viernes, noviembre 25, 2011

Hugo Padeletti: Convertir al desierto

con una rosa implícita
es arduo pero evita
suspicacias. Si el pecho


precede al hecho, el proclamar-
lo es redundancia. Es levantar 
bandera y exclamar:


--¡Bandera blanca! Hay semillas
en África que aguardan 
años


para convertir al desierto.
No lo convierten, lo enloquecen
por un tiempo.


Será fatuidad subestimar
la sed y el hambre,
el sueño, el sexo, el miedo.




* De Doce poemas (1979).

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