domingo, junio 17, 2018

Mora Torres: De un viejo poema para mi Papá)





En un lugar en el espejo
donde el azogue se fractura día a día
como una herida que se ahonda
encuentro cada vez más tu rostro
ahora que me acerco a tu edad inmóvil
con todos mis días
y no es que no supiera
que destinaste a mis ojos tu mirada,
pero me maravilla
encontrar esa llama dos veces encendida
...
... hay en mis manos un gesto que era tuyo
y acercándose
suavemente a la vejez me lleva
hacia ti, que no obstante
no llegaste tan lejos.
Antes de que algún pájaro robe mi canción
y coma nuevamente de tus ojos comiendo
de los que me dejaste,
cuando sangre el espejo que se raja ¿veré
hacerse tu vejez, y deshacerse?


*Mora Torres, poeta nació en Santa Fe (1949), reside actualmente en la provincia de Córdoba. Publicó varios libros, Entre ellos, Como quien entra a una fiesta y Jugar en noche oscura. . Recibió diversos premios. Tiene inéditos varios de sus libros.



miércoles, junio 06, 2018

ATTILA JÓZSEF: No soy yo quien grita






No soy yo quien grita: es la tierra que ruge. 
¡Cuidado! ¡Cuidado! ¡El diablo ha enloquecido! 
Escóndete en el fondo limpio de los manantiales, 
fúndete al cristal de la ventana, 
ocúltate tras los fuegos de los diamantes, 
escóndete en el pan recién salido del horno. 
Oh, tú, pobre, mi pobre. 
Con el fresco aguacero fíltrate en la tierra. 
En vano hundes tu rostro en ti mismo, 
sólo podrás lavarlo en otro rostro. 
Sé la delgada arista de una brizna 
y serás más grande que el eje de este mundo. 


Oh, máquinas, pájaros, frondas, estrellas, 
nuestra estéril madre pide a gritos parir. 
Querido amigo, cariñoso amigo, 
ya sea terrible o maravilloso, 
no soy yo quien grita, es la tierra que ruge.





* Dice Fayad Jamís al respecto de la traducción: "(...) Las presentes versiones, obtenidas al final de prolongados y múltiples esfuerzos, no hubieran sido posibles sin la amistad y la ayuda incondicionales de Mátyás Horanyi, Vera Szekács, Gyórgy Somlyó y András Simor. Con la ayuda de todos ellos, pero particularmente la de éste último, el que suscribe logró dar fin —es un decir— a la tarea, difícil e intrincada, pero hermosa y apasionante como pocas, de trasladar y adaptar más a nuestra lengua la obra de uno de los poetas importantes del siglo XX".

La Comuna: Lectura de Poemas


sábado, junio 02, 2018

Fray Mocho: En las antesalas del Congreso





-¿Mirá quién en la casa de las leyes?. .. De seguro viene tormenta...
-El tisne le dijo a la olla: ¡agarrate Catalina!... ¿Y cómo te va?...
-¡La pregunta!... ¡Lindo, nomás, pues!... ¿Que no sabés que le pedí la'ija a tu
comadre?...
-Las muchachas leyeron la cosa en la crónica social de La Clase... pero no había
detalles.
-¿Y qué detalles me has dan a guardar?... La pedí y me la dieron y aquí paz y después
gloria, como decía el finau Aneiros.
-Hombre, que sea pa tiempos y pa güeno... ¡Bien te lo merecés, qué
diablos!... Porque vos l'has peliao a tu posición actual com'un tigre...
-Bueno... un poco yo y otro la suerte...
-¡Qué suerte ni qué demonios!... Cuántos como vos han sido mucamos o citadores de
jujao y no han llegao al Congreso u los ministerios... ¡No, che, lo qu'es justo es justo!... Y de
la muchacha no te digo nada, porque todo sería poco... Mirá... ahí te llama aquel diputao...
-¿Cuál?
-Ese grandote.. picau de virgüelas...
-¡Ah! ¡No importa!... ¡Qu'espere!... Ese's de los que van al muere... ¿Y qué andás
queriendo? -Es que ando de pobre... que no ladro de miedo de que me tomen por perro y
cobren la patente ¿sabés?, y m'he metido a corredor...
-¿A corredor? ¿Con esas patas?...
-Escuchá con formalidá, que vale la pena... Quiero que le hablés a García y lo interesés
pa que busqu'en la carpeta e su ministro, una solicitú e doña Jesusa Paredes... Mirá... Ahí te
llama aquel diputao, che...
-¿Cuál?
-Ese flaquito e galera...
-¡Ah! Mosca mansa ... Es'es también de los que se van pa no volver... ¡Que lo atienda
otro!... ¡Seguí nomás!...
-¡Bueno! Doña Jesusa me ha ofrecido doscientos pesos por ese despacho y yo, che,
como el melón tiene muchas tajadas, t'invito a que lo partás... Mirá... ahí te llama ese señor de sobretodo... Ha e ser otro...
-No... Es'es de los que quedan... Esperáte que aura vengo... ¡Ah! ¡Lo atendió González!
Seguí...
-¿Y cómo partimos el queso ?
-Entre vos y yo y García... ¡igualitos!
-Perfectamente... Mirá... ahí te llama otro señor..., aquel de sombrerito...
-Que reviente. Es'es también de los mortales...
-Pero, che... Estoy viendo que ustedes aquí no sirven a naides...
-¿No servimos?... ¡Demonio! Lo que hay es que a estos payucaces que acaban el período y no van a ser reletos, no tenemos pa qué atenderlos... ¿Qué van a hacer esos desgraciaos, si no pueden ni con la figura?... Son parientes de gobernadores que han caído u miembros de poderes caducaos.
-Sí, perfectamente..., pero ¿y si se quejan de que ustedes no los sirven?
-¿Y quién los v'cer caso, che? Aquí, diputao que pierde la releción no se para ni con muletas... Nos, otros ¿sabés? conocemos bien a nuestra gente y servimos a los hombres que pueden servirnos... ¡El sabalaje que se las campané como pueda! Hombre qu'estando arriba se va barranc'abajo no tiene alce , che, ¡y jiede a muerto!
-Lo qu'es la política, ¿no?
-¿Y qué más querés que sea?... Estos han tramitao su vida cuatro años y se les cierra el debate... No les queda más remedio que levantar la sesión y seguir viaje...
-Pero, ¿y si vuelven?
-Y si vuelven los agasajamos, y con la alegría de dentrar al recinto ni se acuerdan de antes... Mirá... ¡Vos pa saber si un diputao o senador d'estos de a vainte la docena, s'entiende, anda en la güena con Roca, no tenés más que venirte aquí, y si ves que los empliaos lo miramos como a público le podés echar el fallo sin miedo!
-¿Qué me contás?...
-¿Ves ese que va dentrando?... ¡Bueno!... Ese v'a ser diputado el año que viene... Fijate cómo le mueven la cola y oservales las sonrisas...
-Bueno, hermano, ¿y le hablarás a García?
-¿Y cómo no?... Mañana lo ves en el despacho pa darle los datos... Sacale garantía a la interesada... No te vayás a olvidar... Ya sabés que seguro... no caí preso y el que traga , gana el cielo.

25-8-1900

*Fray Mocho (Gualeguaychú, 26 de agosto de 1858 - Buenos Aires, 23 de agosto de 1903) es el seudónimo de José Sixto Álvarez Escalada, escritor y periodista argentino famoso por sus retratos costumbristas y de época, frecuentemente escritos en clave humorística.


La Otra: Lectura de Poesía


viernes, mayo 25, 2018

¿Por qué llora esa mujer?Libro Colectivo. Testimonio Carmen Rivera Apela a una carta que nunca pudo hacerle llegar a Cristina Kirchner,

Apelo a una carta que nunca pude hacerle llegar a Cristina Fernández de Kirchner, por tratarse mi ex de una persona pública. 


La carta está fechada a fines del año 2014, porque fue ese el momento en que sucedió todo:



Estimada señora Presidenta de la Nación Argentina:

Soy la esposa legal, durante 35 años, de un asesor y encuestador kirchnerista, al que llamaré A.L. y me dirijo a Ud. porque por convicción personal (soy kirchnerista de la primera hora) no podría nunca enviar una carta de lectores al diario La Nación, por ejemplo, para “comidilla” de la oposición.

Mi intención es que Usted, Presidenta, esté enterada de los hechos que voy a denunciar, pero no he encontrado vía que me garantice que esta carta llegue solo a sus manos. Ninguno/a de los/las funcionarios/as, periodistas, militantes, etc., a quienes  les pedí se la envíen, siquiera me respondieron. Y eso los/as más respetuosos/as. Porque la mayoría me trató de “loca”, “macrista”, y utilizando irreproducibles insultos que recibí en el peor momento de mi vida.

Mi intención es, como antes dije, que sepa que acuso al señor A.L. de golpeador, hombre violento, y es por eso que realicé la denuncia el 30 de setiembre de 2014, en Lavalle 1247, y en el Juzgado civil 87, que pasó luego a la UFI de la calle Paseo Colón 1660. Por supuesto que no pasó nada al tratarse de semejante personaje público.

El caso es simple y muy común: al descubrirle una doble vida la reacción del señor A.L. fue la violencia: me dio palizas durante cuatro meses desde el 3 de enero de este año 2014, hasta que escapé con lo puesto de mi domicilio a fines del mes de abril, al ver seriamente amenazada mi integridad física y psicológica. Y me fui a vivir a la casa de una amiga. Porque, señora, el señor A.L. me hubiera matado, seguramente, sin importarle que en el año 2012 sufrí un infarto muy grave.

Pero la cosa no terminó allí. Porque el señor A.L. continuó acosándome por wasap, teléfono, mails, con amenazas tales como “la vida no vale nada en este país, te puedo hacer matar por ocho mil pesos…” ¿Pero, y por qué? ¿Por qué tanta saña contra alguien de quien, evidentemente, quería deshacerse? Bueno, la cosa quizás tenga que ver con que pude descubrir que, además del tema sentimental, A.L. me estaba estafando económicamente, a mí y a mi hija, claro está, a través de maniobras económico-financieras non sanctas, del tipo de esas que puede llevar a cabo un hombre con Poder y que me reservo mencionar por estar toda esa información relacionada con su actividad política y en manos de abogados. Descubrí, además, que, el señor A.L., usurpa un título que no tiene, porque no es sociólogo y esto será para Ud. muy fácil de comprobar.
Podrá Ud. tratarme de lo que quiera, pero aquí lo que importa son los hechos, estos hechos y otros que, más tarde o más temprano, saldrán a la luz y podrían perjudicarla a usted, Presidenta, ajena totalmente a estas acciones.

El señor A.L. es un personaje público, quien habla en nombre de su gobierno, identificado por toda la gente con el mismo, pero que en la intimidad distorsiona las convicciones, más legítimas de su presidencia, a mi humilde entender. Por eso, solo quiero que esté enterada, Presidenta, de quién es esta persona que fue 35 años amargos mi marido y con el cual tengo una hija, que está sufriendo y mucho las consecuencias de semejante estafa y defraudación a su propio grupo familiar. Una estafa no solo afectiva, que eso no se puede juzgar, sino económica. 

Muchas gracias por escucharme, si es que es posible que alguna vez exista esa oportunidad.

miércoles, mayo 16, 2018

Pier Paolo Pasolini: AL PRÍNCIPE



Si regresa el sol, si cae la tarde,
si la noche tiene un sabor de noches futuras,
si una siesta de lluvia parece regresar
de tiempos demasiado amados y jamás poseídos del todo,
ya no encuentro felicidad ni en gozar ni en sufrir por ello:
ya no siento delante de mí toda la vida...
Para ser poetas, hay que tener mucho tiempo:
horas y horas de soledad son el único modo
para que se forme algo, que es fuerza, abandono,
vicio, libertad, para dar estilo al caos.
Yo, ahora, tengo poco tiempo: por culpa de la muerte
que se viene encima, en el ocaso de la juventud.
Pero por culpa también de este nuestro mundo humano
que quita el pan a los pobres, y a los poetas la paz.

*De "La religión de mi tiempo" 1961. Versión de Delfina Muschietti.



Macedonio Fernández: Papeles de Recienvenido




El accidente de Recienvenido

Me di contra la vereda.
¿En defensa propia? indagó el agente.
No, en ofensa propia: yo mismo me he descargado la vereda en la frente.
La comisa de la vereda apuntó un reportero le cayó sobre el rostro a nivel de la tercera circunvolución izquierda, asiento de la palabra...
Y del periodismo insinuó el accidentado.
Que ha recobrado en este momento. Y sigue redactando el periodista: El artesonado de la acera...
No se culpe a nadie, propongo... No, eso es para suicidarse.
De mi pronta mejoría, quería decir. Ruego al señor reportero que figure algo en la noticia de "decúbito dorsal".
No hay necesidad: los operarios tipógrafos lo ponen siempre. O si no, ponen: "base del cráneo".
¿Se me dirá si me puedo levantar sin deslucir la noticia de un suicidio?
¿Iban mal sus negocios?
Nada de eso: la única dificultad ha sido el cordón de la vereda. ¿Puedo anotar oposición de familia a su noviazgo?
Otro insiste en que había mediado agresión y le ruega aclare si se interponía "un viejo resentimiento".
Alguien, un desconocido desde mucho tiempo atrás para usted, avanzó resueltamente y desenfundando un cordón de la vereda ColtBrowing se lo disparó.
En fin, Recienvenido empieza a sulfurarse y los increpa:
¡Yo estaba aquí antes que ustedes y mis informes son más anticipados! Voy a darles un resumen publicable:
"Yo caí. Fui derribado por el golpe de la orilla de la vereda; sin embargo, no necesitaba ya serlo, pues mi cabeza salió a recibir el golpe yéndose al suelo.
"Caí; fue en ese momento que me encontré en el suelo. Ninguna persona había.
¡Estaba yo! Y yo.
Y yo dicen los reporteros.
Muy bien. No imaginando que hubieran tantas personas en torno mío que me precisaran, invertí unos minutos de desmayo en estarme quieto sin apresuramiento. Cuando desperté, me supuse o que había recibido parte de la vereda en la cabeza, o que había leído algún capítulo de Literatura Obligatoria del Mío Cid o el Cielo del Dante. Rodeado, en las cuatro direcciones de la instrucción pública, N. S. E. y O., por infinitas personas en número de setenta que habían abandonado importantes negocios para formarme un cinturón zoológico suburbano, se llamó a la Asistencia Pública para que me trajera un vaso de agua que nunca llegó. Retardo de la Asistencia Pública anota un cronista.
Algo de delirio otro.
¿Me permiten? siguió Recienvenido. No obstante la falta de horario, el accidente es la única cosa que yo nunca he visto desperdiciar; el agua caliente, el fuego, desperdiciamos con frecuencia, pero siempre alrededor de aquél he visto a muchas personas que están juntando al accidentado, rodeándolo para que no se filtre y desparrame, formando un círculo tan perfecto como perfecto es el centro de él formado por la persona más o menos completa en el momento que ha tomado el papel de accidentado.
1922

Macedonio Fernández (Buenos Aires, 1 de junio 1874 - 10 de febrero de 1952).

sábado, mayo 12, 2018

Mónica Tracey: Hay que dejar de ser hermosa

Hilos Editora se complace en anunciar la salida del nuevo libro de la poeta argentina Mónica Tracey: Hay que dejar de ser hermosa. Muy pronto estará en librerías de todo el país.