lunes, febrero 02, 2009

Xohana Torres*

Sibila en Ribadavia

Protégeme, crepúsculo,
lugar de mis ex votos,
humilde acudo al sol en rogativa.
A vueltas con el pasado
buscar en la infancia
el tesoro del mapa oculto bajo las piedras.
En mí siempre levita Lola ingrávida,
con un acompañamiento sonoro de gorriones,
su perfil en realce por los lindes.
Sibila en Ribadavia, blusa negra,
bendita sea la que pisaba los racimos
para hacer el vino como si fuera la luz,
¡cuánto amor aún mueve!
En esta hora, amparada o poniente
peregrino hasta el mundo amatista de las viñas:
es que nada se entenderá de todo
si antes no regreso al punto de partida.
No me permite la muerte
alcanzar el rincón por el que Lola asoma
como un dulce dibujo de Chagall.

Sibila en Ribadavia

Protéxeme, crepúsculo,
lugar dos meus exvotos,
humilde acudo ao sol en rogativa.
Ás voltas coas andadas,
buscar na infancia
o tesouro do mapa oculto baixo as pedras.
En min sempre levita Lola ingrávida,
cun acompañamento sonoro de pardais,
seu perfil en realce pola extrema.
Sibila en Ribadavia, chambra moura,
Bendita sexa a que esmagaba os acios
para facer o viño como se fose a luz,
¡canto amor aínda move!
Nesta hora, amparada a poñente,
peregrino ata o mundo amatista das viñas:
é que nada se entenderá de todo
se antes non regreso ao punto de partida.
Non me permite a morte
alcanzar o recamo por onde Lola asoma
como un doce debuxo de Chagall.


*Poeta gallega (Santiago de Compostela, 1931).
Traducción: Luciano Rodríguez.
Agradecemos a la poeta Chus Pato por habernos cedido el ejemplar del libro de Torres Olas atlánticas (Puerta del Mar, 2005), de donde extractamos el poema.
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