viernes, diciembre 12, 2008

Liliana Ponce: Fudekara

Día 12
De la dirección de la fuerza puede inferirse una virtud. Resistir, en otra dirección, permite descubrir la imitación, la parodia. Pero ahora no puede más que permanecer en el centro, considerar la nebulosa del hábito.

No sé agazaparme como animal, o como flor, gradualmente cerrar hojas orgánicas.

Las palabras apoyadas en la garganta, áridas, perdidas, se adelgazan. La mirada esquiva se apresura a no modelar el aire y se evapora.

Escribo cada trazo sin guía. Escribo morosamente.

Día 14
Fantasmas cambian la mano. Tu voz es emocional, demedida. El relato razona en la memoria.
No desmiente la sed, lo fugaz, la bravura del mar, el perfil de los árboles, la sombra de la roca.

Fantasmas cambian los ojos. Amenazan ceñir otro cuerpo a la cabeza.

Tu voz ha creado hilos que crecen en las pupilas.

Escribo. Escribo signos. Escribo muerta. Escribo otra. Escribo para no hablar, para no mirar.

Liliana Ponce nació en Buenos Aires, en 1950. Egresada de la carrera de Letras. Publicó: Trama continua (1976), Composición (1984), Teoría de la voz y el sueño (2001), Fudekara (2008).
Los poemas que se transcriben pertenecen a su último libro publicado.
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