sábado, agosto 03, 2013

Concurso Nacional Macedonio Fernández de Narrativa y J. Adúriz de Poesía



A DIEZ AÑOS DEL CONCURSO NACIONAL MACEDONIO FERNÁNDEZ DE NARRATIVA
Y JAVIER ADÚRIZ DE POESÍA

A los escritores pueden unirnos muchas cosas, pero una es sin duda la voluntad. Voluntad de leer, voluntad de escribir. Voluntad de hacerlo más allá de toda dificultad, voluntad de continuar no obstante.
Este año el Concurso Nacional Macedonio Fernández -que soñé hace mucho y la Fundación Médica de Lomas de Zamora me dio la posibilidad de poner en el mundo a través de su apoyo institucional y económico- cumple diez años. Muchos escritores apoyaron este proyecto desde el inicio con su prestigio y con su trabajo. Hace dos años nos dejaba Javier Adúriz, poeta, maestro, jurado, amigo queridísimo. Y el concurso de poesía empezó a llamarse como él, como un modo de simbolizar esta otra forma de su constante presencia entre nosotros. Una forma rara de su compañía que todavía estamos aprendiendo a conocer.
Este año, decía, el Concurso Nacional Macedonio Fernández cumple diez años y hemos decidido agradecer a la Fundación Médica el habernos dado la posibilidad de brindar durante todo este tiempo los premios y las ediciones de los libros de narrativa y poesía seleccionados en cada entrega.
De modo que las bases han cambiado un poco, los concursos no tendrán gastos de impresión ni envío porque los recibiremos vía e-mail, y sí tendrán, en cambio, un costo de inscripción que será íntegramente destinado a los gastos de edición e inscripciones de los libros premiados.
Esperamos que estos cambios te resulten tan posibles como a los miembros del jurado y a mí, escritor.

Roxana Palacios


BASES GENERALES (NARRATIVA Y POESÍA)
*Podrán participar todos los poetas mayores de 18 años residentes en Argentina con un libro inédito de poemas, escrito en castellano, de tema libre, que no haya obtenido premios o menciones, ni haya sido finalista en otros concursos.
*El envío de material a uno de los dos concursos invalida la participación en el otro ya que es restricción de estas bases la participación en un solo género.
*No se mantendrá correspondencia con los participantes acerca del material enviado.
*El autor ganador conservará los derechos totales de su autoría.
*La participación en este concurso tiene un costo de cien pesos ($100).
*La sola recepción del material no determina la inscripción.


*No podrán participar personas relacionadas con el Círculo Médico de Lomas de Zamora.
*Los autores premiados serán notificados durante la primera semana de noviembre de 2013.
*Los envíos serán recibidos desde el sábado 15 de junio de 2013 hasta las 00,00 hs. del sábado 31 de agosto de 2013 por e-mail.
*La participación en estos concursos implica la aceptación completa de sus bases.
*Depósito del monto de inscripción: Se depositará la suma de cien pesos ($100) con los datos CBU 07200410 20000002231040, Nº cuenta 041-00022310-4 Santander Río, Suc. Lomas de Zamora, Fundación Médica Lomas de Zamora, Cuit. 30-68037523-9.

ESPECIFICACIONES PARA NARRATIVA:
Presentación del material: se presentarán dos archivos denominados con el título de la obra y el pseudónimo utilizado y diferenciados como “libro” (que contendrá el libro inédito de cuentos breves, de temática libre, con un mínimo de 50 y un máximo de 70 páginas, hoja tamaño A4, firmado con seudónimo, en letra Times New Roman o similar, en cuerpo 12, a dos espacios) y “datos” (donde figurarán los datos del participante: nombre y apellidos, escaneo del DNI con foto, correo electrónico, teléfono, dirección, código postal. En este archivo se copiará además el recibo de depósito en la cuenta 041-00022310-4 Santander Río, CBU 07200410 20000002231040, Fundación Médica Lomas de Zamora. Se colocará asimismo la leyenda “Declaro que el material enviado es rigurosamente inédito y no se encuentra ni se encontrará pendiente de fallo en ningún otro concurso hasta la segunda quincena del mes de noviembre de 2013”, que junto con la firma del participante tendrá carácter de declaración jurada). Se ruega no agregar currículum literario ni lista de premios obtenidos. Enviar a: concursomacedoniofernandez@gmail.com

Jurado de Narrativa: Carlos Pereiro, Silvia Camerotto y Roberto Ferro.

ESPECIFICACIONES PARA POESÍA:
Presentación del material: se presentarán dos archivos denominados con el título de la obra y el pseudónimo utilizado y diferenciados como “libro” (que contendrá el libro inédito de poemas de temática libre, con un mínimo de 400 líneas  -no versos sino líneas, que no incluyen el interlineado-  y un máximo de 700, en hoja tamaño A4, en letra Times New Roman o similar, cuerpo 12, a doble espacio y firmado con seudónimo. No podrán superarse las 70 páginas) y “datos” (donde figurarán los datos del participante: nombre y apellidos, escaneo del DNI con foto, correo electrónico, teléfono, dirección, código postal. En este archivo se copiará además el recibo de depósito en la cuenta 041-00022310-4 Santander Río, CBU 07200410 20000002231040, Fundación Médica Lomas de Zamora. Se colocará asimismo la leyenda “Declaro que el material enviado es rigurosamente inédito y no se encuentra ni se encontrará pendiente de fallo en ningún otro concurso hasta la segunda quincena del mes de noviembre de 2013”, que junto con la firma del participante tendrá carácter de declaración jurada). Se ruega no agregar currículum literario ni lista de premios obtenidos. Enviar a: concursojavieraduriz@gmail.com

Jurado de Poesía: Griselda García, María del Carmen Colombo y Rafael Oteriño.

PREMIO ÚNICO E INDIVISIBLE PARA AMBOS GÉNEROS: LA EDICIÓN DE LOS LIBROS GANADORES

Facultades de la coordinación general: Roxana Palacios, coordinadora general de este concurso, está facultada para descalificar cualquier trabajo que no cumpla con los requisitos requeridos en la presente convocatoria e incluso  para resolver los casos no previstos en la misma. Si durante el periodo de selección, se comprobara que alguna de las obras seleccionadas hubiera sido objeto de un premio literario con anterioridad o estuviese publicada en algún medio digital o impreso, ésta quedará automáticamente eliminada de la selección.

La participación en este concurso supone la plena aceptación de las presentes bases. Para cualquier otra decisión sobre el mismo, queda facultado el Dr. Guillermo Brandt, presidente de la CODIC, Comisión de Docencia, Investigación y Cultura de la Fundación Médica de Lomas de Zamora, cuya decisión será inapelable.

Coordinación general de Concursos: Roxana Palacios.  Tel: 156-782-4551.

viernes, agosto 02, 2013

Alessandro Baricco: Novecento...


Dalí Salvador.

“Siempre sucedía lo mismo: en un momento determinado, alguien 
levantaba la cabeza… y la veía. Es algo difícil de comprender. Es decir… 
Éramos más de mil en aquel barco, entre ricachones de viaje, y emigrantes, 
y gente rara, y nosotros…Y, sin embargo, siempre había uno, uno solo, 
uno que era el primero… en verla. A lo mejor estaba allí comiendo, o 
paseando simplemente en el puente…, a lo mejor estaba allí colocándose 
bien los pantalones…, levantaba la cabeza un instante, echaba un vistazo al mar… y la veía. Entonces se quedaba como clavado en el lugar en que se encontraba, el corazón le estallaba en mil pedazos, y siempre, todas las 
malditas veces, lo juro, siempre, se volvía hacia nosotros, hacia el barco, 
hacia todos, y gritaba (suave y lentamente): América. Después permanecía allí, inmóvil, como si tuviera que salir en una fotografía, con cara de haber hecho a América él mismo. Por las tardes, después de trabajar, y los domingos, se había hecho ayudar por su cuñado, un albañil, buena persona…, al principio tenía pensado algo con aglomerado, pero luego… le fue cogiendo el tranquillo y se hizo las Américas…

El primero en ver América. En cada barco hay uno. Y no hay que pensar que son cosas que ocurren por casualidad, no…, y ni tan siquiera es cuestión de dioptrías: es el destino. Son gente que desde siempre tuvieron ese instante impreso en su vida. Y cuando eran niños, podías mirarlos a los ojos y, si te fijabas bien, ya veías América preparada para saltar, para deslizarse por los nervios y la sangre y yo qué sé, hasta el cerebro y desde allí a la lengua, hasta dentro de aquel grito (gritando), AMÉRICA, ya estaba allí, en aquellos ojos, desde niño, toda entera, América.
Allí, esperando.
Esto me lo enseñó Danny Boodmann T. D. Lemon Novecento, el pianista más grande que ha tocado en el océano. En los ojos de la gente puede verse lo que verán, no lo que han visto. Así decía: lo que verán.
Yo he visto muchas Américas… Seis años en aquel barco, cinco, seis viajes al año, de Europa a América, y de vuelta, siempre en remojo en el océano, cuando bajabas a tierra ni siquiera te veías capaz de mear derecho en el váter. Él estaba quieto, pero tú, tú seguías balanceándote. Porque es posible bajarse de un barco, pero del océano… Cuando subí, tenía diecisiete años. Y sólo había una cosa que me importaba en la vida: tocar la trompeta. Así que cuando me enteré de la historia esa de que estaban buscando gente para el barco a vapor, el Virginian, que estaba en el puerto, me puse en la cola. La trompeta y yo. Enero de 1927. Ya tenemos músicos, dijo el tipo de la compañía. Lo sé, y me puse a tocar. Se quedó allí mirándome fijamente sin mover ni un músculo. Esperó a que acabara sin decir una palabra. Después me preguntó:

- ¿Qué era eso?
- No lo sé.

Se le iluminaron los ojos.

- Cuando no sabes lo que es, entonces es jazz.

Después hizo algo raro con la boca, quizás era una sonrisa, tenía un diente de oro justo aquí mismo, tan en el centro que parecía que lo había puesto en el escaparate para venderlo.

- Van como locos por esa música ahí arriba.

Ahí arriba quería decir en el barco. Y aquella especie de sonrisa quería decir que me habían contratado.
Tocábamos tres, cuatro veces al día. Primero para los ricos de la clase de lujo, y luego para los de segunda, y de vez en cuando íbamos donde estaban aquellos pobres emigrantes y tocábamos para ellos, pero sin uniforme, tal como íbamos, y de vez en cuando tocaban ellos también con nosotros. Tocábamos porque el océano es grande y da miedo, tocábamos para que la gente no notara el paso del tiempo, y se olvidara de dónde estaba, y de quién era. Tocábamos para hacer que bailaran, porque si bailas no puedes morir, y te sientes Dios. Y tocábamos ragtime, porque es la música con la que Dios baila cuando nadie lo ve. Con la que Dios bailaría si fuera negro.

*****


Y, en fin, si alguien que toca la trompeta en un barco se encuentra en mitad de una tormenta a alguien que le dice “Ven”, el que toca la trompeta sólo puede hacer una cosa: ir. Y me fui tras él. Él caminaba. Yo… era un poco diferente, no tenía aquella compostura, pero en fin…, llegamos al salón de baile, y después, rebotando de una punta a otra, yo, obviamente, porque él parecía que tuviera raíles debajo de los pies, llegamos hasta cerca del piano. No había nadie por allí. Estaba casi a oscuras, sólo se veía alguna lucecita, aquí y allá. Novecento me señaló las patas del piano.
“Quítale los topes”, dijo. El barco bailaba que era una maravilla, costaba dios y ayuda permanecer de pie, desbloquear aquellas ruedecillas no tenía sentido.
        “Si te fías de mí, quítaselos.”
        Este hombre está loco, pensé. Y se los quité.
        “Y ahora ven y siéntate aquí”, me dijo en ese momento Novecento.
        No entendía adónde quería ir a parar, de veras, no lo entendía. Estaba allí, intentando mantener quieto aquel piano que empezaba a deslizarse como una inmensa pastilla de jabón de color negro… era una situación verdaderamente asquerosa, lo juro, metidos hasta el cuello en la tormenta y, por si no bastara, aquel loco, sentado en su taburete —otro hermoso jabón— y las manos en el teclado, quietas.
        “Si no te subes ahora, ya no podrás subir”, dijo el loco sonriendo. “Vale. Lo mandaremos todo a la mierda, ¿vale? Total, qué vamos a perder con subir, de acuerdo, venga, ya me he subido a tu estúpido taburete, y ahora, ¿qué?”
        “Y, ahora, no tengas miedo.”
        Y se puso a tocar.
(Empieza una música para piano solo. Es una especie de danza, vals, tranquilo y dulce)
        Vale, vale, nadie está obligado a creerlo y yo, a decir verdad, nunca me lo creería si me lo contaran, pero la verdad de los hechos es que aquel piano empezó a deslizarse sobre la madera del salón de baile, y nosotros detrás de él, con Novecento tocando, y no levantaba la vista de las teclas, parecía en otra parte, y el piano seguía las olas, e iba y venía, y giraba sobre sí mismo, se lanzaba directamente hacia los cristales, y cuando casi tocaba se paraba y caía dulcemente hacia atrás, ya digo, parecía que el mar lo acunara, y nos acunara a nosotros, y yo no entendía un carajo, y Novecento tocaba, no paraba de tocar, y parecía claro que no tocaba simplemente, estaba conduciendo aquel piano, ¿de acuerdo?, con las teclas, con las notas, no lo sé, lo llevaba a donde quería, era absurdo, pero así era. Y mientras dábamos vueltas y revueltas entre las mesas, rozando las lámparas y las butacas, comprendí que lo que estábamos haciendo en aquel momento, lo que de verdad estábamos haciendo, era bailar con el océano, nosotros y él, locos bailarines, y perfectos, abrazados en un vals turbulento, sobre el dorado parquet de la noche.
Oh yes

*****


El mar se ha despertado / el mar ha descarrilado / estalla el agua contra el cielo / estalla / aclara / arranca el viento nubes y estrellas / furibundo / se desata hasta cuándo / no se sabe / dura un día / acabará / mamá esto / no me lo habías dicho mamá / ro-ró ro-ró / te acuna el mar / y una mierda te acuna / furibundo / a tu alrededor / espuma y suplicio / loco el mar / hasta donde alcanza tu vista / sólo negro / y muros negros / y remolinos / y todos callados / esperando / que acabe de una vez / y naufragar / mamá yo no quiero hacer eso / quiero el agua mansa / que te refleja / quieta / estos / muros / absurdos / de agua / precipitándose / este ruido / quiero que vuelva el agua que tu sabías
quiero que vuelva el mar
silencio
luz
y peces voladores
por encima
volando.

*Alessandro Baricco (Turín, 1958)

jueves, agosto 01, 2013

Hablar de Poesía Nª 27...



Ya está disponible en la red el nuevo n° 27 de Hablar de poesía:

http://hablardepoesia.com.ar/tapa/numero-27/

La revista en formato papel está disponible en las librerías Hernández, 
Norte, Guadalquivir, Paidós del Fondo, Gambito de Alfil, De la Mancha, 
Del Mármol.

Paul Celan: Dos poemas rumanos



Gracias al poeta Jonio González, que publicó estos textos en su sitio de facebook.


Poema para la sombra de Mariana

La hierbabuena del amor ha brotado como un dedo de ángel.
Créelo: de la tierra despunta, además, un brazo torcido de silencios,
un hombro abrasado por el calor de las luces apagadas,
un rostro con los ojos vendados por el negro velo de la mirada,
un ala grande de plomo y otra de hojas,
un cuerpo agotado en el reposo bañado por aguas.
Verlo flotar entre las hierbas con alas desplegadas,
ascender por una escalera de muérdago hacia una casa de cristal,
en la que deambula a grandes pasos una planta de mar.
Creer que es ahora el momento de hablarme entre lágrimas,
de ir descalzos a su encuentro, para que te diga lo que nos está reservado:
el luto sorbido del vaso o el luto sorbido de la palma de una mano
y la planta loca adormecerse al oír tu respuesta.
Suenan chocando en la oscuridad las ventanas de la casa,
confesándose también lo que saben, pero sin lograr comprender:
nos amamos o no nos amamos.


Preguntas y respuestas

¿Qué es la soledad del poeta?
Un número de circo no anunciado en el programa.
¿Qué es una lágrima?
Una balanza aguardando las pesas.
¿Qué es la embriaguez?
Una página en blanco entre varias de colores.
¿Qué es el olvido?
Una manzana verde en la que se clava una flecha.
¿Qué es el retorno?
Casi nada, pero podría ser un copo de nieve.
¿Qué es la última noche antes de irse?
Irse de una exposición de porcelanas antiguas.



*En “Letras Libres”, junio de 2004. Trad. de Andrés Sánchez Robayna y Lilica Voicu-Brey. A pesar de que Paul Celan escribió desde un principio su poesía en lengua alemana, durante el período en que vivió en Bucarest (1945-1947) escribió una veintena de poemas en rumano. De la importancia de ese período habla con claridad el hecho de que Celan llegara a traducir en esta última lengua algunos textos de Kafka, así como el que su célebre poema “Todesfuge” se publicase inicialmente en traducción al rumano con el título de “Tangoul mortii” (“Tango de muerte”). Según su biógrafo John Felstiner (Paul Celan: poeta, superviviente, judío), la de Bucarest fue ante todo una fase de indecisión y de búsqueda. Es visible en esos poemas rumanos la honda huella del surrealismo, pero también la de Kafka y la de ciertos rasgos del expresionismo. A.S.R.