martes, febrero 09, 2010

Wallace Stevens: La poesía es una pasión, no un hábito

El clima
“(...) Somos seres físicos en un mundo físico; el clima es una de las cosas que disfrutamos, una de las realidades no filosóficas. El estado del tiempo enseguida se vuelve un estado mental. En el mundo hay muchas cosas “inmediatas” que disfrutamos; un poema perfectamente logrado debe ser una de esas cosas. (…). A la gente le debería gustar la poesía como a los chicos les gusta la nieve, y esto sucedería si los poetas la escribieran.” Carta del 9 de enero de 1940.

El comunismo
“(...) lo que el mundo anhela es un nuevo romanticismo, una nueva creencia.
El comunismo casi se robó el show. Hace unos meses el temor universal (uso la palabra temor en vez de expectativa, por no siento ninguna simpatía por el comunismo) era que el mundo se volviese comunista, si es que de hecho ya no se había vuelto comunista sin darse cuenta, salvo en la cuestión de ponerlo en práctica. El comunismo no es más que un nuevo romanticismo. Voy a incluir en este comentario un comentario sobre su afirmación de que soy de derecha. Por supuesto creo en muchísimas de las cosas en las que creen los así llamados revolucionarios sociales, pero no creo que deba llamarme a mí mismo revolucionario, simplemente por creer que se deba hacer todo lo prácticamente posible para mejorar la condición de los trabajadores, porque creo en la educación como la fuente de libertad y poder, y porque lamento que no hayamos experimentado un poco más en el terreno de la nacionalización de los servicios públicos. Lo que realmente divide a los hombres en clases políticas con respecto a estas cosas no es su grado de creencia en ellas si no los modos y los medios de ponerlas en práctica. Hay muchas cosas que los trabajadores están haciendo en las que no creo, aunque al mismo tiempo, quiero tan vehementemente como ellos que puedan vivir decentemente, con seguridad y educar a sus hijos y tener hogares agradables. Creo que ellos podrían conseguir estas cosas dentro de esta misma estructura (…)” Carta del 12 de enero de 1940.

El poeta, la poesía
(...) El propósito de escribir poesía es alcanzar la poesía pura. La validez del poeta como una figura digna de prestigio se resume totalmente en esto: que le agregue a la vida aquello sin lo cual la vida no puede vivirse, o no vale la pena vivirla, o es insípida; o, en cualquier caso, sería totalmente diferente de lo que es hoy. La poesía es una pasión, no un hábito. Esta pasión se alimenta a sí misma de la realidad. La única fuente de la imaginación es la realidad, y deja de tener valor cuando se aparata de la realidad. He aquí un principio fundamental de la imaginación: no crea sino al transformar. (…) Carta del 10 de agosto de 1940.

Sobre el escapismo
“La poesía como narcótico es escapismo en un sentido peyorativo. Pero hay un escapismo benigno en toda ilusión. El uso de la palabra ilusión sugiere el modo más simple de definir la diferencia entre escapismo en un sentido peyorativo y uno no peyorativo: es decir, es la diferencia entre evasión e ilusión, ilusión benigna. Por supuesto creo en la ilusión benigna. Para mi modo de pensar la idea de dios es un ejemplo de ilusión benigna. Carta del 18 de febrero de 1942.

*Fragmento de las cartas enviadas por el poeta al crítico Hi Simons, extractados de Wallace Stevens, Ed. Selecciones Amadeo Mandarino. Versión: Jorge Salvetti, Darío Rojo.

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