lunes, enero 18, 2016

Paul Klee: Fragmentos...



“Somos artistas, prácticos activos, por lo que aquí nos movemos por naturaleza en un ámbito preferentemente formal. Sin olvidar que antes del comienzo formal o, dicho de un modo más simple, antes de la primera línea, existe toda una pre-historia, no sólo el anhelo, el deseo del hombre de expresarse, no sólo la necesidad exterior de ello, sino también un estadio general de la humanidad, cuya orientación se denomina ideología, que aparece aquí y allá con la necesidad interna de manifestarse. Subrayo esto para que no se produzca el malentendido de que una obra se compone sólo de forma.”

-"El factor tiempo interviene no bien un punto entra en movimiento y se convierte en línea. Lo mismo cuando una línea engendra, al desplazarse, una superficie. Y lo mismo, también, respecto del movimiento que lleva de las superficies a los espacios. ¿Acaso alguna vez nace un cuadro de modo súbito? ¡Nunca! Va montándose pieza por pieza, de no distinta manera, por cierto, que una casa. ¿Y el espectador recorre de una sola mirada toda la obra? (A menudo sí, ¡ay!)."

Obra de Paul Klee

-"La fuerza creadora escapa a toda denominación, en último análisis permanece como un misterio indecible. Pero no un misterio inaccesible incapaz de conmovernos hasta lo más hondo. Nosotros mismos estamos cargados de esta fuerza hasta el último átomo de molécula. No podemos decir lo que es, pero podemos aproximarnos a su fuente en una medida variable.
De todas maneras nos hace falta revelar esta fuerza, manifestarla en sus funciones tal como ella se manifiesta en nosotros.
Probablemente ella misma es materia, una forma de materia que no es perceptible con los mismos sentidos que los otros tipos conocidos de materia. Pero es preciso que se deje reconocer en la materia conocida. Incorporarla a ella debe funcionar. Unida a la materia, debe tomar cuerpo, devenir forma, realidad."

-"Soy incomprensible del lado de acá. Vivo igual de bien entre los muertos que entre los no-nacidos. Algo más cerca del corazón de la creación que lo ordinario. Pero no todavía lo suficientemente cerca. ¿Comunico calor? ¿Frialdad? Más allá de todo ardor no puede discutirse eso. Cuanto más me distancio, más piadoso soy. Del lado de acá a veces me regocijo un poco del mal ajeno. Son matices de la misma cosa. Los curas no son lo suficientemente piadosos como para verlo. Y se escandalizan un poco, los doctores de la escritura."



-“Padre de la flecha es el pensamiento: ¿cómo extender mi extensión hacia allá abajo, del otro lado de ese río, de ese lago, de esa montaña?
La contradicción entre nuestra impotencia física y nuestra facultad de abrazar a voluntad, a través del pensamiento, los dominios terrestre y supra-terrestre es el origen mismo de lo trágico humano. Esta antinomia de potencia e impotencia es el desgarro de la condición humana. Ni alado ni cautivo, ese es el hombre.

La idea como mediación entre la tierra y el universo. Cuanto más grande el viaje, más intenso lo trágico. ¡Tener que devenir movimiento y no serlo ya! Lo trágico está presente, pues, de entrada. La consecuencia: ¿cómo va a vencer la flecha resistencias y fricciones? ¡No alcanzar jamás el reino del movimiento perpetuo! Conciencia de que allí donde hay un comienzo jamás se halla lo infinito.
Consuelo: ¡un poco más lejos que lo habitual!, ¿es posible?
Dénse alas, o flechas, a fin de ganar el gran mar, aun si pierden el aliento sin poder ganarlo.”

Paul Klee: Fragmentos del libro: Teoría del arte moderno. Cactus, 2008:
----------------------------------------------------------------------------------------------------------
 


Obra de Paul Klee.




Anotaciones de su Diario (1879-1940):

"Ahora los objetos me perciben..." 


"El color se ha apoderado de mí. No necesito apropiarme de él. Me ha tomado para siempre, lo sé. Este es el significado de esta obra feliz; somos una sola cosa el color y yo. Soy pintor..."


"No logro dormir. Aún arde dentro de mí, aquí y allá me quema el rescoldo. Buscando el fresco en la ventana veo afuera, todo está apagado. Sólo a lo lejos está iluminada una pequeña ventana. ¿Estará allí otra persona como yo? Quizá no esté completamente solo en el mundo. Suena desde lejos un viejo piano, el gemido del otro herido."


"Quisiera ser un niño, ser un primitivo, no saber nada de Europa...!


“En sueños vi los órganos genitales de la sirvienta; consistían en cuatro masculinos (infantiles) y parecían un poco la ubre de una vaca” (dos a tres años). 


“Mis primeras y muy precoces impresiones de la belleza de las niñas fueron sin duda intensas. Me dolía no ser yo mismo una niña y llevar esos encantadores calzoncitos blancos con encajes” (tres a cuatro años).

“Unos malos espíritus que dibujaba toman inesperadamente realidad. Busqué protección con mi madre y me quejé de que los diablitos se asomaban por la ventana” (cuatro años). 
“No creía en Dios; los otros niños repetían que Dios nos tenía continuamente a la vista. Estaba yo convencido de la mediocridad de una creencia de este género” (cinco años). 

“En el restaurante de mi tío, el hombre más gordo de Suiza, había mesas cubiertas de mármol liso en cuya superficie se podía ver un embrollo de cortes longitudinales de fosilización. En este laberinto de líneas era posible descubrir seres humanos grotescos y trazarlos a lápiz. Ésta era una de mis preocupaciones preferidas” (nueve años).

"El color me posee... el color y yo somos uno. Yo soy pintura", escribió en su diario durante una estancia decisiva en Túnez.”
"Las diferencias entre el rojo y un color que no lo contenga son muy grandes. Pero lo que me interesa no es preguntarme qué es el rojo, sino más bien qué es aquello que carece del rojo."

"Los colores no cantan a una sola voz... pero logran una suerte de acorde a tres voces."



*Paul Klee empezó a escribir un diario de vida en 1898. Tenía 19 años. Los “Diarios”, en cuatro partes, se detienen en 1918, cuando es un artista consagrado y exitoso. Sin embargo, seguirá revisando y editando dicho diario en los años sucesivos, hasta el punto de reescribirlo como una autobiografía. 


 -----------------------------------------------------------------------------------------------------
"(...) Déjenme emplear un símil, el símil del árbol. El artista ha penetrado en este nuestro mundo multiforme y --vamos a suponerlo así-- se ha orientado en él más o menos... calladamente... La orientación en las cosas de la naturaleza y de la vida, ese orden ramificado, de muchas ramas, lo quisiera comparar con las raíces del árbol.
De allí le afluyen al artista las savias que pasan a través de él y de sus ojos.
Él está, pues, donde está el tronco. Asediado y conmovido por el poder de ese fluir, transmite en la obra lo que ha visto.
Como en la copa del árbol, que en el tiempo y en el espacio se despliega visiblemente hacia todos los lados, se despliega también la obra.
A nadie se le ocurriría pedirle al árbol que forme la copa exactamente como la ráíz. Todos comprenderán que entre abajo y arriba no puede haber una relación de espejo y objeto reflejado. Es natural que las distintas funciones de distintos ámbitos elementales den lugar a grandes diferencias.
Pero precisamente al artista en muchos casos se le quiere prohibir esas diferencias con respecto a los modelos naturales, necesarias, si no por otras razones por las exigencias de la creación plástica. Hasta se ha ido tan lejos como para reprocharle impotencia e imputarle un falseamiento intencional.
Pero él, en el lugar del tronco, lugar que le está asignado, no hace más que recoger lo que brota de las profundidades y transmitirlo. Lo que hace no es servir ni dominar; es simplemente transmitir.
Ocupa, pues, una posición auténticamente humilde. Y la belleza de la copa no es suya, sólo ha pasado a través de él."


-"El objeto en sí está muerto con seguridad. La sensación que provoca el objeto pasa a primera línea. […] La forma externa se convierte así en algo particularmente variable, que se mueve a todo lo largo de la escala de los temperamentos, según la movilidad del dedo índice, como se puede decir en este caso. Los medios técnicos varían de acuerdo con ello. La «escuela» de los viejos maestros está con toda seguridad liquidada."
."Cuanto más horrible el mundo (justo como hoy), tanto más abstracto el arte, mientras que un mundo feliz produce un arte de este mundo."
."Todo lo perecedero no es sino un símbolo. Lo que percibimos es una proposición, una posibilidad, un hecho auxiliar. La verdad reside, invisible, en el fondo de todas las cosas. El mundo es el objeto de mi arte aunque no sea este mundo, el mundo visible."
. "Antes se describían las cosas que uno veía sobre la Tierra, que uno veía con gusto o que uno hubiera querido ver. Ahora, la realidad de las cosas visibles se hace patente, dando expresión a la creencia de que, en relación con la totalidad del mundo, lo visible es sólo un ejemplo aislado, y de que las otras verdades están, de modo latente, en la mayoría. Las cosas se manifiestan en un sentido amplificado o multiplicado, contradiciendo a menudo las experiencias racionales del pasado. Se aspira a una sustancialización de lo casual."
."¿Abstracto? Ser pintor abstracto no significa de entrada abstraer de los objetivos naturales en que es posible comparar los objetos, sino que se basa, independientemente de esos objetivos, en la puesta en libertad de relaciones pictóricamente puras".
. "(...) su avance (el del artista) en la percepción y observación de la naturaleza le capacita, cuanto más penetra en la concepción del mundo, para alcanzar una nueva naturalidad, la naturalidad de la obra, dejando atrás lo deseado esquemático. Crea entonces una obra o participa en la creación de obras a semejanza de la obra de Dios."


**Fragmento de la conferencia de Klee Sobre el arte moderno, extractado del libro Mundo y vida de grandes artistas (III), Westheim Paul. Fondo de Cultura Económica, 1984:


Etiquetas:

viernes, noviembre 15, 2013

Diarios de Paul Klee, fragmento...



Fuga en rojo: Klee, Paul.


Escribe Paul Klee en sus Diarios

"Mi ardor pertenece más al orden de los muertos y al de los seres no nacidos. Mi arte carece sin duda del estilo apasionado de lo humano. No amo con un corazón terrestre a los animales y al conjunto de los seres. No me inclino, en absoluto, hacia ellos; ni los elevo a mi altura. Más bien me fundo, primero, en la totalidad; y me encuentro luego a un nivel fraternal respecto al prójimo, respecto a toda vecindad terrestre. Lo terrestre cede en íi al pensamiento cósmico. Mi amor es lejano y religioso.
Toda tendencia faustiana me es ajena. Ocupo un punto apartado y original de la creación, a partir del cual presupongo fórmulas inherentes al hombre, al animal, al vegetal, al mineral y a los elementos, al conjunto de las fuerzas cíclicas. Millares de cuestiones cesan, como si estuvieran resueltas. Aquí, ni doctrina ni herejía. Las posibilidades son infinitas; y la fe en ellas vive, en mí, creadora.
¿Emana calor de mí? ¿Frío? No se trata de eso allí, más allá de la incandescencia. Y como la mayoría no podría llegar a ello, son raros los que pueden ser conmovidos. Ninguna sensualidad, por noble que sea, me permite establecer un contacto con una gran mayoría. El hombre, en mi obra, no representa a la especie, sino un punto cósmico. Mi mirada lleva demasiado lejos y casi siempre a través de las cosas más bellas. “No es capaz de ver ni siquiera las cosas más bellas”, se dice a menudo de mí.
El arte es un símbolo de la creación. Dios no se preocupó de las fases fortuitamente actuales."

Etiquetas:

miércoles, noviembre 13, 2013

Paul Klee: Puerta en el jardín...



Paul Kee: Puerta en el jardín (1926).

Dice Fina Graboleda acerca de Tor im Garten ("Puerta en el jardín"), en su ensayo Cuerpo simbólico en Paul Klee, que esta pintura muestra cómo el pintor “incorpora espirales en sus pinturas para describir un proceso natural en el que una planta se desarrolla desde una semilla hasta llegar a un tallo repleto de brotes. 
En “Puerta en el jardín”, una flor azul, una espiral en flor de un color azul intenso, asoma de la base de una planta como si fuese la figura central de este jardín. A su derecha, brota una flor pequeña, de color azul oscuro y con una corola que contiene seis pétalos. Y una tercera flor, residente también de este jardín, se encuentra en la parte inferior derecha. Se trata de una pequeña espiral en flor de un color que oscila entre el rosado y el rojizo. Estas espirales, no obstante, se diferencian en cuanto a la composición: mientras que la espiral azul incorpora un movimiento progresivo, la rosa rojiza procede de un movimiento regresivo. Por consiguiente, solo tres flores crecen en este jardín donde pequeños arbustos o hierbas, en forma de flecha, arropan a estas flores. El suelo y la atmósfera se representan con un color negro bastante oscuro como si fuese ya noche caída. Pese a que la puerta naranja y las tres flores, que moran en este jardín, están nítidamente definidas, los otros habitantes vivos, por el contrario, están descritos de forma difuminada. La manera como el fondo y las hierbas salvajes están coloreados con tonos oscuros provoca que se los distinga de forma visible de la puerta y de las flores, las cuales presentan colores más brillantes. Así, las flores y la puerta, con la intensidad colorista que proyectan, si se contrasta con los matices oscuros que predominan en el fondo, iluminan esta pintura.
La puerta naranja desentona con la flor azul en forma de espiral, puesto que ni la puerta ni la flor mantienen proporción alguna entre ellas. En un primer momento, la espiral azul atrae la atención de aquel que la contempla. Sin embargo, la mirada se dirige después rápidamente hacia la puerta naranja. Consiste, pues, en una distorsión deliberada de estos dos objetos que asombra a aquel que los contempla. Klee justifica que los artistas describan objetos naturales sin tener en consideración las proporciones. Por eso argumenta que para hacer las cosas visibles, estos objetos aparecen ampliados. Según Klee, se trata de una cuestión puramente relacionada con la visibilidad. De esta forma, esta desproporción debe entenderse como una consecuencia de la visibilidad que persigue Klee en sus pinturas:  
“Antiguamente los artistas describian las cosas tal y como eran vistas en la tierra, las cosas que a la gente le gustaba ver o queria haber visto. Actualmente se ha evidenciado la relatividad de las cosas visibles, la creencia manifiesta que lo visible es solo un caso aislado tomado del universo y que hay mas verdades ocultas que vistas. Las cosas aparecen ampliadas y multiplicadas y, a menudo, parecen contradecir la experiencia racional del pasado. Se hace un esfuerzo para dar forma concreta a lo accidental”.

Etiquetas:

sábado, mayo 04, 2013

Paula Jiménez: La vuelta...

miércoles, febrero 27, 2013

Gloria Pampillo

La conocí hace muchos años. Pero fue durante 1999-2000, época en la que me incorporé al grupo Sudestada -el mismo que organizara junto con la Comisión de Patrimonio de la Ciudad, el Encuentro Nacional de Escritoras- cuando tuve el privilegio de recibir su amistad. 
Hoy que se fue, atesoro su alegría, su belleza, su generosidad, sus libros todos, su palabra. Y acompaño, junto a  sus amigos y amigas, a sus familiares en este momento de tanta tristeza.
 
 
 
*Gloria Pampillo, escritora y profesora universitaria. Publicó varias novelas y libros de relatos. Entre las novelas se cuentan Las invenciones inglesas, Costanera Sur, y Pegamento. Entre los libros de relatos, Cinco viajes y un prostíbulo. Su nueva novela, El héroe que vino a buscarme, mereció el Premio de Novela de Biblioteca Nacional de Buenos Aires. Ha publicado ensayos críticos. Como profesora titular e investigadora de la Universidad de Buenos Aires se especializó en teoría y enseñanza de la escritura y de la narración. Coordinó numerosos talleres y dio cursos en Madrid y en la Argentina. Ha recibido varios premios por su obra de ficción. Fue traducida a otros idiomas.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,