sábado, marzo 27, 2010

Bruno Schultz: imágenes precoces, visiones en la infancia...

"No sé cómo llegamos en la infancia a ciertas imágenes cuya significación es para nosotros decisiva. Las mismas juegan el papel de los filamentos en una solución alrededor de los cuales se cristaliza para nosotros el sentido del mundo (...) Esas imágenes constituyen un programa y establecen ese fondo intangible del espíritu que nos es otorgado muy pronto bajo la forma de presentimientos y de impresiones semiconscientes. Me parece que empleamos el resto de nuestra existencia en interpretar esas visiones, en inscribirlas en todos los contenidos que adquirimos, en conducirlas a través de todo el alcance intelectual que nos es accesible. Esas imágenes precoces le señalan a los artistas los límites de su creación, que no viene a ser más que la deducción de principios ya establecidos. No descubren nada nuevo, y a lo único que llegan es a comprender cada vez mejor el secreto que les ha sido confiado al origen. Su obra es una incesante exégesis, un comentario al único versículo que les ha sido dado aprender. Además, el arte no resuelve ese misterio hasta el final. Permanece insoluble. El nudo en el que el alma ha sido enmarañada no es un falso nudo que se desata con sólo tirar de un extremo. Más bien al contrario, cada vez se cierra más estrechamente. Nosotros lo manipulamos, seguimos el curso de los hilos, buscamos su fin y el arte nace de esas manipulaciones."
(Jerzy Ficowski: El libro idólatra, Carta de Bruno Schultz.)
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