miércoles, febrero 16, 2011

Irene Gruss: Movimiento


Una mujer sola frente al mar
es más majestuosa que él.
Puede pasar una gaviota
agurando la muerte
o puede caer el sol humedeciendo
las lonas de las carpas
hasta apagarlas,
pero una mujer
frente al mar
mece su soledad como una dueña
y no se estremece.
La luz del mar tiene la importancia
y el movimiento de su ánimo, de su alma.
El viento suena alrededor
de la mujer
y la despierta:
ahora se trata de la playa sin luz, una mujer,
el sol caído, el sonido del mar,
carpas levantadas,
el viento que lo da vuelta
todo.

*Irene Gruss, Buenos Aires, 1950.
Publicar un comentario