martes, febrero 25, 2014

María del Carmen Colombo: Dragón subiendo al cielo


"Dragón": dibujo de Soledad López

Son chinas las tres chicas, pintadas por el fino
pincel de un copista oriental. Ojos como rendijas
miran la escena de la madre, lavando el kimono en
el piletón del patio. Las miradas finitas rayan las
ojeras de la madre, imitación de la sombra de un
árbol exótico. Le dibujan persianas cerradas para
protegerla de un sol de siesta, insoportable.
El alma china de la familia se llena como una palangana
porteña al compás de los dichos maternales
del agua. Y las tres chicas recuerdan, al unísono, los
agujeros dejados por las balas. Los agujeros del recuerdo,
multiplicados por tres, ensucian con la sangre
del padre el kimono que la madre lava, infinitamente,
adentro del piletón de sus propias ojeras.
Recordar, abrir el ojal de una herida llamada ojo,
provoca un dolor de sol, insoportable, entre ceja y
ceja. Por eso, a la sombra de un árbol exótico, las
tres chicas pintan el alma de un dragón subiendo al
cielo, con el fino pincel de sus pestañas.

Del libro: La familia china.
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