domingo, abril 10, 2016

Miguel Ángel Morellli: Poemas

1

mi madre creía en dios y hablaba con él en voz alta
mientras lavaba la ropa y la colgaba de la soga

sentado en un rincón del patio  |  después de la escuela
yo la escuchaba hablar sola y pensaba que mi madre estaba loca

¿cómo no iba a pensarlo?  |  yo tenía apenas doce años
la edad del mundo  |  la edad de todas las verdades de este mundo

pero un día llegué y ella no estaba
y fue como volver a nacer |aunque del lado de la desesperanza

eso pasó hace mucho tiempo, es cierto, pero de tarde en tarde
cuando el olvido me acorrala  |   me siento en el rincón de pensarla
y vuelvo a ser entonces ese niño al que la muerte le mordía los labios

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2

uno escribe para que el silencio dibuje sus palabras
y cuando ya no quede mundo detrás del decir
se vuelva vacío  |  fragmentos de la nada

uno no escribe para habitar la verdad  |  sino para rodearla

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3

tan altas estaban las estrellas
que mi padre nos ponía un cántaro con agua
para que pudiésemos juntarlas con las manos

desde entonces ya no he vuelto a ver cielo 
y noche tras noche espero la lluvia
para buscar entre las piedras su reflejo

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4

¿cómo era tu voz?  |  ¿cómo sonaba mi nombre
cuando desde algún rincón de la siesta me llamabas a tu lado?

el tiempo me ha dejado solamente tu silencio 
fragmentos dispersos de otro cielo impenetrable

olvidar fue aprender a vivir ahogado en sangre

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5

y me pregunto qué va a ser de mí   |  con esta lluvia
con tanta agua corriendo calle abajo  |   y esos despojos
que van a la deriva |si hoy el mundo es una boca de tormenta

hay que llegar |  me digo  |  a la otra orilla 
mientras trato de recordar cómo era que rezaba
aquel hombre que no salía de su casa sin paraguas

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6

llueve a cántaros y desde un rincón de la galería
mi perro mira caer la lluvia sobre los árboles

me pregunto qué pensará    |  qué figuras
dibujará en sus ojos el agua de los charcos
qué vieja memoria salpicará el diluvio de su propia memoria

de pie frente a la ventana, yo miro a mi perro mirando la lluvia
mientras desde alguna parte alguien nos está mirando
y se pregunta en qué tormentas estaremos pensando

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7

adónde va el dolor cuando deja de doler?  
cuando por fin el hombre se libera del hombre   
qué astillas del olvido deshabitan su cadáver? 
qué razones de intemperie lo devuelven a la nada?

si nada queda de él en nuestras manos  
adónde oculta dios su propia ausencia?

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8

si yo fuese uno de esos poetas torrenciales  | capaces
de agonizar de puro enamorados  |  y que antes de morir
escriben maravillosos testamentos
a lo mejor podría dejarte  | a modo de despedida    
un poema memorable

un poema que dijese, por ejemplo  |  te dejo la luz que sosiega el alba
el clamor azulado de aquella noche de verano en villa arcadia
el frágil rumor de las olas apagando en ti su ansias de infinito

te dejo los cristales de mis sueños  |  las mil noches de burton
las cartas que jamás te escribiré  |  el áncora de los días que pasaron
mi lámpara y el compás  |  mi fatigada pipa de poeta

pero yo soy un simple rumiador desarropado  |  uno de esos
que no guardan para mañana sino los versos que son pura ausencia  
un bajateclas, en fin, un embustero  |  que ni siquiera fuma en pipa  |  ni es poeta

qué te puedo dejar sino un cadáver inoportuno   |  un adiós
 algunas deudas que prometí pagar y no he podido    
y varios cuadernos amarillos que deberás reducir a cenizas
el día que dispongas que ya nada quede de mí   
de esta obstinada costumbre de nombrarte

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9

aquella que cierra los ojos y ve el mar  |  todo el mar    
el fondo terrible del mar
y en el contraluz de su caída va espantando fantasmas

aquella que será dolor en los retratos  |  cristales en el tiempo
una sombra que aúlla y escapa de sí misma

aquella que al abrir los ojos me pide  |   ayudame a morir

a griselda garcia

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10

yo no escribo para alterar el rumbo del universo
ni para acabar con sus plagas |  esos monstruos que lo acechan

escribo porque he descubierto que toda ventana da al vacío

y afuera es noche

y llueve tanto




*Miguel Ángel Morelli (Coronel Suárez, Pro. de Buenos Aires, Argentina,1955). Poeta, Lic. en Cs. de la Información (U.N.L.P). Periodista. Trabajó, entre otros medios, en El Cronista Comercial, Clarín, Vosotras y La Nueva Provincia.
Publicó, en poesía: Piedra blanca sobre piedra negra (Galerna, 1980), Los signos de fuego (Galerna, 1989), Fragmentos de su cielo impenetrable (Tiempo Sur, 1998), Humanos, casi humanos (Dakota University, Dakota, USA, 2009), Despojos (Tiempo Sur, 2009). Para niños: Una sombra maldita (Editorial Salim, 2014). Tiene un libro, próximo a salir:  Razón de intemperie





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