miércoles, julio 10, 2013

Silvia Guerra: Apenas si se nombra el porvenir...

Díptico Azucenas, de Sandra Arminio.


La vela que gotea

La vela que gotea sobre el mantel bordado.
 
La piel, pétalo sobre la fuente abandonada.
 
A un hombre le sangra la nariz rota de un golpe
 
en un ring de suburbio,
 
con las paredes húmedas
 
pintadas de naranja. Una mujer se levanta de una sala
 
a la que no habrá de volver dejando atrás
 
la infancia y la muñeca. El racimo y el sueño.
 
Y no haber nadie
 
Nadie que espere en ningún sitio.
 
Apenas si se barren los restos de la cena.
 
Apenas si se nombra el porvenir.
 
Apenas el ala violeta del sombrero.
 
El tacto, apenas.

  *De La sombra de la azucena, Cantus Firmus, Nueva York, 2000).

*Silvia Guerra (Uruguay, 1961). Ha publicado, entre otros libros: De la arena nace el agua (1987), Idea de la aventura (1990), La sombra de la azucena (2000) y Nada de nadie (2001).
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