viernes, septiembre 26, 2008

Ley de Pensión para el Escritor: retrasos en la Legislatura de la Ciudad

Reproducimos a continunación la nota aparecida hoy, Viernes, 26 de septiembre de 2008 , en el diario Página/12, relacionada con el tratamiento en la Legislatura de la Ciudad del proyecto de Ley de Pensión para el Escritor.
“Quieren que todo quede sepultado”
En un encuentro realizado en la Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina, varios autores señalaron la llamativa inacción de los legisladores porteños con respecto al proyecto de ley, que pierde estado parlamentario en febrero.

Por Silvina Friera
Los legisladores de la Comisión de Cultura de la Ciudad deberán poner sus cartas sobre la mesa. Los obliga el proyecto de ley de pensión del escritor, que no admite más dilaciones ni promesas de tratamiento que no se cumplen. En un encuentro realizado ayer en la SEA (Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina), la presidenta de la entidad, Graciela Aráoz, acompañada por Eduardo Mileo, Luisa Valenzuela, Mario “Pacho” O’Donnell, José Tcherkaski y Oscar Taffetani, entre otros escritores y poetas, manifestó su preocupación por el futuro del proyecto, presentado por el legislador Elvio Vitali el año pasado bajo la figura de “régimen de reconocimiento a la actividad literaria”, un subsidio mensual de carácter vitalicio, cuya autoridad de aplicación sería el Ministerio de Cultura.
Mileo dijo que en una reunión que tuvieron en agosto con Inés Urdapilleta, presidenta de la Comisión de Cultura, “nos aseguró que se iba a discutir a principios de septiembre”. Como último orejón del tarro, el lunes los diputados de la Comisión de Cultura incluyeron el proyecto en un temario de quince puntos. Pero antes estaba el nombramiento de Cacho Castaña como Ciudadano Ilustre. “Es obvio que no se le quiere dar tratamiento o se lo quiere dilatar”, aseguró Mileo. “No sólo no se cumplieron las promesas, tampoco hay visos de que se esté encarando la discusión del proyecto, que pierde estado parlamentario en febrero.” Aráoz recordó que son veintisiete los legisladores del PRO que componen la cámara. “Si no tenemos el visto bueno del PRO, por más que la Coalición Cívica o el Frente para la Victoria estén de acuerdo, es difícil que el proyecto tenga un despacho favorable, y menos que llegue al recinto.”
El proyecto de reconocimiento a la actividad literaria, según estimaciones realizadas a través de los empadronados que tiene la SEA, le costaría a la ciudad un millón setecientos mil pesos. Aráoz aclaró que el proyecto no entra dentro del régimen jubilatorio. “Como lo pensó el diputado Vitali, el proyecto es un reconocimiento a la actividad literaria con una figura, que es el subsidio mensual vitalicio.” Algunas de las objeciones de los diputados que se reunieron con la SEA apuntan a que el subsidio se debería otorgar también a actores, músicos, artistas plásticos. “Nosotros estamos de acuerdo: que el legislador que está pidiendo eso haga la ley para que se los den a todos. Pero nosotros presentamos este proyecto, el único que está en la Legislatura y que va a vencer”, señaló Aráoz. “Puede haber proyectos mejores, pero basémonos en éste, y que sirva como antecedente para que después lo logren los compañeros de las otras áreas.” Mileo opinó que es un nuevo argumento para “patear la pelota para adelante”. “Es obvio que si tenés que discutir un proyecto estás de acuerdo o no, independientemente de si después se puede generalizar a otras áreas. Pero los diputados que plantean que no es justo que se le dé a un sector y no a otro no presentan ningún proyecto para beneficiar a todos los sectores”, cuestionó Mileo.
“La pieza clave para que este proyecto pueda tener un dictamen favorable es el ministro Lombardi, con quien estuvimos reunidos hace más de un mes”, afirmó Aráoz. “Nos pidió tres semanas para estudiar el proyecto y estamos esperando que nos reciba nuevamente.” Otras objeciones que escuchó la SEA es que los escritores no aportaron. “No estamos hablando de un régimen previsional ni de una jubilación o pensión: pedir que aportemos es absurdo”, explicó Mileo. “Si aportáramos no estaríamos presentando este proyecto. Nosotros realizamos un trabajo que la sociedad necesita, pero no nos pagan nuestro salario. No es cierto que los escritores no aportamos nada; aportamos el ciento por ciento de nuestro salario.”
Podrán acceder al subsidio mensual vitalicio las mujeres de 60 años y los hombres de 65 que hayan nacido en la ciudad o que tengan una residencia no inferior a quince años, que cuenten con cinco libros publicados y/o que acrediten una trayectoria pública constante en la creación literaria no inferior a diez años. “Pensamos que Juan Rulfo, en caso de haberlo necesitado, no hubiera podido cumplir con el requisito de los cinco libros publicados”, fundamentó Mileo. El subsidio sería el equivalente a dos jubilaciones y media mínimas, actualmente 1750 pesos. “Me parece extraordinario que una sociedad gremial cumpla con su función, que es proteger los derechos de los escritores que dedicaron su vida a esta actividad sin esperar ninguna gratificación económica y, cuando llegan a la vejez, no tienen medios suficientes para vivir”, planteó Pacho O’Donnell. “Este proyecto coloca al gremio en lo que es: un conjunto de personas que tienen necesidades como cualquier otro trabajador.”
Luisa Valenzuela recordó que Antonio Porchia murió en la miseria. “Tenemos que defender a quienes construyen nuestra identidad. No es para todos los escritores, sino para los que realmente lo necesitan, que han aportado tanto y la sociedad no les devolvió nada.” Oscar Taffetani reconoció que los escritores no están acostumbrados a los vericuetos legislativos. “Hay una costumbre política argentina de decir por arriba que sí y por abajo que no. Parece que los legisladores están haciendo lo posible para que el proyecto quede sepultado. Los diputados esperan que un artista entre en terapia intensiva para declararlo Ciudadano Ilustre”, ironizó Taffetani. “Nuestra campaña es transparente; no tenemos nada que ocultar. Los que esconden sus cartas y están en contra que pongan sus razones sobre la mesa.”
La intención de la SEA es que la pensión sea para todos los escritores/as del país. “Osvaldo Bayer habló con la Presidenta sobre la posibilidad de aplicar esta ley a nivel nacional. Estamos redactando el proyecto que presentaremos”, anunció Aráoz. La SEA convocó a todos los escritores a asistir el lunes a las 17 a la Legislatura de la Ciudad, a la reunión de la Comisión de Cultura. “Para los japoneses, los escritores somos ‘patrimonios vivientes’. Queremos seguir viviendo”, concluyó Aráoz.


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