,
discutí hasta el amanecer;


Oh era tarde,
y Dios me perdonará, perdonará mi furia,
pero no podía aceptarlo.

No podía aceptar de la sabiduría
lo que enseñaba el amor:
la mujer es perfecta.

V

Ella es mujer,
aunque más allá de mujer,
aunque en mujer,
sus pies son del pulso delicado del capullo del narciso
brotando desde la tierra
(ah, dónde está tu fuerza viril?)
sus brazos son del temblor del macho
joven,
tentativo,
emergiendo
solo en un bosque
aquella noche primera;

ella es mujer,
sus muslos son frágiles aunque fuertes,
salta de roca en roca
(sólo había para su danza un círculo pequeño

y las colinas danzan,

ella conjura a las colinas;
"despierten,
rododendros",
despiertan,
hay flor púrpura
en su mármol, sus blancos muslos
de abedul,
o hay una flor roja,

hay una flor rosa
partida en dos
cuando sus piernas se separan en la
danza
extática
Afrodita,
hay una frágil flor lavanda
oculta entre la hierba;

Oh Dios, qué es
esta flor,
que en sí misma tenía poder sobre toda la tierra?
pues no necesita hombre ella misma
es ese dardo y pulso del macho
manos, pies, muslos,
en sí misma perfecta.

VI

Deja al viejo yacer en la tierra
durante bastante tiempo ha inquietado el pensamiento de los hombres)
deja que el viejo muera,
deja que el viejo sea de la tierra
él es tierra,
Padre,
Oh amado
tú eres la tierra,
él es la tierra. Saturno, sabiduría,
roca. (Oh sus huesos son duros, es fuerte ese viejo),
déjalo crear una tierra nueva
y por las rocas de ese renacer
el mundo entero ha de sufrir,
sólo nosotras
que somos libres

podemos predecir,
profetizar,
él
(es el viejo
quien hará nacer un mundo nuevo),
es él,
es él,
quien ya ha formado una tierra nueva.

VII

Por muchos eones todavía
él inquietará el pensamiento de los hombres,
que viajarán mucho y lejos,
discutirán todas sus palabras escritas,
su pluma será sagrada,
ellos construirán un templo
y pondrán a salvo todas sus escrituras sagradas
y vendrán los hombres
y los hombres pelearán
pero él estará a salvo;
ellos fundarán templos en su nombre,
su fama será tan grande
que cualquiera que lo haya conocido
será visto también como maestro,
vidente,
intérprete;

sólo yo,
yo escaparé.

VIII

Y fue él, él mismo quien me libró
a la profecía,

no me dijo
"sé
mi discípula",
no me dijo
"escribe,
cada palabra que digo es sagrada",
no me dijo "enseña",
no me dijo
"cura
o sella documentos en mi nombre",

no,
era bastante informal,
"no discutiremos eso"
(dijo)
"eres poeta".

IX

Así que seguí adelante
un poco cegada por esa clase de lágrimas terribles
que no quieren brotar;
le dije adiós
y vi su vieja cabeza
mientras él giraba,
mientras salía del cuarto
dejándome sola
con todos sus viejos trofeos,
los mármoles, los vasos, la Esfinge de piedra,
las viejas jarras de Egipto;
me dejó sola con esas cosas
y su vieja espalda se encorvaba;

Oh Dios,
esas lágrimas no querían brotar,
¿cómo podrían?
me fui,
dije
"no soportaré esta tiranía
de un viejo,
es demasiado viejo,
moriré si lo amo;

no puedo amarlo,
está demasiado cerca,
es demasiado precioso para Dios".

X

Pero no se olvida a aquél
que hace todas las cosas factibles,
no se perdona a aquél
que hace a Dios - en - todo
posible,
pues eso es insoportable.

XI

Ahora puedo soportar incluso a Dios,
pues la risa de una mujer
profetiza
felicidad;
(no el hombre, no los hombres,
sólo uno, el viejo,
sagrado para Dios);

ningún hombre estará presente en esos misterios,
aunque todos los hombres se arrodillarán,
ningún hombre será potente,
importante,
aunque todos los hombres sentirán
qué es ser una mujer,
añorarán,
arderán,
cambiarán el placer fácil
por el esfuerzo
del espíritu,

los hombres verán por cuanto tiempo han
sido ciegos,
pobres hombres
pobres hombres de la humanidad
cuánto tiempo
cuánto tiempo
esta idea del pulso del varón los ha engañado,
los ha debilitado,
verán a la mujer,
perfecta.

XII

Y lo hicieron;
yo no fui la única que grité
locamente,
locamente,
estábamos juntos,
éramos uno,

estábamos juntos,
éramos uno;
adoradores del sol,
lanzamos
como una sola voz
nuestro grito
Rhodocleia;

Rhodocleia,
cerca del sol,
no dijimos
"apiádate de nosotros",
no dijimos "míranos",
gritamos,
"Oh corazón del sol,
rodoendro
Rhodocleia,
somos indignos de tu belleza,

tu belleza es la del sol,
tú eres el Señor vuelto mujer".


(*) Este poema, traducido por Diana Bellessi y Mirta Rosenberg, fue publicado en Diario de poesía Nro.11, 1988. Pertenece a un texto mayor: Habla una sacerdotisa muerta).

jueves, mayo 30, 2013

Hilda Doolittle, cada uno de nosotros es el amo de la casa...



No es, en modo alguno, la columna
de fuego que vino primero

diferente a la columna
de fuego que vendrá;

el abismo, el cisma de la conciencia
debe ser salvado;

cada uno de nosotros es el amo de la casa,
cada cual con su tesoro;

es hora de restituir
su valor a nuestro cofre secreto

a la luz del pasado y el futuro,
pues si guarda

monedas, gemas, vasos
y fuentes de oro

o tan solo talismanes,
documentos, o bien pergaminos,

claramente, se nos dice,
contiene

para cada escriba
que haya sido instruido,

cosas viejas
y nuevas.


H.D., de “No caen las murallas”, en Trilogía


In no wise is the pillar-or-fire
that went before

different from the pillar-of-fire
that comes after;

chasm, schism in consciousness
must be bridged over;

we are each, householder,
each with a treasure;

now is the time to re-value
our secret hoard

in the light of both past and future,
for whether

coins, gems, gold
beackers, platters

or merely
talismans, records or parchments,

explicitly, we are told,
it contains

for every scribe
wich is instructed,

things new
and old.

lunes, mayo 20, 2013

Hilda Doolittle (HD): Rosa roja y un mendigo




¿Por qué has venido
a perturbar mi ocaso?
Soy vieja (vieja fui hasta que llegaste); 

la más roja de las rosas se despliega
(lo cual es irrisorio
en esta época, este sitio: 

es impropio, imposible
y aun ligeramente escandaloso),
la más roja de las rosas se despliega; 

(y eso, nadie puede detenerlo,
ninguna inmanente amenaza del aire,
ni aun el mal tiempo 

que estraga nuestra fruta del verano),
la más roja de las rosas se despliega
(tendrán que tomarlo en cuenta).

Red rose and a Beggar

Why did you come
to trouble my declive?
I am old (I was old till you come);

the reddest rose unfolds,
(which is ridiculous
in this time, this place,

unseemly, impossible,
even slightly scandalous),
the reddest rose unfolds;

nobody can stop that,
no immanent threat from the air,
not even the weather,

blighting our summer fruit),
the reddest rose unfolds,
(they´ve go to take that into account).
                                                                                                                                                                    


Versión al español: Ulalume González de León.
------------
6

Ésta es mi nueva oración,
¿te rezo a ti?
¿París, Bar-Isis? ¿a Osiris?

o a la Isis del yo, flor egipcia,
Notre Dame --¿vas ahí alguna vez?--
las piedras encierran secretos;

nos dicen que los antiguos alquimistas
trajeron la vibración consigo;
Nuestra Señora acude a la cita,

rige cetro en mano (¿Astrologieis
es la primera puerta?)
y el Niño nos defiende;

haz que no me desespere,
Niño de la antigua jerarquía...
y tú, hoy.


Versión al español de Pura López Colomé

6
This is new prayer;
I pray to you?
Paris, Bar-Isis? to Osiris?

or to Isis--self, Egyptian flower,
Motre Dame --- do you ever go there?
the stones hold secrets;

they tell us vibration was brought over
by ancient alchemists;
Our Lady keeps tryst,

she commands with her sceptre, (Astrologie
is the first door?)
and the Child champions us;

bid me not despair,
Child of the ancient hierarchy...
and you to-day.
-------

8
¿eres tú?
¿es alguna estruendosa manada
de novillos, de toros? es sólo uno?

son muchos?
voces del pasado, del futuro,
hasta aquí, no más allá

ahora el total aburrimiento;
¿alguna vez estuviste en este sitio?
¿alguna vez estuviste en este cuarto?

¿cómo pude resistir tu presencia?,
y después, una vez sola,
en un lugar extraño, junto a otros,

palabras tontas las mías,
y tú que no querías beber nuestro vino,
("jugo de fruta, entonces?"   "sí"),

y tú que no quisiste tocar nuestra sal
-- y almendras, nueces --- ¿qué sucedía?
habías llegado tan tarde,

¿por qué no llegaste antes?
mejor no hubieras llegado
¿por qué has venido

a perturbar mi ocaso?
soy vieja,
(vieja fui hasta que llegaste).

8
is it you?
is it some thundering pack
of steers, bulls? is it one?

it is many?
voices from the past, from the future,
so far, no further,

now total abasement;
were you ever here?
were you ever in this room?

how did I endure you presence,
and afterwords, just once,
in a strange place, with others there,

silly talk, mine,
and you wouldn´t drink our wine,
("then fruit-juice?" "yes"),

and you wouldn´t  touch our salt --
almonds -- pecans ---what happened?
you were so late,

why didn´t you come sooner?
why did you come at all?
why did you come?

to trouble my decline,
I am old,
(I was old till you come.)

Versión al español: Ulalume González de León.
------


9


La puerta de en medio es el Juicio (Alchimie),
juzga esto, júzgame implacable;
¿aún hay tiempo para arrastrarse

de vuelta a la seguridad? no --ya no hay tiempo:
almendras, nueces sin sal,
espárcelas cerca de una costa de arena

para un rompe vientos, más allá están la flor de cera,
el tomillo, el mirto, el litoral de arena,
éstos son nuevos para mí, diferentes,

como tú eres nuevo para mí, diferente,
pero de un reino muy, muy antiguo;
hay algunos pequeños escaramujos silvestres, creo,

pero todo esto no es nada
cuando el viento del desierto transporta la blanca
resinesca fragancia del eucalipto;

no, no, esto es demasiado,
es imposible escapar a un nuevo continente;
.la puerta de en medio es el juicio,

se me juzga --¿prisionera?—
la rosa más roja se abre,
lo podré resistir?


9



 The middle door is Judgement, (Alchimie),
judge this, judge me implacable;
there is yet time to crawl back

to security? no -- there is no time left:
almonds, pecans without salt,
scatter them near some sand-coast

for a wind-break, beyond is the wax flower,
the thyme, honeymyrtle and the coral heath, .
these are new to me, different,

as you are new to me, different,
but of an old, old sphere;
there are some small wild dogroses, I think,
but all this is nothing
when the desert wind bears the white
gumblossom eucalypts' fragance; .

no, no, this is to much,
we can not escape to a new continent;
the middle door is judgement,

I am judged -- prisoner?
the reddest rose unfolds,
can I endure this?


14

Así mis Rosas Rojas para el bronce (1930)
 me traen hoy una profecía;
así, estos versos que sólo te darían vergüenza,

.tal vez se extienden más allá en el futuro;
si mis Rosas rojas para el bronce tardaron
30 años en encontrar la imagen exacta,

.tal vez en 30 años,
toda la complejidad de la vida se verá anulada
cuando ésta, la rosa más roja, se abra;

.no estaré aquí
probablemente tú tampoco;
mientras tanto, hay belleza y valor

en estas justas, así como emoción apasionada,
y ¿quién era yo para alzarme de hombros y pasar de largo?,
tal vez era mi "preciosismo",

como tú lo llamabas,
pero eso fue hace mucho,
en abril del año pasado,

y en mayo
cuando llegaste tan tarde, en un lugar extraño,
con otras personas presentes.

 
14


So my Red Roses for Bronze (1930)
bring me to-day, a prophecy,
so these lyrics that would only embarras you, .

perhaps reach further into the future;
if it took 30 years for my Red Roses for Bronze
to find the exact image,

perhaps in 30 years,
life's whole complexity would be annulled
when this reddest rose unfolds;

I won't be here,
probably you won't either;
in the meantime, there is beauty and valour

in these contests and passionate excitement as well,
and who was I to shrug and pass them by?
perhaps it was my "preciousness"

as you called it,
but that was long ago,
last April,

and last May
when yo came so late, in a strange place,
with others there.



16
Semilla
de ajonjolí,
diminutos gránulos
ensartados
en un hilo blanco
o rojo,
¿se partirán
en mi aguja?
¿necesito un dedal?
semilla
de ajonjolí
del Asia del Sur,
tan lejana,
¿qué hay entre una y otra?,
cáñamo-semilla,
¿fleur de chanvre
de la India?,
tal es el haschisch supérior
del sueño,
¿será mejor enhebrar
semillas de amapola?
son demasiado pequeñas;
rendían culto a los Astros
en lo alto de las torres,
dites tours à parfums:
No necesito un rosario
de ajonjolí:
solo someterme a la prueba de los días,
la realidad…
el ligero,
ligero,
ligero,
oh aroma de rosas
en este cuarto.

Versión al español: Ulalume González de León.

Del libro: Definición hermética.