martes, noviembre 18, 2008

Sí..., ¡las vacas rojas vuelan!

Una vaca roja volando sobre los techos de zinc: es eso lo que vi aquella tarde, cuando me asomé al balcón. Iba agitando sus enormes alas amarillas, como vagando en el aire, perdida pero contenta, sonreía.
No sabía que Marc Chagall la había visto volar mucho antes, sobre los tejados de un pueblito de su rusia natal.
Ahora puedo afirmar, con seguridad, que las vacas, rojas vuelan.
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