martes, abril 07, 2009

Por siempre, Edgar Bayley*

EL POETA RECUERDA UN VIEJO AMOR AL COMENZAR EL AÑO
es costumbre al terminar el año
volverse mirar a los costados
(en otro tiempo
en la casa habitaban tantas gentes
sombras
una aventura de amor fracasada)
otros encuentran que es necesario aclarar estos brindis
de año nuevo porque hay esperanzas que enunciar
mirarse brindar por la libertad y las pequeñas gotas de lluvia
y el amor (tus ojos) y el amor (todas pero
principalmente tú)
hemos viajado diciendo esperando en las cavidades
del mediodía un nuevo cántico para todos y además
en forma ligeramente diferente nos hemos dicho
cuando éramos amantes las mismas cosas que se
dicen los otros
pero ahora se trata de un brindis
y no brindaremos por los recuerdos sino por los
árboles del porvenir
por los nombres del porvenir
para que el corazón y la estrella concurran al esfuerzo
común para que la voluntad sin demasiada violencia
como cosa ínfima
se extienda y apruebe las cosas de este mundo
para que yo (de regreso) después de haber hablado
mucho (una noche cualquiera) compruebe la
fatalidad de la distancia
pero levanta de cualquier manera tu copa porque
siempre hay una palabra que todos pueden
pronunciar y el río sigue moviendo su miedo su
tarde y el puñado de tersos inviolables pájaros
este año y todos los años has acumulado errores sobre
tu cabeza
y pensando crear tu vida sólo la has repetido
(en otro tiempo
abríamos la puerta de mañana
y entraban el sol los sombreros arrojados al viento
por los trasnochadores de la víspera
los ecos de sus conversaciones
y tu risa
aunque hacía tanto que ya no te veíamos)
como en otro tiempo
sin cuadrantes ni altura he llegado muchas noches
este año
ahora yo puedo recordarla suelto
como una fragilidad silenciosa
en este día en esta hora
a otras tierras entregará sus manos
sus ojos han conocido otros combates más cerca de la
piedad o del odio
pero ahora se trata de un brindis
del año que comienza indiferente a su memoria o tus
deseos
*Poeta argentino.
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