lunes, junio 17, 2013

Hilos Editora, Los Poemas, de Georges Shehadé

Hilos Editora presentará el libro Los poemas, antología bilingüe del gran poeta franco-libanés Georges Schehadé, con selección, traducción y prólogo de Rodolfo Alonso.

Se referirá a la obra el escritor Mario Sampaolesi.

Tras una introducción de Rodolfo Alonso, se leerán los poemas en su versión castellana y francesa en la voz de Rodolfo Alonso y Dolores Etchecopar.

La cita es el martes 18 de junio, a las 19, en la sede central de Alianza Francesa, Córdoba 936, CABA, sala Mediateca.



Homenaje a Mario Trejo y presentación de su libro póstumo

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 El lunes 17 de junio a las 20,30, en el bar librería Clásica y Moderna,
Callao 802,  CABA, se presentará el libro póstumo del poeta argentino
Mario Trejo: Ley de Vida (Ediciones En Danza).Actores y poetas invitados leerán textos de Trejo.
Cantará el maestro Horacio Molina
"El mejor modo de esperar
es ir al encuentro"

Ediciones en Danza presenta...


sábado, junio 15, 2013

Gracias Fundación Cuatrogatos



 Reproducimos a continuación la reseña aparecida en http://www.cuatrogatos.org/show.php?item=515#.Ubs5alfhuAo.facebook. Agradecemos a la Fundación Cuatrogatos y al autor del reseña Antonio Orlando Rodríguez.

Ojo avizor
Los sueños del agua



Los sueños del agua
María del Carmen Colombo, Ilustraciones de Cristian Turdera 
Buenos Aires, 2010. Pequeño Editor ISBN: 978-987-1374-13-7

El agua, su frescura, sus reflejos, sus ondas, su misterio. Representación por excelencia de la vida, femenina y fecundante, el agua es un símbolo abierto a las más disímiles interpretaciones. Para los taoístas, está asociada con la inteligencia y el conocimiento; para los cristianos, con el renacimiento y la pureza. No es de extrañar, entonces, que este elemento continúe atrayendo a los poetas, quienes lo recrean desde perspectivas y sensibilidades contemporáneas y en sus diversas manifestaciones: desde un océano hasta un simple charquito. Este último es el caso de Los sueños del agua, hermoso texto de María del Carmen Colombo (Buenos Aires, 1950) que el sello Pequeño Editor editó con formato de álbum, acompañado por exquisitas ilustraciones de Cristian Turdera (Buenos Aires, 1973). Las imágenes no solo acompañan a las versos, escoltándolos, amplificando a veces sorpresivamente sus resonancias, sino que en tres estaciones, a lo largo del recorrido poético, adquieren independencia y voz propia, sin traicionar la coherencia del discurso lírico. "En los charcos, / el agua duerme. // ¡Silencio, / no la despierten!: / está cansada / de correr", advierte Colombo con su verso minimalista, sin adornos superfluos, pero lleno de sugerencias y asociaciones. "Los chicos / se acercan / para ver / en el cristal / de un charco / los sueños del agua". Y no solo los chicos deben acercarse a las páginas de esta obra, sino también los grandes. Los sueños del agua pone al alcance de unos y de otros un paisaje minúsculo donde "como peces de espuma / unas nubes muy blancas / navegan lentamente / en el cristal del agua". Poesía íntima, sin estridencias, que invita al recogimiento y al disfrute de los pequeños milagros de la naturaleza. Una delicia, no puede pasarse por alto.

Antonio Orlando Rodríguez

viernes, junio 14, 2013

Hilos Editora presenta...


Hilos Editora presentará el libro Los poemas, antología bilingüe del gran poeta franco-libanés Georges Schehadé, con selección, traducción y prólogo de Rodolfo Alonso.


Se referirá a la obra el escritor Mario Sampaolesi.

Tras una introducción de Rodolfo Alonso, se leerán los poemas en su versión castellana y francesa en la voz de Rodolfo Alonso y Dolores Etchecopar.

La cita es el martes 18 de junio, a las 19, en la sede central de Alianza Francesa, Córdoba 936, CABA, sala Mediateca.

jueves, junio 13, 2013

Hilda y Sigmund: Escrito en una pared...



“No me doy cuenta qué era específicamente lo que quería, pero sabía que, como mucha gente que conocía, en Inglaterra, en América, en el continente europeo, andaba sin rumbo. Por lo menos, sabía eso; (...) hacer inventario de mis modestas pertenencias de alma y cuerpo, y pedir al viejo Ermitaño que vivía en el límite de este vasto dominio que me hablara, que me dijera, si quería, cómo dirigir mi curso.”
 
("Advenimiento": págs. 142/143).
... 
“... sentí que encontrarlo a los cuarenta y siete años, y ser aceptada
por él como paciente o estudiante, parecía coronar todos mis otros vínculos y relaciones personales, justificar todas las espiraladas tortuosidades de mi mente y de mi cuerpo".
---
"No sabía lo que lo había enojado súbitamente. Me volví y salí del diván, los pies en el suelo. No sé exactamente qué había dicho... Me volví, sentada de un modo poco ortodoxo, bien derecha, con los pies en el suelo. El mismo Profesor es bastante poco ortodoxo; está golpeando con la mano, con el puño en la cabecera del antiguo sofá de crin, que ha oído más secretos que el confesionario de cualquier padre confesor católico romano en sus días de apogeo... Conscientemente, no advertí haber dicho nada que pudiera explicar la explosión del Profesor. Incluso cuando me volví, de frente a él, mi mente estaba lo bastante alejada como para preguntarme si no había sido alguna idea de él para acelerar el contenido analítico o para dirigir el flujo de las imágenes asociadas. El Profesor dijo, "El problema es -yo soy un hombre viejo- que Ud. no cree que valga la pena amarme".

El impacto de estas palabras fue demasiado terrible, simplemente no sentí nada. No dije nada. ¿Qué esperaba él que yo dijera? Era exactamente como si el Ser Supremo hubiera golpeado con el puño sobre el respaldo del diván donde yo yacía. ¿Por qué hizo eso? Debía saberlo todo o no sabía nada. Debía saber lo que yo sentía. Tal vez lo sabía, quizás se trataba de eso. Tal vez, después de todo, era un recurso, algo para impresionarme, para romper en mí algo que yo advertía parcialmente, algo que rehusaba romperse, que no debía entregarse... Por el momento estoy reclinada en el diván. Acabo de acomodar la manta que había caído al suelo. He metido las manos bajo ella. Me pregunto si el Profesor se dio cuenta de que miré el reloj. Realmente estoy quebrantada. Pero no hay posibilidad de una contestación."

*Hilda Doolittle, Escrito sobre la pared . Extractado de http://www.campolacaniano.com.ar/historia.htm
... 
"... la madre es la Musa, la Creadora, y especialmente en mi caso, pues el nombre de mi madre era Helena. (…) Obviamente, es mi herencia. Mis facultades imaginativas derivan de mi madre, artista-música. (...) El ambiente que rodea al Profesor, y sus intereses, parecen derivar de mi madre, más bien que de mi padre, pero decir que la “transferencia” se realiza sobre Freud como madre no me satisface del todo. El había dicho: “Y –debo decírselo (usted fue franca conmigo y yo lo seré con usted)- no me agrada ser la madre transferencial; siempre me sorprende y me molesta un poco. Me siento muy masculino.

(Advenimiento, 9 de marzo de 1933)
---

“Había hablado de mi desengaño de Havelock Ellis (...). En mis sueños echo sal a mi máquina de escribir. De modo que presumo que querría salar mi escritura insípida con la sal de la tierra, la menor afirmación de Sigmund Freud. (...) Me fastidié con el Profesor al leer uno de sus libros. Decía (según lo recuerdo) que las mujeres no llegan a nada o no llegan a mucho, en la actividad creadora, a menos que tengan una contraparte masculina o un compañero masculino de quien extraer su inspiración. Tal vez tenga razón, y mi sueño de salar la máquina de escribir con el símbolo delator de la transferencia sea una prueba más de su infalibilidad.”

*(Advenimiento, pág.198, 199.)- Extractado de http://www.descartes.org.ar/etexts-gez.htm
...“Recuerdo que el Profesor dijo que nunca se sabe, hasta que termina el análisis, qué es lo importante y qué no lo es.”


*HD, “Advenimiento”, 10 de marzo 1933.
... 
“Las palabras vuelven con singular frescura e intensidad, ahora que, luego de esta larga espera, puedo recordar aquellas sesiones de Viena sin un terror insoportable y sin un desfallecimiento aterrador. La guerra se cernía sobre nosotros, antes de que yo tuviera tiempo de clasificar, de revivir, y de reunir la serie singular de acontecimientos y de sueños que pertenecían según el tiempo histórico, al período 1914/1919. … y atrapé la ocasión inesperada de trabajar con el Profesor mismo.”

Poesía en la Escuela comunica


                          
El Programa Poesía en la Escuela informa que a pesar de haber sido merecedores del Premio Comunidad a la Educación 2012, otorgado por la Fundación La Nación conjuntamente con la Fundación OSDE y el Banco Galicia -y el apoyo de CIMIENTOSFundación Arte Vivo y EDUCAR 2050-, el mismo no ha sido efectivizado.

La presentación a dicha Convocatoria se realizó conjuntamente con la Escuela ESB 186 de Villa Celina, Partido de La Matanza, institución que el año pasado cambió de nombre a ES 85 y este año cambió sus directivos, generando situaciones de confusión sobre el destino de los fondos del Premio (35.000 pesos) y su aplicación que –tal como señalan las bases del premio- debía destinarse a fortalecer el Programa Poesía en la Escuela.

A pesar de realizar sucesivas presentaciones y reclamos ante la Fundación La Nación, no hemos obtenido una respuesta favorable, ya que aparentemente las bases del premio no contemplan situaciones como ésta.

Por ese motivo, el Programa Poesía en la Escuela ha realizado su IV Festival -del 4 al 11 de junio del corriente mes- sin el aporte solicitado en reiteradas oportunidades a la Cooperadora de la ES 85 de Villa Celina y a la directora actual de dicha institución, tal como se esperaba que sucediera.

Queremos hacer público que el Programa Poesía en la Escuela no se hará responsable bajo ningún concepto, del destino de los fondos que la Fundación La Nación deposite en la Cooperadora de la ES 85.

Asímismo informamos que ya estamos realizando el amparo legal correspondiente.

www.poesiaenlaescuela.blogspot.com / poesiaenlaescuela@gmail.com

Intertextos, lectura de poesía...


Hilda Doolittle (HD): Oh Corazón...

28

Oh Corazón, pequeña urna
de pórfido, cornalina o ágata,

cuán imperceptiblemente la semilla
cayó entre un latido de placer

y un latido de dolor;
no sé cómo sucedió

ni cuánto tiempo llevaba ahí,
tampoco sabría decir

cómo evitó la tempestad
de ira y resentimiento,

ni por qué no fue arrastrada
por la marea del dolor

ni se marchitó en aridez cruda
del amargo pensamiento.

* Del libro Trilogía, Primera parte "No caen las murallas". Traduc. Natalia Carbajosa.

viernes, junio 07, 2013

BASES II PREMIO INTERNACIONAL DE POESÍA GABRIEL CELAYA 2013





1.    Objeto. Es objeto de las presentes bases la regulación del concurso público para la concesión del “II PREMIO INTERNACIONAL DE POESIA GABRIEL CELAYA”

2.    Participantes. Podrán participar todos los/as escritores/as que lo deseen, de cualquier lugar y nacionalidad, con una o más obras. No podrán participar los ganadores en ediciones previas de este premio.

3.    Requisitos de las obras. Las obras, de tema libre, deberán tener un mínimo de 800 versos. Las obras deberán ser escritas en castellano, originales e inéditas. Sólo se aceptarán los poemarios que, en todo caso, se hubieran publicado parcialmente en revistas o antologías, o por medio de la Red, en no más de un diez por ciento (10%) de sus poemas. Será obligación de los autores comunicar a la organización cualquier cambio que se produjera a este respecto con posterioridad a la entrega del trabajo y antes de la comunicación pública de la obra premiada. No se admitirán obras traducidas de cualquier otra lengua.

4.    Plazo y lugar de presentación. Deberán presentarse 5 ejemplares de la obra. Se presentarán grapadas o encuadernadas debidamente, en formato DIN-A4, escritas a maquina o en ordenador, a doble espacio y por una sola cara. Se recomienda numerar las páginas. En todos los ejemplares se hará constar el título de la obra y el seudónimo. Junto con los cinco ejemplares se adjuntará un sobre cerrado, en cuyo exterior se hará constar el título de la obra y el seudónimo y en el interior se incluirán los siguientes datos y documentos: Nombre y apellidos, dirección, teléfono de contacto, correo electrónico, fotocopia del DNI o, en su caso, del pasaporte, y una breve nota bio-bibliográfica. Los cinco ejemplares y el sobre cerrado deberán ir a su vez en un sobre en cuyo exterior se deberá indicar obligatoriamente: «Para el II Premio Internacional de Poesía Gabriel Celaya 2013». Las obras dirigidas a: Koldo Mitxelena Kulturunea, Calle Urdaneta 9, 20006 Donostia – San Sebastian deberán presentarse en alguna de las oficinas de Registro propias o concertadas de la Diputación Foral de Gipuzkoa, sin perjuicio de utilizar cualquiera de los restantes medios señalados por el artículo 38.4 de la Ley 30/1992 de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común. En ningún caso se aceptarán ejemplares remitidos mediante correo electrónico. El plazo de recepción de las obras finalizará el 16 de septiembre.

5.    Premio. La dotación del premio, único, será de 10.000,00 euros brutos y su liquidación queda sujeta a la legislación tributaria vigente. Se entregará también a la persona ganadora un elemento artístico acreditativo.

6.    Jurado. La concesión del premio se efectuará en régimen de concurrencia competitiva, a tal efecto las obras serán seleccionadas por un comité de lectura previo constituido por especialistas, y que designará la Diputación Foral de Gipuzkoa. Las obras seleccionadas serán posteriormente valoradas por un Jurado, nombrado por la institución que convoca el premio. La composición de este Jurado se hará pública y se dará a conocer oportunamente mediante su publicación en el Boletín Oficial de Gipuzkoa.

7.    Concesión. El órgano correspondiente del Departamento de Cultura y Euskera atendiendo al fallo del Jurado, resolverá la convocatoria. Para responder a la voluntad de quien inspiro este premio, el mismo no podrá declararse desierto. La concesión del premio se hará pública en el mes de marzo de 2014. El fallo será inapelable y la asistencia del ganador a la entrega del premio, imprescindible, para percibir el mismo, salvo fuerza mayor justificada.

8.    Publicación de la obra premiada. La obra premiada será publicada en una edición esmerada por una editorial de prestigio en la edición de poesía. Considerando el alto significado de la obra y memoria de Gabriel Celaya, se creará una colección exclusiva destinada a acoger la edición de las obras ganadoras de las distintas ediciones de este premio.

9.    Derechos de quien obtenga el premio. La persona que obtenga el premio tendrá derecho a: a) recibir cien ejemplares de su obra editada b) recibir la dotación económica asignada al premio, que colma los derechos de autor/a, tanto mediante impresión como en proceso digital y/o a través de Internet. c) recibir el elemento artístico acreditativo del premio, realizado por el escultor Leopoldo Ferrán.

10.    Obligaciones de quien obtenga el premio. La persona que obtenga el premio se compromete a: a) facilitar en el plazo máximo de quince días, desde que se le notifique la obtención del Premio, un soporte informático con el contenido íntegro de la obra premiada. b) destacar y hacer constar en cualquier edición posterior de la obra, que la misma ha obtenido el galardón con la indicación: “II PREMIO INTERNACIONAL DE POESIA GABRIEL CELAYA 2013” c) ceder los derechos de propiedad intelectual que sean precisos conforme a la Ley 1/1996, de 12 de abril, de Propiedad Intelectual para la edición de la obra premiada.

11.    Participación, Interpretación y otras consideraciones. Las personas que participen en este premio asumen la total aceptación de las bases. Cualquier duda que pudiera surgir respecto de la interpretación de las presentes bases será resulta por la Diputación Foral de Gipuzkoa a través de su Dirección General de Cultura. El Jurado resolverá con criterios estrictamente literarios todos los aspectos que no hayan sido contemplados. Los originales no premiados serán destruidos y no se admitirán solicitudes de devolución.

jueves, junio 06, 2013

Hilda Doolittle: El Maestro*: tú eres el señor vuelto mujer

La gran selva de lo desconocido, de lo supernormal o sobrenatural, nos rodeaba por todas partes. Con la corriente que se tornaba cada vez más impetuosa, yo podía, por lo menos, arrimarme a los bajíos antes de que fuera demasiado tarde, hacer inventario de mis modestas pertenencias de alma y de cuerpo, y pedir al viejo Ermitaño que me dijera, si quería, cómo dirigir mi curso.” H.D.

I

Era muy bello
el viejo,
y yo conocí la sabiduría,
hallé la verdad sin medida
en sus palabras,
su autoridad
era decisiva

(cómo era que comprendía?)

cuando viajé a Mileto
a buscar sabiduría
dejé todo atrás,
ayuné,
trabajé hasta tarde,
me levanté temprano;
usara ropas simples
o intrincadas,
nada se perdía,
cada vestido tenía significado,
"cada gesto es sabiduría",
me enseñaba;
"nada se pierde",
decía;
me acostara tarde
o temprano,
atrapaba el sueño
y me levantaba soñando,
y forjábamos filosofía con el contenido del sueño
y yo estaba contenida;

nada se perdía
pues Dios es todo
y el sueño es Dios
sólo para nosotros,
para nosotros
es pequeña la sabiduría
pero suficientemente grande
para conocer a Dios en todas partes;

Oh era justo,
aun cuando yo le arrojara sus palabras a la boca
me decía
"pronto estaré muerto,
debo aprender de los jóvenes";

su tiranía era absoluta,
pues yo tenía que amarlo entonces,
debía reconocer que él estaba más allá de cualquier hombre,
más cerca de Dios
(era tan viejo),
tenía que clamar
su perdón,
que él me concedía
con su vieja cabeza
tan sabia,
tan bello
con su boca tan joven
y sus ojos;

Oh dios,
deja que haya alguna sorpresa en el cielo para él,
pues nadie sino tú podría idear
algo adecuado
para él
tan bello.

II

No sé qué sugerir,
difícilmente puedo sugerirle algo a Dios,
quien con un gesto
dice, "álcese el Olimpo,
húndase el mar,
Oh Pelión,
Ossa,
sean inmóviles";

no sé qué decirle a Dios,
pues las montañas
responden a su gesto
y el mar,
cuando le dice a su hija,
blanca Madre
de verdes
hojas
y riachuelos verdes
y plata,
que aquiete
la tempestad
o mande paz
y cese el peligro
cuando una montaña escupe fuego;

yo no sabía cómo diferenciar
entre el deseo volcánico,
anémonas como ascuas
y llama púrpura
de violetas
como fuego al rojo,
y la plata
fría
de sus pies:

tenía dos amores separados;
Dios que ama a todas las montañas,
el único que sabía por qué‚
y comprendía,
le dijo al viejo
que explicara

lo imposible,

y él lo hizo.

III

¿Qué puede darle Dios al viejo
que hizo esto posible?

pues una mujer
respira fuego
y está fría,
una mujer vierte nieve de los tobillos
y está tibia;
el blanco calor
se funde en copo de nieve
y las violetas
se vuelven amatistas puras,
claras como el agua:
no,
no vacilé‚
vi todo el milagro,
supe que el viejo lo hacía sostenible,
¿pero como podía él haber previsto
lo imposible?

¿cómo podíamos saber
que cada gesto de esta danza
sería hierático?
las palabras estaban inscriptas sobre papiros
las palabras estaban escritas cuidadosamente,
cada palabra estaba sola
aunque cada una llevaba a otra,
y el todo hacía un ritmo
en el aire,
hasta ahora inconcebible,
desconocido.

IV

Estaba furiosa con el viejo,
quería una respuesta,
una respuesta nítida,
cuando discutí y dije, "bien, dímelo,
pronto estarás muerto,
el secreto está en ti",
me dijo,
"eres poeta";

no quiero ser tratada como niña, como débil,
así que dije
(estaba furiosa)
"no durarás para siempre,
el fuego de la sabiduría muere contigo,
he venido a Mileto desde lejos,
ya no estarás mucho entre nosotros,
vine a buscar una respuesta";

estaba furiosa con el viejo,
con su charla sobre la fuerza viril,
estaba furiosa con su misterio, sus misterios,
discutí hasta el amanecer;


Oh era tarde,
y Dios me perdonará, perdonará mi furia,
pero no podía aceptarlo.

No podía aceptar de la sabiduría
lo que enseñaba el amor:
la mujer es perfecta.

V

Ella es mujer,
aunque más allá de mujer,
aunque en mujer,
sus pies son del pulso delicado del capullo del narciso
brotando desde la tierra
(ah, dónde está tu fuerza viril?)
sus brazos son del temblor del macho
joven,
tentativo,
emergiendo
solo en un bosque
aquella noche primera;

ella es mujer,
sus muslos son frágiles aunque fuertes,
salta de roca en roca
(sólo había para su danza un círculo pequeño

y las colinas danzan,

ella conjura a las colinas;
"despierten,
rododendros",
despiertan,
hay flor púrpura
en su mármol, sus blancos muslos
de abedul,
o hay una flor roja,

hay una flor rosa
partida en dos
cuando sus piernas se separan en la
danza
extática
Afrodita,
hay una frágil flor lavanda
oculta entre la hierba;

Oh Dios, qué es
esta flor,
que en sí misma tenía poder sobre toda la tierra?
pues no necesita hombre ella misma
es ese dardo y pulso del macho
manos, pies, muslos,
en sí misma perfecta.

VI

Deja al viejo yacer en la tierra
durante bastante tiempo ha inquietado el pensamiento de los hombres)
deja que el viejo muera,
deja que el viejo sea de la tierra
él es tierra,
Padre,
Oh amado
tú eres la tierra,
él es la tierra. Saturno, sabiduría,
roca. (Oh sus huesos son duros, es fuerte ese viejo),
déjalo crear una tierra nueva
y por las rocas de ese renacer
el mundo entero ha de sufrir,
sólo nosotras
que somos libres

podemos predecir,
profetizar,
él
(es el viejo
quien hará nacer un mundo nuevo),
es él,
es él,
quien ya ha formado una tierra nueva.

VII

Por muchos eones todavía
él inquietará el pensamiento de los hombres,
que viajarán mucho y lejos,
discutirán todas sus palabras escritas,
su pluma será sagrada,
ellos construirán un templo
y pondrán a salvo todas sus escrituras sagradas
y vendrán los hombres
y los hombres pelearán
pero él estará a salvo;
ellos fundarán templos en su nombre,
su fama será tan grande
que cualquiera que lo haya conocido
será visto también como maestro,
vidente,
intérprete;

sólo yo,
yo escaparé.

VIII

Y fue él, él mismo quien me libró
a la profecía,

no me dijo
"sé
mi discípula",
no me dijo
"escribe,
cada palabra que digo es sagrada",
no me dijo "enseña",
no me dijo
"cura
o sella documentos en mi nombre",

no,
era bastante informal,
"no discutiremos eso"
(dijo)
"eres poeta".

IX

Así que seguí adelante
un poco cegada por esa clase de lágrimas terribles
que no quieren brotar;
le dije adiós
y vi su vieja cabeza
mientras él giraba,
mientras salía del cuarto
dejándome sola
con todos sus viejos trofeos,
los mármoles, los vasos, la Esfinge de piedra,
las viejas jarras de Egipto;
me dejó sola con esas cosas
y su vieja espalda se encorvaba;

Oh Dios,
esas lágrimas no querían brotar,
¿cómo podrían?
me fui,
dije
"no soportaré esta tiranía
de un viejo,
es demasiado viejo,
moriré si lo amo;

no puedo amarlo,
está demasiado cerca,
es demasiado precioso para Dios".

X

Pero no se olvida a aquél
que hace todas las cosas factibles,
no se perdona a aquél
que hace a Dios - en - todo
posible,
pues eso es insoportable.

XI

Ahora puedo soportar incluso a Dios,
pues la risa de una mujer
profetiza
felicidad;
(no el hombre, no los hombres,
sólo uno, el viejo,
sagrado para Dios);

ningún hombre estará presente en esos misterios,
aunque todos los hombres se arrodillarán,
ningún hombre será potente,
importante,
aunque todos los hombres sentirán
qué es ser una mujer,
añorarán,
arderán,
cambiarán el placer fácil
por el esfuerzo
del espíritu,

los hombres verán por cuanto tiempo han
sido ciegos,
pobres hombres
pobres hombres de la humanidad
cuánto tiempo
cuánto tiempo
esta idea del pulso del varón los ha engañado,
los ha debilitado,
verán a la mujer,
perfecta.

XII

Y lo hicieron;
yo no fui la única que grité
locamente,
locamente,
estábamos juntos,
éramos uno,

estábamos juntos,
éramos uno;
adoradores del sol,
lanzamos
como una sola voz
nuestro grito
Rhodocleia;

Rhodocleia,
cerca del sol,
no dijimos
"apiádate de nosotros",
no dijimos "míranos",
gritamos,
"Oh corazón del sol,
rodoendro
Rhodocleia,
somos indignos de tu belleza,

tu belleza es la del sol,
tú eres el Señor vuelto mujer".


(*) Este poema, traducido por Diana Bellessi y Mirta Rosenberg, fue publicado en Diario de poesía Nro.11, 1988. Pertenece a un texto mayor: Habla una sacerdotisa muerta).