lunes, mayo 11, 2009

Poesía: artificio y técnica


“Considero que la técnica es distinta del artificio. Artificio es lo que uno puede aprender de los versos de los otros. Artificio es la habilidad para hacer. (…) Puede hacerse gala del artificio sin necesidad de referencias a las emociones o al yo. Pone de manifiesto qué tipo de ejercicio atlético hay que hacer para mantener la buena forma verbal; puede contentarse con ser vox et praetera nihil –pura voz y nada más--, pero no tiene nada que ver con voz, cuando hablamos de “encontrar la voz”. (…)
La técnica no sólo implica el modo como el poeta trabaja las palabras, su dominio de la métrica, del ritmo y de la textura verbal, sino también una definición de su actitud hacia la vida, una definición de la realidad. Implica el descubrimiento de modos de salirse de sus límites cognitivos y habituales para adentrarse en lo inarticulado (…). La técnica exige sellar con nuestra marca de agua una forma esencial de percibir, hablar y pensar, para que quede impresa en el tacto y en la textura de nuestras líneas; la técnica se refiere a la totalidad el esfuerzo creador. (…) Técnica es
aquello que, según una frase de Yeats, convierte “el hato de accidentes e incoherencias que se sienta a desayunar” en “una idea, en algo deliberado, completo”. "
*Seamus Heaney, poeta (1939, Derry, Irlanda).
*De la emoción a las palabras, Anagrama, 1996.
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