martes, mayo 15, 2012

Andrea Gutiérrez: Niñas ajenas...


Me aferré a otras niñas ajenas que eran mí,
no sé qué de mí,
un algo, una idea de un algo que nunca se concreta

me alisé, me suspendí huérfana de época
a destiempo siempre fanática de error
y no querer definir.
El animal de la noche domesticó mi desconcierto
y mientras, crecer entre paredes altas al sur
sin poder ningún recuerdo,
3, 5 o cualquier número impar de fotos imperfectas el
……..único hacia atrás,
escueta memoria y desmedida densidad de olvido
de mí, de él, de ellos, de todo lo que sí y lo que no en su
……….grandeza era.

Me refugié en la silueta espejada
--el sexo fue después—
para forzar la traducción del adiós, de cada puerta que se
……cierra.
Desde antes de mí hasta cualquier hoy
deambula una mujer
incierta.
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Estar ajeno no es estar de otro
sino vacío de cuanta lluvia hubo...
G. González Paz



Nada late.

el otro mira, dispara un entusiasmo que no estalla.
Tan liso está el verbo
tanto sé hoy que
ni relato ni explicar.

Horas enteras
de silencio placé,
en cada lengua sugerir
partir debo.

Puedo seguir estando como un gesto,
siempre me voy

no sé estar cuando me quedo.

*Andrea Gutiérrez (Buenos Aires, 1960). Publicó: Huéspedes de la noche (1986), Vas a preguntar por la memoria (1989), Un poco de crimen (1994), Niñas ajenas (1997).
** La ilustración corresponde al cuadro de Picasso: Les Demoiselles d´Avignon"Las señoritas de Avignon".

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jueves, abril 05, 2012

Juan Manuel Inchauspe: Trabajo nocturno...

Temprano
esta mañana
encontré en el patio de casa
el cuerpo de una enorme rata
inmóvil.
Moscas de alas tornasoladas
zumbaban alrededor del cadáver
y se apretaban en los orificios de unas heridas
que habían sido sin duda mortales.
Con bastante asco
la alcé con la pala y la enterré
en un rincón alejado
del jardín.

Al volverme
desde el matorral de hortensias florecidas
emergió mi gata dócil
desperezándose.
Su brillante pelaje estaba todavía
erizado por la electricidad de la noche.
Me miró
y después comenzó a seguirme
maullando suavemente
pidiéndome –como todas las mañanas–
su tazón de leche fresca
y pura.

* Juan Manuel Inchauspe (Santa Fe, 1940-1991). Véase Otro río que pasa. Un siglo de poesía argentina contemporánea,  Ediciones Bajo la Luna, Buenos Aires, 2010.

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