lunes, octubre 19, 2009

Marina Serrano*: La diástasis de las tibias largas

Tibias

Donde sea que ella se encuentre
las cosas se vuelven lentas,
animales invisibles y pequeños
devanan madejas algodonosas
y cuelgan de cuerpos abiertos
como su pollera.

Las tibias, especialmente largas
subyacen a la carne, a la piel,
desde el tubérculo
descienden por el borde filoso de quilla
y se expanden, mesetas
abiertas a cóndilos femorales
sostienen, les permiten rodar, deslizarse
convierten lo plano en limitante
y dejan abierta la inminencia de la catástrofe
al movimiento no permitido.

Las tibias se adelgazan en sentido caudal
pero las tibias largas lo hacen aún
más lentamente.

Por la vereda

Es difícil seguir el paso de las tibias largas,
el centro de gravedad oscila más de lo habitual
y legitima, en cada uno de ellos
esa parsimonia inherente a su estirpe aristócrata.

Pieles y volados circundan los hombros
destacan su cintura escapular y la cabeza erguida
hace ya tanto tiempo, en pos de la razón.

Las costuras y sus aperos
traccionan en cada zancada.

Cierta necesidad de permanecer en silencio
me interrumpe,
mientras ella respira.

*Marina Serrano (1973, Quequén, prov. de Buenos Aires), es poeta y médica kinesióloga. Recibió diversos premios. Publicó: Formación hospitalaria (Sigamos Enamoradas, 2006) y La diástasis de las tibias largas (Sigamos Enamoradas, 2008), libro al que pertenecen los poemas que se transcriben.
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