jueves, abril 30, 2015

Wallace Stevens: De la poesía moderna



El poema de la mente en el acto de hallar
lo que habrá de bastarle. No siempre tuvo que
hallar: la escena estaba dispuesta; repetía lo que
ponía el guión.
Luego el teatro cambió
a una cosa distinta. Su pasado fue un recuerdo.

Es necesario que viva, que aprenda el habla del lugar.
Debe afrontar a los hombres del tiempo y reunirse
con las mujeres del tiempo. Debe pensar en la guerra
y tiene que encontrar lo que haya de bastarle. Debe
construir un nuevo escenario. Debe subir a ese escenario,
y, como un actor insaciable, lenta,
meditadamente, pronunciar palabras que en el oído,
en el delicadísimo oído de la mente, repitan,
exactamente, lo que quiere oír, a cuyo sonido,
una audiencia invisible escuche,
no la obra, sino a ella misma, expresada
en una emoción como de dos personas, como de dos
emociones que se funden en una. El actor es
un metafísico en la oscuridad, pulsando
un instrumento, pulsando una cuerda áspera que emite
sonidos que atraviesan virtudes repentinas, abarcando
la mente por completo, por debajo de la cual no puede descender,
más allá de la cuál no tiene derecho a elevarse.
Debe
ser el hallazgo de una satisfacción, y puede
ser de un hombre patinando, una mujer bailando, una mujer
peinándose. El poema del acto de la mente.



Of Modern Poetry

The poem of the mind in the act of finding
What will suffice. It has not always had
To find: the scene was set; it repeated what
Was in the script.
Then the theatre was changed
To something else. Its past was a souvenir.

It has to be living, to learn the speech of the place.
It has to face the men of the time and to meet
The women of the time. It has to think about war
And it has to find what will suffice. It has
To construct a new stage. It has to be on that stage,
And, like an insatiable actor, slowly and
With meditation, speak words that in the ear,
In the delicatest ear of the mind, repeat,
Exactly, that which it wants to hear, at the sound
Of which, an invisible audience listens,
Not to the play, but to itself, expressed
In an emotion as of two people, as of two
Emotions becoming one. The actor is
A metaphysician in the dark, twanging
An instrument, twanging a wiry string that gives
Sounds passing through sudden rightnesses, wholly
Containing the mind, below which it cannot descend,
Beyond which it has no will to rise.
It must
Be the finding of a satisfaction, and may
Be of a man skating, a woman dancing, a woman
Combing. The poem of the act of the mind.

* Material extractado del blog http://jmridao.blogspot.com.ar/

domingo, abril 26, 2015

Liliana Ponce: La urraca...




Deja los puños cerrados, la mano tensa

y quedan dentro los confites.

En el armario se arrinconan

los pedacitos de cosas ya frías, olvidadas,

y al dormir, sabe que también ellas están durmiendo

boca arriba, sin la esperanza de otra vida

fuera de las puertas.


Mi tesoro es guardar tesoros

que sólo yo entiendo –piensa.

Y esas hojas y cajas beben en el volcán

la ceniza del tiempo:

–pinzas, estatuillas, etiquetas,

para que el rey cocodrilo

llore o escupa.


Soy la urraca –dice–.

Busco cuidar lo que huye,

ese temblor, esa imagen,

lo fugaz y lo invisible

*Liliana Ponce, poeta argentina (1950).


viernes, abril 24, 2015

Enrique Molina: Alta Marea



Cuando un hombre y una mujer que se han amado se separan
se yergue como una cobra de oro el canto ardiente del orgullo
la errónea maravilla de sus noches de amor
las constelaciones pasionales
los arrebatos de su indómito viaje sus risas a través de las piedras
                 sus plegarias y cóleras
sus dramas de secretas injurias enterradas
sus maquinaciones perversas las cacerías y disputas
el oscuro relámpago humano que aprisionó un instante el furor
                de sus cuerpos con el lazo fulmíneo de las antípodas
los lechos a la deriva en el oleaje de gasa de los sueños
la mirada de pulpo de la memoria
los estremecimientos de una vieja leyenda cubierta de pronto
                con la palidez de la tristeza y todos los gestos del abandono
dos o tres libros y una camisa en una maleta
llueve y el tren desliza un espejo frenético por los rieles de
                la tormenta
el hotel da al mar
tanto sitio ilusorio tanto lugar de no llegar nunca
tanto trajín de gentes circulando con objetos inútiles o
enfundadas en ropas polvorientas
pasan cementerios de pájaros
cabezas actitudes montañas alcoholes y contrabandos informes
cada noche cuando te desvestías
la sombra de tu cuerpo desnudo crecía sobre los muros hasta el techo
los enormes roperos crujían en las habitaciones inundadas
puertas desconocidas rostros vírgenes
los desastres imprecisos los deslumbramientos de la aventura
siempre a punto de partir
siempre esperando el desenlace
la cabeza sobre el tajo
el corazón hechizado por la amenaza tantálica del mundo

Y ese reguero de sangre
un continente sumergido en cuya boca aún hierve la espuma de los
               días indefensos bajo el soplo del sol
el nudo de los cuerpos constelados por un fulgor de lentejuelas
               insaciables
esos labios besados en otro país en otra raza en otro planeta en otro
               cielo en otro infierno
regresaba en un barco
una ciudad se aproximaba a la borda con su peso de sal como un
               enorme galápago
todavía las alucinaciones del puente y el sufrimiento del trabajo
               marítimo con el desplomado trono de las olas y el árbol
               de la hélice que pasaba justamente bajo mi cucheta
éste es el mundo desmedido el mundo sin reemplazo el mundo
               desesperado como una fiesta en su huracán de estrellas
pero no hay piedad para mí
ni el sol ni el mar ni la loca pocilga de los puertos
ni la sabiduría de la noche a la que oigo cantar por la boca de las
               aguas y de los campos con las violencias de este planeta
               que nos pertenece y se nos escapa
entonces tú estabas al final
esperando en el muelle mientras el viento me devolvía a tus brazos
               como un pájaro
en la proa lanzaron el cordel con la bola de plomo en la punta y el
               cabo de Manila fue recogido
todo termina
los viajes y el amor
nada termina
ni viajes ni amor ni olvido ni avidez
todo despierta nuevamente con la tensión mortal de la bestia que
               acecha en el sol de su instinto
todo vuelve a su crimen como un alma encadenada a su dicha y
               a sus muertos
todo fulgura como un guijarro de Dios sobre la playa
unos labios lavados por el diluvio y queda atrás
el halo de la lámpara el dormitorio arrasado por la vehemencia
               del verano y el remolino de las hojas sobre las sábanas vacías
y una vez más una zarpa de fuego se apoya en el corazón de su presa
en este Nuevo Mundo confuso abierto en todas direcciones
donde la furia y la pasión se mezclan al polen del Paraíso
y otra vez la tierra despliega sus alas y arde de sed intacta y sin raíces

cuando un hombre y una mujer que se han amado se separan.

jueves, abril 23, 2015

Antonio Moro: Poema XXIV

Padre,
vos que venís del aire,
memoria del tiempo y canto del benteveo,
mientras doy vueltas bajo el olivo
que podaste una tarde,

te pido
que cuando busque una mirada
no me miren como a un expósito
porque si bien he ayunado muchas veces
lo hice por el placer de la resistencia,

que cuando tienda mis brazos
no me abracen más que a los comunes
porque en mis alforjas
guardo tan solo papeles,

y cuando quiera hablar
no me escuchen repetir algún credo
que esta boca no simule su ignorancia.

* Poema extractado del libro Otra sombra en el árbol (Ed. eL Bc), premio literario Provincia de Córdoba 2012.
** Antonio Moro (Córdoba 1955).




domingo, abril 19, 2015

Jotaele Andrade*; He roto un plato

He roto un plato
de más de treinta años
acota mi madre

pienso cuántas veces
habrá raspado
una cuchara
su fondo

si todo aquel alimento
insuficiente en la infancia
bastará para llenarlo
ahora
que es una forma perdida

que habrá cenado
en él
el hermano
muerto
alguna novia
los primos
definitivos
en la niebla

he roto un plato
de más de treinta años
de existencia entre nosotros

se deslizó como suceden estas cosas
el vidrio resbaló sobre el vidrio
de otro plato
como una memoria colmada de sí
y salió despedido por el aire

anunciando la pequeña tragedia
y el estruendo
conque toda historia familiar

comienza a derrumbarse

*Jotaele Andrade, La Plata, 1974

sábado, abril 18, 2015

martes, abril 14, 2015

Hasta luego, querido Juan...

Lamentamos informar que en el día de ayer falleció el editor y gran amigo Juan Viera. Lo vamos a despedir mañana (martes 14) en Lombardo hnos (av Hipólito yrigoyen 4788) de 7 a 15 hs.

lunes, abril 13, 2015

Sun Axelsson: Linneo sueña todavía





Me empezó a dar calor y a apretarme el sombrero
como si algo creciera allí dentro
en la copa
Y claro, allí crecía Tusilago
Una flor se levantó y dijo:
Cuando llegue el invierno nos iremos
juntos bajo la tierra tú y yo
Allí dormiremos
Allí soñaremos
Con el paraíso de la tierra

*Traducción: Francisco Uriz



*Sun Axelsson: Poeta, novelista, traductora y periodista sueca. Vivió en Chile durante un año (1960); en ese período se relacionó con escritores como Pablo Neruda, Jorge Teillier, Enrique Lihn, Jorge Edwards, Violeta Parra y Nicanor Parra. Tradujo al sueco a muchos escritores chilenos. Fue reconocida por su obra de difusión de la literatura chilena.

martes, abril 07, 2015

Transpolar: Lectura de Poesía

Transpolar 08

Queridas amigas y amigos: el Ciclo Transpolar, de literatura, música y artes visuales, vuelve en su tercera temporada y tendrá otra jornada memorable. 

Lecturas de María Mascheroni, Mariano Dorr, Romina Freschi y Cristian De Nápoli. 

Música: Betty Confetti. 

Curaduría: Fernando Gabriel Caniza. 

Dónde: como siempre en Alamut libros. Borges 1985, casi esquina Soler. Palermo. CABA. Argentina. 

Sábado 11 de abril.    Hora: 20. Puntual. 

Entrada libre y gratuita. 
Nos vemos allí. Abrazo.
Podés comunicarte con nosotros: transpolarweb@gmail.com

jueves, abril 02, 2015

Giuseppe Ungaretti: Para un 2 de abril...






Soldados

Se está como
en otoño
las hojas
en los árboles



Vigilia

Una entera velada
tendido al costado
de un compañero
masacrado
con su boca
desencajada
vuelta al plenilunio
con la congestión
de sus manos
penetrada
en mi silencio
he escrito
cartas llenas de amor.

No me he sentido nunca
tan
aferrado a la vida.


Avellaneda Blues - Manal - versión original (1970) - Videoclip oficial G...

Vía muerta, calle con asfalto siempre destrozado. 
Tren de carga, el humo y el hollín están por todos lados. 
Hoy llovió y todavía está nublado. 

Sur y aceite, barriles en el barro, galpón abandonado. 
Charco sucio, el agua va pudriendo un zapato olvidado. 
Un camión interrumpe el triste descampado. 

Luz que muere, la fábrica parece un duende de hormigón
y la grúa, su lágrima de carga inclina sobre el dock. 
Un amigo duerme cerca de un barco español. 

Amanece, la avenida desierta pronto se agitará. 
Y los obreros, fumando impacientes, a su trabajo van. 
Sur, un trozo de este siglo, barrio industrial.

Salvatore Quasimodo: Soy un hombre solo...


Y de repente la noche

Cada uno está solo sobre el corazón de la tierra
traspasado por un rayo de sol:
y de repente la noche.
 
Da Acque e terre (1920-1929). Ed è Subito Sera. Ognuno sta solo sul cuor della terra / trafitto da un raggio di sole: / ed è subito sera.


Invierno antiguo
 
Deseo de tus manos claras
en la penumbra de la llama:
sabían a roble y a rosas;
a muerte. Invierno antiguo.
 
Buscaban el mijo los pájaros
y de repente eran de nieve;
tal las palabras.
Un poco de sol, una aureola de ángel,
y después la niebla; y los árboles,
y nosotros hechos de aire en la mañana.

Antico Inverno. Desiderio delle tue mani chiare / nella penombra della fiamma: / sapevano di rovere e di rose; / di morte. Antico inverno. // Cercavano il miglio gli ucceli / ed erano subito di neve; / cosí le parole. / Un po’ di sole, una raggera d’angelo, / e poi la nebbia; e gli alberi, / e noi fatti d’aria al mattino. 


Refugio de pájaros nocturnos
 
En lo alto hay un pino torcido;
está atento y escucha al abismo
con el tronco doblado cual ballesta.
 
Refugio de pájaros nocturnos,
en la hora más alta resuena
desde un veloz batir de alas.
 
Tiene pues un nido mi corazón
suspendido en la oscuridad, una voz;
está también, a la escucha, la noche.

Rifugio di uccelli notturni. In alto c’è un pino distorto; / sta intento ed ascolta l’abisso / col fusto piegato a balestra. / Rifugio d’uccelli notturni, / nell’ora piú alta risuona / d’un battere d’ali veloce. / Ha pure un suo nido il mio cuore / sospeso nel buio,una voce; / sta pure in ascolto, la notte. 



Otoño
 
Otoño manso, yo me poseo
e inclino a tus aguas por beber el cielo,
fuga suave de árboles y abismos.
 
Áspera pena de nacer
me encuentra a ti unido;
y en ti me desgarro y resano
 
pobre cosa caída
que la tierra recoge.
 
Autunno. Autunno mansueto, io mi posseggo / e piego alle tue acque a bermi il cielo, / fuga soave d’alberi e d’abissi. // Aspra pena del nascere / mi trova a te congiunto; / e in te mi schianto e risano: / povera cosa caduta / che la terra raccoglie.  


En la antigua luz de las mareas
 
Ciudad de isla
sumergida en mi corazón,
desciendo en la antigua luz
de las mareas, cerca de sepulcros
a la orilla de aguas
que una alegría desata
de árboles soñados.
 
Me llamo: se espeja
un sonido en amoroso eco,
y el secreto se endulza, el estremecerse
en amplios desprendimientos de aire.
 
Un cansancio de precoces renacimientos
se abandona en mí,
la habitual pena de ser mío
en una hora más allá del tiempo.
 
Y tus muertos siento
en los celosos latidos
de venas vegetales
hacerse menos hondos:
 
un respirar absorto de narices.
 
Nell'antica luce delle maree. Cittá d’isola / sommersa nel mio cuore, / ecco discendo nell’antica luce / delle maree, presso sepolcri / in riva d’acque / che una letizia scioglie / d’alberi sognati. // Mi chiamo: si specchia / un eco in amorosa eco, / e il segreto n’è dolce, il trasalire / in ampie frane d’aria. // Una stanchezza s’abbandona / in me di precoci rinascite, / la consueta pena d’esser mio / in un’ora di là dal tempo. / E i tuoi morti sento / nei gelosi battiti / di vene vegetali / fatti men fondi: / un respirare assorto di narici. 



Garza muerta
 
En el pantano caliente, clavada en el limo,
querida por los insectos, me duele
una garza muerta.
 
Yo me devoro en luz y sonido;
derrotado, en ecos escuálidos,
de tiempo en tiempo gime un soplo
olvidado.
 
Piedad, no sea yo,
sin voces y figura,
en la memoria un día.
 
Airone. Nella palude calda confitto al limo, / caro agli insetti, in me dolora / un airone morto. // Io mi divoro in luce e suono; / battuto in echi squallidi / da tempo a tempo geme un soffio / dimenticato. / Pietá, ch’io non sia / senza voci e figure / nella memoria un giorno. 


A tu lumbre náufrago
 
Nazco a tu lumbre naúfrago,
tarde de aguas límpidas.
 
De serenas hojas
arde el aire consolado.
 
Erradicado de entre los vivos,
corazón provisorio,
soy límite vano.
 
Tu dádiva tremenda
de palabras, Señor,
descuento asiduamente.
 
Despiértame de entre los muertos:
cada uno ha agarrado su tierra
y su mujer.
 
Tú me has mirado adentro
en la oscuridad de las vísceras:
nadie tiene mi desesperanza
en el corazón.
 
Soy un hombre solo,
un sólo infierno.
 
Al tuo lume naufrago. Nasco al tuo lume naufrago, / sera d’acque limpide. // Di serene foglie / arde l’aria consolata. // Sradicato dai vivi, / cuore provvisorio, / sono limite vano. // Il tuo dono tremendo / di parole, Signore, / sconto assiduamente. // Destami dai morti: / ognuno ha preso la sua terra / e la sua donna. // Tu m’hai guardato dentro // nell’oscurità delle viscere: // nessuno ha la mia disperazione / nel suo cuore. // Sono un uomo solo, / un solo inferno. 


A menudo una ribera
 
A menudo una ribera
irradia de astros solemnes,
colmenas de azufre sobre mi cabeza
bambolean.
 
Tiempo de abejas: y la miel
está en mi garganta
fresca de sonido todavía.
Un cuervo, al mediodía, gira
sobre areniscas grises.
 
Aires dilectos: quietud de sol
enseña muerte, y noche
palabras de arena,
 
de patria perdida.
 
Sovente una riviera . Sovente una riviera / raggia d’astri solenni, / bugni di zolfo sul mio capo / dondolano. // Tempo d’api: e il miele / è nella mia gola / fresca di suono ancora. / Un corvo, di meriggio gira / su arenarie bige. / Arie dilette: quiete di sole / insegna morte, e notte / parole di sabbia, / di patria perduta. 



Ya vuela la magra flor
 
No sabré nada de mi vida,
oscura monótona sangre.
 
No sabré a quién amaba, a quién amo,
ahora que aquí limitado, reducido a mis miembros,
en el corrompido viento de marzo
enumero los males de los días descifrados.
 
Ya vuela la magra flor
desde las ramas. Y yo espero
la paciencia de su vuelo irrevocable.
 
Già vola il fiore magro. Non sapró nulla della mia vita, / oscuro monotono sangue. // Non sapró chi amavo, chi amo, / ora che qui stretto, ridotto alle mie membra, / nel guasto vento di marzo / enumero i mali dei giorni decifrati. / Già vola el fiore magro / dei rami. Ed io attendo / la pazienza del suo volo irrevocabile.



Carta
 
Este silencio detenido en las calles,
este viento indolente, que ahora resbala
bajo, entre las hojas muertas, o remonta
a los colores de las banderas extranjeras...
tal vez el ansia de decirte una palabra
antes que se cierre otra vez el cielo
sobre otro día, tal vez la inercia,
nuestro más vil mal...La vida
no está en este tremendo, oscuro, latir
del corazón, no es piedad, no es más
que un juego de la sangre donde la muerte
está en flor. Oh!, mi dulce gacela,
te recuerdo aquel geranio encendido
en un muro acribillado por la metralla.
Oh,¿ ni siquiera la muerte ahora consuela
más a los vivos, la muerte por amor ?
 
Lettera. Questo silenzio fremo nelle strade, questo vento indolente, che ora scivola / basso tra le foglie morte o risale / ai colori delle insegne straniere... / forse l’ansia di dirti una parola / prima che si richiuda ancora il cielo / sopra un altro giorno, forse l’inerzia, / il nostro male piú vile...La vita / non è in questo tremendo, cupo, battere / del cuore, non è pietà, non è più / che un gioco del sangue dove la morte / è in fiore. O mia dolce gazzella, / io ti ricordo quel geranio acceso / su un muro crivellato de mitraglia. / O neppure la morte ora consola / piú i vivi, la morte per amore? 


Color de lluvia y de hierro
 
Decías: muerte silencio soledad;
como amor, vida. Palabras
de nuestras provisorias imágenes.
El viento se ha levantado liviano cada mañana
y el tiempo, color de lluvia y de hierro
ha pasado sobre las piedras,
sobre nuestro cerrado zumbido de malditos.
Todavía está lejana la verdad.
Y, dime, hombre quebrado en la cruz,
y tú, el de las manos hinchadas de sangre,
¿ cómo responderé a aquellos que preguntan ?
Ahora, ahora, antes que otro silencio
entre en los ojos, antes que otro viento
suba y otro rencor aflore.
 
Da La vita non è sogno (1946-1948) Colore di pioggia e di ferro. Dicevi: morte silenzio solitudine; / come amore, vita. Parole / delle nostre provvisorie immagini. / El il vento s’è elevato leggero ogni mattina / e il tempo colore di pioggia e di ferro / è passato sulle pietre, / sul nostro chiuso ronzio di maledetti. / Ancora la verità è lontana / E dimmi, uomo spaccato sulla croce, / e tu dalle mani grosse di sangue, / come risponderò a quelli che domandano? / Ora, ora: prima che altro silenzio / entre negli occhi, prima che altro vento / salga e altra ruggine fiorisca. 



Las guitarras muertas
 
Mi tierra está sobre los ríos ceñida al mar,
ningún otro lugar tiene voz tan lenta
donde mis pies vagan
entre juncos pesados de caracoles.
Cierto, es otoño: en el viento a jirones
las guitarras muertas levantan las cuerdas
sobre la boca negra y una mano agita los dedos
de fuego.
En el espejo de la luna
se peinan muchachas de pechos de naranjas.
¿Quién llora? ¿Quién azota los caballos en el aire
rojo? Nos detendremos en esta orilla
a lo largo de las cadenas de hierba y tú, amor,
no me lleves delante de aquel espejo
infinito: allí adentro se miran muchachos
que cantan y árboles altísimos y aguas.
¿Quién llora ? Yo no, créeme: en los ríos
corren exasperados chasquidos de una fusta,
los caballos oscuros los relámpagos de azufre.
Yo no, mi raza tiene cuchillos
que arden y lunas y heridas que queman.
 
Da Il falso e vero verde (1949-1955) Le morte chitarre. La mia terra è sui fiumi stretta al mare, / non altro luogo ha voce cosí lenta / dove i miei piedi vagano / tra giunchi pesante di lumache. / Certo è autunno: nel vento a brani / le morte chitarre sollevano le corde / su la bocca nera e una mano agita le dita / di fuoco.// Nello specchio della luna / si pettinano fanciulle col petto d’arance. / Chi piange ? Chi frusta i cavalli nell’aria / rossa ? Ci fermeremo a questa riva / lungo le catene d’erba e tu amore / non portarmi davanti a quello specchio / infinito: vi si guardano dentro ragazzi / che cantano e alberi altissimi e acque. / Chi piange? Io no, credimi: sui fiumi / corrono esasperati schiocchi d’una frusta, / i cavalli cupi i lampi di zolfo. / Io no, la mia razza ha coltelli / che ardono e lune e ferite che bruciano.   



Dar y tener
 
Nada me das, no das nada
tú que me escuchas. La sangre
de las guerras se ha secado,
el desprecio es un deseo puro
y no provoca ni el gesto
de un pensamiento humano,
fuera de la hora de la piedad.
Dar y tener. En mi voz
hay al menos un signo
de geometría viva,
en la tuya, una concha
muerta con lamentos fúnebres.
 
Da Dare e avere (1959-1965) Dare e avere. Nulla mi dai, non dai nulla / tu che mi ascolti. Il sangue / delle guerre s’è asciugato, / il disprezzo è un desiderio puro / e non provoca un gesto / da un pensiero umano, / fuori dall’ora della pietà. / Dare e avere. Nella mia voce / c’è almeno un segno / di geometria viva, / nella tua, una conchiglia / morta con lamenti funebri.

   
No he perdido nada
 
Aquí estoy todavía, el sol gira
a mis espaldas como un halcón y la tierra
repite mi voz en la tuya.
Recomienza el tiempo visible
en el ojo que redescubre la luz.
No he perdido nada.
Perder es andar más allá
de un diagrama del cielo
en movimientos de sueños, un río
lleno de hojas.
 
Non ho perduto nulla. Sono ancora qui, il sole gira / alle spalle come un falco e la terra / ripete la mia voce nella tua. / E ricomincia il tempo visibile / nell’occhio che riscopre la luce. / Non ho perduto nulla. / Perdere è andare di là / da una diagramma del cielo / lungo movimenti di sogni, un fiume / pieno di foglie. 



Tengo flores y de noche invito a los álamos
 
Mi sombra está sobre otro muro
de hospital. Tengo flores y de noche
invito a los álamos y a los plátanos del parque,
árboles de hojas caídas, no amarillas,
casi blancas. Las monjas irlandesas
no hablan nunca de muerte, parecen
movidas por el viento, no se maravillan
de ser jóvenes y gentiles: un voto
que se libera en las ásperas plegarias.
Me parece que soy un emigrante
que vela encerrado en sus cobijas,
tranquilo, por tierra. Tal vez muero siempre.
Pero escucho gustosamente las palabras de la vida
que jamás he entendido, me detengo
en largas hipótesis. Ciertamente no podré eludir;
seré fiel a la vida y a la muerte
en cuerpo y espíritu
en cada dirección prevista, visible.
A intervalos algo me supera,
ligero, un tiempo paciente,
la absurda diferencia que corre
entre la muerte y la quimera
del latir del corazón.

(Hospital di Sesto S.Giovanni, noviembre de 1965).
 
Ho fiori e di notte invito i pioppi. La mia ombra è su un altro muro / d’ospedale. Ho fiori e di notte / invito i pioppi e i platani del parco, / alberi di foglie cadute, non gialle, / quasi bianche. Le monache irlandesi / non parlano mai di morte, sembrano / mosse dal vento, non si meravigliano / di essere giovani e gentili: un voto / che si libera nelle preghiere aspre. / Mi sembra di essere un emigrante / che veglia chiuso nelle sue coperte, / tranquillo, per terra. Forse muoio sempre. / Ma ascolto volentieri le parolle della vita / che non ho mai inteso, mi fermo / su lunghe ipotesi. Certo non potró sfuggire; / sarò fedele a la vita e a la morte / nel corpo e nello spirito / in ogni direzione prevista, visibile. / A intervalli qualcosa mi supera / leggero, un tempo paziente, / l’assurda differenza che corre / tra la morte e l’illusione / del battere del cuore. (Ospedale di sesto S.Giovanni, novembre 1965).


 *Traduc: Téodulo López Meléndez

Textos extratados de la página http://www.ameritalia.id.usb.ve/