sábado, septiembre 09, 2017

Horacio Pérez del Cerro El armisticio del tábano (escritos 2015-2017)




1
andaba su caja de brumas de salto en salto de aquí y de allá como monigote pendiendo del aire su razón de ojos y sonrisa hueca            de tanto llanto contenido antes de la trifulca                  antes de darle el macanazo a la parca rampante en su noche de huesos pulidos     bajo los insomnios collar de velos lunáticos o tartamuda suerte             entre orillas entre mar y mar  quillotes buscando en el recodo de noche          el espacio sidereo las notas en la botadura de sus nimbos de la madre luna 

fin de sus apócrifas lanzas enrevesadas    de juncos paciendo la orilla    lenguas de gigantones en sombra horizontal sobre laguna      sus pétalos de tarde entre barros costeños     azul de ala batiendo y batiendo     como alfeizar tardío del crepúsculo      y sus lluvias interminables descolgándose al medio madrugado en un solo de puñales su nieve lunar          de espesa criatura         recién advertida entre escalofríos y dentelladas         sulfurándose        una a otra bajo el diluvio seco de la vida.




 2
como la pesada sangre de un armisticio             fluido tábano entre hojas dormidas por los bostezos de una tarde de costado           al año que huye sin dar razón de fechas ni conflictos    penetrando el desamor por cuanta férula desprevenida vaga las intenciones de cándidos y asombrados         vuelo persistente su néctar de ágoras y fetiches       susurro en vértigo declinado a barlovento de su rostro          esos mandobles silenciosos    amenazando cada inflexión de minutos su holganza en llamas                 sus encarnizados titubeos       signos en ascuas rondando los caminos polvorientos sus trizas           aquellos intentos mortales      luz de las mañanas hincadas al pie             su amenaza continua, cielos negros               lóbregos serrallos empinando despojos     su espiral trashumante desenvolviendo  giro a giro               el ángulo exacto de las agujas      su justa simetría antes del tiempo         el armisticio del tábano entre las hojas y sus mandobles silenciosos.



 3
atrás había quedado el tren y su parsimonia colgada de una ventana hueca de madrugadas     el verano insomne de olivos y membrillos verde agua              atrás las manos y los gestos            las tías y abuelas queridas saludando entre los rieles con piel de durazno     los racimos de uvas cocidas bajo el sol de las primeras pulsiones  donde la mirada anclada en el triángulo entre piernas      ondulaba su misterio de fragancias y jugos seductores    lamiendo temprana la imaginería entre vulvas y túneles desconocidos.

mientras vuela el cierzo,   esclerosado de pampa cuyana      el boleto para el viaje ha quedado flotando entre el polvo de sus ráfagas       la mano, saco azul, gorra visera de charol      el guarda que no se cansa de pitar la salida del tren        y el convoy que se aleja rueda a rueda y en bandolera inclina el primer peralte     al medio de esa bruma entrada en huesos tibios     su moribundo amanecer al collar de almendras          y algún gallo vecino   batiéndose a duelo con la escarcha de su cresta cantora      o el reflejo del chisporroteo en el fogón de la cocina.

así ese que fuera se desvanecía de pura fecha y horma de tiempo o relojes girando su vehemencia hipócrita              más tarde descubrí a todos los muertos que se apretujaban por salir en estos últimos momentos         días de sin forma tal vez      o que ella fuera lo inverso de la brújula siempre cartesiana a la nariz de ilusiones contrapuestas solo los faros del alma quedarán hasta el último instante    solo y brillando estrellas que ya no son ni tan punto o círculo celestial         y que fueron otros más los sucedidos        hambrientos del consuelo que es un metal desconocido y que solo su óxido se puede nombrar          cuando todo el universo cabe en una garganta     al trino de las mañanas frescas        cuando desvanece su vestido de noches terribles       ahí quizá somos     por un instante     un vago momento entre la luz y lo que parece ser de nosotros mismos sin atuendo de santo o demonio      sin sombra que nos justifique    sin muerte siquiera.



 4
bolivia es la desnucada deuda del mundo con su gente         un alcázar de la vendimia amarga de los hombres de occidente que es en el occ el occiso de la historia        pero por esos misterios de los genocidios y los olvidos descuelgan de las páginas de los libros de historia o prehistoria  u olvidados de los historiadores o prehistoriadores no refieren a esas culturas de que bolivia viene aquello del titicaca los rococos y sus parientes cercanos       las charlas atardecidas de sus amores cantores entre ranas y machos viejos que esos sapos grandes y regordetes son   como las culturas renunciadas de la memoria hachada a diestra y siniestra          sus referencias ancestrales míticos comentarios de los hombres viejos sabios colgados de cerros silenciosos entre cabras chuñas y corzuelas
deuda de los deudores sempiternos de esta América la de los mestizos         los galos de estirpe inca    zozobrando entre penas y maguas  sajones inmiscuidos      entre tramposos linajes para dar servidumbre a los tiempos coloniales sumos de un brebaje lítico sancochado de queresas y sus funerarios bastones          ladrones del oro alimentos y pasturas       del trabajo doblado a la cintura para hacer parir la Pacha      desvelos y vigilias por permanecer mansos          en fin          acosados por todos los flancos          tabicados entre los paréntesis de una mísera historia de cipayos y benditos con las manos sucias.      



5
Bueno es apacentar las almas de vez en cuando,         en estos ríos sapientes del Hierro o el Otero.                  Bueno también darnos cuenta,                  de cuan famélica yace nuestra alma más cercana.        Reza de los dedos hasta los rayos del sol,          alumbra cada día para que sigamos andando,         o solo llora          que si me permite, es una forma del andar,                 y es porque  duele lo vivido   y lo aún no tomado en cuenta                   nos depara el rumbo inevitable         esta instancia a morder camino.
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 * Horacio Pérez del Cerro. Poeta argentino. Publicó  TALTRIANA. Poemario en colaboración con los poetas : Susana Chevasco, Lic.Horacio Sacco y José  Antonio Jiménez del Toro. (Ediciones “La Cebra Dormida”, Bs.As. , 1981); MULTITUDES EN SILENCIO . (Poemas . Ediciones “El Tranvía”, Bs. As. , 1985).CRUJIDOS  ( Poemas  -1998/99-. Ediciones “El Tranvía”, Bs. As. Setiembre 2002).  Tiene inéditos los siguientes libros: *  LA MISA DE LOS HARAPOS .  Poemas (1997/98),  SOBREDOSIS  .  Poemas (1996/97),  ELAGAVARIUS , o la subversión coronada .  Contraocurrencia  poética para teatro (1998/99), *  SARAMPIÓN MEDRANO , anarquista platónico.  Relato poético para teatro (1998/99), *  LOS INVIERNOS DEL FUEGO .  Poemas (1992/96),  EL ARMISTICIO DEL TÁBANO. Escritos (2015-2017)



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