jueves, enero 24, 2013

Proust y Manet: Espárragos...

Manojo de espárragos
(...) pero mi pasmo era ante los espárragos empapados de azul ultramar y de rosa, y cuyo tallo, mordisqueado de azul y malva, iba rebajándose insensiblemente hasta la base -sucia aún por el suelo de su planta-, con irisaciones de belleza supraterrena. Parecía que aquellos matices celestes delataban a las deliciosas criaturas que se entretuvieron en metamorfosearse en verduras y que, a través del disfraz de su firme carne comestible, transparentaban con sus colores de aurora naciente sus intentos de arco iris y su languidez de noches azules, una esencia preciosa, perceptible para mí aun cuando, durante toda la noche que seguía a una comida donde hubo espárragos, se divertían en sus farsas poéticas y groseras, como fantasía shakesperiana, en trocar mi vaso de noche en copa de perfume."

*En busca del tiempo perdido (P&J, Cap I, pág. 121).
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