martes, julio 24, 2012

Djuna Barnes: dos poemas


Transfiguración


Cava el profeta con manos de hierro
las arenas movedizas del desierto.

El insecto retorna a su estado de larva;
vuelve a ser semilla la rosa trepadora.

A la garganta vacía de Moisés, como humo
regresan todas sus palabras.

El cuchillo de Caín deshace la estocada;
del polvo se levanta Abel.

Pilatos no encuentra su lengua;
Está desnudo el árbol del que Judas colgó.

Lucifer brama desde la tierra;
Abajo cae Cristo en su muerte.

La costilla se pliega a la espalda de Adán,
una criatura llora en su costado.

La extensión del Edén es verde y espesa;
El bosque estalla, sin bestias a la vista.

Con sed furiosa, el sol encadenado
alimenta hasta el principio el último día .




Suicidio


Cadáver A


La trajeron adentro, una pequeña crisálida
    hecha trizas,
con un cuerpito golpeado como
una luna con miedo;
y todas sus sutiles sinfonías
una runa crepuscular.


Cadáver B

Apurados le dieron unos empujones de aquí
       y de allá.
Su cuerpo abreviado por el shock
como un gato de urbe.
Ella yacía lánguida como un jarrito
de cerveza que se quedó sin espuma.


  
*Djuna Barnes (EE.UU, 1892-1982). Traducciones al castellano: Sandra Toro (véase el blog El Placard).


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