miércoles, marzo 27, 2013

Gottfried Benn: Morgue y otros poemas




Pequeño aster

El cadáver del conductor
de un camión de cerveza
fue alzado sobre la camilla.
Alguien le había colocado entre los dientes
una pequeña flor
oscura=clara=lila.
Cuando le saqué el paladar y la lengua
desde el pecho
con un largo cuchillo
debajo de la piel,
he debido rozarla
porque la flor se deslizó
hacia el cerebro vecino.
La guardé en el tórax
entre el aserrín
cuando lo cosían.
¡Bebe hasta la saciedad en tu florero!
¡Descansa en paz,
pequeño aster!


 Traducción Verónica Jaffé
         Kleine Aster

Ein ersoffener Bierfahrer wurde auf den Tisch gestemmt.
Irgendeiner hatte ihm eine dunkelhellila Aster
zwischen die Zähne geklemmt.
Als ich von der Brust aus
unter der Haut
mit einem langen Messer
Zunge und Gaumen herausschnitt,
muss ich sie angestossen haben, denn sie glitt
in das nebenliegende Gehirn.
Ich packte sie ihm in die Brusthöhle
zwischen die Holzwolle,
als man zunähte.
Trinke dich satt in deiner Vase!
Ruhe sanft,
kleine Aster!
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 Traducción: Daniel Rojas Pachas

Bella juventud

La boca de una niña que había estado largo tiempo entre los juncos
lucía tan roída.
Cuando abrimos su pecho, el esófago estaba tan agujereado.
Finalmente en el arco bajo el diafragma
encontramos un nido de jóvenes ratas.
Una hermanita yacía muerta.
Las otras se alimentaban del hígado y riñón,
bebiendo la fría sangre gozaban de
una bella juventud.
Y bella y rauda fue también su muerte:
Lanzamos a toda la pandilla al agua.
Oh, cómo chillaban esos pequeños hocicos!!!

 
SCHÖNE JUGEND

Der Mund eines Mädchens, das lange im Schilf gelegen hatte,
sah so angeknabbert aus.
Als man die Brust aufbrach, war die Speiseröhre so löcherig.
Schließlich in einer Laube unter dem Zwerchfell
fand man ein Nest von jungen Ratten.
Ein kleines Schwesterchen lag tot.
Die andern lebten von Leber und Niere,
tranken das kalte Blut und hatten
hier eine schöne Jugend verlebt.
Und schön und schnell kam auch ihr Tod:
Man warf sie allesamt ins Wasser.
Ach, wie die kleinen Schnauzen quietschten!
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La novia del negro

Entonces el rubio cuello de una mujer blanca
yacía encamado en oscuros cojines sanguinolentos.
El sol tempestuoso en su cabello
se extendía lamiendo sus delicados muslos
y se arrodillaba ante sus bronceados pechos,
aún no deformados por el vicio o el parto.
A su lado un negro de ojos y frente marcados por la coz de un caballo
mete dos dedos de su sucio pie izquierdo dentro de su pequeña oreja blanca.
Sin embargo, ella yace durmiente como una novia:
En el marco jubiloso del primer amor
y la víspera de numerosas ascensiones de cálida juventud.
Hasta que hundimos el cuchillo en su blanca garganta
y le echamos una liga púrpura de sangre muerta
alrededor de sus caderas.

 NEGERBRAUT

Dann lag auf Kissen dunklen Bluts gebettet
der blonde Nacken einer weißen Frau.
Die Sonne wütete in ihrem Haar
und leckte ihr die hellen Schenkel lang
und kniete um die bräunlicheren Brüste,
noch unentstellt durch Laster und Geburt.
Ein Nigger neben ihr: durch Pferdehufschlag
Augen und Stirn zerfetzt. Der bohrte
zwei Zehen seines schmutzigen linken Fußes
ins Innere ihres kleinen weißen Ohrs.
Sie aber lag und schlief wie eine Braut:
am Saume ihres Glücks der ersten Liebe
und wie vorm Aufbruch vieler Himmelfahrten
des jungen wannen Blutes.
Bis man ihr
das Messer in die weiße Kehle senkte
und einen Purpurschurz aus totem Blut
ihr um die Hüften warf.

 --

Café nocturno

824: Vida y pasión de las mujeres.
El cello se toma un trago rápido. La flauta
eructa profundo en tres compases: Su sabrosa cena.
El tambor termina de leer una novela policial.

Dienteverdoso con espinillas en la cara
le hace ojitos a conjuntivitis.

Cabello Grasiento 
habla a boca abierta con amígdalas inflamadas.
Fe, esperanza y caridad penden de su cuello.

Incipiente bocio es dulce con nariz montada.
Él le invita tres cervezas.

Irritación de afeitada compra claveles
para enternecer a papada.

Bemol-menor: la Sonata N° 35.
Dos ojos rugen con escándalo:
¡No derrames la sangre de Chopin en esta pocilga,
estos buenos para nada, no la merecen!
¡Eh, Gigi! ¡Basta! -

La puerta se desborda: Una mujer.
Desierto calcinado. Marrón canaanita.
Virgen, llena de cavidades. Ella trae consigo un aroma.
Imperceptible aroma.
Sólo es un dulce entumecimiento en el aire
rondando mi cerebro.

Un mórbido panzón da saltitos detrás de ella.

NACHTCAFÉ

824: Der Frauen Liebe und Leben.
Das Cello trinkt rasch mal. Die Flöte
rülpst tief drei Takte lang: das schöne Abendbrot.
Die Trommel liest den Kriminalroman zu Ende.

Grüne Zähne, Pickel im Gesicht
winkt einer Lidrandentzündung.

Fett im Haar
spricht zu offenem Mund mit Rachenmandel
Glaube Liebe Hoffnung um den Hals.

Junger Kropf ist Sattelnase gut.
Er bezahlt für sie derei Bierre.

Bartflechte kauft Nelken,
Doppelkinn zu erweichen.

B-molI: die 35. Sonate.
Zwei Augen brüllen auf:
Spritzt nicht das Blut von Chopin in den Saal,
damit das Pack drauf rumlatscht!
Schluß! He, Gigi! -

Die Tür fließt hin: Ein Weib.
Wüste ausgedörrt. Kanaanitisch braun.
Keusch. Höhlenreich. Ein Duft kommt mit.
Kaum Duft.
Es ist nur eine süße Vorwölbung der Luft
gegen mein Gehirn.

Eine Fettleibigkeit trippelt hinterher.

 --

Circulación

La solitaria muela de una puta
una muerta sin nombre
llevaba una corona de oro.
Las demás se habían desprendido
como por un secreto acuerdo.
Ésta la extrajo el sepulturero para sí.
Porque, decía,
sólo la tierra debe volver a la tierra.


KREISLAUF

Der einsame Backzahn einer Dirne,
die unbekannt verstorben war,
trag eine Goldplombe.
Die übrigen waren wie auf stille Verabredung
ausgegangen.
Den schlug der Leichendiener sich heraus,
versetzte ihn und ging für tanzen.
Denn, sagte er,
nur Erde solle zur Erde werden.
 --


Pabellón de parturientas

Las mujeres más pobres de Berlín
—trece niñas en cuarto y medio,
putas, marginales, prisioneras—
retorciendo su cuerpo y sollozando.
En ningún otro sitio se grita tanto.
En ningún otro sitio el sufrimiento y dolor
importa tan poco
porque aquí siempre grita algo:

"¡puja mujer! ¿Entiendes, puja?
No estás aquí por diversión.
No lo contengas!!! No alargues la cosa!!!
Puja incluso si te cagas encima.
No estás aquí para descansar.
Esto no saldrá por sí solo. Debes presionar!"
Por fin llega: azulado y pequeño.
Orina y heces lo ungen.

De once camas con lágrimas y sangre
los gemidos le dan la bienvenida.
Sólo dos ojos elevan un coro de júbilo al cielo
por este pequeño pedazo de carne.

Todos se marchan: desolación y placer.
Y cuando muera entre estertores y sufrimientos,
otros llenarán las doce camas de este pabellón.

  

SAAL DER KREISSENDEN FRAUEN

Die ärmsten Frauen von Berlin
—dreizehn Kinder in anderthalb Zimmern,
Huren, Gefangene, Ausgestoßene—
krümmen hier ihren Leib und wimmern.
Es wird nirgends so viel geschrien.
Es wird nirgends Schmerzen und Leid
so ganz und gar nicht wie hier beachtet,
weil hier eben immer was schreit.

"Pressen Sie, Frau! Verstehn Sie, ja?
Sie sind nicht zum Vergnügen da.
Ziehn Sie die Sache nicht in die Länge.
Kommt auch Kot bei dem Gedränge!
Sie sind nicht da, um auszuruhn.
Es kommt nicht selbst.
Sie müssen was tun!"
Schließlich kommt es: bläulich und klein.
Urin und Stuhlgang salben es ein.

Aus elf Betten mit Tränen und Blut
grüßt es ein Wimmern als Salut.
Nur aus zwei Augen bricht ein Chor
von Jubilaten zum Himmel empor.

Durch dieses kleine fleischerne Stück
wird alles gehen: Jammer und Glück.
Und stirbt es dereinst in Röcheln und Qual,
liegen zwölf andere in diesem Saal.

 --

 Apéndice

Todo blanco, estéril y reluciente.
Bajo la sábana gemidos y movimiento.
El Abdomen marcado, escalpelos brillando.

Preparados para cuando usted lo esté señor!!!
El primer corte, como rebanar pan.
"¡Pinzas!" Chorros rojo carmesí.
Más profundo. Los músculos, húmedos, ardientes,
la vibrante carne como un ramo de rosas.
¿Es pus lo que está salpicando?
Quizá  el intestino ha sido dañado.
"Doctor, si se para contra luz, cómo puedo mantener las
tripas en su lugar.”
Anestesia!!! No puedo operar,
Este tipo está agitando su estómago.

A través del silencio de niebla y vísceras,
el ruido de unas tijeras chocando con el suelo.
La diligente enfermera con ojos vigilantes
prepara algodones esterilizados.

"¡No puedo encontrar nada en esta porquería!"
¡Quítenme la mascarilla!" La sangre comienza a coagular.
"Por Dios Santo!!! Hey señor, más presión en las rodillas!"
Todo enredado. ¡Por fin: aquí está!
A cauterizar enfermera!" Un susurro.

Hijo, debo decir que has sido afortunado.
La cosa estaba a punto de perforarse.
"¿Ve la pequeña mancha verde?
Tres horas, creo,  y el estómago hubiese sido un desastre."
Suturas, vendaje, un alegre y buen show.
Todo cosido. Se asean y retiran de la sala.
Rabiosa rechina sus huesudos dientes,
la muerte se escurre a la barraca de los cancerosos.


 BLINDDARM

Alles steht weiß und schnittbereit.
Die Messer dampfen. Der Bauch ist gepinselt.
Unter weißen Tüchern etwas, das winselt.

"Herr Geheimrat, es wäre soweit."
Der erste Schnitt. Als schnitte man Brot.
"Klemmen her!" Es spritzt was rot.
Tiefer. Die Muskeln: feucht, funkelnd, frisch.
Steht ein Strauß Rosen auf dem Tisch?

Ist das Eiter, was da spritzt?
Ist der Darm etwa angeritzt?
"Doktor, wenn Sie im Lichte stehn,
kann kein Deibel das Bauchfell sehn.
Narkose, ich kann nicht operieren,
der Mann geht mit seinem Bauch spazieren."

Stille, dumpf feucht. Durch die Leere
klirrt eine zu Boden geworfene Schere.
Und die Schwester mit Engelssinn
hält sterile Tupfer hin.

"Ich kann nichts finden in dem Dreck!"
"Blut wird schwarz. Maske weg!"
"Aber —Herr des Himmels— Bester,
halten Sie bloß die Hacken fester!"
Alles verwachsen. Endlich: erwischt!
"Glüheisen, Schwester!" Es zischt.

Du hattest noch einmal Glück, mein Sohn.
Das Ding stand kurz vor der Perforation.
"Sehn Sie den kleinen grünen Fleck?—
Drei Stunden dann war der Bauch voll Dreck."

Bauch zu. Haut zu. "Heftpflaster her!
Guten Morgen, die Herrn."
Der Saal wird leer.
Wütend klappert und knirscht mit den Backen
der Tod und schleicht in die Krebsbaracken.

 --

Hombre y mujer atraviesan la barraca de los cancerosos

El hombre:
Aquí en esta fila úteros destruidos
y en esta fila pechos destruidos
Camas juntas y apestosas, a cada hora las hermanas se
turnan.
Ven, levanta silenciosamente esta manta.
Mira esta gran pila de grasa y horribles humores
fue preciosa para un hombre alguna vez
significaba éxtasis y hogar.

Ven y mira estas cicatrices en el pecho.
¿Sientes el rosario de pequeños nudos blandos?
Toca sin temor. La carne cede y está adormecida.
Aquí hay uno que sangra como si tuviese treinta cuerpos.
Nadie tiene tanta sangre. De ésta tuvieron que arrancar a
un niño de su útero canceroso.

Los dejan dormir. Día y noche. —A los nuevos
se les dice: aquí el sueño les hará bien—. Pero los
domingos se les deja un rato despiertos para las visitas,

toman un poco de alimentos. Sus espaldas están
llagadas. Ves las moscas. A veces,
las hermanas los lavan. Como uno lava los bancos.
Aquí las sepulturas se elevan alrededor de cada cama y la
carne desciende a la tierra. El Fuego se extingue y
la vitalidad se apresta a correr. La Tierra llama.



 MANN UND FRAU GEHN DURCH DIE KREBSBARACKE

Der Mann:
Hier diese Reihe sind zerfallene Schöße
und diese Reihe ist zerfallene Brust.
Bett stinkt bei Bett. Die Schwestern wechseln stündlich.
Komm, hebe ruhig diese Decke auf.
Sieh, dieser Klumpen Fett und faule Stäfte,
das war einst irgendeinem Mann groß
und hieß auch Rausch und Heimat.

Komm, sieh auf diese Narbe an der Brust.
Fühlst du den Rosenkranz von weichen Knoten?
Fühl ruhig hin. Das Fleisch ist weich und schmerzt nicht.

Hier diese blutet wie aus dreißig Leibern.
Kein Mensch hat so viel Blut.
Hier diese schnitt man
erst noch ein Kind aus dem verkrebsten Schoß.

Man läßt sie schlafen. Tag und Nacht. — Den Neuen
sagt man: hier schläft man sich gesund. —   Nur sonntags
für den Besuch läßt man sie etwas wacher.

Nahrung wird wening noch verzehrt. Die Rücken
sind wund. Du siehst die Fliegen. Manchmal
wäscht sie die Schwester. Wie man Bänke wäscht.

Hier schwillt der Acker schon um jedes Bett.
Fleisch ebnet sich zu Land. Glut gibt sich fort.
Saft schickt sich an zu rinnen.
Erde ruft.
  
*Gottfried Benn (Alemania, 1886–1956).  Poeta, traductor y ensayista.  







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