lunes, abril 08, 2013

Louise Glück: El iris salvaje



"La experiencia fundamental del escritor es la impotencia. Con esto no pretendo distinguir entre escribir y estar vivo: tan sólo corregir la fantasía de que el trabajo creativo es un registro continuo del triunfo de la voluntad, de que el escritor es alguien que tiene la buena suerte de hacer aquello que es capaz o desea hacer: imprimir, de forma segura y regular, su ser en una hoja de papel. Pero la escritura no es una decantación de la personalidad. Y la mayor parte de los escritores emplean buena parte de su tiempo en diversos tipos de tormento: queriendo escribir, siendo incapaces de hacerlo; queriendo escribir de un modo distinto, siendo incapaces de hacerlo. En el tiempo de una vida son muchos los años perdidos esperando la llegada de una sola idea. El único ejercicio real de voluntad es negativo: tenemos, hacia aquello que escribimos, derecho de veto".
Louise Glück. De "Educación del poeta", incluido en el libro de ensayos Proofs and Theories (1994).



El iris salvaje

Al final de mi sufrimiento
había una puerta.

Escucha: eso que llamas muerte
lo recuerdo.

Sobre la cabeza, ruidos, ramas movedizas del pino.
Después nada. El débil sol
temblaba sobre la superficie seca.

Es atroz sobrevivir
como conciencia,
en terrada en lo oscuro.

Después todo acabó: eso que temes, ser
un alma e incapaz
de hablar, terminar abruptamente, con la tierra yerta
apenas inclinada. Y algo que tomé
por pájaros abalanzándose sobre los setos.

Tú que no recuerdas
el pasaje desde el otro mundo,
te digo que podía hablar otra vez: lo que
regresa del olvido regresa
para encontrar una voz:

del centro de mi vida surgía
una gran fuente, sombras de azul
y profundo sobre el azul del mar.


The wild iris

At the end of my suffering
there was a door.

Hear me out: that which you call death
I remember.

Overhead, noises, branches of the pine shifting.
Then nothing. The weak sun
flickered over the dry suface.

It is terrible to survive
as consciousness,
buried in the dark earth.

Then it was over: that which you fear, being
a soul and unable,
to speak, ending abruptly, the stiff earth
bending a little. And what I took to be
birds darting in low shrubs.

You who do not remember
passsage from the other world
I tell you I could speak again: whatever
returns from oblivion returns
to find a voice:

from the center of my life came
a great fountain, deep blue
shadonws on azure seawater.

* Louise Glück  nació en la ciudad de Nueva York (Estados Unidos) en 1949.
**Traduc. María Negroni. Del libro La pasión del exilio, Ed. Bajo La Luna.

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