miércoles, diciembre 23, 2020
Ediciones Cienvolando
lunes, diciembre 14, 2020
Francisco Madariaga: Una acuarela móvil
Una
acuarela móvil
a
Roberto Borja
Campaña
subtropical y acuática del norte de Corrientes,
con
primitivo gauchillaje, hombres de a caballo o de
canoas,
poetas anónimos y en estado natural, bárbaros
de la
belleza de la intemperie y de las más ardiente
bondad,
que son los primeros que influyeron en mí.
Llanura
gateada, celeste, colorada, verde y amarilla,
que se
vive probando en sangre contra las condiciones
de la
nada, entre un reverberar de ondas solares y
lunares,
con
sangrías flotantes de degollaciones, en esterales,
de
antiguos guerreros criollos o de bandidajes.
Una
región aislada, recargada de lagunas con arenas
de oro
anaranjado y de grandes ríos-esteros, circulares
o
alargados como frutos tropicales, que se estrangulan
de su
propia belleza autonómica, y duermen –detenidos
o
movilmente- una lujosa anacronía de todos los
olores
y colores; planos bajos de antiquísimos mares
retirados,
con las orillas cargadas de palmeras celestes,
coloradas,
verdes, penetrando o saliendo de las aguas.
Tierras
morenas-claritas o rojas-rubias como las dos
clases
de lechos, de cabellos y de piel de las primitivas
hadas
contrabandistas de tesoros para el amor, que
por
allí peinaban sus cabellos.
* Francisco Madariaga, poeta argentino.
domingo, diciembre 13, 2020
martes, diciembre 08, 2020
María del Carmen Colombo: Taller de lectura de poesía
Taller de Lectura de Poesía
Modalidad: virtual
Autor elegido: Francisco Madariaga
Comienzo: jueves 7 de enero 2021
Horario: 18 a 20
Coord.: María del Carmen Colombo
Interesados contactarse a: cotocolombo@gmail.com
sábado, diciembre 05, 2020
Colombo, María del Carmen: Taller de Poesía
Taller de poesía
. Individual
. Clínica de obra
. Virtual o presencial
. Comienzo: mes de enero 2021
. Coordina: María del Carmen Colombo
. Intersad@s escribir a: cotocolombo@gmail.com
sábado, noviembre 28, 2020
Marcelo Padilla*: Metafísica
Gracias Christian
Kupchik por acercarnos este poema
metafísica
de por
qué no somos suecos ni noruegos y simplemente argentinos
de por
qué el muerto manda y ningún dirigente funcionarie podía parar la marea
de por
qué al pueblo no se lo soporta en sus dimensiones devocionales
de por
qué no nos hemos dado cuenta que se terminó el siglo XX ayer en la despedida
del ultimo héroe trágico clásico de la novela post latinoamericana
de por
qué un sentimiento puede tomar la casa rosada solo para darle el ultimo adiós
al ultimo villero que no se olvidó de su origen
de por
qué ayer vivimos la anticipación de la ficción mas desopilante que puede vivir
un país donde todo era incontrolable porque a veces el pueblo es incontrolable
de por
qué se suspendió todo sentido de la nueva normalidad y tuvimos en un solo día
concentrado el espejo de los días donde no muchxs quieren mirarse para decir:
sí, esto somos, y qué...
de por
qué el mundo se asombra de nuestra vitalidad fatídica en el goce y en el exceso
de por
qué reafirmamos la identidad en la negación de lo que no queremos ser (léase
suecos o noruegos, holandeses)
de por
qué el pueblo es peregrinante y crea sus símbolos pagánicos en medio de la
intemperie y el desencanto
de por
qué maradona (palabra maldita y maldecida) paraliza y produce un estado
emocional casi padeciente mental y reactualiza debates de choque que luego
decantarán en posturas políticas que antes eran puras e inmaculadas como la
virgen que se sacó la ropa y se sumó en una apostática actitud de rebelión
profánica.
de por
qué ayer el caos en la vida de una persona le fue entregado al pueblo por
mandato metafísico.
* Sociólogo y escritor mendocino Marcelo Padilla.
viernes, noviembre 27, 2020
Mariano Dubin: Aquiles, Maradona y los cuerpos insepultos: tres tesis para tiempos apocalípticos
1.
Es la historia de Aquiles y Héctor. Es el origen de toda cultura: darle un rito
a la muerte. Inclusive al enemigo. Al más odiado. Al muerto en venganza.
Aquiles pierde la gracia divina por ultrajar el cuerpo de Héctor y arrastrarlo
por los alrededores de Troya, como perro, en venganza personal, durante días.
Héctor había matado a su amigo más amado y Aquiles, ganado por su ira, fuera de
todo control, luego de asesinarlo, lo ultraja públicamente. Los dioses están
indignados por la ausencia de respeto a los muertos. Zeus exige la restitución
del cuerpo y, finalmente, Aquiles lo devuelve a su padre, Príamo. El poema de
Homero comienza con una guerra y termina en un mandato fúnebre. Una guerra que
no es otra cosa que la aventura imperialista de Agamenón tiene un orden
superior: el rito de los muertos.
No
es que en las Antigüedades no hubiera expolio (las tesis aristotélicas sobre la
esclavitud como hecho natural o la sumisión de los pueblos bárbaros al Incario
según el Inca Garcilaso nos dicen lo contrario), sino que en el triunfo global
del imperialismo –ese corazón de las tinieblas que sólo no para de crecer-- se
cifra una verdad (científica y universal): los cuerpos son sólo cuerpos y los
muertos son sólo muertos. Ningún orden superior va a detener el saqueo
imperial. O dicho de otro modo: el saqueo imperial no sólo exigió matar a Dios
sino, principalmente, la humanidad de los humanos. Y el cuerpo de Héctor no
vuelve al padre. Y el cuerpo del negro no es esperado por Fierro para ser
enterrado. Y el cuerpo tuyo, hermano, si hay que tirarlo a campo abierto se
tirará. Ya los caranchos harán su trabajo. Porque ya lo dijo Kilgore: I love the smell of napalm in the morning.
2.
αορνος en griego significa “sin pájaros”. Los antiguos griegos encontraron esa
imagen para definir al infierno. El Averno. Hace algunos meses fui a visitar a
un amigo que tenía un ranchito y unos animales en un campo montaraz pero,
ahora, vive a las orillas de Concordia en la peor pobreza. Regresamos a donde
vivía. Donde hubo monte hay hoy un charco interminable de soja. No había animal
alguno. Cuando volvíamos, mientras la tarde caía como quemando la soja
insondable, mi amigo dijo: "¿Viste che? Ni un pájaro. Con los químicos que
tiran hasta los pájaros rajaron".
Otra
vez, el desierto
La
muerte de Maradona da otra seña en este infierno y (tal vez) en este
apocalipsis. No mirar este signo cosmológico es ciego: en un año de muerte y
encierro murió la persona que más amamos en las últimas décadas. Quien más nos
prestó su cuero para llorar, para abrazar, para reír. En un mundo que se está
agotando muere la épica y la lírica. Muere el héroe. Los signos no son etéreos
ni azarosos: son históricos. Ese signo, sin duda, es muy pesado para una
dirigencia política a la altura del rosqueo mediático y poco del averno de la
soja, el calentamiento mundial, la pérdida de recursos, la devastación de
selvas y mares, la multiplicación del hambre y la desocupación.
Maradona
hizo una última gambeta mágica pero nadie quiso estar a la altura de ese
movimiento.
Miento:
el pueblo sí. Y por eso salió a despedirlo con su épica y su lírica.
La
dirigencia mezquina y oportunista no pudo más que repetir sus movimientos
mecánicos y abúlicos.
3.
El velorio trunco de Maradona repite la historia del cuerpo insepulto en la
historia argentina. De sus líderes: Eva Perón, Juan Calfucurá, Mariano Moreno,
Juan Domingo Perón, el Chacho Peñaloza, el Che Guevara. Hay dos claves. Una
política: el poder sabe que el duelo es un momento de conciencia popular. De
afirmación de la memoria histórica donde una generación se abriga en el ropaje
de siglos de ponchos de hambres y rebeliones. Sin ese poncho el cuerpo de uno
queda en el desierto a picotazos limpios de las aves de rapiña. Esa energía no
se pierde, sin embargo. Vuelve a proliferar en el cotidiano popular pero sin
síntesis políticas. En diálogos de esquina, en altanerías criollas contra la
fuerza policial, en el consejo clasista, en la lucha sectorial. Pero se acaba
de perder un momento de emergencia de la memoria histórica, de síntesis de
luchas plebeyas, de cueros indios y criollos otra vez arrojados al margen de la
historia.
El
velorio es trunco porque quisieron, otra vez, al pueblo de espectador. Y en los
velorios los deudos son los actores. Y el deudo, como siempre con los héroes
nacionales, es el pueblo.
Gustavo Caso Rosendi: 25 de noviembre de 2020
![]() |
| Maradona Casa Villa Fiorito. Clarín |
No es
que llore, sólo tengo un "Pelusa" en el ojo.
Ídolo
con pies de barrio.
Eterno
botín jamás colonizado.
Patada
en la redondez de los glúteos del mismísimo poder.
Tobillo
inflado como el globo terráqueo.
Ganas
de que alguien me bese, como a una camiseta.
Todos
alguna vez le hicimos trampa al más tramposo.
Y
luego (de manera formidablemente leal), para
que no
queden dudas: un cuadro pintado por Da Fiorito.
Luces
y sombras de un país siempre en gambeta.
Rebelde
y obstinado; tripa y corazón.
Puteando
a lo querido porque le han herido al himno.
Hijo
del viento y de la luz.
Conexión
neuronal superlativa.
Tartamudeo
producido por una blancura extrema.
Nariz
de cueva de Altamira.
Ahí lo
está viendo al "Pájaro", sabe muy bien dónde ponerla.
Jueguitos
con una chapita de gaseosa.
Era
como una foca en el circo, pero más triste.
De una
tristeza que daba alegría.
Ahora
Diego está armando un "picado" en el cielo.
*Poeta argentino.
Eduardo Mileo*: Potrero
Potrero
Tu
ética fue una estética
de
campo sembrado,
no
sólo porque allí floreció el fútbol
sino
porque lo cultivaste doblemente:
allí
también crecieron las semillas nuevas
que
dieron y darán el brillo de sus frutos.
Es
cierto: la pelota no se mancha.
El gol
a los ingleses fue tu sello político.
*Poeta argentino.
Liliana Campazzo*: Yo me robaría el cajón de Maradona...
Yo me
robaría el cajón de Maradona.
Saldría
en un carro de botellero
como
los que había en mi barrio
cuando
chica.
O
mejor en el carro de Pascualito
que
pasaba por el frente
de la
casa de mi nona.
Me
robaría al Diego
para
pasearlo por todos los barrios
de
pibes pobres
por
todos los bordes
de los
bordes.
Dejaría
que lo tocaran
le
tiraran flores, camisetas,
pelotas
de trapo, besos.
Lo
peregrinaría a Luján,
o
hasta el mismo límite
en
Ushuaia.
Lo
pasearía con una orquesta
que
tocara cumbias, tarantelas
el ji
ji ji de los redondos.
Todas
sus mujeres bailarían atrás
y
habría diez cuadras con sus hijos
caminando.
Dos
caballos oscuros
arrastrarían
ese carro.
Un
recorrido eterno
dando
vueltas
aviones
dibujando con humo
10 en
el cielo.
Vendedores
de gorras
remeras
pelotas
salvarían
este año de miseria
Choripanes
pochoclos
tipos
vendiendo pelotas con su cara
banderitas.
Me
robaría el cajón
con
las flores
y lo
sostendría en este viaje
hasta
que el sol la lluvia
la
tierra el viento
lo
volviera cenizas
que
volaran
por
todo el territorio
de la
Patria.
*Poeta argentina.
miércoles, noviembre 18, 2020
Unión Escritoras y Escritores
Compañeros:
El martes 24 de noviembre a las 12, la Unión de Escritoras y Escritores realizará una movilización para que se discuta y se apruebe el proyecto de ley de jubilación para nuestra actividad y la de traductorxs. La cita es frente al Congreso de la Nación.
Demás está decir que es fundamental la presencia de todos nosotros para luchar por esta sentida reivindicación y por una Ley del Libro que contemple nuestros intereses.
domingo, octubre 25, 2020
Simone Weil: Vacío y compensación*
(...)
Mecánica
humana. Quien sufre trata de comunicar
su sufrimiento –ya sea zahiriendo a otro, ya sea provocando su piedad —con el
fin de disminuirlo, y a fe que lo consigue. A quien está abajo del todo, al
cual nadie compadece, ni tiene poder para maltratar a nadie (por no tener hijos
ni otras personas que lo amen), el sufrimiento se le queda adentro y lo
envenena.
(…)
Tendencia
a extender el dolor más allá de uno mismo: ¡yo aún la tengo! Las personas y las
cosas no son suficientemente sagradas (…) Ni en los peores momentos sería capaz
de destruir una estatua griega o un fresco del Giotto. ¿Por qué entonces otra
cosa? ¿Por qué, por ejemplo, un instante de la vida de un ser humano que podría
ser un instante feliz?
(…)
Deseo
de ver sufrir al prójimo exactamente lo que uno sufre. Por eso, el odio de
quienes viven en la miseria se dirige, salvo en los períodos de inestabilidad
social, contra sus semejantes.
Tendencia
a extender el sufrimiento más allá de uno mismo. Si por un exceso de debilidad
no puede provocarse la compasión ni tampoco hacer daño al prójimo, se daña la
representación del universo en uno mismo.
Cualquier cosa hermosa y buena resulta
entonces como una injuria.
(…)
Hacer
daño al prójimo es recibir algo de él. ¿Qué? ¿Qué se gana? (y qué habrá que
pagar a cambio?) cuando se hace daño? Sale uno crecido. Sale uno más ancho. Ha
colmado un vacío al crearlo en el otro.
Poder
hacer daño al prójimo impúnemente –por ejemplo, descargando sus iras sobre un
inferior que esté obligado a no replicar- es ahorrarse un gasto de energía,
gasto que el otro debe asumir. Lo mismo que en la satisfacción ilícita de un
deseo cualquiera. La energía que se economiza de esa manera se degrada
enseguida.
(…)
Una
recompensa puramente imaginaria (una sonrisa de Luis XIV) es el equivalente
exacto de lo que uno ha gastado, porque tiene exactamente el valor de lo que se
ha gastado –al contrario de las
recompensas reales, que, como tales, se hallan o por encima, o por debajo. Así
mismo, sólo los beneficios imaginarios proporcionan energías para esfuerzos
ilimitados. Pero es preciso que Luis XIV sonría de verdad; si no lo hace,
indecible privación. Un rey no puede pagar más que recompensas, la mayor parte
del tiempo imaginarias, si no se volvería insolvente. (...)
*Véase
La gravedad y la gracia.
Mora Torres*: Una lectura de San Juan de la Cruz**
VII
Como
quien queriendo apartarse del diario íntimo de su amor
se
acercara a la luz y trajera una lupa
y
pretendiera descifrar lo que está escrito para un solo lector
y
disfrazado de borrón para no ser comprendido,
Me
acercara yo al libro.
La
palabra cualquiera
sopló
tres veces en la noche con diferentes vientos,
dividiéndose
como una parturienta en dos.
Cual-quiera
era el que quisiera, quien quisiera tendría
la
noche purgatorio, la noche iluminante y la noche que une.
VIII
Detrás
del raso de la lámpara que esculpe en celeste
su
sombra en la pared, transportados por especies de pájaros-alma,
mis
dedos espiritualizados dan vuelta,
En
rara danza, con un ritmo de abanico, las hojas.
Y
detrás lo desconocido arde en estrellas de conocimiento,
prados
de más allá de la razón traen sus brasas y su ternura;
detrás
de las colinas de la razón, en lo alto de la más pura idea
que es
como un dibujo de los contornos del pensamiento;
detrás
del papel el mundo que se abre en selva es alegría.
IX
He
tratado de llevar ese espacio de perfecta frialdad, finura y calma
para
habitarlo mientras leo a San Juan de la Cruz;
transporté
las paredes, las puertas y vitrales de un palacio de sustancia intocable
para
sentarme a la espera de estos dones y frutos;
una
mujer de pálida serenidad, que ha comenzado a acunar su vejez con cierto
orgullo,
en
cuyo abrazo el Niño yace dentro del hueco de unas alas,
suspendido
entre el día de Navidad y el viernes del Gólgota.
*Mora
Torres nació en Santa Fe (1949). Publicó: Como
quien entra a una fiesta (1988). Recibió diversos premios. Tiene inéditos
varios de sus libros.
**Los
poemas que se transcriben pertenecen a su libro Jugar en noche oscura (2004).
viernes, octubre 23, 2020
Jerome Rothenberg: El trabajo del sueño (Antología)
niño perdido
Me arrancaron del sol blanco y me
trajeron al sol negro, me
hicieron dormir entre hileras de abrigos:
yo era un niño de ciudad perdido en el campo, una
herida en la mano era todo lo que sabía de los sauces
¿Puedes entender, oyes el ancho
bramar del viento contra el flanco
de la vaca, y los grillos que corren por mis
mangas, los grillos llenos de noche, como
pequeños soles negros? Inténtalo, yo también lo haré
Solo este grito guarda mi corazón, solo este lamento:
Me arrancaron del sol blanco y me
trajeron al sol negro, y ahora no
a
little boy lost
They
took me from the white sun and they
left
me in the black sun, left
me to
sleep among long rows of overcoats:
I was
a city boy lost in the country, a
wound
in my hand was all I knew about willows
Can
you understand, do you hear the wide
sound
of the wind against the cow’s
side,
and the crickets that run down my
sleeve,
crickets full of the night, with
bodies
like little black suns? try as I will
there
is only this cry in my heart, this cry:
They
took me from the white sun, and they
left
me in the black sun, and I
have
no way of turning now, no door
*
*El trabajo del sueño, Antología, 1960-1999, de Jerome Rothenberg.
Selección, traducción y prólogo Mercedes Roffé. Hilos editora, 2013.
jueves, octubre 22, 2020
Daniel Miranda Terrés: PAN: EL DIOS DEL MIEDO
El
miedo era un perro
que
andaba por toda la casa
Lo
adoptamos el día que mi padre
nos
abandonó
Mi hermano mayor procuraba
que no
nos mordiera el alma
Mi madre nos acariciaba el rostro
para
borrarnos sus lamidas
A todos nos roía el sueño
y nos
ladraba en el pensamiento
**
A mi
hermana y a mí nos tocaba
darle
de comer
Le
acercábamos en un plato
nuestro
corazón palpitante
En las
noches íbamos al canal de
aguas negras
que
había cerca de la casa
Mis amigos eran más valientes
que yo
que me
quedaba al último
del
grupo
y a
cada paso pensaba en volver
Deseábamos hallar una bruja
entre los apagados árboles
Oíamos nuestros pasos sobre la
hierba
seca
mientras
nuestros cuerpos se
volvían
penumbra
***
Mi
hermana y yo
coleccionábamos
películas de
terror
Estaban
acomodadas en nuestra
memoria
por
los días de insomnio que nos
provocaban
Nos sentábamos a verlas
con el
corazón golpeándonos por
dentro
como un puño
Siempre nos mantuvo a salvo
saber
que podíamos adelantar
alguna
escena
o
decidirnos a parar la cinta
Lo que más nos aterraba
ocurría
después de apagar el
televisor
En nuestro pensamiento
comenzaba
una vez más la
película
sin
posibilidad alguna de quitarla
Ni siquiera el sudor que nos escurría
de la
frente
nos
deslavaba las imágenes
*Daniel Miranda Terrés
(Ciudad Netzahualcóyotl, Estado de México, 1988), es egresado del Diplomado en
Creación Literaria del Instituto Nacional de Bellas Artes (2012).
Recientemente, obtuvo el Premio Nacional de Poesía Clemencia Isaura 2015 por su
ópera prima Pan: el dios del miedo.
Poemas suyos han sido publicados en las revistas Dos filos (UAZ), Molino de Letras,
y en el periódico El Financiero.
Actualmente, es miembro del taller de creación literaria del maestro Eusebio
Ruvalcaba.












