viernes, febrero 15, 2013

Marina Tsvietáieva, fragmento de El arte a la luz de la conciencia



"El estado de la creación es el estado de alucinamiento. Antes de empezar es obsesión, hasta terminar es posesión. Algo, alguien te invade, tu mano es la ejecutante, no de ti, sino de aquél. ¿Quién es él? Aquello que quiere ser a través tuyo. 
A mí las piezas siempre me escogían por la señal de la fuerza, y las solía escribir a menudo casi contra la voluntad. Todas mis piezas rusas son así. Ciertas cosas de Rusia querían ser dichas, y me escogieron a mí. Y me convencieron, me sedujeron —¿con qué?— con mi propia fuerza: ¡sólo tú! [...].
 El estado de creación es un estado de sueño, cuando al someterte a una necesidad desconocida, incendias la casa o empujas de la montaña a un amigo. ¿Es tuyo este acto? Evidentemente es tuyo (duermes y sueñas tú). Tu acto en plena libertad, acto tuyo sin conciencia, acto tuyo de ti-naturaleza.... Pero, ¿en qué se diferencia una obra de arte de una obra de la naturaleza, un poema de un árbol? [...] La tierra, que da nacimiento, es irresponsable, mientras que el hombre creador es responsable. [...] Es responsable por la creación de sus manos.

Del ensayo: El arte a la luz de l conciencia.
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