sábado, septiembre 22, 2012

Georg Trakl: dos poemas...



Lamento

Adolescente con boca de cristal
tu áurea mirada descendió hasta el valle;
un ondear rojo y pálido en el bosque
a la hora negra del anochecer.
¡Anochecer que abre las hondas heridas!

¡Miedo! La pesadumbre del sueño de la muerte,
el exánime sepulcro, y desde el árbol y el venado
todavía mira el año;
campo raso y tierra laborable,
llama el pastor a la grey temerosa.

Hermana, tus azules cejas
aletean suaves en la noche.
El órgano gime y el infierno ríe,
y un terror hace presa del corazón;
quisiera mirar ángeles y estrellas.

La madre ha de temer por su pequeño;
el rojo estruendo del mineral en la mina,
placeres, lágrimas, un sufrimiento de piedra,
el oscuro mito de los titanes.
¡Pesadumbre! Un lamento de águilas solitarias.


Klage

Jüngling aus kristallnem Munde/Sank dein goldner Blick ins Tal;/Waldes Woge rot und fahl/

In der schwarzen Abendstunde./Abend schlägt so tiefe Wunde!//

Angst! des Todes Traumbeschwerde,/Abgestorben Grab und gar/Schaut aus Baum und Wild das Jahr;/Kahles Feld und Ackererde./Ruft der Hirt die bange Herde.//

Schwester, deine blauen Brauen/Winken leise in der Nacht./Orgel seufzt und Hölle lacht/

Und es faßt das Herz ein Grauen;/Möchte Stern und Engel schauen.//


Mutter muß ums Kindlein zagen;/Rot ertönt im Schacht das Erz,/Wollust, Tränen, steinern Schmerz,/Der Titanen dunkle Sagen./Schwermut! einsam Adler klagen.//

 

Grodek *

Al anochecer retumban en los bosques otoñales
las armas mortíferas, en las llanuras doradas
y en los lagos azules, por los que un sol
sombrío rueda. La noche envuelve
a los guerreros moribundos, el salvaje lamento
de sus bocas despedazadas.
Pero sigilosamente confluyen hacia el pastizal
rojas nubes en las que mora un Dios colérico,
la sangre derramada y un frío lunar;
todos los caminos llevan a la negra podredumbre.
Bajo el ramaje de oro de la noche y las estrellas
se tambalea la sombra de la hermana por la floresta silenciosa,
para saludar a los espíritus de los héroes, a las cabezas sangrantes;
mientras suenan quedas en los juncos las oscuras flautas del otoño,
¡oh dolor arrogante!¡Altares de bronce!
La ardorosa llama del espíritu se alimenta hoy de un dolor más tremendo:
los nietos no nacidos.


* N.T.:Grodek: ciudad de Galitzia (Polonia) en el frente de guerra oriental, donde Trakl actuaba como farmacéutico en la sanidad del ejército austríaco. Allí tuvo lugar una de las batallas de la Primera Guerra Mundial.



Grodek

Am Abend tönen die herbstlichen Wälder/Von tödlichen Waffen, die goldnen Ebenen/

Und blauen Seen, darüber die Sonne/Düstrer hinrollt; umfängt die Nacht/

Sterbende Krieger, die wilde Klage/Ihrer zerbrochenen Münder./Doch stille sammelt im Weidengrund/Rotes Gewölk, darin ein zürnender Gott wohnt/Das vergoßne Blut sich, mondne Kühle;/Alle Straßen münden in schwarze Verwesung./Unter goldnem Gezweig der Nacht und Sternen/Es schwankt der Schwester Schatten durch den schweigenden Hain,/Zu grüßen die Geister der Helden, die blutenden Häupter;/ Und leise tönen im Rohr die dunklen Flöten des Herbstes./O stolzere Trauer! ihr ehernen Altäre,/Die heiße Flamme des Geistes nährt heute ein gewaltiger Schmerz,/Die ungebornen Enkel.

**Georg Trakl (Salzburgo, 1887-Cracovia, 1914), "Revelación y aniquilamiento", Poemas, traducción, prólogo y notas de Aldo Pellegrini, Ed. Corregidor, Buenos Aires, 2009 (edición no bilingüe).


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