viernes, enero 25, 2013

Louise Elisabeth Glück: Más poemas...



Los poemas que publicamos fueron tomados del sitio http://ustedleepoesia2.blogspot.com.ar/

La Biblioteca de Marcelo Leites



El espejo

Mirándote ante el espejo me pregunto
qué se sentirá ser tan hermoso
y por qué en vez de amarte a ti mismo
te cortas, rasurándote
como un ciego. Creo que me permites observar
de manera que puedas volverte contra ti mismo
con mayor violencia,
necesitado de mostrarme cómo rasgas la carne
desdeñosamente y sin titubeos,
hasta que te veo correctamente,
como un hombre herido, no
el reflejo que deseo

* (Traduc.: R. Vargas)

THE MIRROR

Watching you in the mirror I wonder
what it is like to be so beautiful
and why you do not love
but cut yourself, shaving
like a blind man. I think you let me stare
so you can turn against yourself
with greater violence,
needing to show me how you scrape the flesh away
scornfully and without hesitation
until I see you correctly,
as a man bleeding, not
the reflection I desire.

Poema

En el anochecer, ahora mismo, un hombre
se inclina sobre su mesa de trabajo.
Alza lentamente la cabeza: aparece
una mujer con rosas. Su rostro,
cubierto por los verdes tallos entrecruzados,
flota hacia la superficie del espejo.

Es una forma del sufrimiento: luego, la página transparente
se alza siempre hacia la ventana hasta que emergen sus venas
como palabras por fin trazadas con tinta.

Trato de comprender qué los liga uno al otro,
y los dos a la casa gris que el crepúsculo
arraiga firmemente en su sitio,

porque debo entrar en sus vidas:
es primavera y el peral se cubre
de blancas flores frágiles.



* (Traduc.: U. González de León)

POEM

In the early evening, as now, a man is bending
over his writing fable.
Slowly he lifts his head; a woman
appears, carrying roses.
Her face floats to the surface of the mirror,
marked with the green spokes of rose stems.

It is a form
of suffering: then always the transparent page
raised to the window until its veins emerge
as words finally filled with ink.

And I am meant to understand
what binds them together
or to the gray house held firmly in place by dusk

because I must enter their lives:
it is spring, the pear tree
filming with weak, white blossoms.

El límite

Una y otra vez, una y otra vez, ato
mi corazón a la cabecera de la cama
mientras mis acolchonados lamentos
se endurecen contra su mano. Está aburrido,
me doy cuenta. ¿Acaso no me trago sus engaños,
no pongo sus flores en agua? Lo miro cortar los trozos de carne
sobre el encaje de mamá,
distribuir magras porciones piadosamente...Puedo sentir sus muslos
contra mí por amor a los niños.
¿La recompensa? Por las mañanas, destrozada
por esta casa, lo miro tostar su pan
y probar su café, evadiéndose.
Las sobras son mi desayuno.


* (Traduc.: R. Vargas)


THE EDGE

Time and again, time and again I tie
My heart to that headboard
While my quilted cries
Harden against his hand. He's bored—
I see it. Don't I lick his bribes, set his bouquets
In water? Over Mother's lace I watch him drive into the gored
Roasts, deal slivers in his mercy...I can feel his thighs
Against me for the children's sakes. Reward?
Mornings, crippled with this house,
I see him toast his toast and test
His coffee, hedgingly.
The waste's my breakfast.

El umbral

Yo quería quedarme como estaba
quieta, a diferencia del mundo,
no en medio del verano sino en la fase previa
al brote de la primera flor, el momento
en que nada es pasado aún —

no en medio del verano, intoxicante,
sino a fines de la primavera, cuando el césped no es alto todavía
al borde del jardín, cuando los tulipanes precoces
empiezan a brotar —

como un niño que ronda un umbral, observando a los demás,
los que entran primero,
tensa fusión de brazos, atento a los
fracasos ajenos, las vacilaciones ajenas

con la brutal confianza infantil de un inminente poder
preparándose para vencer
esas flaquezas, para sucumbir
a la nada, el tiempo directamente

previo a la floración, la época de la maestría

antes de la aparición del don,
antes de la posesión.


* (Traduc. María Negroni)

THE DOORWAY

I wanted to stay as I was
still as the world is never still,
not in midsummer bur tlie moment before
the first flower forms, the moment
nothing is as yet past —

not midsummer, the intoxicant,
but late spring, the grass not yet
high at the edge of the garden, the early tulips
beginning to open —

like a child hovering in a doorway, watching the others,
the ones who go first,
a tense cluster of limbs, alert to
the failures of others, the public falterings

with a child's fierce confidence of imminent power
preparing to defeat
these weaknesses, to succumb
to nothing, the time directly

prior to flowering, the epoch of mastery

before the appearance of the gift,
before possession.

Memoria

Nací prudente, bajo el signo de Tauro.
Crecí en una isla, próspera,
en la segunda mitad del siglo veinte;
la sombra del Holocausto
apenas nos rozó.

Tuve una filosofía del amor, una filosofía
de la religión, ambas basadas
en mis primeras experiencias de familia.

Y si cuando escribí sólo usé unas pocas palabras
fue porque el tiempo siempre me pareció corto,
como si pudieran arrancármelo
en cualquier momento.

Y mi historia, de todos modos, no era única
aunque, como todo el mundo, tenía una historia,
un punto de vista.

Unas pocas palabras fueron todo lo que necesité:
nutrir, sostener, atacar.

* (Traduc. Mirta Rosenberg)

El jardín

No puedo hacerlo nuevamente
difícilmente soportaría verlo;
bajo la tenue lluvia del jardín
la joven pareja siembra
un surco de guisantes, como si
nadie lo hubiese hecho nunca:
los grandes problemas todavía
no han sido enfrentados ni resueltos.

Ellos no pueden verse
en el polvo fresco aún, empezar
sin ninguna perspectiva,
con las colinas al fondo,
verdes y pálidas, nubladas de flores.

Ella desea detenerse;
él desea llegar hasta el fin,
permanecer en las cosas.

Mírala a ella tocar su mejilla,
pedirle una tregua, los dedos
ateridos por la lluvia primaveral;
en el pasto tierno estrellan rojos azafranes.

Aun aquí, aun en los comienzos del amor,
su mano al abandonar la cara
da una impresión de despedida,

y ellos se creen
capaces de ignorar
esta tristeza.


* (Traduc. Pablo Fidalgo Lareo)

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