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lunes, agosto 03, 2015

Anne Sexton: Furia de los ocasos

Traducción Jonio González 
 (extractado del blog Poeta Zen)


Algo
frío en el aire,
un aura de hielo
y flema.
Me he pasado el día construyendo
una vida y ahora
el sol se hunde
para destrozarla.
El horizonte sangra
y se chupa el pulgar.
El pequeño y rojo pulgar
desaparece de la vista.
Y me maravillo
de esta vida conmigo misma,
de este sueño que estoy viviendo.
Podría comerme el cielo
como si fuese una manzana
pero antes
prefiero preguntar a la primera estrella:
¿por qué estoy aquí?
¿por qué vivo en esta casa?
¿quién es el responsable?
¿eh?





miércoles, agosto 06, 2014

Anne Sexton: Los bombarderos






Nosotros somos América.
Somos los que rellenan los ataúdes.
Somos los tenderos de la muerte.
Los envolvemos como si fuesen coliflores
La bomba se abre como una caja de zapatos.
¿Y el niño?
El niño decididamente no bosteza.
¿Y la mujer?
La mujer lava su corazón.
Se lo han arrancado
y se lo han quemado
y como último acto
lo enjuaga en el río.
Este es el mercado de la muerte.
¿Dónde están tus méritos,
América?

jueves, julio 24, 2014

Anne Sexton: Advertencias para una persona especial


Cuídate del poder,
Su avalancha puede enterrarte,
Nieve, nieve, nieve, sofocando tu montaña.

Cuídate del odio,
Puede abrir su boca y saltarás
A comerte tu pierna, un leproso instantáneo.

Cuídate de los amigos,
Porque cuando los traiciones,
Como lo harás,
Meterán sus cabezas en el inodoro
Y bajarán la palanca.

Cuídate del intelecto,
Sabe tanto que no sabe nada
Y te deja colgando boca abajo,
Articulando sabiduría
Mientras el corazón se te sale por la boca.

Cuídate de los juegos, de actuar,
Del discurso programado, sabido, pronunciado,
Porque te delatarán
Y te quedarás de pie como un niño desnudo,
Orinándote en tu propia cama.

Cuídate del amor
(A menos que sea verdadero,
y cada parte de ti diga sí, incluyendo los dedos de los pies)
te envolverá como una momia,
no se oirán tus gritos
y no pararás de correr.

¿El amor? Sea hombre. Sea mujer.
Debe ser una ola en la que deseas deslizarte,
Entregar tu cuerpo, tu risa,
Entregar, cuando la arena te tome,
Tus lágrimas a la tierra. Amar a otro es algo
Como una oración y no puede planearse, simplemente
Caes en sus brazos porque creer deshace la incredulidad.

Persona especial,
Si fuese tú no le prestaría atención
A mis advertencias,
Hechas un poco de tus palabras
Y un poco de las mías.
Una colaboración.
No creo una sola palabra de lo que he dicho,
Excepto algunas, pienso en ti como un árbol joven
Con hojas pegadas y sé que echarás raíces
Y entonces el verdor real llegará.

Déjate ir. Déjate ir.
Oh persona especial,
Hojas posibles,
A esta máquina de escribir le agradas,
Pero quiere romper vasos de cristal
En celebración
Por ti,
Cuando deseches la oscura corteza
Y flotes
Como un globo.
  
* Traducción de Giselle Rodríguez Cid


domingo, julio 20, 2014

Anne Sexton: De noche, sola, me caso con la cama







La balada de la masturbadora solitaria

 Al final del asunto siempre es la muerte.
Ella es mi taller. Ojo resbaladizo,
fuera de la tribu de mí misma mi aliento
te echa en falta. Espanto
a los que están presentes. Estoy saciada.
De noche, sola, me caso con la cama.
Dedo a dedo, ahora es mía.
No está tan lejos. Es mi encuentro.
La taño como a una campana. Me detengo
en la glorieta donde solías montarla.
Me hiciste tuya sobre el edredón floreado.
De noche, sola, me caso con la cama.
Toma, por ejemplo, esta noche, amor mío,
en la que cada pareja mezcla
con un revolcón conjunto, debajo, arriba,
el abundante par en espuma y pluma,
hincándose y empujando, cabeza contra cabeza.
De noche, sola, me caso con la cama.
De esta forma escapo de mi cuerpo,
un milagro molesto. ¿Podría poner
en exhibición el mercado de los sueños?
Me despliego. Crucifico.
Mi pequeña ciruela, la llamabas.
De noche, sola, me caso con la cama.
Entonces llegó mi rival de ojos oscuros.
La dama acuática, irguiéndose en la playa,
un piano en la yema de los dedos, vergüenza
en los labios y una voz de flauta.
Entretanto, yo pasé a ser la escoba usada.
De noche, sola, me caso con la cama.
Ella te agarró como una mujer agarra
un vestido de saldo de un estante
y yo me rompí como se rompe una piedra.
Te devuelvo tus libros y tu caña de pescar.
El periódico de hoy dice que se han casado.
De noche, sola, me caso con la cama.
Muchachos y muchachas son uno esta noche.
Se desabotonan blusas. Se bajan cremalleras.
Se quitan zapatos. Apagan la luz.
Las brillantes criaturas están llenas de mentiras.
Se comen mutuamente. Están más que saciadas.
De noche, sola, me caso con la cama.