jueves, abril 23, 2009

Poesía oscura, poesía clara II

Por Alejandra Pizarnik*
"(...) En general, estamos acostumbrados a una poesía que tenga -digamos- subyacencia. En cambio en Girri hay una absorción total de la palabra. Crea una nueva manera de lectura en que la totalidad del poema queda convocada en la palabra, en una suerte de filo horizontal que no permite ningún más allá ni más acá. De este examen se desprende que Girri no sólo no es un poeta oscuro --como se ha dicho-- sino que es demasiado claro, y justamente por esto puede parecer oscuro. Aun así es un deber confesar que no he comprendido dos versos de El ojo**, dos versos obsesionantes: en lo bajo, no en lo oscuro,/en lo bajo, que no es lo oscuro.
Sin duda, hay una complacencia en no comprender algunos versos de un libro de poemas; alegra repetirlos pues misteriosamente nos suelen poner en contacto con lo más puro de la sonoridad del lenguaje. Además, de tanto repetirlos, su sentido acaba por estallar en el espíritu, como quería un gran oscuro, G. M. Hopkins."

*Fragmento del artículo titulado "Alberto Girri: El ojo", escrito por Alejandra Pizarnik y publicado en la revista Sur, Buenos Aires, Nº 291, noviembre-diciembre de 1964. Este artículo está incluido en el libro Alejandra Pizarnik, prosa completa (Lumen, Palabra en el Tiempo, 2001).
** El ojo, libro de poemas del poeta argentino Alberto Girri (Losada, Buenos Aires, 1964.)
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